9 de marzo de 2024
La educación sexual integral (ESI) es un proceso de enseñanza y aprendizaje que se basa en la comprensión amplia y profunda sobre los aspectos físicos, emocionales, sociales y culturales relacionados a la sexualidad. Busca proporcionar a las personas las herramientas necesarias para tomar decisiones informadas y responsables, empoderándolas para llevar una vida sexual saludable y placentera, siendo también fundamental para la prevención del embarazo adolescente, la violencia sexual y las ITS (Infecciones de Transmisión Sexual), así como para la promoción de la igualdad de género y los derechos humanos, entre otros aspectos importantes.
Sin embargo, a pesar de que la educación sexual integral debe ser un derecho fundamental para todas las personas, incluidas las mujeres con discapacidad, este grupo poblacional aún enfrenta barreras significativas en el acceso a una educación sexual completa e inclusiva.
La sexualidad es un concepto amplio y complejo que aborda diversos aspectos, que incluyen: las orientaciones sexuales (como la heterosexualidad, homosexualidad, bisexualidad, etc.), las prácticas sexuales, y la capacidad para tener experiencias eróticas y de placer. Puede ser influenciada por factores biológicos, sociales, culturales, pero también por pensamientos, sentimientos, comportamientos, fantasías y deseos.
A continuación, se definen algunos conceptos clave que comprenden la sexualidad.
El sexo se refiere a las diferencias biológicas y físicas entre hombres y mujeres, como los órganos sexuales, la genética (cromosomas XX para mujeres, XY para hombres), y las características secundarias como la distribución del vello corporal y la masa muscular.
El erotismo, por su parte, refiere a la intensificación del placer sensorial y la capacidad de experimentar deseo sexual. Este puede ser expresado a través de la imaginación, la fantasía, el contacto físico, la comunicación verbal o no verbal, y otras formas de interacción como por ejemplo el autoerotismo.
La afectividad habla sobre la capacidad de experimentar y expresar emociones, sentimientos y sensaciones. Juega un papel importante en nuestro desarrollo personal y social, pudiendo ser influenciada por las normas de género que dictan cómo los hombres y mujeres "deberían" expresar sus emociones.
Y el género es una construcción social que se refiere a los roles, comportamientos, actividades y expectativas que una sociedad considera apropiadas para hombres y mujeres. Este factor puede influir en la identidad personal, las relaciones sociales, el acceso a recursos y oportunidades en diferentes áreas, como el trabajo, la educación y la participación.
Las definiciones de los anteriores conceptos se construyeron de manera conjunta entre las mujeres participantes del taller de “Releernos” y el docente y Psicólogo Fernando González, experto invitado para hablar de educación sexual integral en un entorno creado por El Arka que fomenta el diálogo, el respeto y la confianza.
Es esencial abordar con seriedad y compromiso temas cruciales como la discriminación, el derecho a la dignidad, la igualdad y la vida dentro del ámbito de la educación sexual integral, garantizando un entorno inclusivo que elimine las barreras y permita a todas las personas disfrutar de una vida sexual plena y segura, independientemente de su identidad de género u orientación sexual.
Asimismo, no solo el desarrollo humano y los derechos sexuales y reproductivos, sino también aspectos como la salud sexual, la promoción de la independencia, la capacidad de tomar decisiones informadas y autónomas, la construcción de relaciones sanas e inclusivas, así como la exigencia de derechos a las EPS,son primordiales para promover una educación sexual completa y equitativa.
En Releernos, se abordó el tema a través de una dinámica de grupo:
Durante el desarrollo de este taller sobre educación sexual integral, se llevó a cabo un aprendizaje práctico sobre el uso del preservativo, uno de los métodos anticonceptivos más reconocidos a nivel mundial. Esta experiencia implicó la participación activa de mujeres con discapacidad, quienes realizaron un ejercicio para reconocer y manejar correctamente el condón, incluyendo cómo destaparlo adecuadamente, verificar su estado y colocarlo utilizando un modelo artificial. Del mismo modo, se abordó la identificación y el uso adecuado del condón femenino.
Es crucial usar métodos anticonceptivos adaptados a las necesidades individuales de cada mujer para informarse sobre las opciones disponibles y comprender los riesgos y beneficios. Además, estos métodos juegan un papel fundamental en la prevención de infecciones de transmisión sexual.
La importancia de la educación sexual integral para mujeres con discapacidad radica en empoderarlas con conocimientos para tomar decisiones informadas sobre su salud y bienestar, promoviendo la igualdad, la autonomía y la eliminación de barreras.
Acá encontraras las rutas que hemos diseñado hacia el conocimiento en temas de asuntos de género. En Releernos podrás leer artículos, escuchar podcast, ver videos, entre otros contenidos que se han trazado en el taller.