Ni Sinaí, ni Parnaso,
solo un pelado cerro
cuartelario. ¡A formar! ¡Fuego!
¿Por qué, a mis ojos,
(era octubre, y no mayo)
esa montaña era el paraíso?
Marina Tsvietáieva de Poema de la montaña (Поэма Горы) [1926]
Trad. Jesús García Gabaldón