Evolución del crecimiento económico en Extremadura
Fuente: HISPALINK, enero 2026 (predicciones 2025-2027) e INE (2001-2024).
El crecimiento de la economía extremeña en 2025 ha sido más robusto de lo inicialmente previsto en el informe anterior. La estimación del crecimiento real promedio del PIB ha sido del 2.6%. Todos los sectores de la región registran tasas de crecimiento positivas. Sin embargo, salvo en la agricultura, las tasas sectoriales en Extremadura han sido inferiores a las de sus equivalentes a nivel nacional.
De cara a los próximos dos años, las previsiones apuntan a un crecimiento moderado del PIB extremeño, con tasas interanuales reales del 2% en 2026 y 2027. Estos valores son ligeramente inferiores al promedio nacional, estimados en un 2.3% para 2026 y un 2,1% en 2027. En ambos años, los sectores productivos extremeños reproducirían la evolución de los sectores nacionales, con un menor dinamismo relativo, salvo en la agricultura, cuya evolución podría no coincidir con los promedios nacionales.
Con la información disponible a finales de 2025, se confirma que el crecimiento económico en 2025 ha sido más robusto de lo inicialmente previsto, especialmente en el conjunto de la economía española. Nuestras predicciones para el año 2025 son que el producto interior bruto extremeño, en términos reales, crecerá un 2.6%, aunque con un menor dinamismo relativo respecto al promedio nacional (2.9%).
Si se analiza por sectores, todos los grandes bloques de producción extremeños (agricultura, industria, construcción y servicios) registran en 2025 tasas de variación reales positivas. El diferencial de crecimiento sectorial entre Extremadura y España en 2025 radica en el menor dinamismo de los grupos extremeños, salvo la agricultura, que supera el promedio nacional.
La agricultura habría mostrado un comportamiento algo más fuerte en Extremadura (1.1%) que el crecimiento esperado para el sector nacional (0.7%). Por otra parte, la construcción se consolidó como uno de los principales motores del crecimiento regional, presentando un crecimiento previsto del 3.3% (en cualquier caso inferior al crecimiento promedio de la construcción a nivel nacional, que registró una tasa del 4%). En lo que respecta al sector servicios extremeño, su crecimiento previsto, del 2.8%, está ligeramente por debajo del crecimiento promedio nacional (del 3%). En lo que concierne al comportamiento del sector industrial, presenta un crecimiento del 2.1% frente a una estimación de crecimiento del sector industrial a nivel nacional del 2.6%.
En sintonía con el comportamiento nacional previsto, en 2026 se prevé una desaceleración del crecimiento económico. El PIB de Extremadura crecería en términos reales alrededor del 2%, frente a un crecimiento de España del 2.3%.
A nivel sectorial, la construcción continuará siendo el sector extremeño más dinámico en 2026, apoyada por la obra pública y la edificación residencial. Los servicios mantendrán tasas positivas, aunque más moderadas que en años anteriores. La industria crecerá a un ritmo contenido, condicionada por la estructura productiva regional. La agricultura presentará una ligera recuperación, aunque seguirá siendo el sector con mayor incertidumbre.
Para 2027, las previsiones apuntan a una estabilización del crecimiento extremeño, coherente con un entorno nacional de menor crecimiento global (2.1%). En este escenario, el PIB extremeño crecería en torno al 2%, mientras que la economía española se situaría cerca del 2.1%.
El patrón sectorial en Extremadura para el año 2027 mostraría una moderación del crecimiento de la construcción y de los servicios, alineados con la evolución de la renta y el empleo en Extremadura. Por otra parte, se presenta una industria con avances limitados (aunque positivos) y una agricultura condicionada por factores climáticos y de precios (con elevada variabilidad interanual).
El escenario descrito continúa sujeto a riesgos relevantes, entre los que destacan la evolución del contexto geopolítico internacional, la política comercial, la senda de los tipos de interés, la ejecución de la inversión pública y los factores climáticos, especialmente relevantes para la economía extremeña. De igual forma, son de gran importancia los condicionantes estructurales asociados al reto demográfico, el envejecimiento poblacional y las crecientes dificultades para disponer de mano de obra suficiente en determinados sectores productivos.
Redacción: Julián Ramajo y Miguel Ángel Márquez, Equipo Hispalink-Extremadura.