Economía de Argentina § Manufacturas
El Banco Mundial enumera los principales países productores cada año, basándose en el valor total de la producción. Según la lista de 2019, Argentina tiene la 31a industria más valiosa del mundo (57.700 millones de dólares), detrás de México, Brasil y Venezuela, pero por delante de Colombia, Perú y Chile.
El país se encuentra entre los 30 mayores productores de vehículos y acero del mundo.
La industria manufacturera argentina es el sector que más valor aporta al PIB, con un 23 % del total en 2005, aunque su participación se redujo de un 17,5% en 2007 a un 15% en 2019.370 El sector industrial manufacturero también es uno de los sectores principales de generación de empleo (junto con el comercio y el sector público), con 13% en 2007.371 Hacia 2017 la actividad industrial representaba el 25,6% del PBI y generaba 22,4% del trabajo registrado, conformada por más de 115.000 establecimientos industriales que generaban 1.38 millones puestos de trabajo formales.
En la industria argentina se distinguen dos grandes sectores, de tamaño similar, que aportan cada una, aproximadamente un tercio de las exportaciones totales: la agroindustria, denominada manufactura de origen agropecuario (MOA) y la industria de origen no agrario, denominada manufactura de origen industrial (MOI)
Entre las industrias de manufacturas de origen agropecuario se destaca la industria aceitera, integrante de la cadena de la soja, la de mayor crecimiento en las últimas dos décadas, concentrando el 31,8% del total del sector alimentos y el 20% de las exportaciones totales del país. Luego le siguen la de la carne (11,1%), la de la leche (7,7%), la del café y chocolate (7,5%), la del vino y otras bebidas alcohólicas (5,7%), la del pan, pastas y galletas (4,5%), la de la harina de trigo (4,5%), la de la cerveza (4,1%), etc.
Las principales ramas de las industrias de origen no agropecuario, son la fabricación de automotores que aporta el 8,7% de las exportaciones, química (5,6%) y metalúrgica (5,3%), maquinaria (3,4%) y plásticos (2,6%) (porcentajes correspondientes a 2006).375 También son importantes las industrias del papel, de las piedras preciosas, caucho y textiles.
A partir de 2003 la industria ha tenido un proceso de revitalización competitiva, movido principalmente por la política económica de dólar alto. Aunque la actividad industrial está mayormente orientada a sustituir importaciones, la industria de los automotores aporta el 7 % de las exportaciones, mientras que el sector siderúrgico aporta el 3 % del total. Otros sectores industriales importantes son el textil y calzado, alimentario, químico, papelero, maderero y cementero. En el caso particular del sector industrial alimentario, en los últimos años se han desarrollado, en muchas provincias, economías de tipo agroindustrial, mediante la creación de industrias de procesado y envasado, sobre todo de productos frutícolas, hortícolas, láct vitivinícolas y cárnicos. La producción local de línea blanca creció fuertemente desde el 2003 a 2013, la producción de heladeras creció un 402 % y la de lavarropas y la de cocinas un 201 % cada una.
Históricamente el país tuvo importantes sectores industriales como la industria naval relacionada con la Flota Mercante de Argentina, que se redujo considerablemente a partir de los años noventa a raíz del proceso de privatizaciones y que en la actualidad se ha recuperado.
El Gran Buenos Aires es el área industrial más importante del país, donde se concentra la mayor parte de la actividad fabril de la Argentina. Otros centros industriales importantes se ubican en Córdoba, Rosario, Tucumán y Mendoza, San Luis, Santa Fe y Tierra del Fuego, muchos de ellos fomentados para descentralizar la industria. Entre 2009 y 2013, en Tierra del Fuego la producción de aires acondicionados creció de 0.57 a 1.5 millones; la de hornos microondas de 0.23 a 0.67 millones; la de televisores de 1.2 a 3 millones y la de celulares, de 0.4 a 14 millones. En línea blanca, Argentina marcó récords de producción, con aproximadamente 1.1 millones de lavarropas, 1.1 millones de heladeras y frízeres, y 0.6 millones de cocinas.
El período 2003-2012 se destaca por el avance de la producción de vehículos, de minerales no metálicos, de los insumos de la construcción, y de metalmecánica, la industria automotriz en la última década creció en promedio un 17 % anual. La producción metalmecánica tuvo un incremento del 7.5 % entre 2003 y 2012. En el caso del rubro textil, creció 3.8 % anual en los últimos años. Otros rubros que mejoraron en última década fueron la producción de papel y cartón, que pasó de un crecimiento anual promedio del %; la de caucho y plástico 5.2 %; y la de edición e impresión al 6 %
En lo que respecta al sector industrial, cabe señalar que durante el período comprendido entre los años 2003 y 2013, la Argentina ha experimentado una tendencia opuesta al resto de la región en relación a la participación del PIB Industrial sobre el PIB Total. Mientras que para el conjunto de América Latina y el Caribe y para Brasil, la participación del PIB industrial ha disminuido a lo largo del período, en la Argentina se ha incrementado.
También hubo un fuerte crecimiento en la producción de electrodomésticos, se espera que en 2013 una producción de 1 056 000 lavarropas automáticos, y unos 380 000 semiautomáticos, lo que marca un nuevo récord histórico.
La producción de automóviles se incrementó desde los 169 621 vehículos fabricados en 2003 al récord histórico de 828 771 unidades solo en 2011, lo que representó un crecimiento del 388 %, y que se ajusta al 350 % de incremento a lo largo de los últimos diez años. La industria automotriz es el segundo sector industrial más relevante en términos de IED (inversión extranjera directa). En el período 2008-2013 se registraron inversiones por 16 900 millones de pesos en empresas automotrices, orientados a la producción de nuevos modelos, ampliación de plantas, desarrollo de proveedores y capacitación. El sector automotriz experimentó durante la década 2003-2013 un crecimiento exponencial de producción de casi el 400 %.
Desde el 2003 se duplicó el PIB industrial, al registrar un aumento del 105 %, con una fuerte suba de la productividad laboral. Se logró además un crecimiento diversificado, en especial en sectores de alto valor agregado: el sector automotor creció en este período un 409 %; el de minerales no metálicos un 177 %; la metalmecánica un 175 %; el textil, 158 %; el de caucho y plástico 102 %.
Desde el año 2003, hasta el 2013, se registró un crecimiento de las exportaciones industriales del 274 %; incrementándose la participación de los productos de mediana y alta tecnología en las exportaciones: en el 2003 la participación fue del 17.4 %, y en el 2013 alcanzó el 25.3 %.
