El comienzo de la agricultura
"El descubrimiento de la agricultura y la demesticación de animales constituyeron las primeras transformaciones que realizaron los grupos humanos en la forma de procurarse los alimentos. Así, pasaron de ser exclusivamente recolectores y cazadores a productores de sus alimentos.
Pero, ¿por qué razones los hombres y mujeres cazadores y recolectores decidieron cambiar su forma de vida? Veamos cómo se fue dando posiblemente este proceso. Para ello, debemos recurrir a otras ciencias.
La Geologìa nos informa que hace unos 10.000 años terminó el Pleistoceno (el período geológico en el que produjeron las glaciaciones). El clima se hizo más templado, los glaciares retrocedieron y muchos animales emigraron hacia territorios más fríos o se extinguieron. Los grupos humanos que vivían de la caza de los grandes animales debieron dedicarse entonces a la caza de animales más pequeños o a la pesca. Para completar su dieta, empezaron a recolectar frutos y granos de cereales. Posiblemente, en la recolección estuvo el origen de la agricultura. Algunos historiadores sostienen que fueron las mujeres las que descubrieron el proceso del cultivo ya que ellas eran las encargadas de la recolecciòn, mientras los hombres continuaban dedicándose a la caza.
Tenemos purebas del origen de la agricultura en el Cercano Oriente. Los hombres de esta época, primero recolectaron cereales silvestres- como el trigo y la cebada-, hace unos 10.000 años, luego de largas observaciones seleccionaron las semillas y descubrieron cómo cultivarlas. Aprendieron así a domesticar esas plantas. Posteriormente y de forma independiente, los pueblos de América descubrieron el cultivo del maíz (5000 años a.c.); en Asia, el arroz (4300 años a.c.); y en África, el del sorgo (3000 años a.c.). Las nuevas técnicas se fueron desplazando de los territorios originales a regiones vecinas.
También en un lento proceso, en la misma época, algunos pueblos agricultores, u otros que no lo eran, aprendieron a criar animales inicialmente salvajes - como el perro, la oveja, la cabra, el cerdo y el vacuno- y a controlar su reproducciòn, para mantener una reserva de carne.
A pesar de que la difusiòn de la agricultura y la domesticaciòn de animales fue un proceso muy lento significó un cambio muy profundo para el desarrollo de las sociedades humanas, de ahí el nombre propuesto por algunos historiadores: la revolución neolítica".
Las primeras aldeas
Las primeras formas de cultivo desgastaban la tierra y exigían el traslado periódico de la población. Si las tierras eran suficientemente fértiles y la producciòn de alimentos eficaz para mantener a todo el grupo, los agricultores pudieron volverse semi-sedentarios. Se formaron así las primeras aldeas. Ya en el Paleolítico habían existido campamentos más o meons estables. Sin embargo, en el Neolítico, al tener una reserva de alimenots, podían permanecer en el mismo lugar, a lo largo de todo el año, y año tras año. Se han encontrado restos arqueológicos de aldeas con cabañas donde vivían juntos hombres, mujeres y animales, tierras de cultivo, silos para guardar el grano recolectado y sepulturas colectivas. Una de las aldeas más antiguas - que data del 7.800 ac.- es Jericó, en el Cercano Oriente. En América las primeras aldeas sedentarias se formaron en Mesoamérica.
Los pastores - a diferencia de los agriculturores- debían trasladarse en verano y en invierno, en busca de pastos para sus ganados. Eran pueblos trashumantes o semi-nómades.
La Arqueología está brindando permanentemente nuevos testimonios acerca del intercambio entre pastores y agricultores, así como de relaciones poco amistosas entre ellos: guerra, dominación.
Con el aumento de la producción de alimentos, la población creció. Los grumos humanos del Neolítico tenían, quizás, cien o doscientas personas. Las actividades que desarrollaban los hombres y mujeres se fueron haciendo más complejas que en el Paleolítico.
Se piensa que había cierta diferencia entre las tareas de los hombres y de las mujeres. Los niños eran muy importantes, tanto para el cuidado de los rebaños como para la siembra de semillas. Y los anciano seguramente enseñaran a todos lo habitantes de la aldea dónde y cuándo cultivar y cosechar.
Nuevas técnicas
En el Neolítico, además de las armas como arcos, flechas y lanzas, eran necesarias nuevas herramientas como la azada, para trabajar la tierra; la hoz, para cortar las espigas; y el mortero, para moler el grano. Para construir estos utensilios se usaba piedra o pedernal con la técnica del pulido; y el hueso, para hacer anzuelos y agujas.
Las artesanías se diversificaron con la aplicación de nuevas técnicas. Se tejían cestos de paja o de cáñamo para el transporte o almacenamiento de algunos alimentos. Se moldeaban vasijas de cerámica- barro o arcilla secada al sol o cocida al fuego- para guardar líquidos y granos de cereales, o para cocinar. Se inventaron husos (para hilar) y telares (para tejer), ya fuera fibras vegetales como el lino o el pelo de ovejas, cabras o llamas. Debió pasar un tiempo antes de que estos animales tuvieran lana porque ésa es una consecuencia de su domesticación.
Con la cría de animales domésticos y la agricultura, la alimentación varió. Los principales alimentos se obtenían del cultivo de cereales. Debieron aprender a prepararlos: moler granos para hacer harina, amasarla formando una pasta para cocerla al fuego o al horno. Los animales domesticados les permitían obtener leche y una reserva de carne en casos de necesidad. La caza y la pesca se fueron transformando en actividades suplementarias. Con estos cambios, podemos preguntarnos si la agricultura supuso una mejora en la vida de los humanos. En realidad, los primeros tiempos deben haber sido difíciles y, como lo prueban los restos arqueológicos, los agricultores no tenían una mejor dieta que sus antepasados".
Fuente: Autores varios; "Pensar la Historia I"; Editorial Contexto; pág. 27 y 28.