Melchor Rodríguez no sólo fue un maestro guitarrero, sino también un apasionado conocedor de la guitarra clásica. Como editor y propietario de la colección más extensa de manuscritos de Tárrega, estaba profundamente implicado en el mundo de la guitarra. Como respetado profesor y concertista de guitarra, Rodríguez aportó sus profundos conocimientos y experiencia a la fabricación de sus instrumentos. Su profundo conocimiento de las guitarras históricas y su comprensión como intérprete dieron como resultado instrumentos que brillan tanto por su sonido como por su facilidad de ejecución.