En 2015, Argentina se consolidó como el quinto exportador mundial de camiones. Las exportaciones de camiones aumentaron un 18 % por encima del mismo período de 2014, superando así a grandes productores mundiales como China, Brasil, Canadá y Rusia.
Historia de la industria en la Argentina
Argentina es, con 6 759 000 turistas en 2017 según la Organización Mundial del Turismo, el país más visitado de Sudamérica y el segundo más visitado de toda América Latina después de México, siendo superados en América también por Estados Unidos (82,9 millones) y Canadá (27,3 millones)
Dotada de un inmenso territorio con grandes atracciones turísticas, una variedad de climas enorme, maravillas naturales, cultura, costumbres y gastronomías famosas a nivel internacional, un grado de desarrollo muy alto, buena calidad de vida y una infraestructura bien preparada, la Argentina es receptora de masivas cantidades de viajeros. El país presenta toda la gama de climas posibles: templado, cálido seco, cálido húmedo, frío seco, frío húmedo, semiárido, estepario, subantártico, subtropical, frío de montaña y una enorme variedad de microclimas. El territorio argentino se extiende desde las más elevadas cumbres de los Andes en el oeste hacia los grandes ríos y las extensas playas y acantilados del Mar argentino en el este, desde la selva tropical de las yungas al norte hasta los valles, glaciares, lagos y bosques fríos de la Patagonia Andina en el sur hasta la Antártida. Las gigantescas distancias exigen en la mayoría de los casos viajes en avión.
La valuación de la moneda local tras la devaluación de 2002 favoreció el arribo de grandes cantidades de turistas extranjeros, haciendo al país comercialmente más accesible que en la década de 1990. Al encarecerse los costos para viajar al exterior, muchos argentinos también se volcaron al turismo nacional. El repunte del sector es muy notorio: los ingresos por turismo receptivo ocupan el tercer lugar en el ranking de entrada de divisas como equivalente de exportaciones. En 2006, el sector representó el 7,41 % del PIB, aunque hay que tener en cuenta que la salida de residentes argentinos con fines turísticos supera las entradas y equivale a un 12 % del PBI.397 En 2010, el país recibió unos 4930 millones de dólares de ingreso de divisas. Los extranjeros reconocen a la Argentina como una zona libre de conflictos armados, terrorismo o crisis sanitarias. Los turistas extranjeros provienen principalmente de Brasil, Chile, Perú, Colombia, México, Bolivia, Ecuador, Puerto Rico, Uruguay, Costa Rica, Venezuela y Paraguay de entre los países latinoamericanos; los países europeos de España, Italia, Francia, Países Bajos, Alemania, Irlanda, Portugal, Reino Unido, Bélgica y Suiza; y de Estados Unidos, Canadá y China de los países del resto del mundo.
El crecimiento del turismo fue muy importante en los últimos años, la llegada de turistas extranjeros se duplicó entre 2003 y 2011. En 2011 Argentina se destacó como el país con mayor crecimiento del turismo a nivel mundial Como consecuencia, los ingresos en dólares registraron un aumento cercano a 270 %. En 2012 ingresaron al país 5211 millones de dólares gracias al turismo. Mientras que el turismo interno movilizó a más de 25.6 millones de viajeros, generando ingresos por 35 228 millones de pesos en las economías regionales.
La capital del país, Buenos Aires, es la ciudad más visitada de América del Sur. El país posee también una de las siete nuevas maravillas del mundo (las Cataratas del Iguazú). Otros destinos principales son Salta, el glaciar Perito Moreno, San Carlos de Bariloche, Ushuaia, las Sierras de Córdoba, el Valle de la Luna, la Costa Atlántica y península Valdés, entre otros.
Argentina cuenta con una importante variedad de sitios montañosos, en varios de ellos se practica el montañismo y otros basan su atractivo turístico en el contacto con la nieve o en sus paisajes característicos. Los principales se encuentran en el oeste del país, en la Cordillera de los Andes, aunque también hay formaciones montañosas en las Sierras de Córdoba. Entre los sitios utilizados para el alpinismo se encuentra el cerro Aconcagua, la montaña más alta de América. Los parajes turísticos más importantes por su nieve son Bariloche y Las Leñas. Una formación conocida internacionalmente es la Quebrada de Humahuaca. El Tren a las Nubes es uno de los tres ferrocarriles más altos del mundo. Parte desde la provincia de Salta, y cruza la Quebrada del Toro pasando por Tastil ―considerada como uno de los principales centros urbanos prehispánicos de Sudamérica― donde se hallan ruinas arqueológicas.
En los últimos años ha tenido importancia la implementación del turismo enólogo, un turismo temático basado en la vitivinicultura con la iniciativa de la denominadas «Rutas del Vino» en las provincias de San Juan y Mendoza así como en los Valles Calchaquíes salteños, turismo que atrae numerosos turistas extranjeros para degustar los vinos argentinos.
El turismo invernal tiene su máximo exponente en la región de los Lagos, ubicada al pie de la Cordillera de los Andes en las Provincias de Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego Antártida e Islas del Atlántico Sur; además de la práctica de deportes de montaña, la zona tiene como atractivos lagos de origen glaciar y Parques Nacionales rodeados de frondosa vegetación. En el centro de la misma, la ciudad de San Carlos de Bariloche a orillas del lago Nahuel Huapi y a pocos kilómetros del cerro Catedral, se posiciona como el principal centro invernal de Sudamérica, atrayendo a la mayor parte del turismo tanto nacional como extranjero.
Durante la época estival una buena parte del turismo interno argentino se dirige a diversas ciudades de la costa atlántica de la provincia de Buenos Aires, siendo Mar del Plata la mayor de ellas. La mayor parte de dichas ciudades concentra su actividad económica en la temporada veraniega. El segundo destino en cuanto a captación del turismo interno lo constituyen las Sierras de Córdoba, siendo su principal centro turístico Villa Carlos Paz en el Valle de Punilla. El Litoral argentino con sus playas fluviales, los complejos termales y los carnavales en la provincia de Corrientes y en la provincia de Entre Ríos, entre otros, constituye el tercer destino del turismo nacional.Tradicionalmente, el mes de enero es el que genera la mayor demanda de alquileres.
Regiones turísticas de la Argentina:391Noroeste (naranja), Litoral (verde claro), Cuyo (beige), Córdoba (verde oscuro), Ciudad de Buenos Aires y Provincia de Buenos Aires; (celeste) y Patagonia (azul).
