Así es. Por absurdo que pudiera sonarnos a cualquiera nacido a partir de la mitad del siglo XX y más adelante (lo cual incluye casi a todos los seres humanos vivos actualmente), algo que damos por "hecho astronómico elemental" —que las estrellas en el Universo se "arreciman" en superestructuras llamadas galaxias— era aún una hipótesis sin modo de probarse hace apenas 100 años... Bueno, en honor a la verdad la idea no es tan reciente:Desde que Sir Isaac Newton publicó la Ley de la Gravitación Universal, allá en el siglo XVII, muchos astrónomos y físicos empezaron a especular en torno al si la influencia de la gravedad en el Universo afectaba "a gran escala" el modo en que las cosas en su interior estaban distribuídas. El razonamiento era simple y muy obvio al juicio de muchos:
El Sol mantienen a los planetas cerca de él por gravedad, ¿podría entonces la gravedad de objetos más grandes que el Sol, o en todo caso de conjuntos de objetos que sumados fueran mucho más masivos que el Sol, hacer que el Universo no fuera "homogeneo"? ¿Que las estrellas formaran cúmulos, racimos, "supersistemas" análogos al Sistema Solar?
Al observar el cielo, incluso a simple vista, resulta fácil detectar al menos una región del mismo donde las estrellas parecen efectivamente aglomerarse más: la Vía Láctea. Muchos supusieron que eso debía ser obra de la gravedad "de algún modo" y por supuesto había quienes intentaron averiguar concretamente cómo se formaban estas aglomeraciones de estrellas y cómo afectaría tal cosa a la "forma y apariencia" del Universo.