En muchos casos, al comienzo de nuestros proyectos, sueños y metas, la opinión externa puede funcionar como un incentivo y ofrecer una visión que consolida y mejora nuestro trabajo.
Sin embargo, nada de lo que hagamos será apreciado por todas las personas, ya que, al final de cuentas, todo es una cuestión de gustos e intereses.
Por lo tanto, aspirar a la "perfección" o a la validación externa positiva es un camino que pronto nos sacará de nuestro eje y motivación primaria: el simple placer de pintar, cocinar, jugar al fútbol, escribir o cualquier otra cosa.
Además, al darle una importancia excesiva a la opinión ajena, nuestra seguridad y autoestima comienzan, poco a poco, a desgastarse — después de todo, nunca alcanzamos el "ideal".
Insistir y permanecer mucho tiempo orbitando en torno a las expectativas externas comienza a retardar nuestras acciones concretas, en la búsqueda de una excelencia inalcanzable, hasta que, finalmente, quedamos completamente paralizados.
Así es como se construye la inseguridad, la baja autoestima y, posteriormente, surge el miedo (a no lograrlo). La depresión, entonces, se cristaliza.
De esta forma, comenzamos a procrastinar: sentimos miedo, inseguridad y quedamos totalmente desconectados de nuestra vocación original, todo a causa de las expectativas — primero externas y, luego, internas.
En el Neuroabsurdismo, abordamos la solución con 3 Ejercicios Absurdos, incluidos en "La Caída del Señor Miedo":
ESPEJO IGNORADO:
Cuando vayas al baño a arreglarte, ignora el espejo. Dale la espalda y arréglate como si te estuvieras viendo, como de costumbre. Actúa...
¿Tienes ganas de mirarte en el espejo cuando te sientes mal? No.
Por eso, el Neuroabsurdismo considera al espejo un "Gran Juzgador", y, por varios días, recomendamos este ejercicio. Debes ignorarlo y, a veces, sentir su presencia. El espejo representa el juicio externo y tu propio juicio mental, que no te deja en paz.
EL LADRILLO Y EL HIELO:
Camina con un ladrillo en una mano y un cubo de hielo en la otra (o en el bolsillo).
Al hacer esto, comienzas a "aceptar" que la vida a veces es incómoda, que algunas cosas irritan, pero... son pasajeras, como el hielo que se derrite.
El ladrillo es la representación concreta de cada bloque con el que construyes tu realidad. Te recuerda que "sólo un ladrillo por día" hará que recuperes tu vida.
ROPA AL REVÉS:
En casa, usa la sudadera, el suéter o los pantalones al revés.
Este ejercicio también tiene el objetivo de minar los circuitos neuronales del juicio — tanto externo como interno —, ya que, muchas veces, somos prisioneros de nuestras propias normas y exigencias.
Haz estos tres ejercicios y siente... ¿Qué te provocan?
Con el tiempo, tal vez ya no sientas nada. Entonces, ve variando los elementos o las manos que sostienen el ladrillo y el hielo. Cambia de ropa, experimenta nuevas combinaciones.
Para entender los procesos neurológicos detrás de los Ejercicios Absurdos, haz clic en el botón de abajo y lee el artículo completo