Producción de acero en San Nicolás, Provincia de Buenos Aires
Fábrica de General Motors en Rosario, una de las más importantes en todo el planeta368
Buenos Aires es la ciudad más visitada por el turismo internacional de América del Sur.
Cataratas del Iguazú, una de las Siete Maravillas del Mundo.
Valle de la Luna o Ischigualasto, en San Juan, posee un valor paleontológico incalculable. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el 2000.
Vista del Lago Nahuel Huapi, en las provincias de Neuquén y Río Negro.
El Cerro Catedral en Bariloche, Río Negro, es el centro de esquí más grande de América Latina. Bariloche es asimismo el mayor destino turístico de la Patagonia
La Iglesia San Francisco en Salta.
Catedral de Bariloche.
El Faro Les Éclaireurs en Ushuaia, ciudad internacionalmente reconocida como la más austral del Planeta.
Península Valdés recibe la mayor población reproductora de ballenas francas australes del mundo.
San Martín de los Andes a orillas del Lago Lácar
Ruinas Pucará de Tilcara en Jujuy.
Reducción jesuítica de San Ignacio Miní, próxima a la localidad de San Ignacio, en la provincia de Misiones.
La Cueva de las manos, fechadas en el 7350 a. C, son una de las expresiones artísticas más antiguas de América.
Istmo de Quetrihué visto desde el mirador de Bahía Mansa, Villa La Angostura.
Cueva glaciar en el Parque Nacional Los Glaciares
Viaducto La Polvorilla, uno de los principales puntos de perspectiva del Tren a las nubes
Formación rocosa en Cafayate
Salinas Grandes noroestinas ubicadas en la zona limítrofe entre las provincias de Salta y Jujuy
El país contiene numerosos aeropuertos internacionales y nacionales. El gran Buenos Aires dispone de 2 terminales aéreas dada la gran demanda que existe. El Aeropuerto Internacional de Ezeiza, a unos 35 km del centro de Buenos Aires, es el más grande del país y uno de los más modernos del continente. Dispone de instalaciones para manejo y almacenaje de carga. La entrada directa a la capital argentina es el aeroparque Jorge Newbery, donde recibe gran cantidad de vuelos de cabotaje y regionales, principalmente de países vecinos. La compañía Aerolíneas Argentinas, que fuera privatizada en 1990 y ahora nuevamente en manos del estado argentino; realiza vuelos nacionales e internacionales. Existen, también, diversas líneas aéreas domésticas. Las principales compañías aéreas internacionales utilizan Buenos Aires como destino final o escala obligatoria en sus rutas.
El transporte en Argentina está basado en una compleja red de carreteras, cruzado frecuentemente por autobuses y por camiones de carga. Buenos Aires y todas las capitales provinciales (excepto Ushuaia y municipios de tamaño medio) se encuentran interconectados por los 37 740 km de rutas asfaltadas. Argentina también tiene 600 000 km de calles municipales. En las ciudades el principal medio de transporte es el colectivo (autobús), con líneas que transportan millones de personas todos los días. Buenos Aires ofrece a sus habitantes el subte, el único de toda Argentina. A las históricas Autopista Buenos Aires - La Plata y Autovía 2 se han incorporado la Autopista Córdoba - Carlos Paz, Rosario - Córdoba, Villa Mercedes - Mendoza, Autovía Mesopotámica, entre otras. Además varias ciudades tienen circunvalaciones de cuatro carriles. Se estima en 8 527 256 el número de vehículos que forman el parque automotor argentino, distribuido en 5 325 231 de automóviles, 1 370 312 de vehículos livianos, 417 042 de carga y 62 785 para transporte de pasajeros, sin contabilizar 517 449 unidades no especificadas.
La importancia del tren en trayectos de larga distancia es menor hoy en día, aunque fue prioritario en el pasado. El sistema ferroviario fue privatizado a comienzos de la década de 1990, comprendiendo tanto el transporte de carga como el traslado urbano de pasajeros. A la fecha del 2006 cuenta con alrededor de 31 902 kilómetros operativos de líneas férreas. En total existen unos 40 245 km de ferrovías, pero muchos tramos han quedado abandonados en las etapas 1963, 1977 y los años 1990.
El transporte marítimo es muy usado para el transporte de mercancías. Argentina cuenta con alrededor de 11 000 km de vías navegables. La red de hidrovías está compuesta por los ríos de La Plata, Paraná, Paraguay y Uruguay. Los principales puertos fluviales son los de Zárate y Campana. La mayoría de los productos importados por la Argentina llega al país por vía marítima. Los principales puertos son los siguientes: Buenos Aires, La Plata-Ensenada, Bahía Blanca, los puertos del Up-River, Mar del Plata, Quequén-Necochea, Comodoro Rivadavia, Puerto Deseado, Puerto Madryn y Ushuaia. El puerto de Buenos Aires es históricamente el primero en importancia individual, pero la zona conocida como Up-River, que se extiende a lo largo de 67 km de la porción santafesina del río Paraná, reúne 17 puertos que concentran el 50 % del total de las exportaciones del país.
El sector eléctrico en la Argentina se organiza a partir de la articulación de entidades o empresas que desarrollan la generación, el transporte y la distribución de la energía.
La generación de energía eléctrica alcanzó los 129 815 GWh en el año 2014, lo que representa un crecimiento de algo más del 40% respecto de los 91 845 GWh registrados en el año 2004. El 64% se generó en plantas térmicas, el 31% hidráulicas, el 4% nucleares y solo el 1% eólicas y solares.
El desarrollo de instalaciones de generación de energía a partir de recursos renovables se encuentra en pleno desarrollo. Hacia finales del año 2014, existía una potencia instalada de 187 MW de generación de energía eólica en la región patagónica y noroeste argentino y 8 MW de generación de energía solar en la región cuyana.
Argentina cuenta con gran potencial de generación de energía mareomotriz, dadas las condiciones de las corrientes y la amplitud de mareas de la costa patagónica. En diciembre de 2014 se instalaron en la provincia de Santa Cruz los primeros dos equipos para la obtención de datos sobre la potencialidad de este recurso.
Esta Nación fue la primera en América latina en construir una central nuclear, actualmente cuenta con tres campos nucleares (Atucha I «Juan Domingo Perón», Atucha II «Dr Néstor Kirchner» y «Embalse») y una cuarta en período de construcción.
