SERENO
Probablemente el ojo humano se encuentre tan saturado de imágenes bellas que pase desapercibida en la pupila una imagen hermosa, quedando perdida, sin noción, entre ciento que duermen en el recuerdo de la retina.
A mí me asombran aún muchas imágenes. Y ésta es una de ellas, porque captar la esencia de esta imagen significa mirar al cielo, sentir despierta el alma, cuestión ésta que es olvido encerrado entre losas de cemento en las ciudades; y porque captar la imagen significa estar presente en ese momento y el momento, ser, en unión con uno contenido en el cosmos como providencia encontrada en un baile de luz y nubes radiantes en el cielo.
A mí me asombra como se conjura la belleza sólo para el ojo que capta la imagen de esencia trascendente con esa voluntad de sentirla y transmitirla en su goce estético y alimento hondo del alma.