Melilla
En las primeras décadas del siglo XVIII, al poco tiempo de la fundación de Montevideo, los campos que se extendían entre los arroyos Pantanoso y Las Piedras y los ríos de la Plata y Santa Lucía pasaron a ser conocidos como la “Estancia del Cerro” o “Estancia de la Caballada del Rey”, territorio que tenía como objetivo principal la cría y el mantenimiento de los vacunos y equinos utilizados por las fuerzas colonizadoras.
A esas tierras pertenece la actual zona de Melilla. Su nombre se debe a Juan Delgado Melilla, un integrante del segundo contingente de canarios que llegó para poblar Montevideo. Melilla fue agraciado con un solar de doscientas varas en el reparto de tierras ejecutado por Pedro Millán y Pedro de Fuentes en 1730, y se asentó en la parte norte de la “Estancia de la Caballada del Rey”.
En el transcurso de la primera parte del siglo XIX, la industria saladeril fue la actividad económica principal de la región oeste de Montevideo, que luego fue acompañada y progresivamente sustituida por la frigorífica.No obstante, a partir del último cuarto de ese siglo, esas actividades fueron sustituidas por la agricultura.
Junto con los fraccionamientos de tierras comenzó el proceso poblacional de Melilla. Gran parte de sus primeros habitantes, provenientes de la zona aledaña de Peñarol Viejo, eran de origen italiano. Si bien muchos se dedicaron en un principio al pastoreo de ganado o a la venta de paja para quinchados, varias familias se volcaron definitivamente al trabajo en las chacras.
Con el transcurso del tiempo la zona ha mantenido su carácter agrícola productivo en donde se elaboran los porcentajes más altos de manzana, pera, durazno y uva del departamento de Montevideo. Más allá de estas actividades se han desarrollado otras iniciativas, algunas que no han perdurado en el tiempo -caso de la floricultura- y otras que se mantienen, como la elaboración de variados productos artesanales y la instalación de grandes locales para la realización de fiestas y otros eventos.
Texto adaptado. Fuente: http://cdf.montevideo.gub.uy/fotografias/melilla
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El Mundo Feudal
“No había ningún poder político capaz de enfrentar estas invasiones. Los reyes francos habían subdividido sus territorios y en las otras zonas de Europa la situación era similar. La gente, campesinos en su mayoría, prefería buscar el amparo de algunos de los señores nobles que comenzaron a construir castillos para organizar su poder y su defensa. Estos nobles tenían una riqueza que los invasores no podían llevarse: la tierra.
La incapacidad de los reyes obligó a la población a organizarse localmente.
I) La Sociedad Feudal
La sociedad feudal se configuró en Europa a partir del siglo X y muchas de sus características continuaron hasta el siglo XVIII. Siendo un continente mayoritariamente cristiano, la organización social se explicaba por la interpretación de la Iglesia. En estos siglos se definieron tres grupos sociales (llamados órdenes), claramente diferenciados por sus funciones, sus obligaciones y su poder.
La Iglesia: el primer orden
Frente a los ataques de los pueblos invasores, los hombres y mujeres de Europa se sintieron indefensos y abandonados por los antiguos gobernantes. No sabían a quién dirigirse en busca de ayuda. En esos momentos, la Iglesia aparecía como un factor de estabilidad y continuidad. De esta manera, el clero se fue organizando como el primer orden: aquel que se dedicaba a la oración.
Durante toda la Edad Media, la vida cotidiana estuvo fuertemente impregnada por la religión. Por ejemplo las tareas del campo seguían el ritmo del calendario cristiano. Del mismo modo, muchas otras actividades fueron regidas por la Iglesia. Se confiaba en la justicia divina para resolver las situaciones más difíciles. Los monjes y sacerdotes eran los defensores, muchas veces, de los pobres campesinos. El monasterio era el único lugar donde se podía obtener protección o alimentos en tiempos de escasez. También se concentraba allí la enseñanza, aunque muy limitada por la escasa difusión de la escritura. El culto a los santos y a las reliquias sagradas se extendió por toda Europa. Surgieron así pequeñas capillas y monasterios, lugares de peregrinación como Roma, etc.
Monasterio
La nobleza: el segundo orden
La nueva nobleza, formada a partir de las invasiones, basaba su poder en la tenencia de lal tierra y en la posibilidad de cobrar impuestos a los campesino que en ella trabajaban. De esta manera, acaparó el poder de los antiguos reyes, incapaces de organizar un ejército para la defensa de sus territorios. Los nobles construyeron castillos donde resguardarse en caso de ataques, y donde también pudieran buscar refugio los campesinos, incluso con sus útiles de labranza y animales domésticos. Estos nobles se constituyeron en el segundo orden: aquellos que se dedicaban a la lucha. De hecho tenían el poder político y económico.
Los nobles eran los que detentaban un feudo, es decir, una tierra concedida al vasallo por su señor. Ambos eran nobles y se establecía entre ellos un contrato: el vasallo recibía del señor una tierra, el feudo, y a cambio, el señor le exigía que prestara servicio militar para la defensa del territorio. Es decir, que el vasallo debía ser capaz de armar un pequeño ejército de caballeros.
Los vasallos de un señor formaban parte de un consejo para administrar justicia, y ayudar económicamente a su señor en casos en que éste lo necesitara: cuando se casaba su primera hija, cuando su hijo era armado caballero, cuando el señor organizaba una cruzada o si era hecho prisionero y debía pagar rescate. La base del contrato feudal era la palabra dada: en una sociedad en donde el Estado no existía, los lazos que unían a un hombre con otro eran la base de toda la organización.
La caballería - propia de los nobles, porque debían costear su armamento y su caballo y porque no se permitía a los no nobles usar caballos- era el grupo principal en las batallas. Desde los siete años, el niño de origen noble recibía una educación militar. A los 12 años dejaba a su familia para servir, de paje primero y luego de escudero, junto a un gran señor. Cerca de los 18 años era armado caballero. Su equipo de guerra (la espada, la cota de malla, el casco, el escudo y la lanza) equivalía al valor de todas las posesiones de un hogar campesino. Para el caballero, la guerra era la principal actividad.
La relación de vasallaje sirvió, en sus orígenes, para vencer la inseguridad ocasionada por las invasiones, pero acabó por representar un modo de vida propio de la nobleza. Un señor podía tener varios vasallos y un vasallo varios señores, lo que significaba que ya no era solamente una manera de defenderse, sino más bien una forma de vinculación social exclusiva de la nobleza.
Castillo
El tercer orden
Ya puedes deducir quiénes formaban parte del tercer orden: los que trabajaban. En su mayor parte, campesinos. Ellos representaban los nueve décimos de la población total de Europa. Vivían en chozas de madera con techos de paja, agrupados en pequeñas aldeas cercanas a los castillos. Una o dos habitaciones bastaban para toda la familia; en el centro, un lugar reservado al fogón; pocos muebles, de madera o de paja.
Entre los campesinos había cierta diferencia entre los que eran libres y poseían alguna pequeña parcela y los siervos, semi libres. Cada campesino era también un poco artesano: hacía los productos que la familia necesitaba, por ejemplo, paños de lana, zuecos de madera, instrumentos de labranza; y pagaba con ellos también al señor feudal. La alimentación del campesino se basaba en pan de centeno, acompañado de vino o de cerveza. Pocas veces podía comer huevos o pescado y, casi nunca, carne.
El trabajo penoso y la escasa alimentación producían numerosas enfermedades, para las que no se conocían remedios. La expectativa de vida era corta. Las fiestas de cada aldea y de cada región hacían su vida menos dura.
Aldea
II) La organización del Feudo
La productividad de la tierra era muy baja. El cultivo principal era de cereales, principalmente cebada. Se empleaba su grano para hacer harina o se lo fermentaba para hacer cerveza. También se plantaba lino y alguna legumbres. El cultivo de la vid, para hacer vinos, estaba muy extendido. La caza de animales en el bosque (jabalíes, ciervos y otros) estaba reservada para los nobles. Los campesinos completaban su escasa dieta con frutas y miel recogidas en los bosques. Los animales domésticos no eran numerosos porque los fríos inviernos hacían muy difícil mantenerlos, y la cebada o la avena para alimentarlos eran escasas. Se los cuidadba tanto que compartían con los hombres la misma vivienda. Los instrumentos agrícolas eran simples: azada, arado, y hoz; muchas veces hechos por el propio campesino y de madera, porque los metales eran escasos y caros.
Veamos de qué manera se administraba el feudo. Al tener el señor el poder político, podía cobrar impuestos (que necesitaba para organizar la defensa). Los campesinos, que trabajaban en las tierras del señor o en las suyas propias, debían entregar una parte de las cosechas como pago por la seguridad y el uso de una tierra cuando no les pertenecía. Como el molino, el horno y el lagar (recipiente donde se pisa y prensa la uva) eran propiedad del señor, los campesinos debían elaborar la harina, el pan y el vino en ellos y entregar una parte en forma de pago. Por el uso de los bosques (de donde se obtenía leña), de los prados (para llevar a los animales para pastar), también debían los campesinos pagar parte de la producción. La mayor parte de los tributos se recogían en especie. En época de tanta incertidumbre, el uso de la moneda decayó mucho. Otros impuestos se pagaban en forma de trabajos: reparaciones en el castillo, en los puentes y caminos”.
Fuente: Autores varios; “Pensar la Historia”; Editorial Contexto;2009.
Monasterio
Las transformaciones a fines de la Edad Media
Los cambios en la agricultura.
“A partir del siglo XI la población europea creció, pasando de unos 40 millones a cerca de 75 millones, en el siglo XIII. Las explicaciones para este crecimiento pueden encontrarse en mejoras del clima y en cambios en los métodos de cultivo, que produjeron mayores cosechas y más alimentos.
Las técnicas de trabajo de la tierra y las herramientas cambiaron. El arado de reja (hecho de hierro) y una nueva forma de tiro de los animales (bueyes o caballos) permitían dar vuelta la tierra más profundamente. Los molinos de agua y los nuevos molinos de viento molían el grano en forma más rápida que antes.
La tierra de cultivo aumentó a través de la desecación de pantanos, roturación de antiguos bosques y tierras que se ganaron al mar. Además, en lugar de la rotación cada dos años, se fue imponiendo la rotación cada tres años de las tierras. Esto significa que los campos de cultivo se dividían en tres parcelas; cada año se cultivaban dos de ellas y la tercera se dejaba en barbecho. Todos los años se rotaba la distribución y, entonces, cada tres años la parcela de tierra permanecía en descanso.
Aunque la producción de la tierra seguía siendo escasa, con todos estos cambios, llegó a duplicarse respecto a los siglos anteriores. Se incorporaron nuevos cereales al cultivo y también algunas plantas forrajeras para los animales domésticos, con lo que el número de éstos pudo aumentar.
La consecuencia más evidente de todos estos cambios fue el retroceso del hambre entre los años 1225 y 1315. Otra consecuencia fue que un importante número de campesinos obtuvo libertades y se les permitió instalarse en las nuevas tierras destinadas al cultivo, por lo que el número de siervos descendió.
El resurgimiento del comercio y de las ciudades
El mejor rendimiento de los campos produjo un excedente capaz de ser intercambiado entre regiones. Al mismo tiempo, la pacificación de Europa (debido al retroceso de las invasiones) permitió que los caminos fueran más seguros para los comerciantes y que mejoraran los medios de transporte. También los intercambios marítimos se desarrollaron. Nuevas técnicas introducidas por los musulmanes, como la brújula y los portulanos (los primeros mapas de las costas y puertos), facilitaron los viajes por el Mediterráneo.
Los comerciantes y artesanos se reunían en las ferias, algunas de ellas ya existentes en los siglos anteriores y otras nuevas: en el cruce de caminos, junto a un río o cerca de puertos marítimos. A partir del siglo XII, las ferias más famosas eran las de la región de Champaña, en Francia. Se reactivaron los puertos sobre el mar del Norte, en Flandes, y en el mar Mediterráneo: Venecia, Génova o Pisa. En las ferias y puertos se podía comprar y vender productos regionales y los que llegaban de lejos, incluso del Lejano Oriente, como sedas, tapices y especias. A consecuencia del comercio, algunas regiones se especializaron en artesanías: los paños de lana de Flandes y en Florencia, y los tejidos de seda en las ciudades de Provenza.
Este nuevo desarrollo del comercio implica también el de las ciudades, llamadas burgos. Algunas crecieron alrededor de viejas construcciones y castillos: eran los suburbios que fueron rodeados por nuevas murallas. Otros burgos se formaron a partir de las ferias. Los planos se adecuaron al crecimiento de la población y las ciudades fueron cambiando su aspecto: el lugar del mercado, los edificios destinados a los gobernantes, los puentes, las iglesias, los nuevos barrios, las murallas.
Los habitantes de los burgos fueron llamados burgueses. Los burgueses se sentían diferentes de los grupos sociales que ya estudiamos. Se dedicaban al comercio y a la artesanía. La ciudad misma proporcionaba un ambiente de libertad, porque no dependía del señor feudal de la región y no le debía impuestos. Los nuevos habitantes que fueron llegando preferían esa libertad. Los campesinos y siervos, escapados de su feudo, eran considerados hombres plenamente libres una vez que permanecían en la ciudad por un año y un día.
Para defender sus intereses, los comerciantes formaron asociaciones llamadas hansas, muchas de ellas regionales.
Además del intercambio de productos, algunos comerciantes se especializaron en el intercambio de monedas, el pago de interés o mediante letras de cambio. Eran los primeros banqueros, ubicados en sus comienzos como cualquier otro comerciante en la plaza del mercado. Los intercambios se pagaban en monedas de oro y plata, acuñadas en diferentes regiones y ciudades, y que los banqueros o cambistas conocían, pensaban y garantizaban en sus operaciones. Algunas de las monedas más conocidas era el florín de oro de Génova y el de Florencia, el escudo de oro de Francia y el ducado de oro de Venecia.
Los artesanos, al igual que los comerciantes, organizaban su trabajo y su vida colectiva. Crearon organizaciones llamadas gremios o corporaciones. Cada gremio regulaba el proceso de fabricación de su producto, los horarios de trabajo, los salarios y las condiciones del aprendizaje; tenía su santo patrono y sus festividades religiosas.
Algunas ciudades tenían sus propios gobernantes, nombrados entre los burgueses de mayor prestigio o riqueza. Eran los magistrados de la ciudad, agrupados a su vez en cofradías.
Las ciudades fueron, además, un lugar preferencial para la difusión de la cultura escrita (otra de las nuevas técnicas fue el uso del papel), de las artes y de la enseñanza. Junto con la escritura, se propagaron las nuevas lenguas romances derivadas del latín: el español, el italiano y el francés, entre otros. A comienzos del siglo XIII se fundaron las primeras universidades como grupos corporativos de estudiantes y profesores. En ellas se podía estudiar un Bachillerato en Artes y luego aspirar a una carrera superior. Las universidades se fueron especializando: Bolonia y Salamanca en Derecho, Oxford en Matemáticas, Montpellier en Medicina”.
Fuente: Autores varios; “Pensar la Historia”; Editorial Contexto; pág.127-130.
Ciudad de Olite, Navarra, España.
ALDEA
Excursión a la Ciudad
Mundo conocido
Lectura "Los viajes de exploración y descubrimiento"
“Históricamente podemos hablar de la era de los descubrimientos al período situado entre el siglo XV y el XVII.
Los pueblos árabes durante la Baja Edad Media, obtenían unos productos a los que llamaban especias, de agradable aroma y sabor, como era la canela, vainilla, pimienta, nuez moscada, clavo, etc. Estos productos procedían de zonas tan distantes para la Europa Occidental como la India.
Para poder traer los productos asiáticos hacia Europa, existían dos vías fundamentales, una marítima cuyo punto de partida era Egipto e Irak, y otra por tierra, más conocida como ruta de la seda o ruta de las especias, dependiendo de si se trataba de la India o China. La ruta marítima consistía en una verdadera aventura, donde el papel de los monzones era fundamental tanto para la llegada de los barcos hasta la India o China, como para la salida de vuelta hacia Europa.
La ruta de la seda partía de Pekín y Shanghái, pasando por Xian, a partir de Xian la ruta recorre toda Asia, en este ****, la ruta también se divide en dos.
Por un lado se podía bordear el el mar Caspio para llegar a Bagdad o bien llegar a Bujará, pasando por Delhi y Agra en la India. Tras dejar Bujará, se llegaba a Samarcanda, donde se vuelve a dividir en distintos caminos, uno hacia Almaty y otra bordeando la cordillera del Himalaya.
Las distintas rutas de la Seda y de las Especias
Cuando los productos por fin llegaban a Europa, éstos habían duplicado el valor. La distribución por Europa corría a cargo de un monopolio formado por comerciantes Venecianos y Genoveses, quienes hicieron grande negocios al revender aún más caros estos productos.
Control Turco de la Ruta de la Seda
Con el cierre de los pasos fronterizos a las mercancías por parte de los Turcos tras la toma de Constantinopla, en el año 1453, el comercio entre Asia y Europa se vio interrumpido. La ruta de la seda ya era improductiva, había que descubrir nuevas formas de llegar hasta allí. Formas en las que se pudiera negociar directamente sin necesidad de intermediarios, ni pagando grandes sumas de dineros por los fuertes aranceles.
Según algunos historiadores, la caída del Imperio Romano de Oriente en el año 1453, marca el paso de la Edad Media a la Edad Moderna, otros historiadores sitúan este paso en el Descubrimiento de América en 1492. Pero realmente las profundas transformaciones sociales, políticas y económicas, llevarían a Europa a lanzarse hacia una carrera de exploración y descubrimientos con dos protagonistas fundamentales España y Portugal.
Caída de Constantinopla
En este contexto que hemos descrito es que los reinos de Portugal y España emprenden su expansión. Pero sus situaciones particulares diferían, ya que Castilla y Aragón hasta fines del siglo XV estuvieron luchando por expulsar de su territorio a los árabes. Portugal, que ya había logrado esto mismo en el siglo XIII, fue la primera nación que llevó adelante las expediciones ultramarinas.
Con la ruta de la seda en manos de los turcos, productos como las sedas, perfumes, piedras preciosas, especias, etc. dejaron de llegar a Europa ya que puertos como Alejandría o Constantinopla había caído en manos de los Turcos. Era necesario descubrir una nueva ruta que evitara esos puertos.
Las monarquías estaban consolidando su poder y construyendo un gran aparato de gobierno. Para sostener los grandes gastos se precisaban grandes ingresos, lo que los motivó a organizar estas empresas de expansión y búsqueda de conquistas.
Nos encontramos en un momento en que la economía capitalista mercantil está en pleno desarrollo. El grupo social protagonista de este auge del comercio es la burguesía comercial y financiera que está interesada en ampliar sus mercados para los productos europeos y a la vez necesita obtener de Oriente materias primas.
La navegación, altamente dependiente de la posición de las estrellas, pasa a convertirse en una navegación más segura gracias a la aparición de un nuevo y extraordinario instrumento de navegación como fue la brújula.
Los barcos se perfeccionaron, se hicieron más resistentes y grandes, aparecen las carabelas. Estos avances tecnológicos permitieron una mejor navegación.
Asia se había convertido en una obsesión, las rutas por tierra sólo permitían el suministro de pequeños fardos, ya que éstos tenían que ser transportados por medio de dromedarios y no permitía una excesiva carga.
Europa se quedaba sin oro. Sin un próspero comercio la economía europea comenzaba a debilitarse. Los reinos de la Península Ibérica se estaba gastando grandes sumas de dinero en la guerra de la Reconquista, contra los musulmanes.
La situación del reino de Portugal, era mucho más insostenible, necesitaba por todos los medios encontrar nuevas rutas, no podemos olvidar que Portugal se encontraba al final de Europa y con una sola frontera, situación que la perjudicaba enormemente, aislandola del resto de Europa.
Los primeros viajes fueron de los portuguesas quienes mandaron distintas expediciones a adentrarse en un mar desconocido.
Primeras incursiones portuguesas
Adentrándose en estos inexplorados mares, en el año 1419, llegaron a las Islas Madeira, ocho años más tardes llegaron a las Azores incorporándolas a la corona de Portugal.
Las rutas comerciales que unían el África Occidental y Europa, pasaban por cruzar el terrible desierto del Sahara, con una rutas controladas por los musulmanes que entre otras cosas, habían sido expulsados de tierras portuguesas y estaban siendo expulsados de los reinos de España, con lo que las relaciones no pasaban por su mejor momento. Explorar una ruta por mar para salvar el terrible desierto y comunicar directamente a través de Portugal el comercio del África subsahariana con Europa, se había convertido en una obsesión para Enrique el Navegante.
De esta manera comienza un imperio portugués, estableciendo colonias a lo largo de la costa africana y arábiga, necesitaban ciudades para dar soporte al comercio luso, las distancias eran muy grandes, empresa a la que dedicaron mucho esfuerzo y dinero.
Ante este panorama, aparece un señor de origen Genovés con un Proyecto un tanto arriesgado pero sobre todo muy caro e incierto. Ese hombre se llamaba Cristóbal Colón, quien al corriente de las empresas que estaban llevando a cabo los portugueses, vio la posibilidad de financiar su proyecto. Pero los Portugueses orgullosos de lo que habían conseguido y con un trabajo y esfuerzo impresionante por delante, no veían la necesidad de arriesgarse ante ese impresionante proyecto.
Un hombre que tras mostrar con todo tipo de detalles su proyecto a la Corte Portuguesa, había sido rechazado, decidió probar suerte en la Corte Castellana. Isabel I de Castilla, confió en su proyecto, no se perdía nada, la ruta del sur pertenecía al reino de Portugal, por el Este, los turcos cerraban el paso, la única forma era el Oeste.
España comenzó su expansión en 1492, tras la expulsión de los árabes de la península. Los Reyes Católicos debieron buscar una nueva ruta hacia Oriente: el Mediterráneo lo controlaban los árabes, y la ruta de África la dominaba Portugal. Por ello optan por la Ruta de Occidente cruzando el Océano Atlántico, algo desconocido y por tanto muy arriesgado. Como todos sabemos, el resultado será el “descubrimiento” de América por parte de la expedición de Colón.
Cristóbal Colón partió del andaluz Puerto de Palos, Huelva, el día 3 de agosto de 1492. Un par de meses antes de habían firmado las Capitulaciones de Santa Fe, documentos mediante los cuales los Reyes Católicos le autorizaban a realizar el viaje. Colón se puso en marcha con un equipo de dos carabelas, la Pinta y la Niña y una Nao que era la nave más grande y la que dirigía la expedición, gobernada por Colón, esta era la Santa María.
Cristóbal Colón descubrió América en 12 de Octubre de 1492, llegando a la isla Guanahaní, dentro del complejo archipiélago de las Bahamas posteriormente denominada “El Salvador””.
Texto adaptado. Fuente:https://sobrehistoria.com/viajes-de-descubrimiento-y-exploracion/
“A lo largo del siglo XVI hubo un incremento de la población, aunque no fue uniforme en todos los territorios europeos. Este crecimiento se produjo desde la segunda mitad del siglo XV, una vez recuperada la población de la grave crisis demográfica del siglo XIV.
La sociedad estamental se dividía en tres órdenes o estamentos: el clero, la nobleza y el tercer estado compuesto principalmente por campesinos. Esta división social tiene su origen en la Edad Media y tiene relación con la ideología que predominó en esta época histórica por la cual cada uno de estos estamentos tenía asociada una función. Solamente el cumplimiento de su respectiva función por cada estamento garantizaba el correcto funcionamiento de la sociedad.
Las funciones eran las siguientes: el clero se encargaba del cuidado espiritual de la sociedad, del alma de la población; la nobleza era la encargada de proteger militarmente a la población; el tercer estado, compuesto mayoritariamente por el campesinado, se encargaba de los trabajos mundanos, de proveer de alimentación y servicios a la sociedad. Estas funciones eran básicas y un estamento no debía ocuparse de la función de otro estamento.
Sobre todos ellos estaba el rey, soberano de todos sus súbditos.
Era una sociedad, por tanto, corporativa. Los grupos dominantes, que formaban en su gran mayoría en los dos estamentos privilegiados, tenían un mayor beneficio respecto el resto de población.
LA SOCIEDAD ESPAÑOLA DEL SIGLO XVI
La sociedad española era una sociedad estamental. Seguían vigentes los principios estamentales de la sociedad de la Edad Media. No obstante, era también una sociedad que estaba en un proceso de transformación paralelo a los cambios políticos y económicos que surgirán conforme avance el siglo XVI. Estos cambios no eran inherentes a la propia España, sino que se estaban dando en toda la Europa de inicios de la Edad Moderna. Eran cambios lentos, pero constantes y que desembocarían a finales del siglo XVIII en sendas revoluciones liberales.
La sociedad española de los siglos XV y XVI era rígida, aunque no inamovible. Cada persona ocupaba su lugar según su origen. Si nacías noble seguías perteneciendo a la nobleza. Si nacías campesino, formabas parte del tercer estado. Era una situación aceptada y que tenía su componente religioso ya que dicha aceptación te daba felicidad terrenal y eterna. Era una desigualdad socialmente aceptada. Empero, se podía pasar de un estamento a otro. Era habitual que los segundones de la nobleza pasaran al estamento eclesiástico. También ocurría en ocasiones que ricos burgueses o hacendados consiguieran privilegios del rey para obtener el estatus de noble.
Además de esta característica fundamental, dentro de cada grupo habían divisiones. En cada artículo profundizaré más sobre ellas, pero en resumen dentro de la nobleza te podías encontrar desde un Grande de España hasta un hidalgo que rozaba la pobreza. De igual modo, en el tercer estado estaba el rico comerciante burgués o el jornalero que apenas tenía para subsistir.
Los estamentos privilegiados eran la nobleza y el clero. Según la concepción de la sociedad predominante, eran los que tenían las funciones más virtuosas, por lo que debían gozar de u nos privilegios que la mayoría de la población no disfrutaba.
Estos privilegios eran de distinta índole:
– Privilegios fiscales, por lo que estaban excluidos del pago de impuestos. Sin embargo, no siempre era así, ya que existían impuestos indirectos que les afectaba directa o indirectamente a ellos. A causa de estos privilegios fiscales los poderosos hacendados y ricos burgueses del tercer estado intentarían formar parte de estos estamentos privilegiados.