El desarrollo de la energía geotérmica prácticamente no presenta avances destacables, pese a la presencia de afluentes termales y la evidencia de actividad volcánica potencial en diversos puntos del país.
El transporte de energía eléctrica se desarrolla a través de una red de líneas de alta tensión y distribución troncal de 33 453 km de longitud lo que representa un incremento de más del 65% en la longitud del sistema de redes existente en el año 2004.
La distribución de energía eléctrica está a cargo de empresas que, a fines del año 2014 sumaban más de 40 entidades, cubriendo un área de 2 262 664 km², lo que representa algo más del 80% de la superficie del país y proporcionando el servicio a 13 496 085 usuarios de pequeños consumos (demanda menor a 4000 kWh/bimestre), la mayoría usuarios residenciales.
En el año 2014, se produjeron 30 880 627 m³ de petróleo y 41 483 811 millones de m³ de gas natural. Paralelamente, durante los últimos años cobró notoriedad el hallazgo de grandes volúmenes de hidrocarburos en reservorios no convencionales (I.e: gas de lutita). Según un informe, Argentina estaría en el segundo puesto a nivel mundial en cuanto a este tipo de reserv
Aeropuerto Internacional Malvinas Argentinas en Ushuaia, el más austral del territorio continental argentino, portal de entrada a la Antártida.
Vista del puente de Zárate, provincia de Buenos Aires. Es uno de los iconos de la infraestructura Argentina.
Autopista en Buenos Aires: la Avenida General Paz.
Entre algunos de los más eminentes avances en materia de desarrollo armamentístico se cuenta el misil AS-25K, uno de los últimos desarrollos de CITEFA y que se presentará en versiones aire-mar y aire-superficie. También construye helicópteros, aviones y radares militares y civiles para el control del tráfico aéreo y lucha contra el narcotráfico.Véanse también: Historia de la ciencia y la tecnología en Argentina, Centro de Investigaciones Científicas y Técnicas de las Fuerzas Armadas, CONICET, Investigaciones Aplicadas e Instituto Nacional de Tecnología Industrial (demasiados parámetros en {{VT}}) Wikipedia.
Esta sección es un extracto de Ciencia y tecnología en Argentina
La ciencia y tecnología en Argentina constituye un conjunto de políticas, planes y programas llevados a cabo por el Estado, las universidades e institutos nacionales, las empresas, y otros organismos y asociaciones nacionales e internacionales orientadas hacia la investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) en Argentina, así como las infraestructuras e instalaciones científicas y tecnológicas. El país, según datos de 2018, invierte el 0,49% de su PBI en investigación y desarrollo, siendo el 67% de esta inversión realizada por el estado.
La actividad científico-tecnológica pública es coordinada y planificada principalmente por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MinCyT), aunque se pueden encontrar entes y organismos de investigación en otros ministerios. El MinCyT traza sus lineamientos a través de planes estratégicos como Argentina Innovadora 2020. Una de sus principales políticas durante las primeras décadas del siglo XXI es el Programa Raíces que permitió repatriar a más de 1000 científicos,427 revirtiendo la tendencia de fuga de cerebros que existía en la Argentina.428 La actividad científica del país se concentra fundamentalmente en el CONICET y las universidad nacionales, mientras que la producción tecnológica tiene como eje a diversas instituciones estatales sectoriales como la CNEA, el INTA, el INTI y la CONAE, entre otros.
El principal organismo de investigación científica en la Argentina es el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). Es una institución dependiente del MinCYT que abarca todas las áreas del conocimiento y es considerada una de las más prestigiosas en América. El CONICET está organizado en institutos, que gozan de autonomía temática y científica y su personal supera las 20.000 personas entre investigadores, profesionales, técnicos y becarios doctorales y posdoctorales.
Argentina desarrolló una sólida tradición de investigación en las áreas de biomedicina, física y ciencias agrarias. La investigación en biomedicina le dio tres Premios Nobel al país: Bernardo Houssay (1947, el primero en Latinoamérica), Luis Federico Leloir (1970) y César Milstein (1984). Si se incluyen los Premios Nobel de la Paz, Argentina llega a un total de cinco Premios Nobel, siendo el país latinoamericano más galardonado. A ellos se podría sumar a la bióloga Sandra Myrna Díaz quien recibió el Premio Nobel de la Paz como miembro del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático en 2007. En el campo de la física, Juan Martín Maldacena recibió el premio Yuri Milner de Física Fundamental en 2012.
En temas como la informática, la nanotecnología y la biotecnología se desarrollan programas bien estructurados que tienden a concentrar esfuerzos y dar sentido a las capacidades que se desarrollan. En biotecnología se destacan hitos como la producción de hormonas en vacas clonadas y el desarrollo de nuevas variedades transgénicas de cereales y leguminosas tolerantes a agroquímicos o a estrés. En informática se produjo un aumento sostenido en la cantidad de empresas de software tras la sanción de la Ley del Software y su sucesora la Ley de Economía del Conocimiento.
Argentina tiene importantes capacidades en tecnología nuclear y satelital, siendo pionero en América Latina. Es el único país del continente americano ―junto con Estados Unidos― que produce y exporta satélites. En materia nuclear produce el ciclo completo de la energía nuclear y provee de reactores nucleares a diversos países, diseñados y producidos en el país. En ambas áreas los principales actores son la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y la empresa pública INVAP. El centro educativo más importante en la temática es el Instituto Balseiro, considerado como una de las instituciones científicas más prestigiosas del país y la región.
Cristina Fernández de Kirchner junto a ingenieros nucleares, pone en funcionamiento la capacidad total de la central nuclear Atucha II Dr Néstor Kirchner. Argentina fue el primer país en América Latina en desarrollar este tipo de energía.
Represa Los Caracoles, sobre el río San Juan en la provincia de San Juan.
Telecomunicaciones de Argentina
Las telecomunicaciones en Argentina se brindan en forma telegráfica, telefónica, postal, emisión de canales de televisión, radios y provisión de conexión a internet abarcando todo el territorio nacional.
El servicio postal, que cubre todo el país, es de propiedad mixta (privada y estatal). El principal exponente del sector es el Correo Argentino.
Hay casi 1500 estaciones de radio, de las cuales 260 son AM y 1150 son FM.
Aerogenerador en las inmediaciones de la ciudad de Comodoro Rivadavia, Provincia de Chubut.
La población de la República Argentina (de acuerdo a las proyecciones del INDEC) al 2019 asciende a 44.938.712 habitantes. Argentina es un país con baja densidad de población, muy concentrada en el aglomerado Gran Buenos Aires (38,9%), mayoritariamente urbana, un 92% al 2011 y con una gran proporción de personas mayores de 60 años (14,3%). Tiene altas tasas de esperanza de vida (77 años) y alfabetización (98,1%). Argentina es el cuarto país más poblado de América Latina, después de Colombia, México y Brasil. La república Argentina viene registrando una tasa de natalidad estable en los últimos años en todo su territorio.
El país registró en los comienzos del siglo XX altas tasas de crecimiento poblacional debido a los procesos de inmigración sumados a un alto crecimiento vegetativo que durante este siglo se vio estabilizado y en continuo descenso (a excepción del decenio 1970-1980). Desde la década de 1960, el crecimiento total es aproximadamente el resultado de la diferencia entre la tasa bruta de natalidad y la tasa bruta de mortalidad. En el período censal 1980-1991, la tasa de crecimiento anual medio fue del 14,7 por mil (1,47%), en el decenio 1991-2001 del 10,1 por mil (1,01%) y entre 2001-2010 del 11,4 por mil (1,14%) .Hacia 2011 el 92% de la población argentina vivía en ciudades, convirtiéndose en uno de los países más urbanizados del mundo. En contraste el 40% de los pueblos rurales está en riesgo de extinción.
Argentina registra índices sociolaborales diversificados que se acoplan a la posición y distribución territorial. La tasa de mortalidad infantil es del 9,6% (2013).
La composición de la actual población argentina está muy influida por la gran ola de inmigración, la cual brindó aportes especialmente de Europa. A esto se le suma el aporte de los nativos, asiáticos (del Cercano, Medio y Lejano Oriente) y población de África (llevados como esclavos al territorio que hoy conforma la Argentina).
Además, hay personas que solo poseen alguna de estas ascendencias, especialmente en el caso de los descendientes directos de asiáticos del Lejano Oriente y europeos. La Argentina es considerada como «país de inmigración» debido a las masivas corrientes migratorias que recibió a lo largo del tiempo, principalmente desde el continente europeo, destacando primordialmente a italianos, españoles, alemanes y polacos. En la actualidad, recibe inmigrantes de Asia (China y Corea del Sur) y de una gran cantidad de países sudamericanos cercanos, en especial Paraguay, Bolivia, Perú, Venezuela, Chile y Colombia.
La prensa de Argentina tiene sus orígenes en 1801 con la aparición del Telégrafo Mercantil y continua hasta la actualidad con una gran variedad de diarios, periódicos y revistas. Circulan en la Argentina más de 200 diarios, de los cuales los más vendidos son publicados en Buenos Aires: Clarín (el de mayor circulación).La Nación, Diario Popular y Página/12, entre otros. Entre los más vendidos del interior se encuentran: La Gaceta (Tucumán), Los Andes (Mendoza) y La Voz del Interior (Córdoba).
Lanzamiento del satélite argentino Delta II, con el SAC-D/Aquarius, moderno satélite de observación climática y oceanográfica lanzado el 10 de junio de 2011.
A partir de mediados de los años 1960 se comienzan a registrar considerables corrientes emigratorias, que obedecen al proceso de «fuga de cerebros» con mucha pérdida de capital humano, a las persecuciones políticas que existieron hasta 1983 y a las reiteradas crisis económicas, siendo los principales destinos España, Italia, Estados Unidos y México. El censo de 2001 registró un saldo migratorio negativo en el quinquenio 1995-2000, proceso que el INDEC ha estimado que continuó durante el quinquenio 2000-2005, revirtiendo así el histórico saldo positivo del país.
Composición étnica de Argentina
La actual composición étnica de la Argentina es, en orden cronológico, el resultado de la interacción de la población indígena-nativa precolombina con una población de colonizadores europeos ibéricos y con otra de origen africano-subsahariano, inmigrada forzosamente y esclavizada (que dio origen a la población afroargentina), todo en la época colonial y el primer siglo posterior al proceso de independencia iniciado en 1810. A esta población, que formó la totalidad de la población Argentina hasta aproximadamente 1860, se le sumó el inmenso flujo proveniente de la gran ola de inmigración europea, mayoritariamente italiana y española. Esta inmigración sucedió entre aproximadamente 1860 y 1955, aunque la inmigración más importante, cuantitativamente hablando, se dio en grandes proporciones entre 1880 y 1930. Desde mediados de siglo XX, la composición étnica estuvo influida por las grandes migraciones internas del campo a la ciudad, y del norte y el litoral hacia las grandes urbes del país. Finalmente el territorio argentino siempre recibió una considerable corriente migratoria procedente de países sudamericanos, destacándose principalmente las comunidades procedentes de Paraguay y Bolivia, y en menor medida de Chile, Uruguay, Perú, Colombia y Venezuela.
Adicionalmente, la República Argentina cuenta también con considerables minorías étnicas como las que integran las comunidades: francesa, alemana, árabe, ucraniana, croata, polaca, judía, armenia, peruana, chilena, uruguaya, japonesa, china, coreana, entre otras.
Al igual que Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Brasil o Uruguay, Argentina se considera como un «país de inmigración», en el sentido del fuerte impacto que diversas corrientes migratorias han tenido sobre la composición étnica de la población
El mestizaje ha desempeñado un papel en la composición étnica de la población argentina. Las corrientes inmigratorias durante la época de la colonia y luego en la época de la gran inmigración ultramarina (1850-1930), estuvieron integradas mayoritariamente por varones solos que en varios casos se mestizaron en Argentina con mujeres indígenas o de origen africano o sus descendientes
Diversos estudios genéticos concuerdan en términos generales que la proporción del componente genético amerindio es considerable, así como el indicio cierto de aporte afro, de manera solo una minoría muy acotada posee una firma genética similar a la de un europeo nativo ancestral, habiendo por ende, un grueso poblacional cuya firma genética se corresponde con la mixtura latinoamericana en grados variables.
El proceso de mestización registra una intensidad inusitada en Argentina, no solo con amplios intercambios sexuales entre las tres grandes ramas étnico-culturales (euroasiáticos, indígenas y africanos), sino también entre las decenas de etnias particulares que integran cada una de esas ramas (italianos, españoles, polacos, árabes, alemanes, irlandeses, franceses, rusos, turcos, ucranianos, británicos, suizos, galeses, croatas, neerlandeses, belgas, checos, libaneses, sirios, judíos, mapuches, diaguitas, collas, guaraníes, bantúes, yorubas, etc.). Territorialmente, la composición genética varía entre las distintas regiones, provincias y ciudades, influenciada en gran medida por las grandes migraciones internas del campo a la ciudad, del norte hacia la región pampeana y hacia la Patagonia desde el resto del país.
