La sugerencia de dirigir la atención hacia el estudio de la autoorganización en el ámbito empresarial se justifica por su potencial impacto en diversos aspectos fundamentales de las redes, como la información compartida, la comunicación eficiente, el liderazgo efectivo y la promoción del potencial creativo.
Además, se propone un análisis de redes respaldado por grafos e indicadores, ofreciendo herramientas concretas para examinar y comprender la dinámica de estas interacciones colectivas.
En última instancia, este enfoque busca iluminar la intersección entre inteligencia colectiva, autoorganización y redes empresariales, proporcionando una base para futuras investigaciones y aplicaciones prácticas en este fascinante campo (Toca Torres, C. E., (2014).