– Privilegios jurídicos. Disfrutaban de un estatus diferente al del tercer estado. El derecho y las penas impuestas no eran las mismas para los miembros de la nobleza que para un campesino común. Asimismo, el clero gozaba de un derecho propio, distinto del civil.
– Privilegios honoríficos. Gozaban de un estatus que no podían alcanzar los miembros del tercer estado. Recibían honores en sus señoríos o a nivel estatal, teniendo privilegios que pueden parecer menos importantes que los dos anteriores, pero que tenían mucha carga de significado social.
El Tercer Estado o estado llano es el resto de la población que no pertenece a la nobleza ni al clero. Son los que debían pagar impuestos y trabajar para el sostén de la sociedad. Dentro de este estado llano podríamos hablar de una sociedad variopinta: campesinos, burgueses, buscavidas, etc.”.
Floristán, A. Historia Moderna Universal. Editorial Ariel. Barcelona. 2010
Floristán, A. Historia de España en la Edad Moderna. Editorial Ariel. Barcelona. 2011.
Lynch, J. Los Austrias (1516-1700) . Editorial Crítica. 2000
Ribot García, L. Historia del mundo moderno. Actas. Madrid. 2009
Fuente:https://www.lacrisisdelahistoria.com/la-sociedad-espanola-del-siglo-xvi/#La_expansion_demografica
Fuentes: Autores varios; "Pensar la Historia 2"; Editorial Contexto; 2009.
Actividad
Lee el texto sobre “La sociedad española en el siglo XVI” y responde:
¿Cuáles fueron los órdenes o estamentos que integraban a la Sociedad española en el siglo XVI?
¿Cuáles fueron los estamentos privilegiados y no privilegiados?
Lee el texto II sobre “la revolución capitalista” y explica con tus palabras la forma de ser y pensar de un “burgués capitalista”.
¿Por qué te parece que el “burgués capitalista” tuvo una presencia fundamental durante los “viajes de descubrimiento”?
Documental sobre "Los viajes de exploración y descubrimiento"
Texto II
El Renacimiento fue un movimiento importante en el orden artístico, cultural y científico que provocó el paso de la Edad Media a la Edad moderna.
Surgió en los estados italianos en el siglo XIV y continuó hasta el siglo XVII en toda Europa.
La principal característica del renacimiento fue el humanismo o también el Antropocentrismo donde por primera vez el hombre paso a ser el centro de todo.
Mientras que en la edad media fue el teocentrismo donde Dios era el centro de todo y el creador de todo.
De acuerdo con algunos autores, fue un movimiento de ruptura, que surgió en oposición a la oscuridad cultural e intelectual de la Edad Media.
Es conocido como el período de transición entre la Edad Media y la Edad Moderna, que se produjo sobre todo en los Estados Italianos y se extendió por toda Europa.
Importantes acontecimientos artísticos y culturales marcaron ese momento, e invadieron el occidente del siglo XV. El desarrollo de las artes, de la ciencia, de la economía y de la política hizo adormecer en la eternidad los pensamientos medievales.
En este movimiento algunas características fueron fundamentales para componer la cultura de la época.
Los artistas de la época bastante valoran la cultura grecorromana. Ellos pensaban que los griegos y los romanos poseían una visión completa y humana de la naturaleza, diferente de los hombres medievales.
Y por eso, las cualidades más valoradas en el ser humano en la época eran la inteligencia, el conocimiento y los dones artísticos.
Sin embargo, las mayores características se basaban en estos puntos principales:
El principal punto que caracteriza el período Renacentista es el antropocentrismo, en oposición al teocentrismo observado en la Edad Media.El antropocentrismo, que puso al hombre como la creación suprema de Dios y como el centro del universo. Mientras en la Edad Media la vida del hombre debía estar centrada en Dios (teocentrismo).
El Racionalismo, los renacentistas estaban convencidos de que la razón era la única manera de llegar al conocimiento, y que todo nuestro mundo podría explicarse por la razón y la ciencia; Las cualidades más valoradas en el ser humano pasaron a ser la inteligencia, el conocimiento y el don artístico.
El experimentalismo, para los renacentistas todo conocimiento debía ser demostrado con experiencia científica. El hombre renacentista, principalmente los científicos, pasa a utilizar métodos experimentales y de observación de la naturaleza y el universo.
El individualismo: esa parte de que el hombre debe conocerse así mismo, buscando a afirmar su propia personalidad, los talentos y cumplir sus ambiciones. Esta concepción se basa en el principio que el derecho individual estar por encima del derecho colectivo.
Valorización de la cultura grecorromana: Para los artistas de la época renacentista, los griegos y romanos poseían una visión completa y humana de la naturaleza, a diferencia de los hombres medievales.
Durante los siglos XIV y XV, las ciudades italianas como, por ejemplo, Génova, Venecia y Florencia, pasaron a acumular grandes riquezas provenientes del comercio. Estos ricos comerciantes, conocidos como mecenas, empezaron a invertir en las artes, aumentando así el desarrollo artístico y cultural.
Por eso, Italia es conocida como la cuna del Renacimiento. Sin embargo, este movimiento cultural no se limitó a la Península Itálica. Extendido a otros países europeos como Inglaterra, España, Portugal, Francia, Polonia y los Países Bajos.
Las conquistas marítimas y el contacto comercial con Asia ampliaron el comercio y la diversificación de los productos de consumo en Europa a partir del siglo XV.
Con el aumento del comercio, principalmente con el Oriente, muchos comerciantes europeos hicieron riquezas y acumularon fortunas. Con eso, ellos disponían de condiciones financieras para invertir en la producción artística de escultores, pintores, músicos, arquitectos, escritores, etc.
Los gobernantes europeos y el clero pasaron a dar protección y ayuda financiera a los artistas e intelectuales de la época. Esta ayuda, conocida como mecenazgo, tenía por objetivo hacer que esos mecenas (gobernantes y burgueses) se volvieran más populares entre las poblaciones de las regiones donde actuaban. En este período, era muy común que las familias nobles encargaran pinturas (retratos) y esculturas junto a los artistas.
El movimiento renacentista comenzó en Italia, en el siglo XIV, y se difundió por toda Europa, durante los siglos XV y XVI. Fue un período de la historia europea marcado por un renovado interés por el pasado grecorromano clásico, especialmente por su arte.
Para lanzarse al conocimiento del mundo y a las cosas del hombre, el movimiento renacentista elegía la razón como la principal forma por la cual el conocimiento sería alcanzado.
También este Movimiento dio gran privilegio a las matemáticas y a las ciencias de la naturaleza. La exactitud del cálculo llegó incluso a influenciar el proyecto estético de los artistas de ese período.
Desarrollando nuevas técnicas de proporción y perspectiva, la pintura y la escultura renacentista pretendían aproximarse al máximo de la realidad. En consecuencia, la riqueza de detalles y la reproducción fiel del cuerpo humano formaban algunos de los elementos corrientes en las obras Renacentistas.
El movimiento renacentista abrió el camino para el desarrollo de varios estilos artísticos y corrientes filosóficas. Algunos se desarrollaron en similitud con el movimiento renacentista, mientras que otros se definieron por la distancia o por ser opuestos a este.
Este es el ejemplo del Barroco, un estilo opuesto al Renacimiento ya que uno valorizaba la simplicidad, y el otro estilo barroco es caracterizado por la exageración de adornos y grandiosidad.
Durante la época Renacentista surgió el Humanismo, que sustituyó al teocentrismo (una de las características de la Edad Media) donde Dios era el centro de Todo, por el antropocentrismo, que colocó al Hombre en el centro del universo.
El humanismo es el termino que mejor define esta época, ya que fue donde el hombre paso a ser el centro de todo y ser creador de todo y no Dios como fue durante años en la edad media.
El humanismo es un movimiento filosófico surgido en el siglo XV dentro de las transformaciones culturales, sociales, políticas, religiosas y económicas desencadenadas por el movimiento Renacentista.
El humanismo fue un movimiento exaltación del hombre y de la naturaleza humana, que surgió en Italia en la segunda mitad del siglo XIV.
El hombre, la obra más perfecta del Creador, era capaz de comprender, modificar y hasta dominar la naturaleza. El pensamiento humanista provocó una reforma en la enseñanza de las universidades, con la introducción de disciplinas como poesía, historia y filosofía.
Las etapas son tres:
Trecento (siglo XIV)
Cuatrocientos (siglo XV)
Cinquecento (siglo XVI)
La primera fase que recibe ese nombre una vez que fue desarrollado en los años 1300 en Florencia, Italia.
Es un momento de transición entre la Edad Media y la Edad Moderna, de la cultura medieval hacia el renacentista en que se nota el surgimiento del humanismo es las artes, aquí es donde verdaderamente surgió este movimiento, además de las inspiraciones clásicas.
En las obras literarias tuvo como características la lengua italiana.
Además, en la pintura la tridimensionalidad marca esa ruptura con el estilo anterior: el estilo gótico.
Aunque se mantuvieron muchos temas religiosos de la edad media, hubo una mezcla de temas de la vida humana (sentimientos, características físicas, comportamientos) y lo religioso.
Principales artistas y sus obras:
Giotto – pintor italiano, autor de arrepentimiento antes del Cristo muerto, San Francisco predicando a los pájaros.
Petrarca – escritor italiano, autor de África, odas a Laura y la Epístola.
Giovanni Boccaccio – escritor italiano, autor de Fiammetta , Decameron y Filistrato.
El segundo período fue desarrollado durante los años de 1400, de ahí surge su nombre.
Es uno de la fase de consolidación artes renacentista, con la difusión de las diferentes obras y artistas, entre los que se encuentran Leonardo da Vinci, Sandro Botticelli, Brunelleschi y Masaccio.
Representa el auge del movimiento Renacentista artístico y cultural en Italia y por eso, puede ser llamada la fase Alta del Renacimiento.
Cada vez más, otros países europeos empiezan a adherirse al movimiento, produciendo obras que se aproximen al movimiento renacentista italiano.
Además de la profundización de los aspectos que envuelven el humanismo renacentista, la búsqueda de la belleza y la perfección de las formas, inspirados en la cultura grecorromana, son una marca del período.
Aunque los temas explorados están relacionados con la religión, muchos artistas de esa fase utilizaron la mitología y otros temas paganos para expresar en las obras.
Los mecenas, ricos (reyes, príncipes, condes, duques, obispos, nobles y burgueses) que financiaban las artes, fueron esenciales para el desarrollo del arte renacentista de ese período.
Principales artistas, escritores y sus obras:
Sandro Botticelli – importante pintor renacentista italiano. Sus principales obras son: El nacimiento de Venus, Primavera y La tentación de Cristo .
Leonardo da Vinci – uno de los más importantes y completos artistas del Renacimiento Cultural. Sus pantallas más importantes son: Monalisa (Gioconda), La última cena, Leda y Madonna de las rocas.
El tercer período se desarrolló durante los años 1500, y por eso recibe ese nombre.
En esa fase, los artistas ya empiezan a distanciarse de los temas religiosos y así, notamos la mezcla de los temas religiosos y y temas que tenían nada que ver con lo religioso en las obras.
En ese momento, el movimiento renacentista se consolida en muchas partes de Europa continental: Portugal, España, Francia y Alemania.
En este período, el movimiento renacentista comienza a entrar en decadencia y ya empiezan a surgir obras en el estilo manierista y barroco.
Principales artistas, escritores y sus obras:
Maquiavelo – escritor italiano que se destacó en el análisis político de su época. Él es el autor del famoso libro El Príncipe , así como pedir teatro Mandrake.
Raphael Sanzio – pintor italiano, autor de la Virgen con el niño , la resurrección de Cristo y La Anunciación .
Miguel Ángel – importante escultor, arquitecto y pintor italiano renacentista. Él es el autor de la famosa escultura de David, la Piedad y Leda . Entre sus pinturas, podemos destacar el conjunto de frescos de la Capilla Sixtina.
Erasmo de Rotterdam – importante escritor holandés que buscó analizar cuestiones políticas y religiosas del siglo XVI. Su trabajo principal es Elogio de la locura.
El movimiento renacentista también fue marcado por importantes descubrimientos científicos, sobre todo en las áreas de la astronomía, la física, la medicina, las matemáticas y la geografía.
Uno de los descubrimientos de la época fue tomada por el polaco Nicolás Copérnico (1473-1543)al desafiar la teoría geocéntrica de que la tierra no es el centro del universo, sino que simplemente es un planeta que gira alrededor del sol.
Galileo Galilei también se destacó como un importante científico de la época, al descubrir los anillos de Saturno, las manchas solares y los satélites de Júpiter, pero fue perseguido y amenazado por la Iglesia, siendo obligado a negar públicamente sus descubrimientos.
En la medicina, los conocimientos avanzaron con trabajos y experimentos acerca de la circulación sanguínea, procesos de cauterización y los avances en la anatomía.
El Renacimiento comercial y urbano ocurrió en la Edad Media, sobre todo en algunas ciudades de Italia y consistió en un conjunto de factores que creó nuevas formas de pensar la comercialización de productos.
La venta de estos productos también fue responsable del desarrollo de centros urbanos, donde muchas veces se organizaban ferias.
En aquella época, cuando soldados regresaban de expediciones, a menudo vendían los despojos de guerra. Así, surgieron mercaderes y una nueva clase de sociedad: la burguesía.
Estos ricos comerciantes, conocidos como clientes, comenzaron a invertir en las artes, que se incrementaron con ello el desarrollo artístico y cultural de la región. Por esta razón, Italia es conocida como la cuna del movimiento Renacentista.
Todo arte renacentista estuvo centrado en la figura del hombre (antropocentrismo).
El arte renacentista valoró los aspectos culturales, del hombre y de la naturaleza, y estuvo orientada esencialmente a la reanudación de los modelos clásicos grecorromano.
En base al naturalismo, racionalismo y hedonismo, representó un divisor de aguas, en la medida en que el arte renacentista trajo innovaciones técnicas y temáticas, por ejemplo, el surgimiento de la perspectiva, en detrimento del arte anterior (plano recto).
Además, la armonía y el equilibrio fueron características importantes que buscaron a los artistas renacentistas para subrayar la valorización de la antigüedad clásica así como del antropocentrismo.
De tal modo, el arte renacentista llega para abordar otros temas, ampliando el abanico de posibilidades, que sólo estaban restringidos al arte religioso, en el período de la Edad Media.
En la literatura, el Renacimiento fue llamado Clasicismo, y al igual que otros aspectos del arte del Renacentista (pintura, escultura, arquitectura), representó un arte centrado en los modelos clásicos, y de ahí viene su nombre.
En esa época, muchos escritores se empeñaron en traer a la luz los aspectos del humanismo renacentista, inaugurando así la literatura moderna.
A continuación, uno de los mayores representantes de la literatura renacentista:
Dante Alighieri (1265-1321): escritor italiano, autor de » La Divina Comedia «.
William Shakespeare (1564-1616): poeta Inglés, autor de » Romeo y Julieta » y » Hamlet «.
Miguel de Cervantes (1547-1616): poeta, novelista y dramaturgo español, autor de » Don Quijote de la Mancha «.
Michel de Montaigne (1523-1592): escritor y filósofo francés, autor de » Ensayos «.
Nicolás Maquiavelo (1469-1527): poeta e historiador italiano, autor de » El Príncipe «.
François Rabelais (1494-1553): escritor francés y sacerdote, autor de » Pantagruel y Gargantúa “.
Erasmo de Rotterdam (1466-1536): escritor y teólogo holandés, autor del libro » Elogio de la locura «.
Petrarca – escritor italiano, autor de África, odas a Laura y la Epístola.
Giovanni Boccaccio – escritor italiano, autor de Fiammetta , Decameron y Filistrato.
La arquitectura buscaba el orden y el equilibrio, un ejemplo de esto es la iglesia de San Pedro, en Roma. Ellos querían deshacerse de la grandiosidad buscada por las catedrales góticas. Se estableció, por lo tanto, principios matemáticos, que hacían que el observador veía el arte de cualquier punto que observara.
Además, que empezó a basarse en la simplicidad de las construcciones, en esta época la escultura y la pintura se desprenden de la arquitectura y pasan a ser autónomas.
A través de la geometría y sus reglas, una nueva arquitectura puede mostrar la armonía y la constancia en el hombre producen su arte.
La arquitectura formada en los mismos principios de la geometría armoniosa en que se basaban la pintura y la escultura, la arquitectura recuperó el esplendor de la Roma Antigua.
Tal vez ninguna época artística haya sido igualmente rica y tan talentosa con grandes pintores como la época Renacentista.
En la pintura renacentista, el hombre, mediante las técnicas que se habían hecho en el arte gótico comenzó a hacer uso de realismo, la perspectiva y el claro-oscuro. Lo hacían a través de los principios de las matemáticas y de la geometría y, a través del volumen y las técnicas anteriormente citadas.
La pintura se acercaba al realismo. Cada artista poseía su estilo e individualidad y no estaban presos a las reglas como los artistas de la Edad Antigua.
En el caso de los artistas, se destacan las más variadas categorías de las artes: pintura, escultura, arquitectura, literatura, entre otras. A continuación, algunos de los principales artistas y sus obras:
Cabe destacar que los artistas de la Literatura ya fueron mencionados anteriormente.
Giotto di Bondone (1266-1337) – Pintor y arquitecto italiano. Uno de los precursores del movimiento Renacentista. Obras principales: El Beso de Judas, La Lamentación y el Juicio Final.
Donato Bramante – hizo trabajos basados en la geometría y la perspectiva. Su principal proyecto arquitectónico es la Basílica de San Pedro, en el Vaticano.
Angelico (1395 – 1455) – pintor renacentista etapa temprana. Pintó iluminaciones, altares y frescos. Obras principales: El corazón de la Virgen, La Anunciación y Adoración de los Magos.
Miguel Ángel Buonarroti (1475-1564) – se destaca en la arquitectura, la pintura y la escultura. Obras principales: David, Pietá, Moisés, pinturas de la Capilla Sixtina (Juicio Final es la más conocida).
Rafael Sanzio(1483-1520) – pintado varias Madonnas (representaciones de la Virgen María con el niño Jesús).
Leonardo da Vinci (1452-1519) – pintor, escultor, científico, ingeniero, físico, escritor, etc. Obras principales: Mona Lisa, Última Cena.
Sandro Botticelli – (1445-1510) – pintor italiano, se dirigió a los temas mitológicos y religiosos. Obras principales: El nacimiento de Venus y Primavera.
Tintoretto – (1518-1594) – pintor veneciano importante para la fase final del movimiento renacentista. Obras principales: Paraíso y Última Cena.
Veronese – (1528-1588) – Nacido en Verona, fue un importante pintor manierista del movimiento renacentista italiano. Obras principales: La batalla de Lepanto y San Jerónimo en el Desierto.
Tiziano – (1488-1576) – el pintor más importante del movimiento renacentista italiano Escuela de Venecia. Su gran obra fue El emperador Carlos V en Muhlberg de 1548.
Giogrio Vasari – (1511-1574) -, así como el pintor era un biógrafo importante de la vida de muchos artistas del movimiento. Entre sus obras más importantes son: Adoración de los magos y Perseo y Andrómeda.
Giotto – pintor italiano, autor de arrepentimiento antes del Cristo muerto, San Francisco predicando a los pájaros.
Actividad:
Imágenes sobre el Renacimiento
Ingresa al link y selecciona 3 imágenes sobre el Renacimiento. Luego explica de qué habla cada una (Pintura, Autor, Paisaje, Invento, etc.).
https://historia.nationalgeographic.com.es/temas/renacimiento/fotos/2/34
Actividad:
a) Observa atentamente el video sobre el Renacimiento.
b) Luego realiza un informe de 1 carilla sobre la importancia del Renacimiento.
c) Investiga si en la actualidad existe algún legado o fuente visible sobre el Renacimiento en la ciudad de Montevideo y en el Mundo.
La actividad se sube a CREA.
Actividad:
a) Observa atentamente el video sobre la vida de Leonardo Da Vinci (Ejemplo del Hombre Universal del Renacimiento).
b) Luego realiza un informe de una carilla sobre los aportes y descubrimientos a la cultura occidental.
c) Investiga si en la actualidad existe algún legado o fuente visible sobre la obra de Leonardo Da Vinci en el Mundo. Busca más información en otras fuentes.
La actividad se sube en CREA.
Luis XIV Rey de Francia Monarca Absoluto
El poder absoluto de los monarcas.
"El Absolutismo es la forma de gobierno que encontramos en Europa Occidental durante los siglos XVI, XVII y XVIII Está basada en la centralización del poder en el rey o monarca. En la época anterior el rey tenía el poder compartido con los señores feudales ya que estos tenían sus propios ejércitos, administraban justicia, hacían leyes y cobraban sus propios impuestos. A partir del siglo XV surge en Europa el estado moderno que contará con:
1) Una autoridad central común para todo el territorio.
2) Una burocracia especializada.
3) Un ejército permanente.
4) Reconocimiento de ese estado por parte de otros.
Salvo excepciones estos estados tomarán como forma de gobierno la monarquía, que tendrá dos etapas: 1) la MONARQUÍA AUTORITARIA, durante el siglo XVI, donde el rey aún tiene algunos límites a su poder (por ejemplo los derechos o fueros de las ciudades y las regiones; 2) la etapa ABSOLUTISTA, entre los siglos XVII y XVIII, donde el monarca impone su voluntad sin rendir cuentas a nadie.
Se le otorga un poder ilimitado al jefe del gobierno, el rey, quien se ubica por encima de las leyes y por lo tanto no hay casi límites legales a su autoridad
Características del Absolutismo
1) El rey hace las leyes y administra justicia, siendo entonces fuente de derecho (hace las leyes y las cambia, está por encima de ellas). El rey concentra en sus manos la función legislativa, ejecutiva, administrativa y judicial. No se convocan asambleas ni organismos donde la población pueda estar representada. Si existen asambleas o consejos son sólo consultivos y el rey no está obligado a aceptar lo que en ellos se resuelva.
2) El rey tiene un ejército permanente y mercenario que le permite imponer su voluntad, dominar a la población de los territorios que controla y defenderse o atacar a otros monarcas.
3) Para ejercer su gobierno, controlar lo que sucede en su territorio y aplicar sus leyes, el rey tiene muchos funcionarios (burocracia) que se especializan en las funciones que desempeñan.
4) El rey cobra impuestos, aún sin el consentimiento de sus gobernados, para poder mantener la burocracia y el ejército.
5) La Iglesia está supeditada a la autoridad del monarca. La Iglesia, de gran influencia y poder, respondía hasta entonces exclusivamente a la autoridad del Papa, lo cual era visto por los reyes como un obstáculo para la centralización del poder, ya que el Papa era visto como una autoridad extranjera y con intereses que muchas veces chocaban con el monarca.
El poder del rey tenía, al menos en teoría, algunos límites como eran el respeto por las leyes tradicionales surgidas en el reino y los principios morales del cristianismo. Más importantes eran los límites materiales que tenía; el poder de los monarcas podía ser frenado por la escases de recursos, las dificultades en las comunicaciones que impedían que sus órdenes llegaran en tiempo, la existencia de pocos funcionarios o su incapacidad, la resistencia de la población a aceptar medidas abusivas, etc.
¿Cómo y por qué surge el Absolutismo?
A fines de la Edad Media se combinaron una serie de factores que estimularon la centralización del poder y crearon la necesidad de un poder fuerte.
En primer lugar la lucha entre los nobles y los burgueses y la luchas internas entre los nobles convirtieron a los señores principales en árbitros de la situación. Los nobles principales que querían dominar al resto hicieron alianzas con los comerciantes de las ciudades defendiéndolos de los otros nobles; a cambio los burgueses dieron a ese noble principal (rey) recursos suficientes para pagar soldados (así no necesitaba del apoyo de los nobles) que le permitieran llevar adelante las guerras. Por su parte el rey ennoblecía a la burguesía otorgándoles títulos de nobleza. La unificación del territorio bajo un mismo gobierno y bajo las mismas leyes, beneficiaba a los comerciantes porque agrandaba y unificaba el mercado. Hasta ese momento los territorios de los señores eran regidos por sus propias normas y para pasar de un feudo a otro había que pagar impuestos al igual que para pasar por sus tierras (peajes). Al centralizarse el poder estas trabas al comercio se eliminaban y los comerciantes podían llevar sus mercaderías de una ciudad a otra. La ampliación del número de consumidores aumentó la producción y sus ganancias. Los gobiernos monárquicos protegieron la producción de su territorio de la competencia que les podían hacer los productores de otros países mediante impuestos aduaneros (mercantilismo).
Otro factor que impulsó al absolutismo fue la necesidad de un poder fuerte ante la inseguridad creada por las guerras, las rebeliones y las epidemias. Las supersticiones, los temores irracionales, alimentados por el fanatismo religioso, propiciaron el miedo y la búsqueda del orden y la seguridad aunque se impusieran a la fuerza. Los reyes encarnaban ese orden.
El Renacimiento no sólo fue la época del renacer del arte romano, también renació el Derecho Romano y la organización política que aquel consagró: un príncipe absoluto con todos los poderes (imperator) cuya voluntad se hacía ley. A fines de la Edad Media los juristas (los especialistas en derecho), rescataron el Derecho romano escrito que luego de la caída del Imperio Romano había perdido jerarquía frente al derecho consuetudinario (no escrito, basado en las costumbres) de los invasores germanos. En Francia, por ejemplo, estos juristas dieron legitimidad al poder del rey Felipe el Hermoso, lo que le permitió a este desprenderse de la Iglesia que era, hasta ese momento la que legitimaba el poder de los monarcas.
Las teorías absolutistas
En Francia desde Enrique IV, en España a partir de los Reyes Católicos y en Inglaterra con la dinastía Tudor, la autoridad del rey se fue afirmando. El ejército permanente, el cobro de impuestos y la multiplicación de funcionarios daba forma a un gobierno y una administración que se imponen sobre los nobles y las ciudades. Algunos intelectuales contemporáneos al absolutismo trataron de explicarlo y justificarlo. En algunos casos se trataba de darle una explicación racional al aumento de la autoridad estatal; en otros era una propaganda para justificar ante la población el uso y abuso de poder que ejercían los monarcas.
