La Alquería del Pilar, el cenáculo artístico de los Lamarque*
La Alquería del Pilar, construida en 1872 por Lamarque, se convierte en un lugar idóneo de reunión para escritores y artistas. Allí recibieron los Lamarque la visita de todos aquellos que, sevillanos o extranjeros, desearon compartir su conversación. Pero la casa es, sobre todo, y como remedando usos cortesanos de antaño, el palacio de Antonia Díaz, la 'señora' a la que los caballeros van a presentar sus respetos y sus muestras de admiración.
La finca es descrita por algunos de ellos (Velilla, Cáscales, Guerra Ojeda) como un lugar de ensueño: una especie de castillo rodeado de exuberantes y cuidados jardines, en los que crece amplia gama de árboles y flores, una cascada y una ría navegable, grutas con estalactitas artificiales, un laberinto vegetal, invernaderos con plantas venidas del trópico y una especie de museo de historia natural, con ejemplares de diferentes especies. Reproducimos la singular impresión que causó en Cáscales: