La dominación ‘tecnocrática’, o tecnocientífica, no sustituye a la dominación ‘económica’, que dicen que ha sucedido a la dominación política […]. Todas las dominaciones están presentes, se complementan, se van sumando, se ayudan, alimentan en todas las mentes la dominación unificada de la economía de mercado.
Los progresos de la domesticación, René Riesel.
El pasado 17 de Septiembre de 2012 estuvimos, junto a tres compañeros, en la sede de Monsanto en El Ejido impulsados por la convocatoria que exponemos abajo. Por diversos motivos que ahora explicaré la cosa no fue como uno imaginaba, pero difícilmente se dan las cosas como uno imagina. La idea, muy sencilla, consistía en aparecer por las inmediaciones del edificio que Monsanto tiene en El Ejido para realizar una concentración delante del mismo con una pancarta y algunos panfletos para repartir al personal de la empresa y a los transeúntes y clientes que allí acudieran. Para ello previamente se había convocado y difundido el evento a través de facebook e e-mail en los alrededores de Almería y sobre todo solicitado el apoyo organizador necesario de personas interesadas en el tema. Finalmente, y ante la mínima respuesta al apoyo solicitado, fuimos cuatro los que salimos desde Almería, con panfletos “preparados” pero sin imprimir y con las pancartas a medio hacer, hacia El Ejido, para imprimir en una fotocopiadora los panfletos y terminar las pancartas, como finalmente hicimos en la Plaza del Ayuntamiento mientras terminaban de hacerse las fotocopias en la incompetente o boicoteadora fotocopiadora. Una vez acabadas éstas seguimos nuestro camino gracias a un plano que nos llevó hasta el edificio de Monsanto casi a las 12 de la mañana (no a las 10 previstas) ya que, como habíamos comprobado demasiado tarde, el edificio estaba fuera de la ciudad y perdido entre invernaderos, unido a ello que estaba fortificado por unas inmensas vallas y una puerta metálica eléctrica que sólo se abría previa autorización del personal de seguridad, decidimos dejar allí las pancartas de cartón y arrojar un puñado de panfletos en la entrada para la posible aunque improbable lectura de los empleados al finalizar su jornada laboral en tan insalubre empresa.
Fueron varios los errores que nos hicieron realizar una tan descafeinada acción y que ahora pasamos a enumerar:
En todo ello F-R admitimos gran parte de responsabilidad, pero lo consideramos una buena oportunidad para analizar algunos de éstos y otros aspectos de lo ocurrido. Por ejemplo, cuando decidimos participar en un evento “global” como este éramos conscientes de su valor y significación real, no más allá de la reivindicación parcial y espectacular en la más fervorosa y rancia tradición del ecologismo de Estado. Sin embargo consideramos entonces, y lo pensamos ahora, que esta podía ser una buena oportunidad para contactar con gente concienciada y con “ganas de hacer cosas” como así fue, al menos con dos de los chicos que participaron en la acción, ya que a la otra la conocíamos ya.Se trataba de comenzar algo así como un movimiento de oposición contra los OMG (transgénicos) en la provincia de Almería, más allá de la acción concreta de ese día, que como otras luchas parciales anti-desarrollistas como las luchas contra el tren de alta velocidad (TAV) no debemos descuidar, como maneras de seguir creando consciencia revolucionaria. Y en ese sentido nos sentimos satisfechos de haber compartido la mañana con los tres compañeros, a los que mandamos un saludo afectuoso desde estas líneas, y de haber iniciado un contacto que esperemos dé sus frutos para ésta u otras luchas en el futuro. Por ello pensamos que deben darse las condicionas necesarias para una oposición a nivel local o provincial, y seguiremos desconfiando de este tipo de “eventos global-espectaculares”.
Es culpa nuestra también no haber comprobado con anterioridad la localización del lugar, me excusa que una foto en internet me hizo pensar que estaba en plena ciudad, la foto en cuestión resultó ser de Roquetas, un lugar más indicado para una otra posible concentración contra los OMG en el futuro. De haber conocido la ubicación antes habríamos propuesto la acción en Roquetas o directamente la habríamos abortado o nos habríamos desentendido, que para el caso es lo mismo. Respecto a los panfletos, el hecho de que no lleváramos preparados desde el día antes los panfletos y pancartas viene derivado de la improvisación general de la acción y no me parece grave en este caso. Lo que sí considero esencial, y es ello lo que principalmente me ha motivado a hacer esta reflexión introductoria, es el contenido del mismo.