Nicolás Maquiavelo(1469-1527), escritor y diplomático florentino, se dice que su obra más conocida, “El Príncipe”, se inspiró en el gobierno de César Borgia, justificando su astucia, su picardía y su falta de escrúpulos para gobernar. Maquiavelo creía que había dos tipos de gobiernos: aquellos en que la autoridad está sometida a las leyes (repúblicas), y aquellos en que la autoridad está por encima de la ley (principados). Si bien considera que en teoría, la primera sería la mejor forma de gobernar, en la realidad un gobierno es efectivo cuando se opta por la segunda modalidad. Este pensamiento de Maquiavelo se debe en gran parte a la situación de división en que se encontraba Italia en ese momento y al recuerdo del glorioso pasado del Imperio Romano. Maquiavelo consideraba que la única manera en que Italia podía lograr la unidad era mediante un principado o monarquía absoluta. Este autor hace una separación entre lo que es moralmente correcto y lo que es políticamente necesario: no importa si una medida de gobierno es injusta o cruel si es buena para el éxito del gobernante; no importan los medios que se utilicen sino los fines perseguidos, por lo tanto el rey puede usar cualquier medio, la fuerza, el asesinato, etc, pero siempre con la astucia necesaria para que evitar que la población se rebele. Por eso recomendaba a los reyes a actuar con “la fuerza del león y la astucia del zorro”.
Para Maquiavelo los hombres eran egoístas, buscaban sólo el provecho personal y esto provocaba la corrupción social. “Los hombres cometen siempre el error de no saber poner límites a sus esperanzas”, decía. Consideraba que un gobernante prudente debía basar su política en ese aspecto de la naturaleza humana y asegurar la propiedad, porque, según sus palabras, el gobernante prudente puede matar pero no saquear, ya que un hombre olvida más fácilmente el asesinato de su padre que la confiscación de sus bienes.
Thomas Hobbes (1588-1679), nacido en Inglaterra, es un importante teórico del absolutismo que se caracteriza por ver la política como un conocimiento separado de la religión y de la moral. Sus ideas acerca del absolutismo las difundió en un libro llamado “Leviathan”. En este sostiene que los hombres originalmente vivían en un estado natural, sin gobierno ni leyes, donde luchaban por defender sus intereses y el más fuerte se imponía. Dice Hobbes que en esa situación la vida era “solitaria, pobre, impura, brutal y breve”. Para salir de esa vida salvaje, los hombres hicieron un acuerdo, un contrato, formando la sociedad civil y creando un soberano o gobierno al que se sometieron a cambio de obtener seguridad. El gobierno no había sido parte de el contrato, había surgido de él, y se había independizado de sus creadores. Por lo tanto, sostenía que el gobierno absoluto fue creado por el pueblo pero para someterse a él y los individuos no podía quejarse si el gobernante era tiránico porque no había ninguna ley natural ni divina que limitara el poder del gobernante.
Además, como afirmaba que el poder absoluto venía del contrato firmado por los hombres para lograr la seguridad y poner fin al estado natural, Hobbes sostenía que el poder del rey no es de origen divino y la Iglesia debía estar sometida a las autoridades del país.
Las ideas de Hobbes se vieron influenciadas por los conflictos políticos de su época; afectado por las guerras civiles que soportaba Inglaterra, fue partidario de la paz y el bienestar a cualquier precio, por eso vio en el absolutismo una forma de gobierno útil para el desenvolvimiento de los individuos.
Bossuet (1627-1704) nacido en Francia, fue Obispo de Meaux y consejero del rey Luis XIV. En su libro “La política sacada de las Santas Escrituras” expresa que la monarquía se rige por cuatro características: 1) es sagrada; 2) es absoluta; 3) debe ejercerse paternalmente; 4) debe ejercerse de acuerdo a la razón.
Sagrada significa que el gobierno viene de Dios, tiene origen divino. Dios creó el poder político y es su voluntad la que decide quienes son los gobernantes.
Absoluta o ilimitada porque al poder que ha creado Dios mismo, ningún hombre puede ponerle limites. Los reyes, que gobiernan por la voluntad de Dios, sólo son responsables de sus actos ante él, no tienen que rendir cuentas de sus actos ante ningún ser humano; nadie puede juzgar al rey.
El rey está sometido a normas naturales, creadas por Dios, sino sería arbitrario. Esas normas, que están por encima de la voluntad humana, obligan al rey a gobernar para la felicidad de sus pueblos y no para satisfacer sus caprichos personales. Por eso dice Bossuet que el monarca debe actuar como un padre con sus hijos, guiarlos, protegerlos y corregirlos y castigarlos si es necesario.
Finalmente, la autoridad del gobernante debe ejercerse conforme a la razón; el rey debe ejercer el gobierno conociendo lo que hace, al decir de Bossuet debe “estudiar las cosas útiles, saber la ley, conocer los negocios, conocerse a si mismo, hablar y callarse oportunamente, prever, instruir a sus ministros”".
Autor: Alberto Fernández.
Actividad:
a) Observa atentamente el video sobre el Absolutismo.
b) Luego realiza un informe de una carilla sobre el Absolutismo.
c) Investiga si en la actualidad existen Monarquías Absolutas.
La actividad se sube en CREA.
El Palacio de Versalles está considerado el máximo símbolo de la monarquía absolutista y del lujo francés, siendo uno de los máximos testimonios de la elegancia y la arquitectura de la que hace gala el país.
Se encuentra a sólo 20 kilómetros de París y es uno de los máximos legados del rey Luis XIV, cuya construcción comenzó en 1661 y finalizó en 1692.
Entre sus principales características encontramos que tiene una superficie total de 67.000 metros cuadrados en sus tres palacios (Versalles, Gran Trianón y Pequeño Trianón), más de 700 habitaciones, 2.000 ventanas y 352 chimeneas.
Pero, además, en su interior encontramos una selección imperdible de la mejor decoración de la época, pinturas, tapices, esculturas, muebles, telas e incluso 483 espejos, cada una de estas cosas elaborada por los mejores artesanos tanto de Francia como de Italia.
Esto sin tener en cuenta el famoso Jardín de Versalles, uno de los más grandes del mundo con sus 7.996.588 metros cuadrados, en donde podemos encontrar más de 200.000 árboles y más de 210.000 flores.
Jardines de Versalles
En su interior tiene, además, el “Teatro Real” o la “Ópera Real”, un teatro con capacidad para 700 personas elaborado con las mejores maderas del mundo en su época, lo que permitían y permiten aún hoy, tener una acústica excelente en todo el recinto.
Todo ello le llevó a ser considerado en 1970, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Sin embargo, ¿conoces la historia anterior al Palacio de Versalles?
Para entender su construcción debemos remontarnos al reinado de Luis XIII, padre de Luis XIV, quien en el año 1623 ordenó construir en medio del bosque, junto a una loma rodeada por dos pantanos totalmente insalubres, una pequeña casa de ladrillo, piedra y pizarra que se convirtió en su refugio de caza preferido.
Al estar enamorado del lugar, ordenó construir el “primer Palacio”, que en realidad era una vivienda de sólo 24 m por 6 metros, cuya habitación central era el aposento del rey y en las dos alas bajas anexas se encontraban otras dos estancias a cada lado recubiertas de tapicería.
El 8 de abril de 1632, Luis XIII decidió comprar el dominio de Versalles al arzobispo de París, Jean-François de Gondi, en donde se encontraba un viejo castillo y un molino. Su intención al comprarlo no fue otra que derribarlo y poder ampliar su residencia real.
En 1634 terminaron las obras y Luis XIII comenzó a residir en Versalles, ampliándolo en 1636 y añadiendo jardines con decoraciones árabes.
El 14 de mayo de 1643, Luis XIII murió y Versalles pasó desapercibido durante mucho tiempo, hasta que Luis XIV, quien estaba buscando un palacio en donde residir de forma permanente al no estar cómodo ni en el Louvre, ni en el Palacio Real ni en las Tullerías, lo redescubrió en 1651, aunque las obras del Palacio actual comenzaron recién en 1661, finalizando en la verdadera obra maestra que es en la actualidad, y en uno de los legados más importantes de “El Rey Sol”.
La Galería de los Espejos
El Salón de los Espejos, muy conocido por ser el lugar en donde se firmó el famoso “Tratado de Versalles” que puso fin a la Primera Guerra Mundial, es considerado una obra maestra en cuanto a diseño y arquitectura, sin embargo, su diseño fue mucho más complejo de lo que se cree.
Galería de los Espejos de Versalles
Con el fin de proteger tanto las paredes como los techos ornamentados, se diseñaron lámparas que daban una luz muy tenue para que no sacaran humo.
¿El problema? La poca luz. Debido a esto es que se colocaron espejos en toda la habitación, para que esa poca luz que existía en el ambiente se reflejara, dando así la sensación de estar en una sala mucho más iluminada.
Pasadizos secretos en el Palacio de Versalles
El rey Luis XIV diseñó a su propio gusto el Palacio de Versalles, lo que le llevó a crear una red de pasajes muy discretos a lo largo de todo el recinto que le permitían llegar a diferentes lugares sin apenas ser visto.
Fuente: Red Historia
El Palacio de Versalles en París, Francia.
Actividad:
Observa atentamente el video sobre el Palacio de Versalles.
Luego cuenta con tus palabras cuál era la forma de vida de los reyes absolutos franceses.
Vista aérea del Palacio de Versalles en la actualidad.
El Mercantilismo. La política económica del Absolutismo.
Ahora conocemos la organización sociocultural, política y económica en Europa en el momento en que se realizan los viajes de exploración. Luego se descubre un nuevo continente denominado "América". Por lo tanto, vamos a analizar el impacto de la conquista española y la colonización en el territorio americano.
El encuentro de dos mundos
La ciudad de Tenochtitlan cuna del imperio Mexica en América.
La ciudad de Tenochtitlán, capital del Imperio Mexica.
Los mexicas en1325 fundarían Tenochtitlán la capital del imperio mexica en el valle de México (“lugar donde abundan los nopales o tunas sobre piedra”) en un lugar donde –según la leyenda- su dios Huitzilopochtli, transformado en águila, les revelaría el fin de su migración.
Diseño urbano
Al igual que Teotihuacán, la ciudad de México-Tenochtitlán había sido cuidadosamente planeada y construida de acuerdo con principios políticos, religiosos, militares y funcionales. Tenochtitlán cubría un área de más de 7 km2 (se estima hasta 12 km2) y tenía en su apogeo alrededor de 150 mil habitantes.
El centro ceremonial estaba dominado por el Templo Mayor, una pirámide con dos templos gemelos dedicados a los dioses Tláloc y Huitzilopochtli y que, para los mexicas, representaba el Coatépetl, la montaña sagrada, que almacenaba la lluvia, los rayos y las semillas multiplicadoras de la vida. El templo era considerado el centro del universo, la morada de los dioses y el lugar por excelencia en que los hombres podían descender a los nueve niveles del inframundo o ascender a los 13 niveles de los cielos.
Maqueta del Templo Mayor.
La construcción del Templo Mayor se realizó en siete etapas, (una nueva etapa cubría la anterior y así sucesivamente), esta información se obtiene de las investigaciones realizadas en las excavaciones de 1978-1981, para la séptima etapa en su esplendor (así es como los españoles encuentran la ciudad), su extensión es de 6 mil 400 metros cuadrados y el templo mayor es de 45 metros de altura (casi a la altura de la biblioteca central de C.U).
El recinto sagrado, con sus abundantes palacios, encarnaba al mismo tiempo el creciente poder político y económico de los mexicas. También contaban con escuelas, recintos para los sacerdotes y los guerreros, dos tlachtli (campo para el juego de la pelota) y otras estructuras religiosas como el templo de Ehécatl-Quetzalcóatl, el dios del viento. Fray Bernardino de Sahagún relata la presencia de 78 edificios dentro de la gran plaza principal de Tenochtitlan. Hasta el momento (2012) gracias a las excavaciones realizadas se han podido encontrar 36 estructuras.
La ciudad de Tenochtitlán se dividía en cuatro barrios o tlaxilacaltin –Moyotlan, Cuepopan, Atzacoalco y Teopan- principales, separados por calzadas que corrían en dirección de los cuatro puntos cardinales. Con la conquista de Tlatelolco en 1473, esta ciudad se convirtió en un quinto barrio. Cada barrio estaba dividido por calpullis que tenían sus propios dioses, templos, líderes y funcionarios. Las familias se establecieron en predios, con las habitaciones agrupadas alrededor de un patio y con dos puertas: una que daba la calle y otra que daba a las chinampas. En estos barrios las casas de dos pisos, propiedad de nobles y ricos mercaderes eran bastante comunes.
Los encargados de los calpulli se dedicaban a la limpieza de la ciudad: en algunas calles había braseros para incinerar basura y para los habitantes existía un sistema de letrinas, “colocadas en puentes sobre los canales, de manera que el excremento se iba acumulando en canoas que posteriormente lo trasladaban a zonas específicas para procesarlo y venderlo como abono agrícola y como ingrediente para el curtido de pieles.” (Florescano E. y Eissa F. (2009). Atlas histórico de México. 67.).
Las calles de Tenochtitlan eran de tierra o canales y era posible llegar hasta el recinto sagrado en canoa. La isla se conectaba con las riberas a través de tres calzadas: la de Iztapalapa (actualmente calzada de Tlalpan y av. San Antonio Abad), la de Tlacopan (actualmente calzada de México-Tacuba), y la de Tepeyácac (actualmente Calzada de los Misterios). El tráfico y los embarcaderos estaban rigurosamente ordenados. Las principales avenidas de acceso contaban con puentes levadizos para dejar pasar a las canoas.
Gracias a la técnica chinampera la ciudad fue creciendo, pero al ser una isla siempre lidiaba con graves inundaciones (1382, 1385, 1450 y 1499). El sistema hidráulico de Tenochtitlan, la capital del imperio mexica, se componía de cinco lagos: Xochimilco, Chalco, Texcoco, Xaltocan y Zumpango que abarcaban 2 mil kilómetros cuadrados. La separación entre los mismos era en parte natural, pues el agua de los manantiales de Xochimilco y Chalco difería del agua salada de Texcoco, Xaltocan y Zumpango. A mediados del siglo XV los mexicas y texcocanos construyeron la calzada-dique que uniría la ciudad con las chinampas de Xochimilco. En esta época se delimitan también zonas reservadas a la pesca de uso exclusivo de los tenochcas.
El agua de los lagos no era potable por su alto grado de salinidad o por su mal sabor debido a las plantas y los animales. Para el abastecimiento de agua se construyeron acueductos, como el de Chapultepec y se traían envases de agua potable desde las riberas del lago, así como se hacía con otros alimentos.
Actividad:
Explica con tus palabras los 15 datos curiosos sobre la ciudad de Tenochtitlán, la capital del Imperio Mexica.
La conquista española
Las consecuencias de la conquista de Hernán Cortés: https://youtu.be/y5anqyv9cFg
La conquista española provocó la desestructuración del mundo nativo americano, es decir, se interrumpió para siempre el devenir histórico de grandes civilizaciones e importantes culturas. Trastornadas sus jerarquías sociales, alterada su estructura económica y amenazadas sus creencias religiosas, los nativos tuvieron que adaptarse a las nuevas circunstancias impuestas por los conquistadores.
Para pueblos guerreros y en proceso de expansión territorial como la derrota fue interpretada como el abandono por parte de sus dioses y el fin de un ciclo cósmico. Esto se ha denominado el "trauma de la conquista".
Una de las consecuencias de la derrota de sus dioses fue el desgano vital que se apoderó de muchos nativos. Esto se manifestó en una drástica caída de la fertilidad, abortos e infanticidios y dramáticos suicidios colectivos.
Por otra parte, las guerras diezmaron a un considerable número de población masculina y alteraron la organización familiar nativa. Los métodos bélicos empleados por los europeos fueron muy eficaces y contribuyeron a la brusca disminución de la población nativa. Esto a pesar de los esfuerzos de la corona española, que promulgó diversas leyes para frenar los abusos derivados de las guerras.
Muchas muertes fueron consecuencia de las contiendas entre nativos. Importantes pueblos y cacicazgos colaboraron con el invasor español para sacudir la dominación que sobre ellos ejercían poderosos vecinos. El mérito de los hispanos fue el aprovechamiento de rivalidades históricas entre los nativos para lograr sus propios objetivos.
Por supuesto que los motivos psicológicos y las guerras de conquista no explican por sí solos la caída de la población nativa.
Quizás el factor que más gravitó en la mortandad nativa fueron las enfermedades, ejército invisible que causó el llamado "choque microbiano". En palabras de Nicolás Sánchez Albornoz, "estos morbos -especialmente la viruela, la malaria, el sarampión, el tifus y la gripe- que asolaban a Europa regularmente, saltaron pronto al Nuevo Mundo. Vinieron a la rastra de los invasores y encontraron aquí huéspedes sin inmunidad. Por el contrario, los tres continentes del Viejo Mundo compartían un mismo repertorio de enfermedades. África negra y el extremo oriente intercambiaron agentes patógenos con Europa a lo largo de siglos a través de los corredores que cruzan el Sahara o los desiertos asiáticos, siguiendo las rutas comerciales. (...) América no aportó mal alguno a la panoplia mundial, salvo, según creen algunos, la sífilis, y aun esto se halla en entredicho".
A las guerras y epidemias pronto se agregaron otras razones que igualmente afectaron a la población americana. Las necesidades de mano de obra para la extracción de oro y plata y para las labores agrícolas, acabaron con importantes contingentes nativos.
Fuente: http://www7.uc.cl/sw_educ/historia/america/html/3_1_2.html
La Colonización española
"Quien no poblare, no hará buena conquista, y no conquistando la tierra, no se convertirá la gente: así que la máxima del conquistador ha de ser poblar" (Cronista López de Gómara). Bajo esta premisa, las autoridades españolas insistieron en la importancia de poblar con la fundación de ciudades.
"Las ciudades hispanas siguieron un plan determinado. Reservado el lugar para la plaza, se debían trazar ocho calles formando manzanas, divididas a su vez en parcelas. La iglesia, el cabildo y la prisión se instalaban alrededor de la plaza. Los principales funcionarios recibían los solares entre los vecinos.
A partir de las ciudades, la organización que España dió a los territorios americanos abarcó aspectos sociales, económicos, políticos y culturales. Todo cambió en América. Una nueva sociedad sustituyó a la que habían tenido los indígenas pero también diferente a la que imperaba en España, en base a la relación entre indígenas, españoles y africanos. La economía americana, dirigida desde la metrópoli, se integró a una economía mundial en la que el comercio tuvo un rol fundamental. En lo político, los antiguos gobernantes fueron sustituidos por una extensa red de autoridades que dependían del rey de España. El idioma castellano, la religión cristiana y la cultura española se impusieron en toda la América hispana".
Fuente: Autores varios; "Pensar la Historia 2"; Editorial Contexto; 2009; pág. 81.
La conquista de América fue un proceso mediante el cual las grandes potencias europeas, principalmente España y Portugal, exploraron y conquistaron el territorio americano, desde finales del siglo XV y durante todo el siglo XVI.
El objetivo de esta campaña era expandir los territorios europeos, su comercio, economía y evangelización.
El bloqueo comercial por parte del Imperio otomano, luego de la caída de Constantinopla, sumado a las ambiciones económicas de las metrópolis europeas y la búsqueda de oro, condujeron a Cristóbal Colón a emprender un viaje atravesando el océano con tres embarcaciones: la Santa María, la Niña y la Pinta.
Para realizar estos viajes, Colón contó con el apoyo de España, Portugal y el papa católico Alejandro VI, quienes financiaron la expedición. El 12 de octubre de 1492 Colón desembarcó con su tripulación en América, creyendo haber llegado a Asia.
Aunque ya existían habitantes autóctonos en estas tierras, los europeos contaban con un mayor armamento, tecnología y educación, por lo que pudieron fácilmente conquistar los territorios y asentarse políticamente en América.
Misiones evangelizadoras durante la conquista de América, por Johann Moritz Rugendas.
Las principales características de la conquista de América fueron las siguientes:
Se repartieron los territorios del continente americano entre las principales potencias europeas: Portugal, España, Francia, Inglaterra y Holanda.
Se dominó militarmente a los indígenas y habitantes autóctonos de América, sin importar sus costumbres, y se les impuso la cultura, el idioma y la religión europea.
Comenzó un proceso de esclavitud constituido por prisioneros de África y la subordinación de los indígenas.
Hubo un exterminio de la población indígena, no solo durante las guerras por la conquista sino también por enfermedades y epidemias traídas de Europa, que acabaron con poblaciones indígenas enteras.
Hubo una expansión de la religión católica como la única religión permitida.
Se creó una raza entre blancos, negros e indios llamada mestizaje, que comenzó desde las etapas tempranas de la conquista.
Hubo una serie de hechos que fueron consolidando el momento ideal para la conquista de América, entre los cuales se destacan:
El deseo de expansión comercial de Europa, el cual se precipitó por la invasión de los turcos a Constantinopla, bloqueando las rutas comerciales entre Europa y Asia y dando un final al Imperio bizantino.
El deseo de expansión territorial para fortalecer de forma individual los principales reinos europeos, los cuales estaban en constante lucha por el poder político, económico y territorial.
La expansión demográfica de Europa, que ya demandaba una gran cantidad de recursos naturales y alimentos para su población.
Los avances científicos europeos de la época, tales como la cartografía y el astrolabio, que permitieron la exploración exitosa hacia nuevos territorios.
Las principales consecuencias de la conquista de América fueron políticas, sociales, demográficas y económicas.
Desde el punto de vista político y diplomático, en junio de 1494 se firmó el tratado de Tordesillas, con el cual se dividieron las colonias portuguesas de las españolas por un meridiano a 370 leguas al oeste de las islas Cabo Verde, para evitar los conflictos entre ambas metrópolis.
Así, dadas las grandes extensiones de territorio y riquezas, el reino español se convirtió en un imperio y en la principal potencia mundial de Europa durante dos siglos.
Como consecuencia social podemos destacar la desaparición de las lenguas amerindias, que fueron sustituidas por el español, el portugués o el inglés. De igual manera se sustituyeron las costumbres religiosas americanas por el catolicismo.
Asimismo, hubo una gran destrucción de monumentos religiosos, de construcciones indígenas y de cualquier vestigio de su cultura y costumbres.
Las consecuencias demográficas de la conquista consisten en la desaparición del 90% de la población indígena del continente, en muchos casos debido a enfermedades provenientes de Europa, tales como la viruela, la fiebre tifoidea o la gripe; enfermedades desconocidas y por lo tanto letales para la mayor parte de la población americana.
Por otro lado, se dio un genocidio de las culturas indígenas habitantes de América y, en algunos casos, su esclavización.
Con respecto a las consecuencias económicas, hubo un gran cambio en la agricultura y se comenzaron a exportar productos americanos, tales como maíz, batata, calabaza, tomate, cacao, maní y tabaco, los cuales potenciaron el desarrollo económico de las potencias europeas.
Asimismo, se importaron a América centeno, cebada, caña de azúcar y animales como el burro, caballo, gallinas, conejos, ovejas y vacas.
Se pueden distinguir 4 etapas durante el proceso de la conquista de América: descubrimiento, conquista, colonización y evangelización.
Artículo principal: Descubrimiento de América.
El descubrimiento ocurrió el 12 octubre de 1492, a partir de los viajes de Cristóbal Colón, el cual contó con el apoyo económico de los reyes católicos de España (Fernando II de Aragón e Isabel de Castilla).
A través de cuatro viajes, España recorrió diferentes islas del Caribe, América del Sur y América Central, y reclamó para sí todos los territorios que iba explorando.
La conquista comprende el período en que los europeos invadieron las tierras americanas y utilizaron la fuerza para conquistarlas, si se encontraban con resistencia indígena.
A pesar de las fuertes resistencias por parte de algunas civilizaciones locales, tales como la azteca y la inca, durante esta etapa los europeos vencieron y comenzaron a explotar los recursos naturales de las regiones americanas.
La colonización consiste en la imposición cultural de la lengua, las costumbres y estilos de vida europeos, así como la incorporación e integración de la ciencia, educación y medicina en los territorios americanos.
Durante la etapa de colonización se les impuso a los nativos la religión católica y, además, durante este proceso la población americana se vio drásticamente disminuida por las enfermedades traídas de Europa y por las batallas de invasión.
Por otro lado, los europeos conquistadores contaban con superioridad en armamento y tecnologías que los ayudaron a conquistar por completo el territorio americano.
El proceso de evangelización consistió en sustituir las religiones de América por el catolicismo, mediante misiones religiosas a través de todo el continente.
De este modo se impuso a los nativos, quienes debían obedecer y aprender sobre la nueva cultura, la fidelidad hacia las metrópolis conquistadoras, y las potencias europeas lograron un control pacífico sobre las poblaciones americanas.
España trató de controlar políticamente a América al estilo europeo. Para ello existieron autoridades que estaban en España y desde donde emanaban ciertas órdenes y otras que residían en América, pero que acataban lo que decía la metrópoli.
Para administrar mejor los extensos territorios, América fue dividida en cuatro virreinatos: Nueva España, Nueva Granada, Perú y Río de la Plata. Cada uno contaba con un virrey, del cual dependían las demás autoridades.
A su vez, cada virreinato se dividió en circunscripciones más pequeñas, llamadas gobernaciones o provincias, cuya autoridad máxima era el gobernador.
En las zonas de peligro, ya sea por la presencia de indígenas no sometidos, o de otras naciones (Francia o Inglaterra), se instalaba una capitanía general, cuya autoridad –el capitán general- tenía las mismas atribuciones que un gobernador, pero con poder militar.
El Cabildo era el órgano representativo de los vecinos –como eran llamados aquellos hijosdalgo de solar conocido, o sea, que poseía riqueza y era reconocido por el resto de los habitantes de la ciudad.
REY: Es la autoridad máxima en España y sus colonias.
CONSEJO DE INDIAS: Se ocupa de todo lo referente a la administración en América (nombramiento de autoridades, reglamentos, leyes, etc). Era el órgano más importante después del rey.
