Desear vs. Sentir 

La Clave Ancestral para Romper la Ansiedad y Vivir tu Verdad en el Presente


En nuestra búsqueda de bienestar, nos han enseñado que "está bien desear" y "soñar" a lo grande. Sin embargo, hay una trampa invisible en esta idea que el "Señor Miedo" explota sin piedad: confundir el deseo con la vida misma.

Cuando te aferras al deseo, te emocionas con un futuro hipotético. Y es justo ahí, en esa brecha entre lo que quieres y lo que aún no tienes, donde la Ansiedad te saluda y el Señor Miedo despierta. Los deseos no te movilizan; te arrastran lejos del único lugar donde la vida es real: el presente.

Sentir: Tu Única Opción en el Aquí y Ahora

La alternativa es radicalmente simple y profunda: Sentir.

Sentir no es emocionarse con un futuro imaginario.

Sentir es la experiencia pura y sin filtros de lo que ocurre ahora mismo. 

Y solo puedes sentir en el presente. Los deseos te roban el Sentir, porque te mantienen proyectado en un "allá y entonces" que no existe.

La verdadera libertad y la capacidad de acción nacen cuando te conectas con tu "sentir". 

Si quieres crear, ¡crea! 

Si quieres explorar, ¡explora! 

Si quieres compartir, ¡comparte! 

Es en esa acción intrínseca, sin la carga de la expectativa o el resultado, donde te conviertes en el "Verbo hecho Carne".

La Sabiduría Milenaria de la "Inversión Lógica"

Esta distinción entre desear y sentir, y la liberación que proviene de "poner todo patas para arriba", no es una idea nueva. Resuena con una sabiduría ancestral:

Culturas como los Buryat de Siberia o los Shipibos de la Amazonía conocían el "Poder de la Inversión" de la lógica. Realizaban ceremonias donde bebían en cuencos al revés o vertían agua hacia arriba, no por locura, sino para romper los dictados rígidos de la mente y sus dos únicas opciones (correcto/incorrecto, ganar/perder).

En el Zen, los famosos Koans son acertijos diseñados precisamente para "no ser resueltos" por nuestra lógica habitual. Su objetivo es trascender la mente racional y acceder a una comprensión más profunda, liberada de la dualidad.

Incluso la figura de "El Colgado" en el Tarot, con su cabeza mirando el mundo al revés y su expresión serena, simboliza la liberación que viene de una perspectiva invertida y voluntaria, un estado de meditación más allá de la acción frenética.

La Neurociencia Confirma lo Ancestral

Hoy, la neurociencia empieza a entender el "porqué" de este "absurdo ancestral".

Forzar a tu cerebro a procesar lo incongruente, a salir de sus patrones de pensamiento habituales, no solo libera dopamina y calma la amígdala (nuestro centro del miedo), sino que también activa la neuroplasticidad. Y te enseña a adaptarte a lo inesperado y a ver la realidad como un juego.

Tu mente es un laboratorio.

Al elegir el "sentir" sobre el "desear" y al abrazar la sabiduría de la "inversión lógica" a través de los absurdos conscientes, estás realizando un experimento poderoso para recuperar tu plenitud, tu potencial y, sobre todo, tu Presente.