Ella era alta, con un mechón de pelo
color azul. Contó que venía de un
barrio cercano. Lo traía en una caja. ¡Un
gatito! Lo regalaba porque tenía muchos.
Imaginé un animal peludo que jugaría un
rato, dormiría mucho más y estaría a upa
mientras trabajo. Y miau-miau, diría para
comunicarse.
No elegimos nombre, esperando dar con
uno adecuado.
Preparé los ovillitos,
el almohadón y las ganas,
los juegos para gatitos,
y esperé que me amase la panza.
Sorpresas te da la vida. O los gatos.
Porque un gato a veces no solo es un gato.
Empezó como un gatito de compañía.
Si desayunamos, él también. Si dormimos,
corre a la cama. Si estoy en una clase en la
computadora, aparece a saludar.
Todes les gatites lo hacen.
Así dicen y se puede comprobar.
de María Pia López, ilustrado por María Cecilia Codoni
disponible en ¿Quién le pone nombre al gato?,
Biblioteca Nacional, 2023.
QRLIJ - Junio 2026