CASA DE CONTRATACIÓN: Organismo encargado de regular las relaciones comerciales entre España y América (época del monopolio comercial).
VIRREY: Autoridad máxima en América. Representa al rey.
GOBERNADOR Y CAPITÁN GENERAL: Tenían a su cargo las jurisdicciones menores en que se divide el virreinato. El capitán general tenía, además, poder militar.
CABILDO: Organismo que se ocupa del gobierno de la ciudad (limpieza, alumbrado, etc.).
La sociedad Hispanoamericana se destaca por su heterogeneidad, ya que estaba formada por distintos grupos étnicos; los que estaban en América (indígenas) los que llegaron voluntariamente (españoles) y los que fueron obligados a venir (africanos). Además pronto se desarrolló un cuarto grupo producto de las uniones legales o ilegales entre ellos, llamados mestizos. Cada uno fue considerado de forma diferente desde el punto de vista jurídico.
Se calcula que la población indígena americana a fines del siglo XV era de unos 40 a 50 millones, con zonas muy pobladas (Mesoamérica y los Andes centrales), otras con escasa población (Paraguay, Venezuela y las Antillas), y las de menor cantidad de población (Río de la Plata y sur del continente). El número de indígenas descendió drásticamente desde los primeros momentos de la conquista, en especial por las enfermedades, además de guerras de conquista, los duros sistemas de trabajo y hasta suicidios.
La sociedad fue relativamente abierta durante la conquista, pero durante la colonización se convitió en una organización rígidamente estratificada.
Esta estratificación social estaba basada en una "pigmentocracia", es decir, en el poder del color de la piel, que determinaba la riqueza, poder político y posición social. La sociedad se organizaba de forma piramidal, en cuyo vértice se encontraba una la aristocracia blanca española, y en la base la mayoría de la población, formada por los indios, negros y mestizos.
GRUPOS SOCIALES
BLANCOS: Tampoco todos los blancos eran considerados iguales. No era lo mismo ser un blanco de origen peninsular, ser español en Hispanoamérica, que ser blanco pero criollo, es decir, aquellos que eran hijos o descendientes de españoles, pero que habían nacido en América. Éstos eran considerados un escalón por debajo de los que habían nacido en Europa. Aunque eran iguales en teoría, había una rivalidad entre españoles y criollos, ya que los más altos cargos políticos, militares y religiosos eran para los españoles, mientras que los criollos sólo tenían libre acceso a los Cabildos.
Pero ambos grupos, eran los prestigiosos de la sociedad, podían administrar las minas y obtener tierras y mano de obra ya sea indígena o esclava. También se dedicaban al comercio, exportando metales preciosos y otras materias primas americanas hacia Europa, como azúcar, cuero y cacao. También hubo un porcentaje de blancos sirvientes, asalariados y pobres, especialmente en zonas menos prósperas como el Río de la Plata y Chile.
INDÍGENAS
Fueron el sector más numeroso. Su situación jurídica fue variando con el tiempo. En un principio, los españoles los sometieron a la esclavitud. Hasta el propio Cristóbal Colón llevó indios como esclavos hacia España. El desarraigo de sus familias, mala alimentación, malos tratos, exceso de trabajo, y las enfermedades, provocaron una gran mortandad, por lo que surgieron distintos defensores de los indígenas, tales como el Padre de las Casas o Francisco de Vitoria.
La Corona española decide prohibir la esclavitud indígena, a través de las Leyes Nuevas de 1542, y legalmente se los consideró como súbdito libre de la Corona de Castilla, en igualdad con los españoles, por lo que debían cumplir con las leyes y pagar impuestos.
Existía normas muy restrictiva de los oficios a que podían dedicarse (agricultura, artesanía, comercio local), así como de otros aspectos sociales (prohibición de llevar armas o vivir en las ciudades, montar a caballo). No podían salir de sus comunidades sin autorización, ni dedicarse a la minería o los obrajes por su cuenta. Tampoco podían ser soldados. No tenían acceso a la educación, con excepción de los que tuvieron vínculos con comunidades religiosas.
Pero en realidad, los indígenas americanos no eran tratados como iguales, ya que ponían el pretexto de “atraso cultural” y “desorientación espiritual", por lo que debían ser considerados como "menores de edad" y por lo tanto debían estar sujetos a tutela, es decir que no creían que estaban capacitados mentalmente para asumir distintas responsabilidades.
TIPOS DE TUTELAS
-ENCOMIENDAS: Eran un privilegio que la Corona española le otorgaba a un particular. El encomendero recibía un grupo de familias indígenas, que eran sacados de sus pueblos, a quienes el encomendero debía proteger y cristianizar a cambio de beneficiarse con el trabajo del indígena y el pago de impuestos en especies, como maíz, animales y tejidos. Por su parte, el español pagaba tributos al Rey y prestaba servicio militar, también estaba obligado a construir una Iglesia, bautizar a los recién nacidos, dar sepultura a los muertos, enseñar a leer y escribir a los hijos de los caciques, dar una alimentación suficiente, se reglamentaba el trabajo en las minas a un máximo de 5 meses y estaban prohibidos los castigos corporales. Muchas de estas cosas no se cumplían.
Las encomiendas eran concedidas de por vida y hasta 1542 podían heredarse. Durante el siglo XVI la encomienda fue la forma de explotación del indio más extendida y algunas de las encomiendas llegaron a tener entre 300 a 800 indios.
Debido a los abusos que se cometían, las encomiendas fueron abolidas en 1549, por otro tipo de tutela.
-CORREGIMIENTOS: Para evitar las injusticias de las Encomiendas, la Corona española organizó los Corregimientos. En este caso se trataba de pueblos indígenas que estaban bajo la tutela de un corregidor, que era un funcionario de la corona, por lo que recibía un sueldo por su trabajo.
Aquí los indígenas mantenían la propiedad comunal de sus tierras, y hasta elegían a sus autoridades; a cambio los varones entre 18 y 50 años debían pagar un tributo (impuesto) a la Corona, que era recaudado por el Corregidor. Para resguardar mejor a los pueblos, se prohibía la entrada en los Corregimientos de españoles, africanos y mestizos. Esta forma de tutela ayudó a salvar a muchas comunidades indígenas, al concentrar a la población y protegerla de los terratenientes deseosos de poseer esas tierras.
-MISIONES: Aquí los indígenas estaban bajo la tutela de las órdenes religiosas, las que pretendían evangelizar, pero respetando las lenguas indígenas, elaborando un catecismo en las lenguas nativas.
Entre las misiones más famosas estuvo la de los Jesuitas (Compañía de Jesús) que llevaron a delante una gran obra en países como Venezuela, Colombia, Ecuador, Bolivia, y en especial las misiones guaraníticas en Paraguay y partes del Río de la Plata.
-LA MITA: Es una forma de organización del trabajo indígena que tenía un origen precolombino, como por ejemplo los Incas. Consistía en formas de trabajo obligatorio, de forma rotativa, a cambio de un salario (esto lo diferenciaba con la mita precolombina) pero ese salario era insuficiente para vivir y las jornadas de trabajo eran muy extensas; y a pesar de que la ley decía que la obligación de cada indígena era trabajar una vez cada siete años, la realidad era que lo debían hacer cada dos.
Hubo varias clases de Mita: La Mita Agraria para el trabajo en las haciendas, duraba de tres a cuatro meses; La Mita Minera trabajaban por un período de diez meses en minas de metales preciosos entre otras, y la Mita de Obrajes en las que se realizaban tejidos y paños.
La mita causó la desintegración de la comunidad indígena y rompió el vínculo de ésta con la tierra, ya que debían dejar sus aldeas y cultivos y casi siempre volvían enfermos o muchos de ellos morían. Así la comunidad perdía a sus mejores hombres, los más sanos y fuertes, y además contribuyó a que olvidaran su cultura autóctona.
TRABAJO ASALARIADO: Además del trabajo obligatorio, los trabajadores recibían salario, y podían tener un trabajo que necesitara de personas más capacitadas. También estaban los que se dedicaban al servicio personal de los españoles, los llamados Yanaconas en Perú, o Naboríes en México. Esto también desarraigaba a los indígenas de su pueblo, ya que vivían en las ciudades o haciendas, por lo que se les enseñaba el castellano y se los cristianizaba.
AFRICANOS
Al mismo tiempo de la llegada de los europeos, comienza el traslado forzado de poblaciones africanas. Los primeros eran los que acompañaban a sus amos españoles, pero a partir de 1517 se introducían gran cantidad de africanos esclavizados, ya que la mano de obra indígena disminuyó drásticamente. En 1579 la licencia para introducir esclavos era de 30 ducados por cada negro, lo cual constituía una importante fuente de ingresos para la Corona española.
El esclavo era considerado como una mercancía más y hacia fines del siglo XVII representaban el 75% de la mano de obra en el sector minero, por lo que la esclavitud fue una gran fuente de riquezas para los numerosos comerciantes. Su precio aumentaba según la tarea que realizaran.
Desde el Tratado de Tordesillas los portugueses controlaban zonas al sur, como Congo y Angola, y al norte Níger y Senegal, por lo que la gran mayoría de esclavos llegaron desde allí. Este tráfico luego sería explotado por holandeses, franceses y especialmente ingleses. Portugal tuvo el monopolio comercial de esclavos en Congo y Angola hasta fines del siglo XIX.
Para obtener esclavos, lo más común era negociar con africanos que cazaban y vendían a sus enemigos, pero también los apresaban a través de la guerra, cazándolos o raptándolos, aunque también existía el intercambio de seres humanos por telas, alcohol, tabaco o armas poder vender más esclavos a los europeos.
Los esclavos eran introducidos en barcos, pero antes se los marcaba con fuego, y se los colocaba en las bodegas de los barcos, encadenados.
Sin higiene, con escasez de agua y comida, más el hacinamiento, provocaba enfermedades durante el viaje en barco, que podía durar meses, por lo que la mayoría no llegaba vivo a América. Los sobrevivían, eran alojados en barracas, allí se los revisaba para luego ser vendidos al mejor postor.
No solo los sectores mineros adquirieron esclavos, también los terratenientes los utilizaban para trabajar en las haciendas y plantaciones. Los funcionarios y familias ricas los tenían como una forma de ostentación y prestigio social, y los utilizaban en labores domésticas, así como también en operaciones de préstamo, hipotecas, permutas y pagos por servicios. También las comunidades religiosas, cabildos y artesanos adquirían esclavos.
La legislación creada para los esclavos sólo prohibía por ejemplo que los negros armas, tenían limitaciones para asistir a reuniones y a otros sitios, se les prohibió la bebida, el baile público, el juego, no podían utilizar cierta indumentaria ni transitar por la calle luego de determinadas horas de la noche; durante mucho tiempo se le impidió recibir educación que no fuera solamente la evangelización.
El amo tenía derecho a venderlo, prestarlo o alquilarlo, los únicos derechos del esclavo africano era el derecho a la vida, derecho a tener un nombre y a casarse. Además su amo no podía mutilarlo, y tenía la obligación de alimentarlo y vestirlo.
Algunos esclavos pudieron recuperar su libertad, convirtiéndose en libertos, y le permitió mejorar un poco su situación.
MESTIZOS
El mestizaje es la característica principal de América Latina. Todos los grupos sociales se mezclaron formando una población mestiza, aunque con diferencias regionales.
La poca cantidad de mujeres europeas que llegaron a América, provocó uniones entre hombres blancos y mujeres indígenas, siendo casi siempre uniones ilegítimas, aunque el matrimonio mixto no estaba prohibido, en especial desde 1614, pero sí era muy mal visto.
También fueron muy comunes, las uniones entre blancos y africanos, y un poco menos habitual entre indígena y africano.
La condición de mestizo se heredaba por parte materna, por lo que los españoles que no reconocían a sus hijos tenidos con una indígena, ese niño integraba la comunidad de su madre, a su vez, los hijos tenidos con las esclavas, heredaban la esclavitud.
Legalmente los mestizos no estaban protegidos, como sí lo estaban los indígenas, y tampoco tenían los privilegios de los blancos. No podían ser sacerdotes, ni ser funcionarios de la Corona, ni podían portar armas, aunque sí existían batallones de mulatos y mestizos. Pero estas restricciones se fueron dejando de lado a medida que la población mestiza crecía. Al mismo tiempo, al perderse la identidad paterna resultaba difícil establecer quién era mestizo y quién no, era difícil distinguir a quién era indio, mestizo o mulato. Se podía solicitar a las Audiencias certificados de pureza de sangre, en los que se consideraba blancos a los individuos que tenían 1/8 de sangre india o un 1/16 de sangre negra. Es muy difícil establecer cómo lograban distinguirlos, pero mediante una suma de dinero se dispensaba la calidad de pardo (mulato) o quinterón (grado de mulatez). En algunos documentos se emitían sentencias certificando que una persona "se tenga por blanco".
Fuente: A.A.V.V. (2009). "Pensar la Historia". Montevideo: Editorial Contexto.
“Hay tres especies de gobierno: el republicano, el monárquico y el despótico. Para distinguirlos, basta la idea de que ellos tienen las personas menos instruidas. Supongamos tres definiciones... uno, que el gobierno republicano es aquél en que el pueblo, tiene el poder soberano; otro, que el gobierno monárquico es aquél en que uno solo gobierna, pero con sujeción a leyes fijas y preestablecidas; y, por último, que en el gobierno despótico el poder está también en uno solo, pero sin ley ni regla, pues gobierna el soberano según su voluntad y sus caprichos.” [...]
“Hay en cada estado tres tipos de poderes: el legislativo, el poder ejecutivo de las cosas que dependen del derecho de gentes, y el poder ejecutivo de las cosas que dependen del derecho civil.
Por el primero, el príncipe o magistrado hace las leyes (...) Por el segundo, hace la paz o la guerra, envía o recibe embajadas, establece la seguridad, previene invasiones. Por el tercero, castiga los crímenes y juzga diferencias entre particulares. Se denomina a éste último el poder de juzgar, y al otro simplemente, el poder ejecutivo del Estado (...)
Cuando el poder legislativo y el poder ejecutivo se unen en la misma persona o el mismo cuerpo, no hay libertad; falta confianza, porque puede temerse que el monarca o el senador hagan leyes tiránicas y las ejecuten ellos mismos tiránicamente. No hay libertad si el poder de juzgar no está deslindado del poder legislativo y del poder ejecutivo(...)” (Montesquieu “El espíritu de las leyes”)
“El hombre nació libre y dondequiera que esté se encuentra encadenado”; por tanto, es necesario establecer por “voluntad general” un contrato social que garantice el respeto mutuo de los derechos humanos otorgados por la naturaleza.
“El primero que, habiendo cercado un terreno descubrió la manera de decir: Esto me pertenece. Y halló gentes bastante sencillas para creerle, fue el verdadero fundador de la sociedad civil. ¡Qué crímenes, guerras, muertes, miserias y horrores habría ahorrado al género humano el que, arrancando las estacas o llenando la zanja, hubiese gritado a sus semejantes: “Guardaos de escuchar a este impostor; estáis perdidos si olvidáis que los frutos pertenecen a todos y que la tierra no es de nadie.” (Rousseau “Discurso sobre el origen de la desigualdad entre los hombres”)
“Encontrar una forma de asociación que defienda y proteja con la fuerza común la persona y los bienes de cada asociado, y por la cual cada uno, uniéndose a todos, no obedezca sino así mismo y permanezca tan libre como antes; tal es el problema fundamental cuya solución da el Contrato Social. La primera y más importante consecuencia de los principios establecidos, es que la voluntad general puede únicamente dirigir las fuerzas del Estado de acuerdo con los fines de su institución, que es el bien común (...) por que la voluntad general... constituye un acto de soberanía y es ley. La soberanía no es otra cosa que el ejercicio de la “voluntad general”, no puede ser nunca enajenada,...” (Rousseau “El contrato social”)
“El hombre, según hemos demostrado ya, nace con un título a la perfecta libertad y al disfrute ilimitado de todos los derechos y privilegios de la ley natural. Tiene, pues, por naturaleza, al igual que cualquier otro hombre o de cualquier número de hombres que haya en el mundo, no solo el poder de defender su propiedad, es decir, su vida, su libertad y sus bienes, contra los atropellos y acometidas de los demás; tiene también el poder de juzgar y de castigar los quebrantamientos de esa ley cometidos por otros... Ahora bien, no pudiendo existir ni subsistir una sociedad política sin poseer en si misma el poder necesario para la defensa de la propiedad, y para castigar los atropellos cometidos,... resulta que solo existe sociedad política allí, y allí exclusivamente, donde cada uno de los miembros ha hecho renuncia de ese poder natural, entregándolo en manos de la comunidad.” (Locke “Tratado sobre el Gobierno Civil").
La Revolución francesa fue un movimiento político, social e ideológico que se desarrolló en Francia, desde 1789 hasta 1804. Se inició con la Toma de la Bastilla, el 14 de julio de 1789, y culminó con la coronación de Napoleón Bonaparte como emperador de los franceses, el 2 de diciembre de 1804.
La Revolución francesa tuvo como protagonistas a opositores y partidarios del Antiguo Régimen. Este sistema político, social y económico se caracterizaba por la monarquía absoluta y una sociedad estamental dividida legalmente en sectores privilegiados y no privilegiados.
La Revolución francesa puso fin al absolutismo, el feudalismo, la servidumbre y los privilegios del clero y la nobleza. Sus lemas fueron «libertad, igualdad y fraternidad». Junto a la Revolución industrial, marca el comienzo a una nueva época de la historia europea, conocida como Edad Contemporánea.
Napoleón cruzando los Alpes, pintura del artista francés Jacques-Louis David (1800).
Las principales causas de la Revolución francesa fueron las siguientes:
Las arbitrariedades de un absolutismo monárquico que oprimía a la mayoría de sus súbditos.
Una gran desigualdad social debido a las fuertes cargas (impuestos, tributos y diezmo) que recaían sobre los campesinos franceses, quienes con su trabajo debían mantenerse a sí mismos y a los grupos privilegiados: la nobleza y el clero.
El descontento de sectores intelectuales por la falta de derechos y libertades. Estos intelectuales estaban muy influidos por las ideas de la Ilustración.
La crisis económica y financiera en la que se encontraba Francia. Los excesos de gastos de la Corona y los gastos provenientes de la participación en la guerra por la Independencia de Estados Unidos habían provocado un déficit presupuestario.
Una serie de malas cosechas que provocaron aumentos desmedidos del precio del pan, que era el principal alimento de los sectores populares.
Las aspiraciones de una burguesía en ascenso que deseaba que su posición económica se correspondiera con su situación social y sus derechos políticos.
Las principales consecuencias de la Revolución francesa fueron las siguientes:
Fin del sistema feudal: la Revolución francesa suprimió todas las expresiones del feudalismo, entre ellas la servidumbre, el pago de tributos, los privilegios del clero y la nobleza.
Declaración de nuevos derechos individuales: libertad, igualdad ante la ley, abolición de la esclavitud, entre otros. Estas ideas se expandieron por toda Europa e influyeron sobre los líderes de las revoluciones de independencia en América.
Supresión de la monarquía absoluta y establecimiento de un sistema republicano con división de poderes, elección de los funcionarios por parte del pueblo y duración limitada en los cargos públicos.
Ascenso de la burguesía, que paulatinamente se transformó en el grupo social predominante en Francia.
Extensión de la guerra en Europa, debido al intento de las monarquías del continente de unirse para restaurar el Antiguo Régimen.
Ascenso al poder de Napoleón Bonaparte, como consecuencia de las victorias militares contra las potencias extranjeras. El resultado fue paradójico: Napoleón salvó a la Revolución francesa de sus enemigos exteriores para luego terminar con ella y reemplazarla por un sistema monárquico imperial. Tras su derrota se restauró la monarquía absoluta y Luis XVIII fue coronado como rey de Francia.
Los Representantes del Pueblo Francés, constituidos en Asamblea Nacional, considerando que la ignorancia, el olvido o el menosprecio de los derechos del Hombre son las únicas causas de las calamidades públicas y de la corrupción de los Gobiernos, han resuelto exponer, en una Declaración solemne, los derechos naturales, inalienables y sagrados del Hombre, para que esta declaración, constantemente presente para todos los Miembros del cuerpo social, les recuerde sin cesar sus derechos y sus deberes; para que los actos del poder legislativo y del poder ejecutivo, al poder cotejarse en todo momento con la finalidad de cualquier institución política, sean más respetados y para que las reclamaciones de los ciudadanos, fundadas desde ahora en principios simples e indiscutibles, redunden siempre en beneficio del mantenimiento de la Constitución y de la felicidad de todos.
En consecuencia, la Asamblea Nacional reconoce y declara, en presencia del Ser Supremo y bajo sus auspicios, los siguientes derechos del Hombre y del Ciudadano:
Los hombres nacen y permanecen libres e iguales en derechos. Las distinciones sociales sólo pueden fundarse en la utilidad común.
La finalidad de cualquier asociación política es la protección de los derechos naturales e imprescriptibles del Hombre. Tales derechos son la libertad, la propiedad, la seguridad y la resistencia a la opresión.
El principio de toda Soberanía reside esencialmente en la Nación. Ningún cuerpo ni ningún individuo pueden ejercer autoridad alguna que no emane expresamente de ella.
La libertad consiste en poder hacer todo lo que no perjudique a los demás. Por ello, el ejercicio de los derechos naturales de cada hombre tan sólo tiene como límites los que garantizan a los demás Miembros de la Sociedad el goce de estos mismos derechos. Tales límites tan sólo pueden ser determinados por la Ley.
La Ley sólo tiene derecho a prohibir los actos perjudiciales para la Sociedad. Nada que no esté prohibido por la Ley puede ser impedido, y nadie puede ser obligado a hacer algo que ésta no ordene.
La Ley es la expresión de la voluntad general. Todos los Ciudadanos tienen derecho a contribuir a su elaboración, personalmente o a través de sus Representantes. Debe ser la misma para todos, tanto para proteger como para sancionar. Además, puesto que todos los Ciudadanos son iguales ante la Ley, todos ellos pueden presentarse y ser elegidos para cualquier dignidad, cargo o empleo públicos, según sus capacidades y sin otra distinción que la de sus virtudes y aptitudes.
Ningún hombre puede ser acusado, arrestado o detenido, salvo en los casos determinados por la Ley y en la forma determinada por ella. Quienes soliciten, cursen, ejecuten o hagan ejecutar órdenes arbitrarias deben ser castigados; con todo, cualquier ciudadano que sea requerido o aprehendido en virtud de la Ley debe obedecer de inmediato, y es culpable si opone resistencia.
La Ley sólo debe establecer penas estricta y evidentemente necesarias, y tan sólo se puede ser castigado en virtud de una Ley establecida y promulgada con anterioridad al delito, y aplicada legalmente.
Puesto que cualquier hombre se considera inocente hasta no ser declarado culpable, si se juzga indispensable detenerlo, cualquier rigor que no sea necesario para apoderarse de su persona debe ser severamente reprimido por la Ley.
Nadie debe ser incomodado por sus opiniones, inclusive religiosas, siempre y cuando su manifestación no perturbe el orden público establecido por la Ley.
La libre comunicación de pensamientos y opiniones es uno de los derechos más valiosos del Hombre; por consiguiente, cualquier Ciudadano puede hablar, escribir e imprimir libremente, siempre y cuando responda del abuso de esta libertad en los casos determinados por la Ley.
La garantía de los derechos del Hombre y del Ciudadano necesita de una fuerza pública; por ello, esta fuerza es instituida en beneficio de todos y no para el provecho particular de aquéllos a quienes se encomienda.
Para el mantenimiento de la fuerza pública y para los gastos de administración, resulta indispensable una contribución común, la cual debe repartirse equitativamente entre los ciudadanos, de acuerdo con sus capacidades.
Todos los Ciudadanos tienen el derecho de comprobar, por sí mismos o a través de sus representantes, la necesidad de la contribución pública, de aceptarla libremente, de vigilar su empleo y de determinar su prorrata, su base, su recaudación y su duración.
La Sociedad tiene derecho a pedir cuentas de su gestión a cualquier Agente público.
Una Sociedad en la que no esté establecida la garantía de los Derechos, ni determinada la separación de los Poderes, carece de Constitución.
Por ser la propiedad un derecho inviolable y sagrado, nadie puede ser privado de ella, salvo cuando la necesidad pública, legalmente comprobada, lo exija de modo evidente, y con la condición de haya una justa y previa indemnización.
Se conoce bajo el nombre de Revolución Hispanoamericana al conjunto de movimientos ocurridos en las colonias españolas en América, que tuvo como resultado la independencia política de dichos territorios. Esos movimientos comienzan entre 1808 y 1810, pero sus antecedentes se encuentran en las últimas décadas del siglo XVIII, cuando en las colonias se produce un agitamiento intelectual y se desarrollaran rebeliones locales que ya anuncian el clima de descontento que va a ser uno de los factores de la revolución. En un primer momento esos movimientos no tuvieron carácter separatista, sino que expresaban el deseo de los criollos de intervenir en el gobierno, pero con el paso de los años se transformaron en una verdadera guerra de independencia. El periodo de la revolución culmina en 1825 con el retiro de los últimos ejércitos españoles que aún se encontraban en América, y a partir de ese momento quedan constituido los estados hispanoamericanos independientes (algunos antes, otros después del año 1825, pero se toma este año simbólicamente).
Los historiadores ubican a la Revolución Hispanoamericana como parte del ciclo de revoluciones liberales o burguesas que se producen a fines del siglo XVIII y comienzos del XIX (Rev. de las colonias inglesas en América del Norte, Revolución Francesa) y que habían sido precedidas por la Revolución Gloriosa en Inglaterra (1688) y cuyo resultado fue la puesta en práctica de las nuevas ideas impulsadas por la burguesía.
1. ANTECEDENTES
Varios acontecimientos ocurridos en las colonias en el transcurso del siglo XVIII, anunciaban la inminencia de profundos cambios.
LA AGITACIÓN INTELECTUAL
A pesar de la censura impuesta por España a la difusión de las Nuevas Ideas, estas van a llegar a América. Generalmente llegaban a través de la interpretación que se les daba en España donde los Borbones aplicaron el despotismo ilustrado, pero también se colaban obras de autores franceses e ingleses. Además van a llegar las nuevas costumbres de los burgueses e intelectuales, como formar sociedades para debatir diversos temas y difundir noticias y opiniones a través de publicaciones periódicas.