En el siglo XIX, Argentina estableció una política estatal de integración, intencionalmente orientada a diluir las identidades étnicas particulares. Este hecho ha sido denominado en la cultura nacional con el término «crisol de razas» (equivalente al melting pot «crisol de fundición» estadounidense) y ha sido sostenido de modo más o menos variable por los gobiernos sucesivos, las instituciones educativas y los medios de comunicación más influyentes. Diversos estudiosos han cuestionado la visión tradicional del crisol de razas, considerándola un mito y poniendo de relieve la existencia de una gran brecha étnica y social entre descendientes de europeos y no europeos, en la que aparecen mecanismos de racismo y discriminación étnica, invisibilización y asimilación forzada, presentes en la sociedad argentina.
El cacique qom Félix Díaz se reúne con el entonces presidente Mauricio Macri, cuyo padre era italiano.
Pirámide de población de la Argentina. Año 2010. Fuente: INDEC.
Polo Científico Tecnológico en Argentina (2016).
El Instituto Balseiro es considerado uno de los más prestigiosos de su tipo en el mundo.
Argentina, antiguamente un país de inmigración considerable, fundamentalmente en el período comprendido entre las décadas de 1880 y 1930, donde inmigrantes principalmente españoles e italianos protagonizaron el último aporte a la composición étnica del país a dejar descendencia mayoritariamente mestiza producto de los matrimonios de los mediterráneos arribados con los nativos criollos, indígenas y mestizos. Los argentinos tuvieron un aumento como emigrantes a partir del último tercio del siglo XX. La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) indicó en 2012 en 971.698 el número de argentinos en el exterior. Por lejos, los dos destinos favoritos de los argentinos son España (30,0 %) y Estados Unidos (23,3 %) en el 1° y 2° puesto, respectivamente, que juntos concentran más de la mitad del total de argentinos en el exterior (53,3%).
La emigración argentina se concentró sobre todo en varios períodos históricos, el primero después del golpe de Estado de 1966 que produjo una emigración muy cualificada de técnicos y científicos, luego durante el autodenominado Proceso de Reorganización Nacional (dictadura militar) de 1976 a 1983, cuando más de 30.000 personas que tuvieron que exiliarse, después durante el año 1989 y 1991 durante un proceso de hiperinflación hubo una masiva emigración a EE. UU. y Europa y el segundo durante la crisis de diciembre de 2001, que ocurrió en el gobierno de Fernando de la Rúa, tras la cual 800.000 argentinos se fueron del país. En 2017, según datos del Instituto de Políticas de Migraciones y Asilo de la Universidad Nacional de Tres de Febrero, Argentina se convirtió en uno de los países de mayor emigración en la región, siendo la mayoría de los argentinos que se van profesionales altamente calificados.
A pesar de esto, Argentina presenta un porcentaje bajo de ciudadanos residiendo fuera de sus fronteras en proporción al total de la población, siendo al 2017 del 2,22% según la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y comparado con otros países de la región (en perspectiva, Paraguay, una nación limítrofe de Argentina, tiene un 12,56% de sus ciudadanos viviendo en el exterior, una de las mayores tasas en toda América Latina)
El censo nacional de 2010 estimó que al momento residían en Argentina un total de 1.805.957 inmigrantes nacidos en otro país, equivalente a un 4,5% de la población y registrando por primera vez desde el pico de 1914 (29,9%) un leve incremento en el porcentaje de extranjeros relativo a los nativos y luego del mínimo histórico alcanzado en 2001 (4,1%).
De acuerdo a dos sucesivos informes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), al 2015, Argentina contaba con 2.086.302 inmigrantes y al 2017, con 2.164.524, equivalentes a un 4,6% y 4,9% de la población, respectivamente, asentando esta tendencia creciente.
La tasa de extranjeros en proporción a los nacidos en el país es muy pequeña en comparación con otras naciones (121.º), pero medido en términos absolutos, Argentina es el mayor receptor de inmigrantes de toda América Latina, así como el que más cantidad tiene en la región y se ubica 28.º en el ranking mundial.
Inmigrantes en Argentina, acorde a información del INDEC, la Dirección Nacional de Migraciones (DNM) y la ONU
100.000-300.000: Chile, España, Italia, Perú, Uruguay y Venezuela.
10.000-99.999: Brasil, China, Colombia, Estados Unidos y República Dominicana.
1.000-9.999: Alemania, Austria, Cabo Verde, Corea del Sur, Croacia, Cuba, Ecuador, Francia, Grecia, Japón, Líbano, Macedonia del Norte, México, Polonia, República Checa, Rusia, Rumania, Siria, Senegal, Ucrania y Taiwán.
0-999: El resto.
Las 20 mayores comunidades inmigrantes según los censos nacionales de 1991, 2001 y 2010
Puesto
1.º
2.º
3.º
4.º
5.º
6.º
7.º
8.º
9.º
10.º
11.º
12.º
13.º
14.º
15.º
16.º
17.º
18.º
19.º
20.º
País de procedencia
2010
550.713
345.272
191.147
157.514
147.499
116.592
94.030
41.330
19.147
17.576
8.929
8.416
7.321
6.995
6.785
6.428
6.379
6.042
5.661
4.830
57.351
1.805.957
2001
325.046
233.464
212.429
88.260
216.718
117.564
134.417
34.712
10.552
3.876
4.184
10.362
8.290
6.578
9.340
13.703
2.774
3.323
1.497
8.290
86.561
1.531.940
1991
254.115
145.670
247.987
15.939
356.923
135.406
244.212
33.966
9.755
2.638
2.297
15.451
8.371
6.309
13.229
28.811
1.934
2.277
N/D
3.498
99.422
1.628.210
Otros países
TOTAL
Fuente: Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), 1991, 2001, 2010.
Los indígenas, aborígenes u originarios de Argentina, son el conjunto de individuos, comunidades y pueblos que se reconocen o reconocieron descendientes de los americanos que habitaban el actual territorio argentino al momento del primer contacto con los exploradores europeos en el siglo XVI. Por extensión, los nombres pueden referir también a los de igual condición que migraron hacia el actual territorio argentino desde países limítrofes.
