Evolución del crecimiento económico en la Comunidad Foral de Navarra
Fuente: HISPALINK, octubre 2026 (predicciones 2026-2028) e INE (2001-2025).
INFORME HISPALINK-COMUNIDAD FORAL DE NAVARRA. OCTUBRE 2026
Navarra mantiene un crecimiento moderado, sustentado por la demanda interna, los servicios y el empleo, mientras la industria y el sector exterior condicionan su avance. La recuperación de la automoción y la transformación industrial serán determinantes para reforzar el crecimiento a medio plazo.
En conjunto, Navarra se presenta como una economía con una demanda interna resistente y servicios dinámicos, pero con un crecimiento limitado por la debilidad industrial y exportadora. El elemento diferencial hacia 2027-2028 se asienta en la posibilidad de que la renovación de la automoción eléctrica y la transformación industrial permitan recuperar parte del dinamismo perdido.
Las previsiones para la economía navarra apuntan hacia un ritmo de avance del 2,4% en 2026, moderándose hasta el 1,9% en 2027 y el 1,4% en 2028. La información coyuntural disponible confirma un avance contenido durante 2026: según Nastat, Instituto de Estadística de Navarra, el PIB aumentó un 2,0% interanual y un 0,4% trimestral en el segundo trimestre, una décima menos que en el trimestre anterior. La actividad continúa creciendo claramente por encima de la zona euro, aunque con menor intensidad que el conjunto nacional.
La demanda interna constituye actualmente el principal soporte del crecimiento, impulsada especialmente por el consumo de los hogares, mientras la inversión continúa acusando el elevado grado de incertidumbre internacional. Desde la perspectiva sectorial, los servicios mantienen el mayor dinamismo, frente a una evolución más débil de la industria y la construcción. Este patrón explica buena parte del diferencial de crecimiento respecto al conjunto de España, dada la elevada especialización industrial y exportadora de Navarra.
El sector exterior continúa siendo uno de los principales focos de debilidad. Entre enero y julio de 2026, las exportaciones navarras de mercancías disminuyeron un 4,3% respecto al mismo periodo del año anterior, frente al crecimiento del 2,2% registrado en España. No obstante, comienzan a aparecer algunas señales favorables en la automoción: las exportaciones de turismos aumentaron un 3,2% y las de partes y accesorios de vehículos un 1,4%. En sentido contrario, las exportaciones no relacionadas con el automóvil retrocedieron un 6,3%.
La automoción merece, por tanto, un protagonismo especial en las perspectivas regionales. El Gobierno de Navarra señala que la incorporación de nuevos modelos eléctricos prevista para 2027 puede impulsar la producción industrial y las exportaciones, convirtiéndose en uno de los elementos relevantes para la evolución futura de la actividad. Sin duda, los cambios estructurales de la automoción se presentan como uno de los principales retos de la economía navarra a medio plazo.
En este contexto, el mercado laboral sigue proporcionando un soporte relevante. Los datos más recientes de Nastat muestran que en septiembre se registraron 10.397 afiliaciones más que un año antes, mientras los contratos aumentaron un 6,6% interanual. Al mismo tiempo, el paro registrado aumentó respecto a septiembre de 2025, lo que aconseja mantener una lectura prudente de la evolución laboral. La disponibilidad de mano de obra cualificada y el relevo generacional continúan siendo, además, desafíos relevantes en determinadas actividades industriales, servicios y construcción.
Otro condicionante importante es la evolución de los precios. La inflación alcanzó en Navarra el 4,2% interanual en agosto de 2026, prácticamente en línea con el 4,3% nacional. El encarecimiento energético y la incertidumbre geopolítica representan un riesgo especialmente relevante para una economía industrial y abierta al exterior como la navarra, tanto por sus efectos sobre los costes empresariales como sobre el poder adquisitivo de los hogares. Del impacto final dependerá el alcance y repercusión en la moderación de la demanda interna.
El mercado de la vivienda constituye otro reto para el crecimiento y la atracción de capital humano. En este sentido, Cámara Navarra viene reclamando una aceleración de la construcción y el desbloqueo de desarrollos urbanísticos para responder al aumento previsto del número de hogares. No obstante, la capacidad para ampliar la oferta residencial adquiere especial relevancia en un contexto en el que las empresas encuentran dificultades para cubrir determinados perfiles profesionales y en el que la inmigración está contribuyendo al crecimiento de la población activa aunque aún no se haya determinado su impacto final.
A medio plazo, las perspectivas dependerán en buena medida de la capacidad de la industria para recuperar dinamismo y avanzar en su transformación tecnológica. Junto a la renovación de la automoción, aparecen nuevas oportunidades asociadas a la transición energética y digital. El Gobierno de Navarra anunció en septiembre la puesta a disposición de 3.000 hectáreas para acoger el primer Net Zero Tech Valley del sur de Europa, iniciativa que se enmarca en esta estrategia de transformación industrial especialmente relevante para la región.