Como sucedía en el siglo XVIII europeo, en las colonias se formaron asociaciones para discutir temas específicos. Fue así que se instaló en Lima en el año 1787 la Asociación Filarmónica. Unos años antes en la Universidad de Lima se había manifestado el derecho de los criollos, es decir los españoles nacidos en América, de tomar parte de los debates políticos y científicos. En La Habana se organizó la Sociedad Económica y la Sociedad Patriótica, en Buenos Aires la Sociedad Patriótica y Literaria, en México la Arcadia Mexicana y de esa manera se iba extendiendo la costumbre de reunirse a debatir. Al igual que sucedía en Europa con los “salones” y los cafés, estas reuniones servían para difundir las nuevas ideas.
Hacia fines del siglo XVIII se incrementa la edición y difusión de periódicos lo que muestra el interés existente acerca de la actualidad, de los sucesos del momento, de las transformaciones y de todo lo nuevo. La lectura dejó de ser un lujo para privilegiados llegando a más personas, aunque estaba lejos de ser masiva. Los sectores con más poder económico eran también los más cultos, muchos de sus miembros habían hecho estudios universitarios, especialmente en abogacía, y tenían gran avidez por leer las obras más modernas que se publicaban en Europa. Voltaire, Montesquieu y Rousseau eran leídos y discutidos en las Universidades y en las reuniones de las sociedades. De estos sectores van a surgir algunas figuras que son consideradas como precursores de la independencia, como Francisco Miranda, Antonio Nariño o Mariano Moreno.
LAS REBELIONES POPULARES
Durante el siglo XVIII se producen varias rebeliones por motivos locales, sin vinculación orgánica entre ellas y que fueron sometidas por la fuerza. Fueron movimientos espontáneos, sin planificación, provocados por la rebeldía ante abusos de autoridades residentes en América (no buscaban la independencia ni se dirigían contra la monarquía).
Los comuneros de Asunción. En 1717 fue designado gobernador de Paraguay Diego de los Reyes, vinculado a los jesuitas, con quienes los comerciantes de Asunción tenían enfrentamientos por la competencia que hacían las Misiones Jesuíticas. Los vecinos de Asunción realizaron una serie de acusaciones contra Reyes y se procedió por parte de la Real Audiencia de Charcas, de quien dependía Asunción, a designar para investigar a José Antequera. Este separó a Reyes de su cargo pero el Virrey del Perú lo repuso. Antequera declaró ante el Cabildo de Asunción que el pueblo (el común) puede resistir algunos de los mandatos de la autoridad cuando van contra los intereses de la mayoría. La situación llevó a una rebelión que fue sofocada por el Virrey de Perú y Antequera fue encarcelado.
Los comuneros correntinos. En 1762 milicias correntinas habían sido destinadas por el gobernador de Buenos Aires para abrir un camino entre Corrientes y Tucumán realizando tareas tan duras que muchos desertaron. El gobernador dispuso que Corrientes enviara otros doscientos hombres en remplazo de los desertores. Pero en Corrientes se convocó a un Cabildo Abierto y este se negó a obedecer la orden en nombre del común. Con esto último se quería expresar que el conjunto de voluntades individuales forman una voluntad común que es soberana y que esta por encima de cualquier autoridad. Esta posición provenía del antiguo derecho español y había sido dejada en desuso por el absolutismo. Como el gobernador designó a un representante suyo para que impusiera sus ordenes, la casa de este último fue asaltada por los comuneros. La rebelión fue derrotada por las autoridades, pero, independientemente del resultado del alzamiento importa la teoría sustentada por los rebeldes de que si las decisiones de las autoridades se oponían a los intereses de la población, esta no tenía porque obedecer.
Tupac Amaru
Los comuneros de Nueva Granada. Un acontecimiento similar ocurrió en el Virreinato de Nueva Granada en 1780. Estando ausente el Virrey Manuel Flores, el encargado del gobierno, Gutiérrez de Piñeres aumentó los impuestos provocando la reacción popular. El común de varios pueblos se opuso a la medida y expresó que el movimiento estaba dirigido sólo contra el aumento de impuestos y no contra la autoridad del rey. Luego de varios encuentros armados en los que triunfaron los comuneros, se llegó a un acuerdo en el que se suprimían algunos impuestos y se permitía a los criollos intervenir en ciertas funciones del gobierno. Pero restablecido el orden, el Virrey desconoció el acuerdo y reprimió a los rebeldes ejecutando a sus líderes.
La rebelión indígena de Tupac Amarú. Tiene características distintas a las otras rebeliones porque se trató de un movimiento de indígenas y sus causas fueron el mal trato que recibían en los trabajos que realizaban en las zonas agrícolas y mineras de Perú. La rebelión comenzó con el levantamiento de los hermanos Catari que después de realizar varias gestiones pacíficas para mejorar la situación de los indios y no hallar respuesta, se alzó en armas contra las autoridades españolas de la provincia de Chayanta. Pero la rebelión alcanzó grandes proporciones cuando al frente de ella se puso el cacique José Gabriel Condorcanqui quien se consideraba descendiente de los jefes incas y que fue designado jefe con el nombre de Tupac Amaru. El movimiento se inició con la ejecución del corregidor Antonio de Arriaga y la proclamación de los objetivos de la rebelión: supresión del trabajo forzado y abolición de los corregidores. Unos cien mil indígenas se sumaron al movimiento y estuvieron a punto de tomar la ciudad de Cuzco. Pero la inferioridad de armamento y la falta de disciplina de los indios les llevó a la derrota. Tupac Amarú y los jefes de la rebelión fueron ejecutados cruelmente en mayo de 1781.
2. FACTORES
Podemos dividir los factores de la revolución de las colonias españolas en dos: los factores internos, que se producen dentro de las colonias y los externos, que son los acontecimientos producidos fuera y que van a estimular el movimiento.
Los criollos se sentían discriminados, aunque eran blancos
como los nacidos en España
FACTORES INTERNOS
La situación de descontento de los criollos por la discriminación que sobre ellos se hacía por parte de los españoles europeos fue uno de los factores. Los criollos se sentían con capacidad y derecho para desempeñar los más altos cargos públicos que les eran negados por no haber nacido en España. Les irritaba que, siendo ellos los que más conocían los problemas de las colonias por vivirlos diariamente, viniera una persona de España para gobernarlos.
El descontento se notaba con más fuerza entre los sectores altos de la sociedad criolla, los comerciantes y propietarios de tierras, porque a pesar de sus riquezas, sentían la discriminación social de los venidos de España. Además el sistema económico de monopolio impuesto por España los perjudicaba. Existía la obligación de vender los productos de las colonias exclusivamente a España, pero esta, con su comercio y producción estancados, no era un buen comprador. Los productores y comerciantes criollos querían vender y comprar a cualquier país, porque había posibilidades de lograr más ventas y a más alto precio (en el caso de quienes vendían) o de importar mercadería manufacturada a menor precio de la que podía obtenerse en España (en el caso de los que compraban). La prohibición impuesta por la corona española de comerciar con el extranjero, era sentida como un injusto obstáculo a las posibilidades de enriquecerse.
El levantamiento de algunas de las restricciones comerciales y cierta liberalización del comercio a partir de la 1778, no apaciguaron el descontento; por el contrario, las pocas oportunidades que tenían de comerciar con el extranjero, demostraban a los productores criollos, las ventajas del libre comercio y las perdidas que tenían por culpa del sistema colonial español.
A todo esto hay que agregar la agitación intelectual ya mencionada producto de la influencia de las Nuevas Ideas. Estas condenaban los sistemas monopólicos y proclamaban la igualdad ante la ley, por lo tanto fácilmente eran aceptadas por los criollos ya que correspondían con los reclamos que ellos hacían.
FACTORES EXTERNOS
Influencia de la revolución norteamericana. Era un ejemplo de lo que podían hacer los criollos descontentos. Más allá de las diferencias que había entre las colonias inglesas y las españolas, había situaciones parecidas: población descontenta, medidas tomadas desde la corona que perjudicaban la economía de los colonos, abusos de poder. Las consecuencias también podían ser parecidas: la separación de la metrópoli. Los colonos norteamericanos habían demostrado que podían derrotar a los ejércitos de un país europeo y organizar un país independiente.
Influencia de la revolución francesa. Al igual que lo sucedido con la norteamericana las noticias de la revolución francesa se difundieron en Hispanoamérica y tuvieron buen recibimiento entre aquellos sectores más proclives a las ideas de la ilustración. El eco de los sucesos de Francia llegó más a la zona que estaba cercana a las islas que aquel país tenía en las Antillas: México, América Central y Venezuela; pero también en el Río de la Plata se difundieron ejemplares de la Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano y se entonaban estrofas de La Marsellesa. En México, Chile y Perú se encontraron libros relatando los acontecimientos de Francia y ejemplares de la Constitución de Francia. En Venezuela hubo una sublevación de esclavos al enterase de la proclamación de igualdad hecha en Francia. En casi todas las ciudades importantes se distribuyeron folletos sobre la revolución y su obra. El periodo de “el terror”, la ejecución de Luis XVI y las medidas radicales tomadas en la etapa de la Convención crearon alarma entre los sectores más moderados, que querían cambios pero no tantos.
Influencia inglesa. De la misma manera que los colonos tenían interés de comerciar con otros países que no fuera España, a los comerciantes ingleses les seducía la idea de poder vender a los colonos hispanos. Pero esto era imposible de mantenerse el sistema económico impuesto por los reyes de España. La independencia de las colonias podía volcar a estas al comercio con Inglaterra. Pero oficialmente las autoridades de Inglaterra no podían apoyar un movimiento separatista en las colonias españolas después de producida la revolución francesa, y sobretodo con el advenimiento de Napoleón, porque necesitaban a España como aliada para vencer a Francia. Los apoyos que se dieron a la revolución fueron de particulares, no del gobierno, y en cuanto a los intentos de invasión, como el registrado en el Río de la Plata entre 1806 y 1807, fue por iniciativa de funcionarios sin el visto bueno del gobierno. Importante fue también la actuación de la diplomacia inglesa que en muchas ocasiones actuó como mediadora entre los rebeldes y la corona.
Los sucesos de España. Los acontecimientos vividos en España a partir de 1808 fueron los desencadenantes de la revolución. En ese año, los reyes de España son destronados y sustituidos por un monarca extranjero. Esta situación repercutió en las colonias y a partir de allí comienzan los movimientos que más tarde se transforman en revolución independentista.
La invasión de Napoleón a España desencadenó la revolución
Los sucesos de 1808 fueron una consecuencia de las guerras que se desarrollaron en Europa después de la revolución francesa. Esta revolución, iniciada en 1789, provocó grandes cambios en el gobierno y la sociedad, eliminando la monarquía absoluta y terminando con los privilegios de los nobles. Pero el desorden y el estado de guerra permanente llevaron a la creación de un nuevo poder fuerte a cargo de Napoleón Bonaparte que se hizo coronar emperador de los franceses en 1804. Napoleón llevó a cabo exitosas campañas militares que le permitieron dominar casi toda Europa. Su enemigo principal era Inglaterra contra el cual declaró el bloqueo económico (ningún país europeo podía comprarle o venderle a los ingleses). Como Portugal, tradicional aliada de Inglaterra, no aceptó cumplir con el bloqueo, Napoleón lo invadió. Para hacerlo pasó por territorio español y utilizó la ocasión para intervenir también en España. En este país la situación interna era difícil. Había un gran descontento contra el rey Carlos IV por los desaciertos de su ministro y favorito Godoy. Muchos españoles querían que el gobierno fuera asumido por el hijo del rey, Fernando. Cuando los ejércitos franceses ingresan en España y permanecen en ella con el permiso de Godoy (a quien se acusaba de ser partidario de Francia), Fernando encabeza una revuelta y se proclama rey como Fernando VII
Napoleón convocó a toda la familia real, incluyendo al rey Carlos y su hijo Fernando, a la ciudad fronteriza de Bayona. Allí Fernando es forzado a devolver la corona a su padre y éste la entrega a Napoleón. Este la entregó a su hermano José que se transformó así, de un día para otro en rey de España. España tenía a partir de ese momento un monarca extranjero y estaba ocupada por el ejército francés. El pueblo español no aceptó la situación y rechazó al nuevo monarca (a quien ridiculizaban llamandolo “Pepe Botella”) . Se produjeron alzamientos a favor de Fernando a quien se empezó a llamar “el deseado” pero como este se mantenía en Bayona, en las regiones de España se formaron juntas que gobernaban en su nombre. Estas juntas justificaban su existencia en la teoría de que al no estar el rey ni ningún familiar que pudiera sustituirlo, el poder automáticamente volvía al pueblo que se daría las formas de gobierno convenientes hasta el regreso del monarca.
Como la situación no se solucionaba rápidamente
Los españoles no querían a "Pepe Botella" y lo ridiculizaban
y la guerra contra Francia se prolongaba lo mismo que la ausencia del rey Fernando, las juntas regionales procedieron a darse una organización nacional formando una Junta Central. Esta, que primero se estableció en Aranjuez, se debió ir trasladando de ciudad en ciudad hacia el sur de la península, ante el avance de los ejércitos franceses. Cuando casi todo el territorio español estaba en manos francesas, la Junta Central reunida en Cádiz en enero de 1810 se autodisolvió, designado en su lugar a un Consejo de Regencia.
Todas estas novedades acontecidas en España iban llegando a las colonias en América creando desconcierto y confusión. Además, se fueron formando tendencias partidarias de una u otra salida ante la situación que se había creado al faltar el monarca español.
3. EL MOVIMIENTO JUNTISTA EN AMÉRICA
A medida que iban llegando las noticias desde Europa (con un retraso de dos a tres meses), los habitantes de la América hispánica iban definiendo sus posiciones frente a los hechos. Al saberse lo acontecido en Bayona y el alzamiento del pueblo español contra Napoleón, se dividieron las opiniones. Un sector, el más conservador y vinculado a las autoridades residentes en América, era partidario de no innovar, es decir obedecer las autoridades residentes en España, sin tener en cuenta quienes eran esas autoridades y mantener en América el poder en manos de los virreyes y reales audiencias. Otro sector era partidario de imitar lo ocurrido en España y crear juntas también en América; sostenían que al faltar el rey, la autoridad de los virreyes carecía de validez y el poder quedaba en manos del pueblo. Otro sector, minoritario, era partidario de que las colonias españolas fueran gobernadas, mientras se esperaba el regreso al trono de Fernando VII, por su hermana Carlota Joaquina. Esta era esposa de Juan VI, rey de Portugal, y al producirse la invasión de Napoleón a su país, se había trasladado a Brasil junto con todo el gobierno portugués. El monarca portugués estaba interesado en que su esposa se hiciera cargo del gobierno de las colonias españolas porque en los hechos eso significaba que sería Portugal quien se haría cargo de la situación. Finalmente, estaban los afrancesados, que eran los menos, partidarios de obedecer a José Bonaparte y estaban de acuerdo con la ocupación francesa en España porque consideraban que de esta manera llegarían las reformas introducidas por la Revolución Francesa.
La tendencia juntista se fue imponiendo. Los movimientos juntistas tenían en común la adhesión a Fernando VII y el apoyo a la lucha del pueblo español contra los franceses. Se diferenciaban de un lugar a otro en la forma como se desarrollaron: En algunos lugares se llevaron a cabo con el acuerdo de las autoridades y en otros chocaron con la oposición de aquellas. Hubo una primer oleada de juntas en los años 1808 y 1809 que tuvieron corta duración pero sus consecuencias fueron importantes: eran organismos nuevos, no tradicionales y donde algunos criollos participaron. Y además se hicieron en base a principios que habrían de tener resonancia años después: 1) que, desaparecido el rey, el poder volvía al pueblo y éste debía resolver su futuro; 2) que los españoles americanos tenían los mismos derechos que los españoles europeos.
LAS JUNTAS DE 1810
Características. Cuando ya habían desaparecido las juntas creadas en 1808 y 1809, los nuevos acontecimientos de España provocaron el resurgimiento del movimiento juntista. La pérdida de casi todo el territorio español en manos de Francia y la creación del Consejo de Regencia para sustituir a la Junta Central, convulsionaron a las colonias.
En América, como en España, la mayoría negó legitimidad al Consejo de Regencia por considerar que la Junta Central no estaba facultada para delegar su poder y se debía consultar al pueblo. Ante la situación crítica, quines se oponían a la autoridad de los virreyes reclamaron que estos fueran sustituidos. Los criollos vieron su oportunidad de acceder al gobierno a través de las juntas.
En aquellos lugares donde los virreyes, capitanes generales o gobernadores se resistieron a la formación de juntas, los juntistas recurrieron al uso de la fuerza. Comenzaba así la revolución, aunque los juntistas no se proclamaban separatistas, sino que, por el contrario, decían mantener estos territorios para el rey Fernando VII. Por otro lado los regentistas consideraban que se debía reconocer la autoridad del Consejo de Regencia y que cualquier otra innovación podía ser peligrosa para mantener el orden.
La formación de juntas se hizo en las principales ciudades. El juntismo fue un movimiento netamente urbano y participaban de él sectores de clase alta y media. Aunque se invocaba al pueblo, los sectores populares permanecieron ajenos o simplemente participaron siguiendo las orientaciones de los dirigentes. Salvo excepciones, los indígenas, los negros y los campesinos no participaron.
La lucha por la independencia. En los meses siguientes a la formación de las juntas se produjo el enfrentamiento sangriento entre los dos sectores opuestos, juntistas y regentistas. En los dos bandos se juraba fidelidad al rey Fernando VII, pero poco a poco el juntismo se transformó en separatismo y la idea de proclamar la independencia fue ganando adeptos. En Venezuela ya se declaró en julio de 1811; en el Río de la Plata recién se hizo en julio de 1816. Los sucesos ocurridos en España a partir de 1810 también influyeron para que el juntismo americano se volcara hacia la independencia.
En 1810, el gobierno español reducido a la ciudad de Cádiz, que era el único lugar no ocupado por Napoleón, convocó a las Cortes, asamblea de origen medieval que había dejado de reunirse desde la implantación del absolutismo. En las Cortes prevaleció la tendencia liberal, bajo la influencia de las Nuevas Ideas, que redactó una constitución (1812) que limitaba el poder del rey (aún en Bayona).
Las cortes proclamaron la igualdad de derechos entre españoles y americanos y trataron de solucionar la situación de guerra que se vivía en las colonias. Pero la propia situación de guerra que se vivía en España les impidió resolver los problemas políticos que se estaban dando en las colonias.
En 1814 Napoleón fue derrotado por una poderosa coalición de estados europeos y Fernando VII fue repuesto en el trono de España (la restauración). El primer acto del gobierno de “el deseado” fue suprimir la constitución e instaurar nuevamente la monarquía absoluta. Inmediatamente envió ejércitos a América para reprimir a los criollos y terminar con el juntismo. Esos ejércitos fueron enviados a México y Venezuela, lo que dio un respiro a los centros de resistencia regentistas como el que existía en Perú donde el juntismo había fracasado.
Simón Bolívar, uno de los libertadores
El año 1815 fue difícil para el movimiento revolucionario que fue derrotado en varios lugares, manteniéndose firme sólo en el Río de la Plata. Pero resurgió y a partir de ese momento toma una clara definición por la independencia de las colonias españolas, y la lucha pasa de ser entre juntistas y regentistas a ser entre americanos y españoles. Hasta ese momento los movimientos se habían desarrollado en forma separada, pero en este nuevo período se produce una mayor unión para luchar contra los españoles.
Las grandes campañas militares. En Sudamérica se van a desarrollar dos grandes campañas militares: una que partía del Río de la Plata hacia el norte, dirigida por José de San Martín, y otra que partía de Venezuela hacia el sur dirigida por Simón Bolívar. Ambas se dirigían al principal foco de resistencia española: Perú. Tanto San Martín como Bolívar comprendieron que la revolución no lograría sus objetivos sino se atacaba directamente a Perú y se eliminaban los ejércitos españoles allí existentes.
San Martín concibió la idea de cruzar la cordillera de los Andes para trasladar al ejército revolucionario a Chile, plan que llevó a cabo en enero de 1817. En Chile obtuvo triunfos en Chacabuco y Maipú asegurando una base desde la cual lanzar el ataque final sobre Perú. Hacia éste se dirigió por mar a mediados de 1820, obteniendo rápidamente el dominio de la costa, pero los españoles se hicieron fuertes en el interior.
José de San Martín, otro de los libertadores
Por su parte Bolívar, luego de expulsar a los españoles de Venezuela y Colombia, se dirigió hacia Perú desde el norte, obteniendo los triunfos de Bomboná y Pichincha (en esta batalla lucharon juntos por primera vez colombianos, peruanos, chilenos y argentinos). En Quito se entrevistan Bolívar y San Martín, desconociéndose el contenido de la conversación. Luego de la entrevista San Martín se retiró del Perú, quedando la definición de la lucha en manos de Bolívar. Este obtendrá una victoria en Junín y finalmente, parte de su ejército, dirigido por Antonio Sucre, venció definitivamente a los españoles en Ayacucho en diciembre de 1824. Con este triunfo culminaban las campañas militares y los españoles se retiraron de Sudamérica.
El rey Fernando VII intentó recuperar las colonias organizando un ejército de reconquista y pidiendo apoyo a las potencias europeas que habían impulsado la restauración. Pero sus planes fracasaron y del imperio colonial español en América sólo pudo conservar, hasta fines del siglo XIX, las islas de Cuba y Puerto Rico.
España pierde casi todas sus colonias continentales y únicamente conserva Cuba y Puerto Rico en América. Además tiene Filipinas, Marianas y Carolinas en Ásia. En cambio, en ese momento el resto de potencia europeas están ampliando sus imperios coloniales. España pasa a ser irrelevante en el escenario internacional.
América central y Sudamérica se fractura en multitud de repúblicas, a diferencia de lo que pasó en las colonias portuguesas, que mantuvieron la unidad. Se frustran los deseos de Simón Bolívar de crear un único país. Los criollos de cada región anteponen sus intereses particulares al interés general. Incluso la Gran Colombia, el Estado creado por Bolívar, se divide en tres en 1830: Ecuador, Colombia y Venezuela.
La inexistencia de un claro sistema de alternancia política, llevarán a numerosos pronunciamientos militares y a guerras civiles entre caudillos, o facciones criollas.
Las nuevas repúblicas se alían a británicos, primero y a norteamericanos, después. En 1823, el presidente Monroe, resume la estrategia internacional de EEUU en la proclama "América para los americanos". Además los norteamericanos se apoderaron de la mitad del territorio mexicando tras la guerra con México (1847-48).
Consecuencias sociales
Se abolió la esclavitud, fue la única mejora que obtuvieron las clases bajas con la emancipación.
Los criollos, artífices de la independencia, mantuvieron el sistema oligárquico previo y sus privilegios. La clase baja mayoritaria, formada por amerindios y mestizos, no vieron ninguna mejora en su situación con la independencia. Esto generó tensiones sociales y numerosas revueltas sociales durante ese siglo.
Consecuencias económicas
España pierde su principal fuente de ingresos fiscales, por lo que aumenta el déficit del Estado. Además pierde su principal fuente de recursos naturales y su principal mercado para sus productos manufacturados. Por lo que la industria manufacturera, sobre todo en Cataluña, entra en crisis.
Dependencia económica de las nuevas repúblicas de británicos, primero, y de norteamericanos, después. La independencia política no supuso una independencia económica, pasaron de ser proveedores de materias primas baratas para España, a ser proveedores de materias primas baratas para británicos y norteamericanos.
ARGENTINA
Este lunes 25 de mayo, Argentina celebra el 210º aniversario de la Revolución de Mayo, fecha en la el pueblo reunido en la Plaza de la Victoria -hoy Plaza de Mayo- impuso su voluntad al Cabildo y creó el primer gobierno patrio, el primer paso hacia el proceso que terminaría con la declaración de la Independencia, el 9 de julio de 1816.
¿Cuáles fueron las causas de la Revolución de Mayo?
Para poder analizar las causas de este acontecimiento histórico es impotante tener en cuenta el proceso que se estaba viviendo en el mundo y, por supuesto, lo que ocurría a la sociedad criolla en las Provincias Unidas del Río de La Plata. Es por eso que diviremos las causas en externas e internas.
Antecedentes externos:
La Independencia de los Estados Unidos: Gran Bretaña venía aplicando muchas restricciones al comercio con sus colonias de América del Norte en beneficio de los mercaderes ingleses. Sus productos podían ser exportados solo a la Metrópoli. Hacia 1770, la corona quiso obligar a los colonias a que pagasen parte de los gastos de las guerras europeas. La mayoría de los norteamericanos se opusieron, hasta que se decidió reunir un congreso en Filadelfia en 1774. Fue en ese congreso que el 4 de julio de 1776 las trece colonias norteamericanas acordaron poner fin a la dominación británica. En 1783 Inglaterra debió aceptar su derrota y reconocer la Independencia de los Estados Unidos de América. La constitución norteamericana, promulgada en 1787, fue muy innovadora: declaraba que todos los hombres eran iguales ante la ley y se proclamó el sistema republicano con un poder ejecutivo, un legislativo y un poder judicial.
La Rebelión de Túpac Amarú: En el Perú en 1780, un descendiente de los incas, José Gabriel Condorcanqui, tomó el nombre del último emperador de los Incas, Túpac Amaru -que había sido asesinado por el virrey Francisco de Toledo- y encabezó una rebelión de indígenas y mestizos contra el poder español. Querían poner fin a la brutal explotación a la que eran sometidos, desde hacía siglos, en minas, haciendas y obrajes, por los españoles. El movimiento tuvo una enorme adhesión y se extendió por una amplia zona que iba de Colombia a las Provincias Unidas del Río de La Platao. Miles de indígenas se integraron al ejército libertador de Túpac Amaru que pretendía el fin del dominio español y la devolución de la tierra americana a sus legítimos dueños .El 18 de mayo de 1781, tras asesinar a casi toda su familia, las autoridades españolas someten a Túpac Amaru al suplicio del descuartizamiento. Cuatro caballos tiraron de sus extremidades pero no pudieron con su fuerza. Indignados ordenaron suspender la “ceremonia” y que un verdugo completara la feroz tarea a hachazos. Las partes de su cuerpo fueron colocadas en picas en las ciudades en las que había triunfado el intento revolucionario, de manera aleccionadora.
