Ego, miedo y Neuroabsurdismo

 Tu cerebro ya cambió al ver esa imagen. 

La mente está entrenada para buscar la lógica y el orden, y ha sido sorprendida por algo absurdo. 


Esta pequeña disrupción, este quiebre de la seriedad, ya ha encendido circuitos neuronales, rompiendo por un instante los patrones mentales rígidos que nos paralizan y, sin darte cuenta, te ha preparado para un nuevo tipo de pensamiento.


Esta es la base del Neuroabsurdismo.


Al ver una imagen así, el cerebro, en su intento por procesar la incongruencia, libera un fascinante cóctel de sustancias que tienen un impacto directo en tu estado de ánimo y tu percepción.


Dopamina: El Disparador de la Novedad


La dopamina es la sustancia que más se libera. El cerebro tiene un "sistema de predicción" que busca patrones y lógica. Cuando ve a un sabio en una postura de meditación (un patrón conocido) con un zapato en la cabeza (un elemento absurdo e inesperado), el patrón se rompe. Esta sorpresa o novedad activa inmediatamente los centros de recompensa del cerebro, liberando dopamina. Es la misma sustancia que te hace sentir curiosidad, interés y el impulso de buscar una explicación.


Serotonina y Endorfinas: La Sensación de Bienestar


La serotonina está relacionada con la regulación del estado de ánimo y la felicidad. El efecto humorístico o intrigante de la imagen puede contribuir a un aumento de la serotonina, generando una sensación de bienestar. Además, si la incongruencia te provoca una sonrisa o una risa, se liberan endorfinas, los analgésicos naturales del cuerpo, que te dan una sensación de euforia y reducen el estrés.


Cortisol: La Pausa del Estrés


El cerebro, al enfocarse en lo absurdo, realiza una "pausa" momentánea en sus patrones de pensamiento habituales, a menudo ligados a preocupaciones y estrés. Este pequeño quiebre puede llevar a una reducción temporal del cortisol, la hormona del estrés. Es por eso que el humor y lo absurdo son herramientas tan efectivas para el manejo de la ansiedad.


En resumen, la imagen es un perfecto "detonante neuroquímico". Utiliza lo absurdo para romper la rutina mental, liberar dopamina para activar la curiosidad y endorfinas para generar una sensación de bienestar.


Por otra parte, la raíz profunda del miedo, la ansiedad y la procastinación, surge ante la vulnerabilidad de nuestra existencia, o de nuestra identidad. 


En ese contexto, el último escondite del Ego, es el un "Yo espiritual..." que solo es la mente disfrazándose una vez más, con una identidad o imágen "correcta".


Por este motivo, la visualización de estar en la postura de loto, con un zapato en la cabeza, rompe con la última defensa de nuestra "identidad espiritual" y con el miedo subyacente.


Más potente aún te resultará hacerlo físicamente... 


Y siente... qué te pasa?