La Salud en Argentina está garantizada por el sistema de salud público, el sistema de obras sociales y el de la salud privada. Alrededor de un 37,6 % de la población se atiende por el sistema público y un 51,52 % por obras sociales y prepagas. Argentina cuenta además con un abarcativo calendario de vacunación y tratamientos de VIH y de fertilización asistida totalmente gratuitos a su población.
La regulación del sistema de salud está a cargo del Ministerio de Salud, dependiente del Poder Ejecutivo. El porcentaje del gasto en salud correspondiente al PBI fue de un 8,9 % en 2003 y a 2015 había aumentado a 10,2 %. Esta cifra es considerablemente mayor que el promedio de América Latina y está cerca de los valores de países europeos, se encuentra en el puesto 49 entre 191 países. Además, el país cuenta con una proporción favorable de 3,01 médicos por cada mil habitantes.
La medicina argentina es prestigiosa a nivel global por haber sido inventora de diversas técnicas y descubrimientos que hoy son utilizadas en todo el mundo y por las investigaciones que se mantienen constantemente en todas las especialidades médicas.
Las enfermedades que más afectan a la población son la enfermedad de Chagas, la principal enfermedad endémica de la Argentina, que se estima en dos millones de infectados, el sida, que afecta 5.000 nuevas personas cada año, y la tuberculosis.
Distribución de la población indígena de Argentina.
En contraste existen 2.000 pequeños pueblos en la Argentina, de los cuales hay unos 800 en crisis por despoblamiento y 90 que desaparecieron en los últimos años. En 1991 vivían en zonas rurales algo más de 4 millones de personas, cifra que cayó a 3,5 millones en 2010 a pesar de que aumentó la población (más de 7 millones) durante ese período, según una investigación de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL) El 40% de los pueblos rurales estban en riesgo de extinción en 2010.
La urbanización en Argentina es el reflejo en Argentina del proceso de aglomeración de población que se pronunció en el mundo a comienzos del siglo XIX donde la concentración de la población mundial en sistemas urbanos con una población mayor a 20 000 habitantes pasó del 2,4% en 1800 a 9,2% en 1900. Hacia 2011 el 92% de la población argentina vivía en ciudades.
Entre los factores principales del rápido crecimiento en las zonas urbanas, es el de la inmigración principalmente europea hacia los centros urbanos. En particular, hacia Buenos Aires, Córdoba, Mendoza y Rosario.
En 1869, Argentina tiene al 11% de su población en aglomeraciones de más de 100.000 habitantes, concentración cinco veces superior al promedio mundial, similar al de Estados Unidos y aproximadamente el doble de la concentración de la población europea.
En 1914 la población urbana superó por primera vez a la rural. Uno de los principales factores del rápido crecimiento de las zonas urbanas fue la gran inmigración europea que fue desarrollando los principales centros urbanos del país como Buenos Aires, Córdoba y Rosario.
En 1960 quince ciudades tenían una población que superaba a los 100.000 habitantes, representando estas ciudades el 71% de la población urbana. Por entonces, las zonas urbanas de la Argentina constituían el 59 % de la población, igual que en los Estados Unidos, en forma ligeramente superior a Oceanía (53%) y por debajo de Inglaterra, país que lideró el porcentaje de conglomeraciones urbanas desde los inicios del siglo XIX, con 69%.
En 1970 la Argentina alcanza al 78,5% en su índice de urbanización y en 1975 supera el 80% al alcanzar los 80,7%. En 1990, la población en zonas urbanas alcanza el 86,9%, siendo un factor importante desde los años 50, al igual que en toda América latina, el flujo de inmigración interna de zonas rurales hacia zonas urbanas debido a condiciones económicas y sociales desfavorables
En 2001, la urbanización del país alcanza al 89,3% de la población total. Hacia 2011 el 92% de la población argentina vivía en ciudades siendo junto a Bélgica, Dinamarca y Singapur uno de los países más urbanizados del mundo. En 8 aglomeraciones urbanas se concentraba el 47.6% de la población total de Argentina, en el Área Metropolitana de Buenos Aires vivian 12.806.866 personas, el 31,9% de la población total, en el Gran Córdoba 1.454.536 el 3,6%, en el Gran Rosario 1.237.664, el 3,1% en el Gran Mendoza 937.154 el 2,3%. Gran San Miguel de Tucumán 800.087 personas el 2%, La Plata 643.133 el 1,6%, en Mar del Plata 593.337 el 1,5% y en Gran Salta 539.187 el 1,5%.
Principales ciudades de Argentina
La cultura de Argentina está marcada por el carácter multiétnico y multicultural de su población, el fuerte sincretismo de sus formas de expresión y una positiva valoración del progreso y la modernidad, en la que se conjugan, no sin conflictos, muchas identidades étnicas y un sentido de pertenencia a las culturas europeas y latinoamericanas, con algunos aportes asiáticos y africanos.
El escritor argentino Ernesto Sabato ha reflexionado sobre la naturaleza de la cultura argentina del siguiente modo:
La Argentina es, a menudo, descrita como un país macrocefálico debido a la enorme influencia de su capital, Buenos Aires, en casi todos los aspectos de la vida nacional. Con un área metropolitana de más de doce millones de habitantes, es el principal centro urbano del país, concentrando un 31 % de la población y un 40 % del producto bruto en apenas un 0,14 % del territorio. En un distante segundo lugar se encuentra el Gran Córdoba, cuya población es casi diez veces menor.
Las ciudades de Argentina varían su definición en la República Argentina de acuerdo a cada provincia. De acuerdo a la Ley Orgánica de Municipios de la Provincia de Santa Fe 2756, una localidad adquiere el estatus de municipio al superar los 10.000 habitantes. En Provincia de Buenos Aires, se requieren más de 5.000 habitantes para las localidades ubicadas en los partidos pertenecientes al Gran Buenos Aires y 5.100 habitantes en el resto de los partidos, además de otras condiciones, según ley provincial 10.806
Aproximadamente, más del 92% de la población argentina vive en ciudades. Habiendo 91 aglomerados urbanos que superan los 100.000 habitantes. Este crecimiento se debe a los grandes flujos migratorios que tuvieron lugar a principios del siglo XX, y a la industrialización.
