En una noticia en redes un agricultor aragonés expresaba que no entendía por qué no disminuían el precio del carburante para conseguir precios competitivos en los productos agrícolas y ganaderos o por qué no suprimía el gobierno el IVA para ayudar al campo aragonés y español.
La respuesta es sencilla. No interesa dinamizar la agricultura y ganadería en Aragón que consume el 90-92% del agua del Ebro (ni en España), sino que es prioridad incuestionable provocar y favorecer su desaparición. ¿Por qué? Por la necesidad de millones de litros de agua que deben ser sacrificados desde la agricultura y ganadería para ser desviados hacia los centros de datos que se están creando en Aragón. Y por la misma razón, por esa construcción y puesta en marcha de data centers, se está forrando literalmente el suelo aragonés con eólica y solar para abastecer de electricidad macrocentros de datos en nodo europeo y mundial.
El consumo total previsto de todos los proyectos de macrocentros de datos o data centers planificados a modo de ataúd sobre Aragón podrían llegar a consumir entre 21 y 28 TWh (teravatios hora) al año, es decir, el doble o triple del consumo de todos los habitantes, pueblos y ciudades de Aragón, unos 10–11 TWh/año. Pero, además, los centros de datos no son fábricas normales, sino que forman una red de máquinas/servidores tecnológicamente avanzados que funcionan 24 horas al día siete días a la semana necesitando no sólo toda esa electricidad, sino también refrigeración permanente demandando agua constante sin bajar su consumo o el de electricidad activo los 365 días completos del año, noche y día.
A nivel internacional ya está tomada la decisión política: España y con ella Aragón va a ser transformada en macrocentro de datos global, desde donde gestionar a través de servidores una macronube, redes, datos, aplicaciones, plataformas, juegos… Su construcción necesita de expansión masiva de renovables en macroparques eólicos y solares sobre el terreno con su consiguiente contaminación acústica y visual, incidencia sobre la salud de los seres vivos y destrucción de especies vegetales, de la agricultura y de la ganadería o necesita la expansión de líneas eléctricas de alta tensión y subestaciones eléctricas por todo el territorio o crea el peligro real de producir saturación de la red eléctrica dejando sin abastecimiento de electricidad para otros usos a la población. También los data centers necesitan de consumo elevado de agua para la refrigeración de los servidores impactando en la agricultura y ganadería abocadas a la desaparición o a su supervivencia en modo de mínima expresión e impactando igualmente en el abastecimiento de hogares o en el paisaje por disminución de caudal de agua en los ríos y pantanos sin resolución posible en momentos de sequía o estrés hídrico. Pero, además, el paisaje queda roto igualmente por el uso del suelo dedicado a esas construcciones de parques eólicos, solares y estructuras de centros de datos. Por último, hay que tener presente, en última instancia, que la inversión en data centers genera pocos empleos directos y mucha dependencia económica.
De momento, Aragón ha obtenido el premio agraciado de la lotería mundial. Esto es, la construcción en nuestro territorio de una nube gigante física (infraestructura de internet) por parte de empresas multinacionales como Amazon, Microsoft, Blackstone y otros centros más pequeños o especializados. Amazon ha sido la pionera en expansión masiva por Aragón (Villanueva de Gállego y Burgo de Ebro en Zaragoza con nuevas ampliaciones a La Cartuja y San Mateo de Gállego; Walka en Huesca con ampliación a La Sotonera y la Puebla de Híjar en Teruel) creciendo en muchas direcciones a la vez a través de muchos centros conectados, que funcionan como una “región cloud”, en la que si un centro de datos falla, otro sigue funcionando. Amazon forma una red gigante distribuida en muchos edificios, en varios sitios creciendo continuamente. Microsoft, sin embargo, está creando una “mega región cloud” nueva, construyendo desde cero una gran región tecnológica completa - no solo centros sueltos - en tres grandes campus: La Muela, Villamayor de Gállego, Zaragoza (zona PTR/La Cartuja). Todo muy conectado con fibra, redes… y pensado para el funcionamiento de la inteligencia artificial, el almacenamiento y sustentación de la nube y para el funcionamiento de grandes empresas. Blackstone va a crear grandes complejos privados. Blackstone no es una empresa tecnológica, sino que invierte en edificios (oficinas, hoteles, viviendas), infraestructuras (energía, carreteras…), centros de datos, empresas completas. Es un fondo de inversión gigante que reúne dinero de inversores (bancos, fondos, millonarios…), lo invierte en proyectos grandes, construyen centros, que luego alquilan a empresas tecnológicas, cloud, IA. Blackstone quiere construir en la A2 cerca de Zaragoza uno de los proyectos de data centers más grandes de Europa.
Aragón, una tierra sedienta que cede en regalo su agua y su suelo al cable y al chip.