Evolución del crecimiento económico en Cataluña
Fuente: HISPALINK, enero 2026 (predicciones 2025-2027) e INE (2001-2024).
Con la información estadística disponible en el momento de realizar el presente informe, la previsión del ritmo de crecimiento del PIB de la economía catalana para el pasado año 2025 se situa en un 2,8% según Hispalink, un valor ligeramente inferior al del conjunto de España (2,9%). Así pués, se prevé que el PIB generado por la economía catalana retome una senda de crecimiento similar a la existente en los años previos a la pandemia. Se espera también que el ritmo de crecimiento para 2026 y 2027 sea ligeramente inferior dado que se alcanzarían unas tasas de crecimiento del 2,4% y del 1,9% respectivamente.
Después de un periodo de varios años en que la economía catalana se ha visto afectada por diferentes perturbaciones globales (pandemia del COVID-19, guerra de Ucrania y shock inflacionario), la situación económica parece haberse estabilizado y volver a una senda de crecimiento similar a la existente a finales de la década pasada. Los principales indicadores de coyuntura económica muestran que ya se ha recuperado prácticamente todo el terreno perdido durante los momentos más duros de la pandemia y el empleo sigue mostrando una fortaleza inesperada en todos los sectores influido en buena medida por los efectos del cambio demográfico que ya se empiezan a apreciar de manera clara. También se ha conseguido frenar las tensiones inflacionistas y ya se han dado los primeros pasos para un cambio de rumbo de la política monetaria.
A pesar de ello, con la información estadística disponible en el momento de realizar el presente informe, la previsión del ritmo de crecimiento del PIB de la economía catalana para el pasado año 2025 se desaceleró respecto al experimentado el 2024 según los datos publicados en diciembre de 2025 por el INE en la Contabilidad Regional de España. En concreto, se prevé que el PIB generado por la economía catalana habría aumentado en un 2,8% en 2025, un aumento ligeramente inferior al del conjunto del estado según las previsiones de Hispalink (2,9%). Se espera también que el ritmo de crecimiento interanual para el presente año 2026 y el próximo año 2027 se relantice ligeramente, alcanzando unas tasas de crecimiento del 2,4% y del 1,9% respectivamente (de la misma manera que el ritmo de crecimiento esperados para el conjunto del estado para estos dos años: 2,3% en 2026 y 2,1% en 2027).
Cabe señalar que las previsiones que se presentan en este informe son ligeramente más optimistas que las realizadas por otros organismos e instituciones como, por ejemplo, el Departamento de Economía y Hacienda de la Generalitat de Cataluña que en el escenario macroeconómico de Cataluña para 2025 y 2026, publicado en octubre de 2025, prevee que el PIB crezca un 2,5% en 2025 y un 2,1% en 2026. En cambio, las previsiones que se presentan en este informe apuntan en una dirección similar a las recogidas en el informe trimestral de coyuntura catalana de octubre de 2025 de la Cámara de Comercio de Barcelona que estima una previsión de crecimiento del 2,9% y del 2,4% para 2025 y 2026, respectivamente.
A nivel sectorial, tanto en 2025 como en 2026 y 2027, se espera que el sector de la construcción sea el más dinámico y aumente de manera relevante su ritmo de crecimiento alcanzando unas tasas del 4,8%, 4,6% y 3,5% respectivamente, seguido del sector industrial con un crecimiento del 2,6%, 3,5% y 2,8% respectivamente. El sector de los servicios presentaría un ritmo de crecimiento más moderado en este período: 2,7% en 2025, 2,0% en 2026 y 1,5% en 2027.
Cabe destacar que tal y como se ha explicado en informes anteriores, durante el horizonte de predicción, se espera que los distintos proyectos y acciones vinculados a los fondos NGEU tengan un impacto positivo sobre la actividad económica de los diferentes sectores. Sin embargo, es necesario superar los retrasos que se han producido en el inicio y ejecución de algunos de estos proyectos así como asegurar una mayor coordinación entre los distintos agentes implicados para poder conseguir el mayor impacto posible en un momento en el que avanzar en la transición hacía un nuevo modelo energético resulta imprescidinble. Por otro lado, y teniendo en cuenta que la ejecución de los proyectos asociados a estos fondos debe finalizar obligatoriamente a finales del presente año 2026, será importante prever también como se podrá seguir impulsando las iniciativas en marcha a partir de 2027 sin que la transición digital y verde se vea frenada a partir de esta fecha.
Sin embargo, un riesgo adicional al que se enfrenta la economía catalana y al que también quedarían supeditadas estas predicciones es el relacionado con la evolución de la política comercial de Estados Unidos tanto en lo que se refiere a la relación bilateral con la Unión Europea como con los posibles efectos de segunda ronda derivados de una guerra arancelaria entre las principales zonas comerciales a nivel mundial. Por último, la evolución del conflicto bélico en el próximo oriente también puede afectar las principales rutas comerciales y suponer un nuevo elemento disruptivo en las cadenas globales de valor, así como un repunte en el precio del petróleo. Será necesario seguir con atención la evolución de ambos factores a la hora de revisar las predicciones que se presentan en este informe.
Redacción: Miquel Clar / Raul Ramos, Equipo Hispalink-Cataluña.