La revolución industrial: El aumento de la producción que provocó esta revolución en Inglaterra a fines del siglo XVIII y principios del XIX llevó a Gran Bretaña a buscar nuevos mercados donde colocar sus productos y conseguir materias primas baratas para sus fábricas, ya sea de buena o de mala manera, como sucedió en el Río de La Plata en las dos Invasiones Inglesas, de 1806 y 1807.
La revolución francesa: En 1789 una revolución puso fin a siglos de monarquía en Francia. La revolución francesa significó el principio del fin del Absolutismo monárquico y el triunfo de los principios de soberanía popular y división de los poderes. El pueblo de París formó una asamblea que asumió el poder y suprimió todos los privilegios de los nobles, entre ellos el de no pagar impuestos. La Asamblea redactó la “Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano”, cuyos tres principios eran “Liberté, Egalité y Fraternité” (libertad, igualdad y fraternidad). La declaración decía en uno de sus párrafos "Los hombres nacen y viven libres e iguales en derechos. Las distinciones sociales (el hecho de ser ricos o pobres) solo pueden estar fundadas en la utilidad común".
Las Ideas Liberales: A partir de la revolución francesa, cobraron fuerza en Europa los partidarios de la libertad política y económica. Se los llamó liberales. Los liberales leían los libros de Voltaire, Rousseau, Montesquieu, Diderot y Dalambert, que habían servido de base para la revolución y se oponían a las monarquías y a los poderes absolutos. La difusión de dichas ideas, por supuesto, estaba restringida en los territorios españoles, pues no se permitía el ingreso de tales libros a través de las aduanas o la posesión no autorizada. Sin embargo, se difundían en forma clandestina.
La invasión de Napoleón a España: En 1808 Napoleón invadió España y obligó a renunciar al trono a Carlos IV a favor de su hijo Fernando VII. Pero ahí no terminó la cosa, Fernando fue tomado prisionero y obligado a dejarle el trono de España a José Bonaparte, hermano de Napoleón. En toda España comenzaron a formarse juntas de gobierno que respondían a una Junta Central instalada Sevilla para resistir la invasión francesa. Para febrero de 1810 casi toda España se encontraba en manos de los franceses y el 13 de mayo de 1810 llegaron a Buenos Aires las noticias de la caída de la Junta Central de Sevilla por lo que la autoridad que había designado al virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros en el Río de La Plata había caducado y la propia autoridad del virrey se encontraba cuestionada.
Chuquisaca y La Paz: Cisneros fue informado de que en el Alto Perú, en mayo de 1809, se estaban produciendo movimientos revolucionarios y ordena una cruel represión que provoca centenares de muertos en la “ciudad de los tres nombres”, Charcas, Chuquisaca o La Plata. Además, el Virrey decidió crear un “Juzgado de Vigilancia Política”, destinado a perseguir a partidarios de las ideas de la Revolución Francesa. Las medidas tomadas por el Virrey acentuaron el resentimiento de los criollos.
Antecedentes internos:
Se trató de una serie de acontecimientos que se extendieron por una semana. Durante la mañana del 25 de mayo, una multitud se concentró en la Plaza Mayor (hoy Plaza de Mayo), liderados por Domingo French y Antonio Beruti reclamaron la renuncia definitiva del virrey y la formación de una junta de gobierno.
Tales condiciones cimentaron las bases para que los nacidos en suelo suramericano ejercieran el poder y prescindieran de las autoridades metropolitanas. La Junta Provisional Gubernativa quedó integrada por:
Junta Provisional Gubernativa presidida por Cornelio Saavedra
El acta de la creación de la Junta no proclamaba la independencia formal, pues aunque desconocía la autoridad del Consejo de Regencia de España e Indias, expresaba fidelidad al rey, quien había sido depuesto y reemplazado por el francés Napoleón Bonaparte.
Aires de independencia corrían por el mundo, y la sociedad criolla no estuvo ajena a los mismos. El movimiento revolucionario que se fue gestando en el corazón de las colonias del Plata, perseguía la Independencia de España. La Revolución de Mayo, fue la primera oportunidad que se dieron las colonias de elegir un gobierno propio. Una multiplicidad de causas sociales, políticas y económicas, dentro y fuera de las colonias, posibilitaron la Revolución de Mayo.
Analizar las causas de la Revolución de Mayo, implica ubicar a las Provincias Unidas del Río de la Plata, en el contexto geopolítico de esa época en el mundo. Además tendremos que interpretar, el complicado juego de pasiones en pugna por el poder, que se daba dentro de nuestro país.
Revolución de Mayo: Causas internas
El debilitamiento del imperio español, el cuestionamiento de la autoridad virreinal, la defensa de las colonias del Río de la Plata contra la primera y segunda invasión inglesa, y la necesidad de liberarse del monopolio económico español, fueron forjando el movimiento independentista.
Las semillas de la Independencia de Estados Unidos, y de la Revolución Francesa habían germinado en la sociedad porteña. Y, pese a la multiplicidad de intereses enfrentados en el pueblo de la colonia, los patriotas consolidan el movimiento revolucionario el Revolución del 25 de mayo de 1810
Invasiones inglesas
El pueblo de las colonias españolas del Río de la Plata, se había organizado para repeler las invasiones inglesas de 1806 y 1807.
Durante las invasiones inglesas, la primera en 1806 y la segunda en 1807, los vecinos de Buenos Aires defendieron su territorio en heroica lucha, sin ninguna ayuda de parte de la península.
Como saldo organizativo de las patrióticas jornadas aparecieron nuevos liderazgos y se habían formado las milicias populares.
Santiago de Liniers (1753-1810), francés, ganó el puesto que el virrey Sobremonte dejara vacante, encabezando el movimiento de la reconquista contra los ingleses.
Efectivamente sucedió algo inédito, Sobremonte fue destituido después de su escandalosa huida, y Liniers fue nombrado virrey por la voluntad popular.
La población de la urbe y la campaña se habían movilizado, comprobado su valor y su autosuficiencia. Se sentían dueños de su destino.
Aquí, no podemos dejar de mencionar la influencia de dos tempranos y manifiestos independentistas.
Revoluciones de La Paz y Chuquisaca
Los pueblos de La Paz y Chuquisaca se rebelan contra el yugo español
El 23 de setiembre de 1808 se conoció en Alto Perú (Bolivia), la captura de los reyes españoles por parte de Francia. Se forma entonces la Junta Central y Suprema de Sevilla para gobernar en nombre del rey.
En medio de la efervescencia del ámbito de la cultura y de la Universidad de Chuquisaca, empezó a circular el texto del Diálogo entre Atahualpa y Femando VII, escrito por Bernardo de Monteagudo (1789-1825). El texto, expresa el espíritu de la libertad, y parece haber interpretado el sentir de sus compatriotas. Si el rey está ausente la soberanía vuelve al pueblo.
A esto se sumó la irritación por la llegada del comisionado de la Junta de Sevilla, Juan Manuel Goyeneche. El cual era portador, de los pliegos de la entrega del territorio al dominio portugués, bajo la máscara del protectorado del príncipe Regente, y de Carlota Joaquina en representación de Fernando VII.
Finalmente, se encendió la mecha del movimiento revolucionario del 25 de mayo de 1809 en Chuquisaca, y del 16 de julio en La Paz. El pueblo se reveló contra la opresión española, y formó juntas de gobierno, que en el caso de La Paz estaba integrada totalmente por americanos.
La represión no se hizo esperar, y el movimiento revolucionario fue derrotado por los realistas.
Cuestionamiento a la autoridad de Cisneros
La autoridad del virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros (1756-1829), era cuestionada por la desaparición de las autoridades que le habían conferido el poder.
Cisneros fue nombrado para reemplazar al virrey Santiago de Liniers, y cuestionado desde antes de asumir en junio de 1809.
Pese a las restricciones a la difusión de información que había impuesto España, en la península y colonias, finalmente todo se sabía. No solo se había impuesto en la sociedad de la época, el contrabando de mercaderías, sino también el contrabando de información.
La noticia de la caída de Junta Central de Sevilla, último reducto del poder español, se conoció en Buenos Aires el 13 de mayo de 1810. España amenazaba con su balcanización. Las autoridades que le habían conferido el poder a Baltasar Hidalgo de Cisneros, ya no existían.
El virrey interpretó el movimiento popular de Chuquisaca y La Paz, como un accionar subversivo en contra de la península y decretó una brutal represión. Causando centenares de muertos, heridos y torturados.
Cisneros imaginó equivocadamente, que, aunque el reino de los Reyes Católicos dejara de existir temporalmente en España, seguiría controlando las colonias. El plan consistía en mantener el gobierno provisionalmente, hasta que los cuatro virreinatos en América, acordasen la convocatoria de las Cortes para elegir en ella una regencia soberana.
Reunido en la Plaza de la Victoria, hoy Plaza de Mayo, el pueblo de Buenos Aires impuso su voluntad al Cabildo y creó la Junta Provisoria Gubernativa del Río de la Plata, conocida como Primera Junta. Se iniciaba así el proceso revolucionario que desembocaría en la declaración de la Independencia el 9 de julio de 1816.
Autora: Micaela Cannataro.
Incertidumbre, confusión y hasta miedo eran algunos de los sentimientos de zozobra que teñían el horizonte de los hombres y las mujeres de mayo de 1810. La crisis de la monarquía hispánica, iniciada en 1808, por la desaparición de la figura del rey (Fernando VII), produjo un terremoto en todo el ámbito del Imperio Español a ambos lados del Atlántico. Los actores políticos de la época se preguntaban quién tenía derecho a gobernar y en nombre de quién. “Ese pasado no es tan lejano en cuanto a las emociones que nos produce”, reflexiona en sus clases virtuales junto a sus alumnos universitarios la historiadora Noemí Goldman, directora del Instituto de Historia Argentina y Americana “Dr. Emilio Ravignani” (IHAYA, UBA-CONICET). “Los tiempos que corren, que tienen por supuesto otros condimentos –los de una pandemia global–, nos acercan un poco a las vivencias de aquellos hombres y mujeres de mayo que fueron sorprendidos por la crisis. Ellos estuvieron frente al mismo escenario de total incertidumbre; al igual que ellos, nosotros también nos preguntamos cómo va a ser el mundo después del Covid19 y nos imaginamos escenarios futuros”.
Como investigadora principal del CONICET, Goldman se dedica a estudiar el debate sobre las formas de gobierno en el Río de la Plata entre 1810-1853, así como la cultura política y la producción textual de la época. Durante su carrera universitaria, Goldman se sintió particularmente atraída por estudiar las revoluciones modernas (la francesa, la norteamericana, la hispanoamericana) y la Ilustración. Siendo la segunda mitad del siglo XVIII el período que más le interesaba, decidió profundizar en las revoluciones de independencia de América Hispana y, especialmente, en la Revolución de Mayo.
La historia no es una ciencia estanca, pues se nutre constantemente de nuevos temas y enfoques. “Uno de los objetos históricos que se favoreció por las nuevas miradas y la revisión historiográfica de los últimos treinta años es justamente el período de las revoluciones y, muy particularmente, de las revoluciones hispanoamericanas. Hay una cantidad muy voluminosa de nuevos trabajos y aproximaciones”, cuenta Goldman. Un primer cambio importante es que estos procesos revolucionarios ya no se analizan de forma aislada y en relación al surgimiento de la nacionalidad de cada uno de los países, sino desde una perspectiva global y comparada. Esto implica que no se estudian como procesos autónomos de cada virreinato, sino con una mirada integrada dentro del marco de todo el Imperio Español y el espacio atlántico. “El inicio de las revoluciones en Hispanoamérica tiene muchos puntos en común que solamente se pueden entender si se hace un estudio comparado de esas revoluciones”, afirma.
“Al principio, estas revoluciones no significaron el inicio de una nacionalidad, ni se hicieron para fundar una nueva nación en los límites que hoy tienen las naciones latinoamericanas porque, en realidad, los sentimientos identitarios más fuertes se vinculaban con América”, explica la científica y plantea que, sin embargo, durante el período 1810-1853 se van a ir afirmando identidades locales, la identidad americana y más lentamente la argentina. Fue un proceso en el que la cuestión identitaria en las llamadas Provincias Unidas del Río de la Plata no predominó como una identidad argentina, sino que ellos se identificaban con su pertenencia a América y a las comunidades locales. “Esto está muy claro en la Declaración de la Independencia, que no se declara en nombre de las Provincias Unidas del Río de la Plata, sino de las Provincias Unidas de Sudamérica”, señala.
Goldman cuenta que los patriotas estaban pensando que esa independencia podía llegar a traducirse en la creación de un Estado-nación que reuniera inclusive todos los territorios que formaban parte de las Provincias Unidas del Río de La Plata, que incluía el Alto Perú, la Banda Oriental, el Paraguay (que se había separado en 1811, pero que los gobiernos revolucionarios consideraban que seguía siendo parte), incluso Chile y parte del Virreinato del Perú. Belgrano, por ejemplo, imaginaba la conformación de una monarquía constitucional que recuperase la tradición y el linaje incaico para el gobierno de esta nueva unidad y hasta llegó a proponer que la capital se fuera trasladada a Cusco. “Esta no era una idea descabellada para ese entonces porque el horizonte territorial de ellos no era la Argentina actual, sino todos los territorios que conformaban el Virreinato del Río de la Plata y de América del Sur”.
Otra renovación muy importante en la historiografía es el análisis de las dimensiones más sociales de la guerra. Goldman precisa: “Hasta hace algunos años, el abordaje de las guerras de Independencia se limitaba a la oposición entre patriotas y realistas, y se vinculaba con la búsqueda del origen de la nación. Actualmente, los historiadores abordan las dimensiones sociales de la guerra: la formación de los ejércitos, la no homogeneidad de los bandos opuestos, la vida cotidiana de los soldados, el reclutamiento, el impacto de la guerra en la organización del trabajo y las economías locales, así como en las relaciones vinculadas a los poderes políticos. Todos estos son campos de estudios nuevos”.
Nuevos conceptos políticos modernos
Otra perspectiva novedosa es el estudio de las formas de concebir la circulación de las ideas y de producir los nuevos conceptos políticos modernos. Las nociones de “pueblo”, “constitución”, “patria”, “derechos”, “ciudadanía” son conceptos que surgieron en ese período y que tienen su propia historia. “Hay toda una línea de investigaciones que está recuperando todas esas dimensiones conceptuales e históricas que muestran que esos conceptos son nuestros ancestros, pero que estaban dentro de otras configuraciones y significaban usos y sentidos distintos, –cuenta Goldman– por ejemplo, la noción de ‘nación’, al principio del período revolucionario y del rivadaviano, no era sinónimo de identidad nacional. La identidad nacional es una construcción que surge con la Generación del 37”. Para los patriotas de mayo, el término “nación” tenía un sentido estrictamente político, ni étnico ni histórico ni religioso. “Una nación” era el resultado de un pacto o negociación abierta y voluntaria entre distintos sujetos colectivos, ciudades o provincias que decidían crear un estado-nación. En esta misma línea, la noción de “opinión pública” no estaba vinculada a los medios de comunicación ni a la expresión masiva o plural de opinión, como en la actualidad, sino que era lo que los letrados expresaban y debatían para decantar racionalmente a través de la prensa. “Era un proceso racional de discusión. Solo la comunidad de la élite intelectual y política estaba en condiciones de expresar esa opinión pública”.
En este punto también hay una ambivalencia entre dos concepciones de “pueblo”. Por un lado, están los “pueblos” en plural, noción que viene de la tradición hispánica: las ciudades y sus jurisdicciones. Una ciudad con cabildo es un pueblo. Un “vecino” era un padre de familia con “casa poblada” (familia) en la ciudad. “Un español soltero, mayor de edad, no era considerado ‘vecino’ –ilustra Goldman–, tampoco un habitante de la campaña, del campo. La campaña no estaba integrada políticamente a la ciudad, por lo tanto, sus habitantes no podían elegir ni ser elegidos para integrar el Cabildo”. Goldman destaca que una de las novedades de la revolución fue la creación de un sistema representativo que fue gradualmente otorgando derechos de ciudadanía a quienes estaban excluidos dentro del sistema colonial. “Monteagudo es uno de los primeros que, en 1811 y 1812, empieza a publicar artículos donde reclama por los derechos de los habitantes de la campaña a ser considerados ‘vecinos’ con derechos políticos para poder votar”.
Recién en 1815, en el Estatuto Provisional para la Dirección y Administración del Estado, que es un texto preconstitucional, se introduce una nueva práctica y un nuevo concepto: el de “ciudadano”. Este concepto va a permitir una extensión de esos antiguos derechos de “vecindad” al campo. Sin embargo, todavía quedarán excluidos aquellos que están en relación de dependencia, los jornaleros, los domésticos y las mujeres. “Entonces, el estudio de estas nuevas formas de representación de la opinión pública, de la soberanía del pueblo y del pueblo mismo son nuevas formas de aproximarse a las ideas o ideología de la época”, sintetiza Goldman.
Las influencias, un nuevo enfoque
Goldman en sus estudios también ha propuesto un nuevo enfoque. En diversos ámbitos, se suele escuchar que muchos filósofos y pensadores de la Ilustración “influenciaron” a los patriotas del Río de la Plata. Sin embargo, ella prefiere hablar de “traducciones” cuando se piensa en las llamadas “influencias”. “En mi tesis de doctorado, fui modificando esa perspectiva historiográfica porque las influencias presuponen que hay un emisor y un receptor y que el receptor es pasivo”. En lugar de esa idea, la científica introdujo una nueva perspectiva metodológica: hablar de cómo circulan y se reproducen los lenguajes políticos y de cómo son recibidos, leídos y reelaborados (o traducidos) por quienes reciben esos textos. “Los hispanoamericanos que recibieron y que se sintieron interesados y atraídos por esos nuevos modelos se apropiaron de estos textos y los recrearon. La recepción nunca es pasiva y los modelos tampoco son puros, ni se corresponden totalmente con la realidad del lugar donde esos modelos se están aplicando y desarrollando”, plantea la investigadora y sugiere que se debe indagar sobre cómo llegaron, bajo qué formatos y en qué idiomas se conocieron en el Río de la Plata, y cómo los contextos particulares resignificaron esas ideas que llegaron de Europa y de Norteamérica.
Además, los textos llegaban a través de traducciones de textos originales. “Los ensayos sobre la constitución inglesa llegaron al Río de la Plata a través de traducciones francesas. Los patriotas, que eran los más letrados de la época, leían más en francés que en inglés y eran autodidactas porque no existían instituciones donde se estudiaran lenguas. También había muchas traducciones que provenían de España. No llegaban textos puros ni modelos ideales, sino traducciones. Muchos de los traductores eran los propios letrados, por lo tanto, fijaban su posición en los textos que adaptaban. Entonces, no podemos dejar de tener en cuenta la materialidad, la forma en que esas ‘influencias’ (ideas, conceptos, proyectos, modelos) llegaban”, sostiene.
La figura de Mariano Moreno
Si bien la acefalía Real era considerada provisoria, el 22 de Mayo de 1810 se reúne un Cabildo Abierto para tratar esta cuestión extraordinaria. A esa reunión fueron convocados –invitados con esquelas– los vecinos principales de la ciudad, es decir, la “parte principal y más sana del vecindario”. Por su carácter de cabildo abierto fue, sin embargo, una invitación amplia, pero no una elección popular. Allí se establece que el poder retrovierte al pueblo por las circunstancias excepcionales que ocurrieron en España y se le pide al Cabildo que constituya una Junta. “El Cabildo quiere convocarlo al virrey Cisneros para esa Junta, pero hay un ‘movimiento popular’, una reunión de los patriotas, y un petitorio que empieza a circular que le exige al Cabildo que cree una Junta sin Cisneros”, cuenta Goldman. Ese petitorio fue firmado por vecinos, milicianos y miembros de la plebe urbana, y logró reunir más de cuatrocientas firmas. “Por sí y a nombre del pueblo”, los patriotas presentaron así la lista de los nueve miembros de la Primera Junta, donde el virrey es excluido, Saavedra es propuesto como presidente y Moreno como secretario de gobierno y guerra.
“La figura de Moreno fue muy importante para el período de 1810, un período corto pero intenso y decisivo, para introducir una reflexión pública –afirma Goldman–. Lo hace en sus célebres discursos de noviembre y diciembre sobre la condición colonial de los territorios hispanoamericanos”. Moreno utiliza la figura del “pacto de sociedad” o “contrato social” de Rousseau para señalar que el momento que estaban atravesando era muy crítico y muy particular. Él aspiraba a que se reuniera un congreso constituyente para poder decidir sobre la creación de un nuevo gobierno propio en base a una nueva constitución, la cual esboza como republicana. “Él dice que el contrato entre el rey y los pueblos es un falso contrato porque fue producto de una conquista, de la violencia. Por lo tanto, el pueblo tiene derecho a decidir sobre su forma de gobierno, porque antes de darse a un rey ya era pueblo, la soberanía originariamente reside en el pueblo”, indica la investigadora.
Al mismo tiempo, Moreno es totalmente consciente de la ambigüedad de ese proceso, ya que la Junta se había formado en nombre de Fernando VII, es decir que no cuestionaba en sus inicios ese vínculo. Pero, al mismo tiempo, esa Junta comienza a ejercer la soberanía y se empieza a discutir cuáles eran los alcances de esa retroversión de la soberanía del rey a los pueblos. La novedad de Moreno consiste en que va a ser el primero pronunciar públicamente la palabra “emancipación”: “quizás no se presenta situación más crítica para los pueblos que el momento de su emancipación”. Castelli, vocal de la Primera Junta, acompaña a Moreno en esta política y no oculta su propósito independentista en la expedición al Alto Perú mientras promueve la libertad indígena.
Por eso, para Goldman, la importancia de esta efeméride nacional radica en que se conmemora un punto de inflexión. “Es el momento que va, a la larga, a dar origen a la emancipación y a la creación de un Estado-nación: el nuestro. Recordarlo nos lleva a nuestros orígenes, cuidándonos al mismo tiempo de no caer en visiones mitológicas, pues tiene que ver con el momento en que decidimos ser una comunidad autónoma y, a poco andar, independiente”.
Bibliografía:
Goldman, Noemí (2010). “Buenos Aires, 1810: la “revolución”, el dilema de la legitimidad y de las representaciones de la soberanía del pueblo”, en Dossier: “Independencias Americanas”, Historia y Política (Madrid), N° 24, 2010, pp. 47-69.
Goldman, Noemí (2016). Mariano Moreno. De reformista a insurgente. Buenos Aires, Edhasa.
Por Jorgelina Martínez Grau
https://santafe.conicet.gov.ar/revolucion-de-mayo-centrados-en-sudamerica/
Mariano Moreno fue el primogénito de Don Manuel Moreno y Argumosay de Ana María Valle, una familia con catorce hijos y recursos escasos.
Sus primeros pasos como estudiante los hizo en las escuelas del Rey y en el Colegio de San Carlos. Durante la adolescencia, la lectura fue su pasatiempo favorito. Invitado por su confidente, el padre franciscano Cayetano Rodríguez, tuvo en la biblioteca del Convento de San Francisco acceso a libros que le despertaron inquietudes.
En tertulias a las que la familia concurría, Mariano se vinculó con el sacerdote Felipe Iriarte quien, al conocer su interés por estudiar en el Alto Perú y las dificultades económicas de su familia, le ofreció intermediar para obtener una beca para gastos y lugar donde alojarse. Así, pudo partir a Chuquisaca e iniciar la carrera eclesiástica, la que pronto cambió por el estudio de la abogacía.
En casa del canónigo Terrazas, no sólo encontró alojamiento, sino también, reuniones sociales que lo vincularon a profesores y estudiantes y a una importante biblioteca donde entró en contacto con Montesquieu, Locke, Filangieri, Jovellanos, Rousseau, Raynal y algunos enciclopedistas. Estas lecturas lo familiarizaron con doctrinas económicas y políticas del siglo XVIII y lo instrumentaron en la observación y crítica de la realidad circundante.
En Chuquisaca la mayoría de la población era indígena y trabajaba en las minas de plata en condiciones inhumanas. La pobreza de esos sectores contrastaba con la opulencia de españoles y criollos. Esa situación impactó a Moreno, quien siendo estudiante, asumió la defensa de los nativos en su escrito “Disertación jurídica sobre el servicio personal de los indios en general y sobre el particular de Yanaconas y Mitarios” (1802) en él afirmaba: “Dios, nuestro señor, creó a los indios libres”. En sus primeros trabajos como abogado también defendió a humildes contra abusos y denuncias de gobernadores y alcaldes y tuvo que enfrentar a jueces y servidores coloniales, lo que le garantizó la enemistad con esos funcionarios.
No regresó a Buenos Aires con sotana sino como un Doctor en Leyes, que trabajaría para hacer realidad las ideas revolucionarias y el credo político liberal que había aprendido en Chuquisaca.
“El pueblo tiene derecho a saber la conducta de sus representantes”
El 7 de junio de 1810 Mariano Moreno fundó la Gazeta de Buenos Ayres y con ella inició su actividad periodística.
Al igual que Castelli, Monteagudo, Alberti y Belgrano, entendía la importancia de la prensa en la difusión de las ideas. En el primer número expresó que los objetivos del periódico -de frecuencia semanal- era mantener informada a la población rioplatense acerca de los acontecimientos externos e internos. La Gazeta difundió las discusiones que se daban en el seno de la Primera Junta de gobierno y publicitó las decisiones de sus integrantes; divulgó los ideales revolucionarios y fomentó el debate público acerca de la revolución.
Moreno defendió la libertad de expresión y el derecho de la población al acceso a la información pública. Escribió: “El pueblo tiene derecho a saber la conducta de sus representantes, y el honor de éstos se interesa en que todos conozcan la execración con que miran aquellas reservas y misterios inventados por el poder para cubrir los delitos”.