Siendo mi intención preparar un panfleto donde se denunciara no sólo a la transnacional Monsanto, que también, sino el complot y la responsabilidad del capital (con Monsanto a la cabeza pero también con infinidad de empresas químicas y/o farmacéuticas) y del Estado (que a través de leyes, subvenciones directas a los consumidores y productores y para la investigación en la Universidad u otros organismos oficiales, todos ellos colaboradores conscientes de la gran industria de la dominación genética de la vida, incentiva la experimentación, la producción y el consumo), sin olvidarnos tampoco de los consumidores, agricultores, ganaderos que prefieren ignorar la nocividad de las semillas empleadas en favor de un discutible aumento de la productividad, ganados por la lógica del mercado, y perdidos para siempre ¿o no? para la ética y la moral humanas más esenciales, el respeto a la vida natural y humana. Nos tuvimos que conformar, por falta de tiempo para documentarnos y escribir lo pretendido, con la información que nos llegó de Ocupy Monsanto, modificando el enunciado de las fechas, pero añadiendo al menos la recomendación de la lectura de Los progresos de la domesticación, René Riesel, Editorial Muturreko burutazioak, Bilbao, 2003. con el fin de expresar al menos la co-responsabilidad del Estado en este tema y dar al lector la oportunidad de acceder a un análisis más profundo y crítico del mismo, como puede verse al final del panfleto.
Son múltiples las carencias teóricas del texto. Aunque podrían excusarse los autores recordando que no se trataba aquí de exponer todos los factores de la problemática de los transgénicos sino de difundir la acción concreta, nosotros, F-R, consideramos esa precisamente, el activismo por el activismo, uno de los grandes fallos de los movimientos de este tipo. En primer lugar toda acción que no va acompañada de un análisis teórico en profundidad, radical, sin significar esto que debe apoyarse de un tocho científico ilegible, sino que debe evidenciarse en los textos un “ir más allá”, se queda coja y manca, como unas piernas andando sin cerebro, ya que no se explican con claridad los sujetos, los predicados, los objetos y los objetivos de la acción. En segundo lugar porque se da ya casi por sentado, antes al menos se escribían unas “reivindicaciones”, que los objetivos son solicitar a los Estados o a los organismos internacionales creados por éstos (diferentes órganos de la ONU, Tratado de Kyoto, etc.) que limiten, con leyes claro, la actuación de Monsanto, ya que ni siquiera se enuncia al menos que no son los únicos, como si los Estados y sus gobiernos y cuerpos de funcionarios, técnicos e investigadores no fueran tan o más culpables de la degradación de la vida como Monsanto. *[Un ejemplo que chirría sobremanera y que no debería dejar indiferente es cómo a través de esas leyes que piden un mayor control, los Estados van introduciendo por ejemplo el uso de transgénicos en los alimentos supuestamente ecológicos: hasta el 1% autoriza el actual Reglamento de Agricultura Ecológica de la Unión Europea para los productos que ampara]
Este vicio viene heredado en gran parte de los grupos ecologistas surgidos a partir de los años sesenta, y que son pro-estatalistas por naturaleza, ya que esperan que el Estado solucione los problemas medioambientales que crea el capital, sin comprender o querer comprender que el Estado es el creador y sustentador de ese capital y por tanto de las devastaciones de él derivadas. *[Respecto al tema del ecologismo y su naturaleza estatalista recomendamos “Los límites del ecologismo” escrito de Félix Rodrigo Mora de donde hemos extraído la cita anterior]
Este vacío teórico es indicativo de la nula capacidad de análisis de la mayoría (no claro por supuesto que no de todos) de los activistas de nuevo cuño, a imagen y semejanza de sus precedentes, y la mejor creación del Estado del bienestar y del aparato de propaganda del Estado y el Capital, de la publicidad, los medios de comunicación de masas, el sistema educativo... Por eso no es extraño que se caiga en la acción espectacular que preconiza el panfleto, para hacerse visibles a las masas a través de los medios de comunicación como llevan haciendo tantos años sus profetas de Greenpeace con los nulos resultados consabidos, ya que se parte de la consigna “si no sale en los medios no existe”, sin pararse a pensar que si sale en los medios es porque el daño infligido al sistema es mínimo, cero o incluso lo favorece, ya que ellos deciden en última instancia si conviene o no difundirlo y, aún más importante, cómo lo difunden. [Cabe citar aquí la famosa frase “la revolución no será televisada” de Gil Scott-Heron-The Revolution Will Not Be Televised] Y sin tener en cuenta la poca influencia de estos actos en la creación o mejora cualitativa de los movimientos de oposición al Estado y el Capital, puesto que al no existir un análisis detenido la acción muere en la propia acción espectacular, de la que sólo el espectáculo se servirá si lo considera necesario, mutilando todo lo que de positivo haya podido tener la misma.
Finalmente, se tiende en estos movimientos, este panfleto es un buen ejemplo, ha simplificar (si ello no es ya bastante preocupante) el problema de los OMG así como otros (uso de pesticidas y herbicidas, cambio climático, energía nuclear, energías renovables cuyo impacto ambiental apenas mencionan, contaminación en general) a un problema de degradación del medio y de los alimentos que tomamos, obviando el no menos importante de la dominación, en este caso a través del control de la alimentación a través de la genética, acercándose cada vez más al control total de la vida que tanto anhelan. Y éste por supuesto es el aspecto que más interesa al Estado y por lo que está directamente implicado, y de ahí la absurdidez de pedir a éste que intervenga en contra de algo que él mismo promueve, apoya y subvenciona, cuando no lo hace directamente.
