Evolución del crecimiento económico en Cataluña
Fuente: HISPALINK, octubre 2026 (predicciones 2026-2028) e INE (2001-2025).
INFORME HISPALINK-CATALUÑA. OCTUBRE 2026
Con la información estadística disponible en el momento de realizar el presente informe, la previsión del ritmo de crecimiento del PIB de la economía catalana para el presente año 2026 se sitúa en un 2,7% según Hispalink, un valor igual al del conjunto de España. Así pues, se prevé que el PIB generado por la economía catalana retome una senda de crecimiento similar a la existente en los años previos a la pandemia. Sin embargo, se espera que el ritmo de crecimiento para 2027 y 2028 sea inferior, con unas tasas de crecimiento del 2,1% y del 1,4%, respectivamente.
Después de un periodo de varios años en los que la economía catalana se ha visto afectada por diferentes perturbaciones globales (pandemia del COVID-19, guerra de Ucrania y shock inflacionario y, más recientemente, la guerra con Irán), la situación económica parece haberse estabilizado y haber vuelto a una senda de crecimiento similar a la existente a finales de la década pasada. Los principales indicadores de coyuntura económica muestran que ya se ha recuperado prácticamente todo el terreno perdido durante los momentos más duros de la pandemia y el empleo sigue mostrando una fortaleza notable en todos los sectores, influida en buena medida por los efectos del cambio demográfico que ya se empiezan a apreciar de manera clara.
Con la información estadística disponible en el momento de realizar el presente informe, la previsión del ritmo de crecimiento del PIB de la economía catalana para el presente año 2026 se matendría en un ritmo similar al de 2025 según los datos publicados este mes de octubre por el INE en la Contabilidad Regional de España. En concreto, se prevé que el PIB generado por la economía catalana aumente en un 2,7% en 2026, un crecimiento de igual magnitud al del conjunto del Estado según las previsiones de Hispalink. Sin embargo, se espera que el ritmo de crecimiento interanual para los próximos años 2027 y 2028 se ralentice, alcanzando unas tasas de crecimiento del 2,1% y del 1,4%, respectivamente (de la misma manera que el ritmo de crecimiento esperado para el conjunto del Estado para estos dos años: 2,1% en 2027 y 1,6% en 2028).
Cabe señalar que las previsiones que se presentan en este informe son ligeramente más optimistas que las realizadas por otros organismos e instituciones como, por ejemplo, el Departamento de Economía y Finanzas de la Generalitat de Cataluña, que en el escenario macroeconómico de Cataluña para 2026 y 2027, publicado en mayo de 2026, prevé que el PIB crezca un 2,3% en 2026 y un 1,8% en 2027. Asimismo, las previsiones recogidas en el informe trimestral de coyuntura catalana de julio de 2026 de la Cámara de Comercio de Barcelona apuntan una previsión de crecimiento del 2,5% y del 1,8% para 2026 y 2027, respectivamente.
A nivel sectorial, tanto en 2026 como en 2027 y 2028, se espera que el sector de la construcción sea el más dinámico, con unas tasas del 3,6%, 2,6% y 2,4%, respectivamente. El sector industrial presentaría un ritmo de crecimiento más moderado en este período: 1,8% en 2026, 20,3% en 2027 y 1,2% en 2028. Por su parte, se prevé que el sector de los servicios se muestre bastante dinámico en 2026, año en el que alcanzaría una tasa de crecimiento del 2,9%, pero en los próximos dos años se reduciría significativamente hasta alcanzar unos ritmos de crecimiento del 2,0% en 2027 y 2,1% en 2028.
Cabe destacar que tal y como se ha explicado en informes anteriores, durante el horizonte de predicción, se espera que los distintos proyectos y acciones vinculados a los fondos NGEU tengan un impacto positivo sobre la actividad económica de los diferentes sectores. Sin embargo, es necesario superar los retrasos que se han producido en el inicio y ejecución de algunos de estos proyectos, así como asegurar una mayor coordinación entre los distintos agentes implicados para poder conseguir el mayor impacto posible en un momento en el que avanzar en la transición hacia un nuevo modelo energético resulta imprescindible. Por otro lado, y teniendo en cuenta que la ejecución de los proyectos asociados a estos fondos debe finalizar obligatoriamente a finales del presente año 2026, será importante prever también cómo se podrá seguir impulsando las iniciativas en marcha a partir de 2027 sin que la transición digital y verde se vea frenada a partir de esta fecha.
Otro riesgo al que se enfrenta la economía catalana y al que también quedarían supeditadas estas predicciones es el relacionado con la evolución de la política comercial de Estados Unidos tanto en lo que se refiere a la relación bilateral con la Unión Europea como con el resto del mundo, que sigue sujeta a una elevada incertidumbre en el contexto actual. Por último, la evolución del conflicto bélico en el Próximo Oriente está afectando de manera significativa a las principales rutas comerciales y supone un nuevo elemento disruptivo en las cadenas globales de valor, así como un repunte en el precio del petróleo excepto en el caso de que la situación mejora. Será necesario seguir con atención la evolución de ambos factores a la hora de revisar las predicciones que se presentan en este informe.
Redacción: Miquel Clar / Raul Ramos, Equipo Hispalink-Cataluña.