¿Si una inteligencia artificial replica el estilo de un escritor y sus ideas originando nuevos escritos idénticos al original, dónde queda la creación del autor? Queda en ningún sitio. Sencillamente las identidades literarias van a ser copiadas y suplantadas en cualquier parte del planeta y por cualquier inteligencia artificial preparada para ello. Así, el escritor va a quedar anulado. Su creación constituirá un hito cada mucho tiempo dentro de los cientos o millones de creaciones que escriba o pueda realizar una I.A.
Adiós yo.
Pareciera que no fuera contigo, lector, y que sólo me fuera a afectar a mí como escritora. Pero no. La cultura terminará por contener una expresión clonante producto de inteligencias artificiales. Constituirá una cultura artificial dirigida y no una cultura humana libre. La Humanidad leerá a las inteligencias artificiales y no creaciones humanas, porque quedarán en la oscuridad y el silencio del ostracismo cultural. Las I.As acabarán por suplantar - salvo que las leyes y un control sobre ellas no lo permitan - a todo el género humano en redes y absolutamente en todo internet, pero también fuera de la red.
Adiós pensamiento Humano.
Imaginemos que una IA suplanta a Pérez-Reverte y que genera cada dos minutos una novela completa con nuevas tramas, nuevos personajes escrita con su estilo y sello, sin que se pudieran distinguir las novelas originales de Reverte de las replicantes artificiales. ¿Se venderían? Es obvio que sí, porque sus seguidores ávidos de seguir secuelas de personajes o nuevas aventuras con personajes históricos novedosos las demandarían y las comprarían. Y no sólo se venderían, sino que también reventarían el formato literario de Reverte inundando de productos el mercado. Reventarían a Reverte.
Adiós creador.
Pero, además, la cultura quedaría marcada por las IAs, que inundarían el mercado cultural con sus réplicas o el mercado informativo replicando a escritores en columnas de periódicos o que sencillamente llenen de clonaciones las redes introduciendo ideas aún más sesgadas de las que navegan por cualquier lado en este ahora radicalizando a las sociedades, introduciendo un pensamiento interesado, dirigido hacia un determinado punto social y estado.
Adiós libertad.