Lo positivo de lo que hablábamos antes es de la creación de comunidad, de proyectos comunes, que deben derivar en aspectos cualitativamente positivos en la creación de conciencia, en lo individual; y en la creación de comunidades que favorezcan la recuperación de la vida en comunidad frente al individualismo que interesa al sistema y de movimientos de oposición a todo lo negativo que emana del sistema estatal-capitalista y que no deben olvidar la totalidad de esta oposición, en lo colectivo. Y en ese sentido valoramos lo positivo de esta acción: conocernos, hablar, expresar nuestros puntos de vista, nuestras expectativas y nuestras dudas, acercarnos para comenzar proyectos de futuro, que pueden parecer muy difusos en principio, pero que no dejan de ser un grano de arena, un árbol que terminará siendo uno dentro de un bosque, compartir para comprobar en primera persona que en el darnos hay más belleza y amor que en el acumular o despilfarrar capitalista. Esos, y no la reivindicación infantilizada de ayuda al Estado, deben ser los objetivos y los aspectos a valorar en nuestras futuras acciones, en todos los ámbitos, con el objetivo último de crear una sociedad basada en la verdad, en la asamblea como única forma de toma de decisiones, en el respeto y la dignidad de los individuos, por tanto sin trabajo asalariado, sin aparato propagandístico, sin Capital y sin Estado.
Y para seguir ahondando en los conocimientos, técnicos y teóricos, pero también prácticos, iremos aportando aquí, a modo de hipertexto, los materiales accesibles a través de internet que vayamos encontrando próximamente sobre experimentación, comercialización y uso de los transgénicos:
El mundo contra Monsanto
Hoy 17 de septiembre, una ola de manifestaciones va a producirse en muchos países del globo para decir un sonoro ‘no’ a los productos de la transnacional estadounidense Monsanto, la mayor productora de transgénicos del mundo. La acción está siendo organizada por el Movimiento Ocupa Monsanto y tiene como principal objetivo hacer que los organismos genéticamente modificados (OGM) “regresen a los laboratorios”. La manifestación principal va a realizarse en la ciudad de San Luis, Missouri, Estados Unidos, donde está ubicada la sede de la Monsanto.
“Le guste a usted o no, son grandes las posibilidades de que la Monsanto haya contaminado con productos químicos y organismos genéticamente modificados la comida que usted comió hoy. Monsanto controla gran parte de la provisión mundial de alimentos a costa de la democracia existente en el mundo de alimentos”, alerta el Movimiento Ocupa Monsanto, convocando a la población mundial a capacitarse y a tomar actitudes contra la transnacional de los transgénicos.
Las manifestaciones comienzan el día del aniversario del movimiento social Ocupa Wall Street, que nació el año pasado, Estados Unidos, para contraponerse al modelo político-económico dominante. Hasta el momento, más de 65 actividades ya están confirmadas en países como Alemania, Canadá, Estados Unidos, India, Paraguay, Filipinas, Polonia, Argentina, Australia, España, Rusia y Japón, entre otros.
En Oxnard, California, las manifestaciones ya comenzaron. El miércoles (12), activistas que se autodenominaban de la Unidad de Delitos Genéticos cerraron los puntos de acceso a las instalaciones donde están guardadas las semillas de la Monsanto para ser distribuidas. El piquete hizo que la sede de la transnacional pasara al menos un día sin distribuir los organismos genéticamente modificados.
Después de las actividades teatrales y de la presentación de alegorías como el “pez-maíz”, nueve activistas ‘anti-OGM’ fueron llevados/as por las fuerzas de seguridad y detenidos bajo la acusación de invasión de propiedad.
En el mes de marzo, se organizó el Día de Acción Global para preparar la realización de esta movilización mayor, que va a ocurrir el próximo lunes. En aquella ocasión, se realizaron acciones de repudio a la Monsanto en países de África, de Europa, de Asia y en casi todos los países de América Latina. Cada organización/movimiento/colectivo preparó una actividad que duró hasta dos días para llamar la atención y pedir el retiro de los productos de la Monsanto del Mercado.
El día 17, también es importante que grupos, organizaciones, colectivos y comunidades puedan colaborar organizando actividades presenciales lo mismo que virtuales, creando eventos en las redes sociales y publicando fotos y videos para recordar que en la actualidad los productos de la Monsanto no son bienvenidos en la mesa de miles de personas.
Monsanto:
La transnacional produce el 90% de los transgénicos consumidos y es líder en el mercado de semillas. Su nombre está constantemente vinculado a polémicas cuando el asunto es organismos genéticamente modificados.
La empresa es acusada de biopiratería, contrabando de semillas, manipulación de datos científicos y de ser responsable del suicidio de agricultores hindúes, que se endeudaron a causa de los altos costos de las semillas transgénicas y de los insumos químicos necesarios en las plantaciones de transgénicos, entre otros delitos. Por eso, en muchos países existen campañas permanentes en contra de la actuación de la Monsanto, que rechazan sus productos.
Más información: http://monsantostop.wordpress.com/ y en inglés: http://occupy-monsanto.com/
Sobre este tema y la implicación directa del estado recomendamos la lectura de:
Los progresos de la domesticación, René Riesel, Editorial Muturreko burutazioak, Bilbao, 2003.