La Gazeta se distribuyó no sólo en Buenos Aires sino también en “las provincias”, porque era importante que sus habitantes estuvieran al tanto de las noticias prósperas y adversas y era una forma de consolidar la unión con ellas bajo el nuevo sistema.
Moreno consideraba que el conocimiento debía ser socializado y valoraba de igual modo al soldado que entregaba su vida como al “sabio” que atacaba la ignorancia y el egoísmo, porque ambos defendían la revolución enfrentando a los enemigos externos e internos. Por eso, propagó el pensamiento de intelectuales del “Siglo de las luces” como Rousseau; tradujo del francés su libro “El contrato social”, lo publicó y lo calificó como “catecismo de los pueblos libres”. Pensaba que ya era “tiempo de que salgan a la luz las virtudes (de los americanos) que el despotismo ocultaba en la oscuridad”, por eso publicó sus ideas. Creía, además, que la lucha por la independencia era una causa de todos los americanos.
Luego de la muerte de Moreno, La Gazeta continuó publicándose hasta el año 1821. En 1938, el Primer Congreso Nacional de Periodistas reunido en Córdoba, instauró el 7 de junio como "Día del Periodista" conmemorando la aparición del primer periódico de ideas patrióticas.
¡Ay Moreno de mi vida!
En una tertulia en Chuquisaca, conoció a la joven altoperuana, María Guadalupe Cuenca. Quedó fascinado por su belleza y femeneidad.
La madre de Guadalupe pretendía que la muchacha se recluyera en un convento, pero el amor logró torcer ese destino. Mariano y Guadalupe se casaron el 20 de mayo de 1804. Un año después nació su único hijo, Marianito.
Vivieron una intensa historia de amor en el contexto de los acontecimientos de la época: invasiones inglesas, sucesos de Mayo de 1810, enfrentamientos con Saavedra; hasta que los integrantes de la Junta enviaron a Moreno a Inglaterra para alejarlo del Río de la Plata por las discrepancias que mantenía con el sector saavedrista y los representantes de “las provincias”.
Mariano partió hacia Europa y murió en alta mar durante la madrugada del 4 de marzo de 1811. Su cuerpo fue colocado en una bolsa, envuelto en una bandera inglesa y arrojado al mar. Salvas de artillería le rindieron honores.
En Buenos Aires se vivían momentos de tensión. Los morenistas eran desacreditados y apresados. El poder de los saavedristas se consolidaba.
Para calmar la ansiedad por la ausencia del ser amado, “Mariquita” escribía apasionadas cartas en las que también comentaba detalles del acontecer público.
Escribía presintiendo que ya no volvería a encontrarse con su amado. En carta del 20 de abril de 1811 expresaba: “[...] ay, Moreno de mi vida, qué trabajo me cuesta el vivir sin vos [...]” y refería la situación de los revolucionarios: “[...] los que se han sacrificado son los que salen peor que todos, el ejemplo lo tienes en vos mismo, y en estos pobres que están padeciendo después que han trabajado tanto, [...] porque Saavedra y los pícaros como él son los que se aprovechan y no la patria, pues a mi parecer lo que vos y los demás patriotas trabajaron está perdido porque éstos no tratan sino de su interés particular [...]”.
Meses después de la muerte de Moreno, Guadalupe continuaba escribiéndole. Deseaba que estuviera bien de salud, que no se hubiera enamorado de otra y le decía que no podía vivir sin él.
“Gozar de una justa y completa libertad
De regreso a Buenos Aires en 1805, adquirió gran reputación como abogado. Su actividad profesional estuvo ligada a sus convicciones políticas. Defendió a miembros de los cabildos de distintos puntos del Virreinato ante el despotismo de funcionarios de la Corona; intercedió ante sacerdotes españoles que acusaban de irreligiosidad a los integrantes del Cabildo de Jujuy y también fue abogado de un habitante agraviado por el obispo de Buenos Aires; representó a los oficiales del cuerpo de Indios, Pardos y Morenos cuando se les intentó disminuir el salario mientras los españoles mantenían el mismo ingreso.
En 1809 redactó la “Representación de los Hacendados”. No se trataba de un escrito de carácter jurídico sino de un documento que cuestionaba el sistema de comercio impuesto por la Corona, defendido por comerciantes porteños, funcionarios y alto clero que lo utilizaban para lucrar a expensas de otros sectores.
En los acontecimientos de Mayo de 1810 desarrolló una intensa actividad. Junto a Castelli, Paso, Belgrano y otros, defendió la idea de que el pueblo era soberano para decidir sobre su destino. Desde el 25 de Mayo fue secretario la Primera Junta de gobierno y desarrolló una incesante labor.
Elaboró un proyecto, el Plan de Operaciones, desde él promovió la educación popular y la creación de bibliotecas públicas; estableció que los regimientos se integrarían sin distinción étnica o condición social y que todos tendrían los mismos derechos; propuso medidas económicas para el crecimiento del país; sostuvo la necesidad de la unidad de los americanos -basada en igualdad de ideas, religión, costumbres- para lograr la independencia americana y “gozar de una justa y completa libertad”.
Opinaba que la revolución sólo podía profundizarse si se adoptaban medidas ejemplificadoras con los opositores, no sólo los realistas sino también los “neutrales”, a quienes consideraba verdaderos egoístas.
Sus ideas y propuestas, resultaban peligrosas para los enemigos internos de la revolución, que ganaron terreno hacia fines de 1810 y trataron de dificultar –y de ser posible, detener- el accionar de Moreno, por eso, en enero de 1811 los miembros de la Junta lo enviaron en misión especial a Inglaterra.
http://servicios.abc.gov.ar/lainstitucion/protagonistas/moreno.html
Las Oleadas Independentistas en América
1810
20 de julio. Un grupo insurrecto en Santa Fe de Bogotá depone al Virrey. Estableciendo la primera Junta de Gobierno.
1810
21-25 de mayo. Cabildo abierto en Buenos Aires que cesa el gobierno del Virrey, establece una Junta y convoca a un Congreso General.
1812
El 19 de marzo. Se promulga en Cádiz la Constitución Política de la Monarquía Española, conocida como la constitución liberal, que evitó el envío, al menos por un tiempo, de tropas pacificadoras a América.
1813
La Banda Oriental comienza a desvincularse del proceso de independencia del Río de la Plata dirigido desde Buenos Aires. Es comandada por el prócer nacional uruguayo José Gervasio Artigas.
1814
México se declara independiente y proclamó su primera Constitución.
1816
9 de Julio. El congreso de Tucumán proclama la Independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata.
1819
Febrero-Diciembre. Se desarrollan las reuniones del Congreso de Angostura (actual Ciudad Bolívar, Venezuela) concluyendo con la conformación de la República de la Gran Colombia.
1821
28 de julio. San Martín proclama la Independencia del Perú.
1821
24 de febrero. El General Agustín de Iturbide y Vicente Guerrero sellan el "Plan de Iguala" garantizando la independencia de México, el mantenimiento de la religión católica y la igualdad de derechos entre criollos y peninsulares.
1823
Se forman las Provincias Unidas de Centro América, confederación integrada por las actuales Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica.
1824
El 9 de diciembre, en la Batalla de Ayacucho, Antonio José de Sucre obtiene una decisiva victoria en el último gran combate de las guerras de independencia de Latinoamérica.
1824
6 de agosto. Se logra la liberación de los territorios peruanos tras la Batalla de Junín.
En la Sala de Sesiones “Gral. José Artigas” de la Junta Departamental de Tacuarembó, el jueves 27 de octubre se realizó una sesión solemne con motivo de la conmemoración del Bicentenario de la Revolución Artiguista. En dicha actividad disertó la historiadora Ana Frega Novales sobre el tema “Artigas y la soberanía de los pueblos en la Revolución del Río de la Plata”.
Frega Novales es profesora de Historia, egresada del IPA, licenciada en Ciencias de la Educación de la Facultad de Humanidades y doctora en Historia de la Universidad de Buenos Aires. Es especializada en el estudio de la Revolución de Independencia en el Río de la Plata con publicaciones en Uruguay, Argentina, Brasil, México y España. Hoy coordina un equipo histórico sobre los caminos de “La Redota” y su contexto.
TEXTO DE EXPOSICIÓN DE LA Prof. Frega:
Prof. Dra. ANA FREGA: Buenas noches a todos. Antes que nada palabras de agradecimiento a la Junta Departamental de Tacuarembó y mi reconocimiento a todos Uds., por estar aquí y compartir algunas reflexiones en torno a este proceso histórico. Como decía muy bien el Presidente de la Junta, cuando pensamos en la revolución de independencia, estamos pensando en un acontecimiento fundamental para la experiencia y para la memoria histórica de los uruguayos y en ese sentido es que desde nuestro lugar de Historiadores, vamos a presentar algunas ideas y sobre todo vamos a tratar de mostrar como en el abordaje de este rico proceso histórico, a veces las cosas no son tan lineales y homogéneas, debemos advertir justamente sobre eso, y a veces mostrar también algunos claro oscuros del proceso que estamos analizando. El título que hemos dado a esta intervención es: «Artigas y la Soberanía de los pueblos en el Río de la Plata». Y ya desde el título estamos marcando por lo menos uno de los temas que debemos a tener en cuenta, cuando analizamos estos procesos históricos y es tratar de ubicarnos en el contexto de 1810, 1811, 1820, y en ese contexto analizar que por un lado se está produciendo el colapso de un imperio transatlántico, el imperio español, que paralelamente a eso ese proceso de ruptura, esa revolución de independencia también está expresando un conjunto de contradicciones y de tensiones que existían en ese régimen colonial. Entonces, cuando nos aproximamos a este período, recordemos que muchas veces las palabras que allí se están utilizando, tenían sentidos diferentes para los protagonistas de los cuales nosotros les podemos dar en la actualidad. Y voy a poner dos ejemplos, para ya entrar de lleno en la soberanía y en los pueblos en el Río de la Plata, que también deberé de hablar de que se entendía por soberanía, y hasta que punto que el pueblo es soberano significaba una ruptura fundamental. Cuando se declara este año como el año del Bicentenario, se habla del Bicentenario, del proceso de emancipación. Emancipación como uso corriente, en realidad estaba vinculado a la patria potestad o al poder que tenían los amos frente a sus esclavos, y, en esa metáfora de concebir la política como la familia, el rey también era el padre supremo de todos y en ese sentido el término emancipación, empieza a cobrar un nuevo significado cuando se utiliza para expresar lo que están pidiendo las colonias. Pero no es solamente ese proceso de emancipación, donde en el caso de la patria potestad, al llegar a la madurez, el padre podía emancipar al hijo, sino que aquí había algo inédito, y era que los «hijos» se estaban emancipando.
De ahí entonces que esa palabra empieza a cobrar un nuevo sentido y empieza a asociarse a «Independencia», «Independencia» que también es una palabra que tiene muchos sentidos, algunos positivos y otros negativos. Cuando un naturalista español y a su vez encargado de fijar los límites recorría la campaña de estos territorios al este del Río Uruguay, él hablaba de que la gente del campo era muy independiente y ahí no lo usaba en término positivo, lo usaba en término negativo, como aquel que no se sujetaba al orden, como aquel que no conocía reloj y las mujeres, esto es lo que decía Félix de Azara, no conocían aguja e hilo.
Entonces, estos términos al calor de estos acontecimientos inéditos van a ir cobrando un nuevo sentido e incluso uno podría decir que hasta la vida cotidiana se va politizando en el marco de la revolución. ¿Qué se entendía por soberanía en ese momento?, y ¿qué se entendía por pueblo o pueblos en ese momento?.
La «soberanía» era la alteza y el poderío sobre todos y ustedes seguramente recordarán o habrán leído incluso hasta en los cuentos infantiles, que un sinónimo de rey es soberano, un sinónimo de rey es su alteza y en definitiva cuando se hablaba de soberanía, en las explicaciones que daba el diccionario y en el imaginario de la gente, la soberanía estaba asociada directamente con el monarca.
Plantear, imaginen ustedes, que la soberanía ha vuelto al pueblo, encerraba una transformación muy grande al punto que en los primeros momentos de la ruptura del régimen español, se decía que esa soberanía en realidad estaba como en depósito, como que el rey estaba prisionero y como el rey estaba prisionero alguien tenía que guardar esa soberanía, pero que no se podía ejercer, no se podía transformar esa monarquía que pretendía ser monarquía absoluta aunque no lo lograra del todo, en otro tipo de régimen político.
Ahora, «pueblo», la palabra «pueblo» es una palabra más complicada, porque pueblo encierra muchos significados. Pueblo puede ser ese lugar, ese centro poblado; pueblos pueden ser también aquellos que viven, que habitan, ese lugar, no pueblo con la raíz «de populus»; pero pueblo también encerraba algo peligroso para la sociedad de la época, porque pueblo también podía ser plebe, podía ser vulgo, podía ser la gente común y ordinaria dice el diccionario de la Real Academia Española en oposición a los nobles, es decir que ese pueblo también puede ser populacho. Entonces, plantear que la soberanía vuelve al pueblo ante esta situación de una crisis de la monarquía de esos acuerdos a partir de los cuales la alianza entre España y Francia en la guerra contra Gran Bretaña y su aliado Portugal, habían dado por resultado que en definitiva la familia real española terminara en Francia con esas llamadas abdicaciones de Bayona, bayona por el lugar donde se hicieron, donde termina siendo coronado como Rey de España el hermano de Napoleón, José Bonaparte, en ese contexto plantear que la soberanía retrovierte al pueblo, en realidad plantea un campo de batalla porque, ¿quién va a ser ese sujeto soberano?; dicho de otra manera: ¿quiénes van a ser esos pueblos que reasumen la soberanía?.
Y yendo entonces al Río de la Plata porque esto es Artigas y la Soberanía de los Pueblos en el Río de la Plata. Yendo al Río de la Plata, esa idea de retroversión de la soberanía también va a admitir distintas lecturas, porque como yo les decía esto es un campo de batalla y si es un campo de batalla, entonces ¿qué es lo que va a ocurrir?. Lo que va a ocurrir es que, quienes se van a plantear soberanos lo van hacer desde una posición de poder reconociendo o tratando de que así sea reconocido, que los que están más abajo le reconozcan esa alteza que decíamos y poderío sobre todos. Entonces cuando se planteó esta idea de que con la crisis de la monarquía, con el rey que está prisionero en Francia, con un rey que pretende sustituirlo pero que no es acatado y se produce incluso en la propia metrópolis un levantamiento popular, frente a esa situación, ¿cuál es el sujeto soberano?, porque desde España se va a pretender conformar un gobierno que sustituya con esa soberanía en depósito que decíamos, la autoridad real y que por lo tanto el resto de los territorios españoles, las colonias españolas reconocieran esa nueva autoridad. Entonces en el Río de la Plata desde la capital del Virreinato, desde la Ciudad de Buenos Aires el Cabildo Abierto va a decir NO, la soberanía no retrovirtió, no volvió a un pueblo en singular y en este caso al pueblo español, sino que la monarquía española es una monarquía compuesta por distintos pueblos, por distintas corporaciones, por distintos estamentos, que reconocían la unidad en el rey pero desaparecida la figura del rey cada uno vuelve a ser soberano, no en esa idea de una monarquía compuesta de un pacto de sujeción al monarca pero que se rompe desde el momento en que el monarca no está. Ahora, esto que plantea la capital del Virreinato del Río de la Plata, dice: bueno, la soberanía de los pueblos, los pueblos americanos tienen los mismos derechos que los pueblos europeos, no españoles americanos, españoles europeos, de declarar que son soberanos y por allí entonces, toda la fundamentación que se hace desde la Gazzeta de Buenos Aires figuras como la de Mariano Moreno, en esa dirección. Ahora, cuando esos mismos escritos de la Gazzeta de Buenos Aires, son leídos en otras regiones del Virreinato, entonces ya no es que la soberanía de los pueblos se concentra en la antigua capital y por lo tanto se mantienen las jerarquías anteriores sino que esa soberanía de los pueblos puede ir incluso más abajo y entonces puede alcanzar a ciudades, ciudades que eran capital de intendencia que era una forma de organización del Virreinato en esa época, ciudades que eran gobernaciones que estaban también integrando el antiguo Virreinato y esas ciudades, esas gobernaciones decir: la soberanía ha recaído a este nivel, somos la ciudad de Salta, la ciudad de Jujuy, somos sujetos soberanos ante la crisis de la monarquía española. Pero en el caso de los territorios al este del Río Uruguay, al plantearse la ciudad de Montevideo, la fuerza de Marina que allí estaba en el apostadero naval, la Gobernación de Montevideo, el Cabildo de Montevideo, es decir las distintas autoridades de Montevideo, plantearse fieles, plantearse leales al consejo de regencia, a esa nueva autoridad que está sustituyendo la autoridad del monarca en España. Al plantearse entonces como un bastión realista, españolista, la idea de la retroversión de la soberanía necesariamente va a llegar a un escalón más bajo, más al ras del suelo de lo que había llegado en otros lugares del Virreinato del Río de la Plata, porque el levantamiento que se va a producir en los territorios unos dependientes de Buenos Aires, otros dependientes de Montevideo, otros dependientes de la Gobernación de las Misiones, porque en realidad la Banda Oriental como unidad no existía antes de la revolución, esos distintos pueblos y lugares que se van a levantar van a reclamar en definitiva el ser soberanos. Entonces, cuando hablamos de la soberanía de los pueblos en el Río de la Plata vemos que hay distintos niveles, distintas escalas en que se va a esgrimir, se va a pelear por tener la condición de soberanos.
Pero esto no es la soberanía de los pueblos en el Río de la Plata, sino que esto es Artigas y la soberanía de los pueblos en el Río de la Plata. Y allí la figura de José Artigas que ingresa a la revolución ya maduro, que ingresa a la revolución como Capitán de Blandengues pero que tiene una trayectoria anterior que le ha permitido tender puentes con grupos sociales, con grupos culturales, con grupos económicos, con grupos étnicos muy diversos, esa presencia de José Artigas va a poder ir congregando, aglutinando, levantamientos que se habían ido produciendo en distintas zonas, en distintos lugares al este del Río Uruguay. Si quisiéramos avanzar un poco más y resumiendo parte de lo que ya mencionamos, podríamos decir que a fines del Siglo XVIII la Banda Oriental, ese territorio que no está muy definido todavía, era objeto de controversia, de controversia al interior del Virreinato del Río de la Plata, decíamos la Intendencia de Buenos Aires, la Gobernación de Montevideo, la Gobernación de Misiones, pero también un territorio de controversia con Portugal, los dominios brasileños de Portugal y también con Gran Bretaña que en 1806/1807 había intentado controlar, por lo menos la zona de Montevideo o la zona costera de la Banda Oriental. En el marco de la crisis de la monarquía española, las autoridades encontraron ahí la posibilidad de pelear por antiguos privilegios, de pelear en definitiva por algunas de esas reivindicaciones que la monarquía española no les había dado. La renovación historiográfica que se ha producido sobre las revoluciones de independencia lo que nos muestra es que efectivamente el factor de la crisis exterior, el hecho del desmoronamiento de la monarquía precipitó los acontecimientos. Acontecimientos que ensayaban la posibilidad de alguna reforma, pero que plantear la ruptura que suponía la revolución era un paso que tal vez no se hubiera dado sino se hubiera producido esa crisis española. ¿Por qué decimos la ruptura que suponía la revolución? Porque la revolución puede plantear, el terminar con lo anterior y eso se conoce, pero lo que no se conoce es que va a pasar después, cuál va a ser la evolución y va a ser en el tránsito de la lucha que en definitiva se van a ir formulando proyectos, se van a ir afirmando nuevas teorías y nuevos resultados. En el Río de la Plata entonces, con la revolución va a ocurrir una lucha de soberanías, de soberanías que podía ser la soberanía española que no quiere perder sus colonias americanas, la soberanía de los nuevos centros que aspiran a ser capitales de un nuevo ordenamiento político y de ahí entonces aspiran a ser «nacionales», la de las ciudades cabeceras de provincia, como les decía: Córdoba, Salta, Jujuy y también la de los pueblos. Y esa lucha de soberanías va a ir definiendo la posibilidad de alianzas pero no van a ser solamente esas soberanías entre sí, sino que decíamos, en el Río de la Plata tenemos la presencia de Gran Bretaña, la presencia de Portugal que en definitiva también están movilizando posiciones y en definitiva planteándose como alternativas, porque ustedes saben bien, que la derrota militar del artiguismo va a ser fruto, entre otros, de la invasión portuguesa de 1816. Entonces en las poblaciones dependientes de la Banda Oriental, que estaban bajo la orbita de Buenos Aires, se había reconocido en 1810 el nuevo gobierno, pero, rápidamente debieron ceder a la presión de las partidas militares que envió Montevideo. A comienzo de 1811, se inicio el levantamiento armado en las zonas rurales, con participación de un amplio espectro social, promovidos por liderazgos locales que luego se unificaron entorno al Capitán de Blandengues José Artigas. En mayo de ese año las tropas orientales pusieron sitio a la ciudad de Montevideo, se incorporó poco después un contingente militar enviado por el Gobierno de Buenos Aires al mando de José Rondeau y si bien el movimiento se inició bajo la regencia de la Junta constituida en Buenos Aires el armisticio celebrado entre ese Gobierno de Buenos Aires y el Gobierno de Montevideo, ese Armisticio ratificado el 20 de octubre, y que se conoce su ratificación el 23 de octubre, y hace pocos días que conmemoramos las consecuencias de ese Armisticio. Ese armisticio marcó un punto de ruptura y marcó un primer momento de planteo entorno a la soberanía de los pueblos, entorno a quienes eran estos sujetos soberanos. En un oficio dirigido a la Junta del Paraguay, ya en plena marcha a buscar otra posición, en este caso aceptar la tenencia de gobernación en Yapeyú, actual provincia de Corrientes en la República Argentina. El 7 de diciembre, cuando las tropas orientales y las familias que lo acompañaban estaban acampadas a orillas del Daymán, Artigas va a dirigirse a la Junta de Paraguay. ¿Por qué se va a dirigir a la Junta de Paraguay?, porque en 1811 también Paraguay había planteado una postura diferente, respecto a quienes eran los sujetos soberanos. Y, en octubre de ese año, así como el Gobierno de Buenos Aires estaba celebrando un Armisticio con el Gobierno de Montevideo, por el cual le cedía todo este territorio más pueblos al oeste del Río Uruguay, Gualeguay, Gualeguychú y Arroyo de la China, también había celebrado un acuerdo, en este caso un tratado de alianza con el Gobierno de Paraguay y había reconocido que las relaciones iban a ser relaciones de confederación, es decir había reconocido a ese Gobierno de Paraguay su capacidad de soberano y había establecido lazos de unión. En esa carta que Artigas escribe a la Junta de Paraguay, el 7 de diciembre del año 11, Artigas denunció que el acuerdo se había suscripto sin el consentimiento de los orientales. Fíjense ustedes que un elemento que da legitimidad al gobierno, o que da legitimidad a sus resoluciones es el «consentimiento». Los orientales, dice Artigas en esa carta a Paraguay, no tenían representación en el Gobierno de Buenos Aires. En ese mismo oficio a la Junta de Paraguay, Artigas dio cuenta de que previo a la firma de ese armisticio se había «realizado» porque es la expresión que utiliza Artigas en la nota, «una Asamblea de ciudadanos quienes representaron» (y siguen las comillas de lo que escribía Artigas) que de ninguna manera podían serles admisibles los artículos de la negociación…», y sigue diciendo la carta: «y me declararon su General en Jefe». En agosto de 1812, un oficio de los Jefes del ejército oriental al Cabildo de Buenos Aires reforzaba esta idea de la soberanía particular, ó de la soberanía de los pueblos. Y, en ese oficio de agosto de 1812, los Oficiales le comunicaban al Cabildo de Buenos Aires que el Armisticio había quedado roto, y ahora viene la cita textual: «…roto el lazo nunca expreso que ligo a él – es decir al Gobierno superior- nuestra obediencia…». Y que en ese momento, es decir en el momento en que se está desconociendo el Armisticio celebrado por una autoridad, en la cual ellos no tenían un representante, en ese momento habían celebrado y sigue la cita: «…el acto solemne, sacrosanto siempre de una constitución social…». Es decir, se había conformado un pacto de sociedad o un pacto de asociación, donde los protagonistas entendían que ese conjunto de pobladores habían constituido un cuerpo soberano y desde ese momento, se va a plantear la reivindicación de esos derechos soberanos, de ese conjunto o de ese pueblo, pueblo en el sentido de cuerpo moral, no en el sentido de conjunto de habitantes, ni de gente común ordinaria, sino de cuerpo moral, sujeto de derechos y obligaciones, desde ese momento entonces se habría conformado. El nivel de desagregación territorial que planteaba el artiguismo, llegaban los pueblos, villas y lugares que en definitiva eran las que albergaban la base social del movimiento. Ahora, este planteo que se está definiendo a fines de 1811, que se está definiendo a partir de la resistencia a una decisión que se ha tomado sin el consentimiento, sin la participación de quienes van a ser objetos de esa decisión, porque eran los habitantes de la Banda Oriental que estaban acompañando la línea sitiadora, que estaban participando de las milicias y de las tropas regulares, los que debían o aceptar el armisticio y entonces reconocer que eran válidas las cláusulas que allí se establecían de que no se los iba a perseguir por sus ideas anteriores, que se iban a respetar sus personas y sus bienes, que se iba a lograr que los portugueses se retiraran del territorio, bueno, plantearse esa opción era bastante difícil de creer. Tan difícil de creer es que, cuando repasamos las fuentes de qué pasó después del armisticio en la Banda Oriental nos encontramos con que uno de los memorialistas, aquel incluso que señaló que los paisanos llamaban como «redota» ese movimiento por querer decir otra cosa, no por querer decir «derrota, derrotero, camino, senda», imaginen el camino que podrían formar 800 carruajes, 4.400 personas además del ejército, ese protagonista de los hechos pero que luego escribe sus memorias, Carlos Anaya, cuando analiza esto, dice: «y yo cometí la ingenuidad de volver a Montevideo desde San José», o sea el no acompaña la marcha, el vuelve a Montevideo y al volver a Montevideo lo están esperando es los famosos Artigas y que todavía habían de volver a Montevideo y para horror de los parroquianos de la pulpería amenazaba a los gallegos y dice uno de los testigos, con otras muchas expresiones, haciendo cruces y rayas con el cuchillo en el mostrador. Este mostrar, no desde la perspectiva de las grandes palabras, hablamos de un pacto social, de la asociación, de romper un lazo que nunca había estado suficientemente expreso y constituirse como pueblo, este lenguaje político relevante, también debemos acompañarlo de estas historias pequeñas, de estas historias menudas, pero en definitiva nos están mostrando que hay efectivamente apoyos, presencias que la historia debe recoger y debe contemplar. Y que son presencias que tal vez no jugaron un papel definitivo como individualidades, pero sí jugaron un papel definitivo como colectivos, como colectivos que eran capaces por ejemplo pensando en lo que mencionábamos de la Redota de fines del año ’11, que como colectivo contribuían a nutrir de fuerza, de capacidad, de pelea y de negociación de defensa de esa soberanía de los pueblos la posición que se estaba esgrimiendo. No es posible pensar que se hubiera difundido como se difundió el planteo artiguista sin ésta presencia popular que lo acompañaba. Y ese planteo artiguista se fue difundiendo y se fue difundiendo más allá de los pueblos al este del Río Uruguay. Claro varios meses pensando que se está en el territorio actual de la provincia de Entre Ríos, y cuando se plantea definir una nueva organización política para este territorio y cuando se convoca una Asamblea en 1813, cuando hay en definitiva que empezar a dar forma a este proceso revolucionario que ya lleva dos años, el artiguismo va a plantear esta idea del contrato, va a plantear esta idea de la igualdad, va a plantear esta idea de la necesidad de combinar la libertad y la unión. Las ideas artiguistas reconocen múltiples influencias, la noción del contrato, pese a que parezca algo tan elaborado en realidad formada parte de la vida cotidiana de las personas, a través de la actividad económica, a través de la vida comunitaria, a través de la fe religiosa, siempre el tema del contrato estaba presente; el proyecto artiguista recogía referencias a una igualdad primigenia de raíz cristiana, naturalista, contractualista y dialogaba también con el republicanismo clásico y con las experiencias revolucionarias contemporáneas, claro que el artiguismo lo que hacía era una apropiación selectiva, una reelaboración de esas ideas y en esa reelaboración de las ideas, planteó que la edificación de un nuevo estado en el Río de la Plata debía partir de una asociación voluntaria, en la cual los cuerpos territoriales conservaban todo poder o derecho no delegado expresamente y conservaban también la capacidad de ratificar o rechazar lo actuado por sus representantes. Esa era la soberanía de los pueblos, la posibilidad entonces, de decidir sobre lo que les importaba, sobre lo que les competía y por supuesto que también se plantean allí las ideas de independencia, las ideas de república, las ideas de libertad civil y religiosa, es decir ese proyecto político que nosotros tenemos sintetizado en los artículos de las Instrucciones, y ese proyecto político cruza el Río Uruguay y va a ir tomando cuerpo en otras zonas del antiguo virreinato que van formando el Protectorado, la Liga Federal, el sistema de los pueblos libres, que son las distintas denominaciones con que reconoció este sistema que a su vez reconocía a José Artigas como su Protector. Este protectorado, liga federal, sistema de los pueblos libres, fue una construcción inestable, con avances y retrocesos al calor de la lucha contra el Directorio de las provincias unidas por un lado, con las tropas portuguesas que en 1816 volvieron avanzar sobre la provincia oriental, pero también con las realineaciones de fuerzas al interior de la propia provincia y de esas nacientes provincias, porque?; por que soberanía de los pueblos y aquí vuelvo a la otra acepción de la palabra pueblo y ya comienzo el fin de esta intervención, porque la soberanía de los pueblos es la idea de un pie de igualdad, o por lo menos un cierto igualitarismo, ustedes recuerdan que el escudo de armas del antigüismo lo que tiene es una balanza, es decir la idea de la igualdad como planteo central de la propuesta. Esas ideas decíamos de soberanía de los pueblos, si se llevan al extremo, si se cumplen a cabalidad suponen por ejemplo que la provincia de Corrientes que está compuesta mayoritariamente por pueblos de indios, a la hora de pensar en su organización, a la hora de convocar un Congreso para organizarse como provincia, deba contemplar la participación de esos pueblos de indios en pie de igualdad, y eso va a ser visto por el Cabildo de Corrientes como un atentado al orden, incluso va a señalar que cada pueblo se va a querer plantear, pensando en la idea de los beduinos u otras formas para ellos absolutamente disgregadoras, caóticas, contrarias al orden. Es decir, no reconocían o no se reconocía en esos pueblos de indios, que se trataba de americanos de otro idioma, como habían señalado un conjunto de guaraníes de las Misiones cuando se nucleaban entorno a un ejército y ofrecían pelear a favor de la revolución a cambio de poder gobernarse ellos en sus propios pueblos, y esto va a ir generando divisiones en ese sistema de los pueblos libres, y de allí inestabilidad a la que aludíamos porque mientras se planteaba que la soberanía de los pueblos debía regir para que la provincia de Corrientes pudiera tomar las decisiones sobre sus recursos naturales, sobre su gobierno, sobre su organización en general, frente a lo que planteaba el directorio de Buenos Aires, que no reconocía esas múltiples soberanías, que planteaba una soberanía única, al interior de la provincia de Corrientes se estaba planteando un centralismo, lo de las escalas que les decía hace un rato. El conflicto ocurrido en Corrientes ilustra esta situación, porque la libertad y la independencia de la provincia se planteaba frente a Buenos Aires, pero al interior de la provincia se pretendía que esos pueblos siguieran obedeciendo al cabildo de Corrientes, aún cuando no participaba en su elección y que esos pueblos siguieran reconociendo a las autoridades de los pueblos, aunque esas autoridades no fueran propias, y que esos pueblos no pudieran disponer de las corrientes de agua, de las tierras ó de los ganados, porque en ese Cabildo de Corrientes se había declarado como propias las tierras de quienes no estaban habitando allí. Entonces efectivamente esta idea de la soberanía de los pueblos, es una idea que genera también resistencias al interior de la revolución y tal contribuya a explicar esa radicalidad con que el artiguismo la plantea, también contribuya a explicar porque se va a dar esa inestabilidad de las Alianzas que lo apoya. La revolución había conmovido la totalidad del orden social existente, al interior de la provincia oriental también las élites orientales habían apoyado la acción de las huestes artiguistas para desplazar a los españoles-europeos de sus posesiones de poder político y de poder económico. También para concretar la constitución de una provincia que tuviera territorios que antes pertenecían a Buenos Aires y territorios que antes pertenecían a las Misiones. Pero esas élites orientales se distanciaron de las ideas de Artigas, que podían poner en riesgo lo ya obtenido, prolongar la guerra o contemplar cierto igualitarismo social. Es así entonces, que desde 1815 en que el artiguismo controla el conjunto de la provincia oriental, y a su vez ese sistema de los pueblos libres alcanza su máxima extensión, en ese mismo año 1815, se van a tejer las Alianzas que van a terminar con su derrota en 1820. Alianzas que como decíamos, se hacían en aras de conservación de un orden, en aras de terminar con el proceso revolucionario una vez que se hubieran sustituido las autoridades españolas y no llevar más allá la revolución.
