Camila Del Duca
Es relevante diferenciar entre un código deontológico o de conducta y los denominados “credos corporativos” y value statements. Estos últimos se limitan a enunciar una serie de principios éticos, sin proporcionar orientación práctica. En contraste, los códigos no solo establecen los principios, sino que también ofrecen directrices concretas para la acción. En ellos, encontrará el Relacionador Público aspectos prácticos que guían su labor profesional y le ayudan a resolver las numerosas cuestiones éticas que enfrentará a lo largo de su carrera.
Un código deontológico no es simplemente un manual al que el Relacionador Público pueda recurrir cada vez que enfrenta un dilema ético. En él no hallará fórmulas mágicas, pero sí principios y directrices que iluminan su labor profesional. Estos códigos representan una destilación de la reflexión moral sobre los deberes y derechos inherentes a una profesión, estableciendo las normas morales mínimas que se deben cumplir en dicha actividad. Su propósito no es ser un recetario moral, sino un instrumento dinámico al servicio de la profesión. Además, buscan sensibilizar al Relacionador Público acerca de la importancia de la honestidad, veracidad y responsabilidad en el ejercicio de su labor.
Establece los principios y directrices éticas que deben guiar la conducta de los profesionales en el campo de las relaciones públicas.
“que adoptan como Carta moral los principios del Código de Ética que se establecen a continuación, y que toda violación de este Código por uno de sus miembros en el ejercicio de su profesión, siempre y cuando sea probada ante la Junta, se considerará como falta grave que lleva consigo una sanción adecuada.
Esforzarse
Promoción de Condiciones Morales y Culturales: Los profesionales de Relaciones Públicas contribuyen a crear un entorno propicio para el desarrollo humano al fomentar condiciones morales y culturales. Esto permite que las personas disfruten de los derechos fundamentales reconocidos por la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Facilitación de Comunicación: Los relacionadores públicos desempeñan un papel crucial al establecer estructuras y canales de comunicación. Estos canales permiten la libre circulación de información esencial, lo que a su vez ayuda a que cada miembro del grupo se sienta informado, interesado, responsable y solidario.
Construcción de Confianza: La conducta de los profesionales de Relaciones Públicas es fundamental. Deben comportarse de manera que inspiren confianza en todas las ocasiones y circunstancias. La confianza es esencial para establecer relaciones sólidas con quienes están en contacto.
Comprometerse
4. Respeto a la Dignidad Humana: Los relacionadores públicos deben respetar y proteger la dignidad de cada individuo. Además, deben reconocer el derecho de cada persona a formar su propio juicio de manera autónoma.
5. Promoción del Diálogo Verdadero: Es responsabilidad de los profesionales crear condiciones morales, psicológicas e intelectuales que fomenten un auténtico diálogo. Esto implica reconocer el derecho de las partes en conflicto a exponer sus argumentos y expresar sus puntos de vista.
6. Consideración de los Intereses Afectados: En todas las circunstancias, los relacionadores públicos deben actuar teniendo en cuenta los intereses de las partes involucradas. Esto incluye tanto los intereses de la organización que emplea sus servicios como los intereses de los públicos afectados.
Negarse
7. No subordinar la verdad a otros imperativos.
8. Difundir información basada en hechos comprobados y verificables.
9. Colaborar con acciones que respeten la moral, la honestidad y la dignidad humana.
10. Evitar el uso de métodos, medios o técnicas que manipulen inconscientemente a las personas y les impidan ser responsables de sus acciones.
REFERENCIAS
file:///C:/Users/camil/Downloads/7%20Y%C3%A1%C3%B1ez_Manual%20de%20%C3%A9tica%20de%20las%20RP.pdf
https://www.ipra.org/static/media/uploads/code_of_conduct/spanish.pdf
https://www.canva.com/design/DAGDR2XtzC8/y3KRyfKcTTSH0eeSBznMOQ/edit