En aras de la conservación del orden debía prestarse obediencia al centro o autoridad suprema, renunciando a las garantías de un pacto recíproco.
Esta idea de la conservación del orden es la que va a acompañar la posibilidad de unirse a las Provincias Unidas del Río de la Plata, ensayada y fracasada en 1816, /’17, la posibilidad de unirse a la Corona de Portugal que desde 1817 se está pidiendo formar parte como Reino Cisplatino de ese Reino Unido de Portugal – Brasil y Algarves, en esa idea de conservación del orden se va a solicitar transformar Montevideo y sus alrededores en un Protectorado Británico. Y en definitiva se puede ver hasta que punto -decíamos entonces- el llevar a sus extremos, el llevar a sus orígenes esta idea de soberanía de los pueblos, es uno de los elementos que cruzó las realineaciones de fuerza a lo largo de la revolución.
Pero estamos en un año de Bicentenario y estamos recordando -como decíamos- este episodio, este proceso, que en definitiva es fundamental para la experiencia y la memoria histórica de los uruguayos; pero en esa recordación tal vez debemos pensar que este proceso como todos los procesos históricos, no es posible dividirlo en político, económico, social, cultural, sinó que para quienes fueron protagonistas lo que estaba cambiando era el mundo completamente. O sea, la posibilidad que se vislumbraba era -como se decía en la época- del surgimiento de una nueva era. La mayoría de los que participaron no eran dirigentes, podríamos decir que eran seguidores, no eran ideólogos ni eran ilustrados, eran hombres y mujeres comunes que participaron de esta lucha, que tenían algunas ideas sobre lo que querían pero que tal vez no las expresaban a través de escritos sino a través de acciones, esas ideas tal vez son las que nosotros nos sentimos en la obligación de rescatar, son las que debemos inferir a través de estos expedientes judiciales, a través de acciones que puedan haber quedado y que en definitiva son las que nos permita otorgarle a esta recordación algo que vaya más allá de la idea de un héroe fundador, algo que vaya más allá de un destino predestinado y algo que en definitiva nos muestre entonces, que esa experiencia colectiva no tuvo líneas rectas, no tuvo colores puros, que esa presencia popular marginada incluso por sus contemporáneos que en aras de conservación del orden podían pactar con una fuerza extranjera. Bueno recordar entonces esa presencia y en definitiva tratar de ver cuánto de esa historia compartida nos puede llegar hasta el presente y en definitiva nos puede permitir transformar esta agenda conmemorativa también en algo de carne y hueso, también en algo que nos haga reflexionar, también sobre los excluidos. Porque en aras del tema que habíamos escogido, no tratamos otros que también deberíamos recordar y mencionar dentro de esta presencia popular marginada, que tiene que ver con la situación de aquellos sectores menos privilegiados de la sociedad colonial y dentro de esos sectores menos privilegiados pensar qué pasaba con los negros y los pardos, o sea que pasó con la esclavitud, qué pasaba con las distintas poblaciones amerindias, qué pasaba con los criollos pobres, para tomar simplemente algunas de las categorías de más infelices que estaban en el Reglamento de 1815. Pero en definitiva, se ha avanzado bastante en el conocimiento pero todavía falta mucho por avanzar y tal vez en las contradicciones, en la conflictividad de este proceso, en las derrotas, en los logros, es que vamos a poder sí, hacernos más cercanos a este proceso tan rico, tan importante para la memoria de todos los uruguayos. Muchas gracias.
Fuente: www.tacuarembo2030.com
Presentación Revolución Oriental https://youtu.be/rNnDJIjvQRY
CRONOLOGÍA
1811:
Incorporación de José Artigas a la Revolución (15/2).
Grito de Asencio (28/2).
Proclama de Mercedes (11/4).
Batalla de las Piedras (18/5).
1er Sitio de Montevideo (21/5).
Invasión portuguesa a la Banda Oriental (17/7).
Asamblea oriental en la Panadería de Vidal (10/9).
Asamblea en la quinta de “La Paraguaya”, en la cual los orientales designan a José Artigas como su jefe (10/10).
Se conoce en el ejército artiguista, acampado en San José, la firma del Armisticio entre el Triunvirato de Bs As y el Virrey Elío y se inicia “la Redota” (el Éxodo) del pueblo oriental (23/10).
Fin del Virreinato del Río de la Plata al marcharse el Virrey Elío (noviembre).
1812:
· Éxodo: campamento del Ayuí >conflicto con Sarratea y primeras discrepancias con Buenos Aires.
· 2do Sitio de Montevideo sin Artigas (1º/10).
1813:
· Artigas es considerado traidor por Sarratea (2/2).
· Artigas se incorpora al 2do Sitio de Montevideo (26/2).
· Congreso de Abril o de Tres Cruces (redacción de las Instrucciones del año XIII).
· Creación del Gobierno Económico de Canelones (20/4).
· Rechazo de los diputados orientales en Buenos Aires (junio).
· En el Congreso de Capilla Maciel (8-10/12) se desconoce la autoridad de Artigas y lo resuelto en el Congreso de Abril.
1814:
· Artigas abandona el Sitio de Montevideo (20/1).
· Se pone precio a la cabeza de Artigas (11/2).
· Cae Montevideo (23/6): fin de la dominación española e inicio de la porteña (hasta 1815).
· Acción del artiguismo en el litoral: la Liga Federal se pone en marcha con Artigas en Purificación.
1815:
· Montevideo pasa a manos de los Orientales (26/2).
· Reglamento de aranceles aduaneros para la Liga Federal (9/9).
· Reglamento de Tierras (10/9).
1816:
· Invasión portuguesa al territorio oriental (agosto).
· Ruptura con Bs As (16/11).
1817:
· Montevideo cae en poder de los portugueses (su dominio se extenderá hasta 1824, y desde ese momento hasta 1828 se da la dominación brasileña): 20/1.
· Lucha de Artigas contra porteños y portugueses: importante papel de los corsarios.
1818 y 1819:
· Continúa la lucha a dos frentes.
1820:
· Derrota de Artigas en Tacuarembó (20/1) permite a los portugueses dominar todo el territorio oriental.
· Los federalistas artiguistas derrotan al unitarismo porteño en Cepeda (1º/2).
· El Pacto de Pilar produce discrepancias de los jefes federales con Artigas (23/2).
· Desprestigio de la autoridad de Artigas ante los fracasos militares.
· Derrota final y exilio en Paraguay (setiembre), donde fallece el 23 de setiembre de 1850 a los 86 años de edad.
Instrucciones a los Representantes del Pueblo Oriental para el desempeño de su encargo en la Asamblea Constituyente fijada en la Ciudad de Buenos Aires el 13 de Abril de 1813.
Artículo 1º
Primeramente pedirá la declaración de la independencia absoluta de estas Colonias, que ellas estén absueltas de toda obligación de fidelidad a la Corona de España y familia de los Borbones y que toda conexión política entre ellas y el Estado de la España es y debe ser totalmente disuelta.
Artículo 2º
No admitirá otro sistema que el de confederación para el pacto recíproco con las Provincias que forman nuestro Estado.
Artículo 3º
Promoverá la libertad civil y religiosa en toda su extensión imaginable.
Artículo 4º
Como el objeto y fin del Gobierno debe ser conservar la igualdad, libertad y seguridad de los Ciudadanos y los Pueblos, cada Provincia formará su gobierno bajo esas bases, a más del Gobierno Supremo de la Nación.
Artículo 5º
Así este como aquél se dividirán en poder legislativo, ejecutivo y judicial.
Artículo 6º
Estos tres resortes jamás podrán estar unidos entre sí, y serán independientes en sus facultades.
Artículo 7º
El Gobierno Supremo entenderá solamente en los negocios generales del Estado. El resto es peculiar al Gobierno de cada Provincia.
Artículo 8º
El territorio que ocupan estos Pueblos desde la costa oriental del Uruguay hasta la fortaleza de Santa Teresa forman una sola Provincia, denominante la Provincia Oriental.
Artículo 9º
Que los siete Pueblos de Misiones, los de Batoví, Santa Tecla, San Rafael y Tacuarembó que hoy ocupan injustamente los Portugueses y a su tiempo deben reclamarse serán en todo tiempo territorio de esta Provincia.
Artículo 10º
Que esta Provincia por la presente entra separadamente en una firme liga de amistad con cada una de las otras para su mutua y general felicidad, obligándose asistir a cada una de las otras contra toda violencia, o ataques hechos sobre ella o sobre alguna de ellas por motivo de religión, soberanía, tráfico o algún otro pretexto cualquiera que sea.
Artículo 11º
Que esta Provincia retiene su soberanía, libertad e independencia, todo poder, jurisdicción y derecho que no es delegado expresamente por la confederación a las Provincias Unidas juntas en congreso.
Artículo 12º
Que el puerto de Maldonado sea libre para todos los buques que concurran a la introducción de efectos y exportación de frutos poniéndose la correspondiente Aduana en aquel Pueblo; pidiendo al efecto se oficie al Comandante de las Fuerzas de su Majestad Británica, sobre la apertura de aquél Puerto para que proteja la navegación o comercio de su Nación.
Artículo 13º
Que el Puerto de la Colonia sea igualmente habilitado en los términos prescriptos en el artículo anterior.
Artículo 14º
Que ninguna tasa o derecho se imponga sobre artículos exportados de una Provincia a otra; ni que ninguna preferencia se de por cualquiera regulación de Comercio o renta a los Puertos de una Provincia sobre las de otras ni los Barcos destinados de esta Provincia a otra serán obligados a entrar a anclar o pagar Derechos en otra.
Artículo 15º
No permita se haga ley para esta Provincia sobre bienes de Extranjeros que mueren intestados, sobre multa y confiscaciones que se aplicaban antes al Rey; y sobre territorios de este mientras ella no forma su reglamento y determine a qué fondos deben aplicarse como única al Derecho de hacerlo en lo económico de su jurisdicción.
Artículo 16º
Que esta Provincia tendrá su Constitución territorial; y que ella tiene el derecho de sancionar la general de las Provincias Unidas, que forma la Asamblea constituyente.
Artículo 17º
Que esta Provincia tiene derecho para levantar los Regimientos que necesite, nombrar los oficiales de Compañía, reglar la Milicia de ella para la seguridad de su libertad por lo que no podrá violarse el Derecho de los Pueblos para guardar y tener armas.
Artículo 18º
El Despotismo militar será precisamente aniquilado con trabas constitucionales que aseguren inviolable la Soberanía de los Pueblos.
Artículo 19º
Que precisa e indispensable sea fuera de Buenos Aires, donde reside el sitio del Gobierno de las Provincias Unidas.
Artículo 20º
La Constitución garantirá a las Provincias Unidas una forma de gobierno republicana; y que asegure a cada una de ellas de las violencias domésticas, usurpación de sus Derechos, libertad y seguridad de su soberanía que con la fuerza armada intente alguna de ellas sofocar los principios proclamados. Y asimismo prestará toda su atención, honor, fidelidad y religiosidad a todo cuanto crea o juzgue necesario para preservar a esta Provincia las ventajas de la Libertad y mantener un Gobierno libre, de piedad, justicia, moderación e industria. Para todo lo cual, etc.
Delante de Montevideo. A trece de abril de mil ochocientos trece.
A fines de 1812, las autoridades del gobierno de Buenos Aires, convocaron a una Asamblea General Constituyente para redactar una constitución que organizara, en forma definitiva a las Provincias Unidas del Río de la Plata. En marzo de 1813, Rondeau ordenó a Artigas el reconocimiento de la Asamblea instalada en enero de ese año, pero éste consideró que la decisión no la podía tomar solo, sino que debía consultar al pueblo oriental.
Con este motivo convocó un Congreso que se reunió por primera vez el 5 de abril de 1813 en el campamento de Tres Cruces (calles Avenida Italia y Morales, porque allí tres malhechores asesinaron a tres personas, a principios del siglo XIX), en la casa quinta de Manuel Sainz de Cavia (actualmente sólo se conserva el palomar). Ese día se informó a los representantes el motivo de la reunión.
Oración inaugural de la sesión del 5 de abril
La sesión se abrió con un discurso de Artigas conocido como “Oración Inaugural” y que comenzaba diciendo “Tengo la honra de volver a hablaros, en la segunda vez que hacéis uso de vuestra soberanía...”. Así recordaba el momento en que, por primera vez, el pueblo oriental había hecho uso de su soberanía, al designarlo su Jefe, en la Quinta de la Paraguaya. Mostrando pleno respeto por la soberanía del pueblo planteó: “Mi autoridad emana de vosotros y ella cesa por vuestra presencia soberana”. Es decir que su autoridad cesaba ante el pueblo reunido, convirtiéndose Artigas en un ciudadano más.
Luego explicó los motivos de esta convocatoria:
1) el reconocimiento o no a la Asamblea General Constituyente antes de recibir respuesta a la misión García de Zúñiga.
2) el nombramiento del mayor número de diputados que representen al territorio oriental en dicha Asamblea.
3) la creación de un Gobierno que recuperase la economía de la Banda Oriental.
Frente al problema del reconocimiento de la Asamblea planteó si ésta debía reconocerse en forma incondicional o no. Se pronunció a favor del reconocimiento con condiciones (por pacto). Terminó su discurso alentando a la reflexión y luego se retiró para no influir en las resoluciones que tomaran los orientales.
El Congreso resolvió:
1) reconocer a la Asamblea con condiciones. Con ellas se pretendía que Buenos Aires no tuviera un papel hegemónico y que mientras no existiera una Constitución, cada Provincia conservase su total autonomía, es decir que tuviera poder de decisión sobre sus propios problemas, estableciéndose una confederación ofensiva-defensiva entre ellas. Se acataría la Constitución elaborada por la Asamblea siempre y cuando se respetara la autodeterminación de las provincias. Artigas pensaba que sólo la Constitución garantizaría el derecho de cada provincia, frenaría las ambiciones personales y evitaría el despotismo militar. Esta idea adquiere gran significación si consideramos que él mismo era militar.
2) Se eligieron diputados y para defender estos principios en la Asamblea General Constituyente de Buenos Aires, les fueron entregadas “Instrucciones”.
3) El día 20 de abril se realizó una nueva sesión del Congreso, en la que Artigas propuso la creación de un gobierno que restableciera el orden, la paz y reconstruyera la economía del país. Se trató del primer gobierno patrio. El mismo estuvo integrado como un Cabildo y fue presidido por Artigas, quien fue designado “Gobernador Militar y sin ejemplar Presidente”.
Las Instrucciones del Año XIII
Las Instrucciones entregadas a los diputados eran recomendaciones que expresaban la opinión del pueblo oriental respecto a la organización del nuevo Estado.
IDEAS POLÍTICAS
En las Instrucciones, se establecían las ideas políticas fundamentales de Artigas que son: Independencia, República y Federación.
· Independencia. Artigas se pronunció a favor de la independencia absoluta de las Provincias que integraban el Virreinato del Río de la Plata, tanto con respecto a España como de cualquier otro integrante de la familia de los Borbones. Se refería así a los planes existentes de algunos dirigentes monárquicos de Buenos Aires, de coronar a la princesa Carlota, esposa del Rey de Portugal y hermana de Fernando VII, que estaba residiendo en Brasil desde la invasión napoleónica a la Península Ibérica.
· República. Artigas se manifestó como un ferviente republicano. Se inspiró en el modelo de la Constitución de los Estados Unidos y en la ideología del siglo XVIII. La república era la forma de gobierno que más se adaptaba a la sociedad igualitaria y democrática por él concebida. Opuesta a la monarquía, la república democrática debía tener una Constitución basada en la división de los poderes, que actuarían independientemente entre sí. Consideraba que la Constitución era el único freno a los intentos de abuso de poder, incluso para prevenir el despotismo militar.
· Federación. Artigas propuso para las Provincias Unidas una organización federal tomando nuevamente como ejemplo a los Estados Unidos. Cada provincia sería autónoma y podría resolver sus propios asuntos de acuerdo a sus necesidades. Los problemas comunes y generales (por ejemplo, las Relaciones Exteriores) serían resueltos por un Gobierno Supremo integrado por representantes de todas las provincias. Con esta forma de gobierno, se aseguraba la unidad provincial a la vez que se respetaban las características particulares de cada una de ellas. Se establecía que la capital debía estar fuera de Buenos Aires, para evitar que ésta concentrara todo el poder político, militar y económico. En la Confederación, cada provincia constituiría un estado independiente y delegaría en un organismo integrado por todas ellas las Relaciones Exteriores, la guerra y el comercio. Por último, se llegaría al estado federal, mediante una Constitución. De acuerdo a ésta Artigas preveía que la Confederación se mantendría mientras durara la guerra. La federación se crearía una vez que ésta hubiera terminado.
IDEAS ECONÓMICAS
Libertad de comercio interprovincial
Esta forma de organización federal se complementaba con medidas de carácter económico estableciéndose la libertad de comercio interprovincial, al suprimirse los impuestos de aduana sobre los productos comercializados de una provincia a otra. También se establecía la igualdad entre los puertos, pudiéndose comercializar por cualquiera de ellos y no exclusivamente por el puerto de Buenos Aires. Por esta razón se habilitaban los puertos de Maldonado y Colonia. Esta medida pretendía eliminar la obligación que imponía Buenos Aires de comerciar por su puerto y a pagar derechos de aduana. De este modo, las provincias formarían una unidad económica, además de política.
INSTRUCCIONES PARTICULARES PARA LA PROVINCIA ORIENTAL
La Banda Oriental pasó a llamarse Provincia Oriental y se organizaría como las demás, con su propio gobierno y su Constitución. Se reclamaban los territorios de las Misiones, los de Batoví, Santa Tecla, San Rafael y Tacuarembó que le pertenecían de acuerdo al Tratado de San Ildefonso y que los portugueses habían ocupado.
Para que pudiera comerciar con el exterior, se habilitaban los puertos de Maldonado y Colonia, ya que Montevideo estaba aún en manos de los españoles.
GOBIERNO ECONÓMICO DE CANELONES
Se trató del primer gobierno patrio. El mismo estuvo integrado como un Cabildo y fue presidido por Artigas, quien fue designado “Gobernador Militar y sin ejemplar Presidente”.
A pesar de que su labor duró muy poco tiempo (ocho meses), este gobierno tomó medidas importantes como:
- establecer la gratuidad de la administración de justicia.
- incentivar la producción agrícola ordenando a los Cabildos que ayudaran a los productores con semillas y herramientas.
- solicitar a Manuel Pérez Castellano que realizara un manual con consejos para los agricultores, en base a su experiencia de 40 años como agricultor en su quinta del Miguelete.
- recuperar la producción ganadera prohibiendo la matanza de las hembras y los terneros y la exportación de ganado en pie a Brasil.
- tomar medidas para evitar el contrabando.
- administrar los bienes de los emigrados (enemigos de la revolución) y explotarlos económicamente en favor de la Provincia.
- velar por la salud de la población, difundiendo el uso de la vacuna antivariólica.
Jesús Mourin.