3. Rosario
Fracturada la primitiva realidad hispanoamericana en esta cuenca del Plata por la inmigración, sus habitantes venimos a ser algo dual, con todos los peligros pero asimismo con todas las ventajas de esa condición: por nuestras raíces europeas vinculamos de modo entrañable el interior de la nación con los perdurables valores del Viejo Mundo; por nuestra condición de americanos, a través del folclore interior y el viejo castellano que nos unifica, nos vinculamos al resto del continente, sintiendo de algún modo la vocación de aquella Patria grande que imaginaron San Martín y Bolívar.
Ernesto Sabato.
4. Mendoza
La cultura argentina tiene como origen la mezcla de otras que se encontraron durante los años de las inmigraciones. En cuanto a sus ideologías se destacan su pensamiento y lenguaje social-demócrata, la fe en la libertad, la democracia y el respeto a los derechos humanos.
5. La Plata
Existe en el país una gran diversidad de actividades culturales y una importante actividad artística, en el teatro, la pintura, la escultura, la música, la literatura. Se ofrecen en todas las ciudades más importantes del país y fundamentalmente en Buenos Aires, diariamente, conferencias, conciertos, exposiciones, museos, cursos, funciones de teatro y ballet. Las salas de cinematografía y espectáculos abundan en todas las ciudades más grandes. La música popular como el tango, el folclore (inicialmente el tango era puro folclore urbano de las ciudades de Buenos Aires y Rosario pero con el fin de la "Guardia vieja" y el inicio de los tangos canción de Pascual Contursi y Carlos Gardel dejó de ser estrictamente parte del folclore argentino al dejar de ser folclore stricto sensu al ya tener autores y protagonistas conocidos, en todo caso el tango siempre se ha mantenido, pese a su difusión internacional, como una de las músicas típicas de Argentina junto con las otras músicas folclóricas argentinas) y el rock nacional argentino (denominado entre los 1960 y 1980 «Música progresiva» y «Nueva música urbana argentina») es interpretada y bailada en ámbitos especializados y en lugares de asistencia masiva.
La literatura argentina, es decir, el conjunto de obras literarias producidas por escritores de la Argentina, es una de las más prolíficas, relevantes e influyentes del idioma castellano y ocupa un lugar destacado dentro de la literatura en español y de la literatura universal.
Un elemento trascendente en la historia de la literatura argentina fue el contrapunto entre el Grupo Florida y el Grupo Boedo, sucedido en las primeras décadas del siglo XX. El Grupo Florida conocido así por reunirse en la Confitería Richmond de la calle Florida en Buenos Aires y publicar en la revista Martín Fierro, con autores cómo el citado Jorge Luis Borges,518 Leopoldo Marechal, Ricardo Guiraldes, Victoria Ocampo, Oliverio Girondo, entre otros y artistas como Antonio Berni, contra el Grupo Boedo que reunía a escritores cómo Roberto Arlt, Leónidas Barletta, Álvaro Yunque y artistas como Homero Manzi y recibía visitas de Juan de Dios Filiberto compositor del tango Caminito, de raigambre más humilde y se reunían en la geografía del barrio de Boedo en el Café El Japonés de Avenida Boedo y publicaban en la Editorial Claridad, constituyeron un fenómeno literario de raíces sociales que enriqueció la literatura argentina con la producción literaria de dichos autores.
Otros escritores de renombre son José Hernández —autor de El Gaucho Martín Fierro (traducido a más de 70 idiomas)—, Adolfo Bioy Casares, Ernesto Sabato y Juan Gelman (ganadores del Premio Miguel de Cervantes), Julio Cortázar, Eduarda Mansilla, Alfonsina Storni, Roberto Arlt, Silvina Ocampo, Sara Gallardo, Manuel Puig, Hebe Uhart, Antonio Di Benedetto, Alejandra Pizarnik, Rodolfo Walsh, Ezequiel Martínez Estrada, Leopoldo Lugones y Olga Orozco, entre muchos otros.
Entre las creaciones inclasificables de la música argentina se encuentra la obra de María Elena Walsh —orientada en gran medida pero no exclusivamente al público infantil— y los espectáculos humorísticos-musicales del conjunto Les Luthiers.
Argentina es uno de los países latinoamericanos con mayor variedad en el aspecto musical. Es posible, en consecuencia, hallar un gran repertorio de géneros en función de la diversidad cultural que la caracteriza
El tango es un estilo musical y un baile nacido en los arrabales porteños con difusión internacional, ligado fuertemente a la Argentina y a Uruguay, pero sobre todo con Buenos Aires. En este género musical se destacaron Carlos Gardel, considerado como el Rey del Tango, Mercedes Simone, reconocida como la "Dama del Tango" y el marplatense mundialmente reconocido Ástor Piazzolla y La Gata Varelatanto que en el baile se destaca el éxito mundial de Tango Argentino, creado en 1983 por Claudio Segovia y Héctor Orezzoli, con bailarines como Juan Carlos Copes, María Nieves y Virulazo. Anualmente, se realiza en Buenos Aires el Festival y Campeonato Mundial de Baile de Tango.
En Argentina tiene una amplia difusión la llamada música folclórica o simplemente folclore, inspirada en los géneros rurales tradicionales. La música folclórica argentina tiene características regionales diferenciadas: en la música litoraleña predominan géneros como el chamamé y la chamarrita; en el folclore surero-patagónico, predominan géneros como la milonga, el triunfo y el malambo; en el folclore cuyano predomina la cueca y la tonada; en el folclore norteño predominan las chacareras y las zambas; y en el folclore del noroeste andino, predominan los carnavalitos, sayas y taquiraris. Grupos folclóricos como Los Fronterizos, Los Chalchaleros y cantantes solistas como Jorge Cafrune, La Bruja Salguero, Micaela Chauque, Margarita Palacios, Atahualpa Yupanqui, Mercedes Sosa, Oscar Palavecino y Soledad Pastorutti se encuentran entre los exponentes más importantes de estos géneros. Por otra parte, uno de los movimientos más relevantes de este género es el colectivo Margaritas, mujeres de la música. Entre los varios encuentros de música folclórica se destacan el Festival de Cosquín en Córdoba y el carnaval jujeño.
El rock nacional argentino tiene un amplio desarrollo desde finales de los años 1960 y una fuerte influencia en el rock iberoamericano cantado en español ampliamente conocido en todo el continente. Posee exponentes destacados como las bandas fundacionales Los Gatos, Almendra, Manal y Sui Generis, además de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, Soda Stereo o los músicos como Litto Nebbia y Luis Alberto Spinetta, además de Charly García, Andrés Calamaro, Patricia Sosa, Fabiana Cantilo, Gabriela Martínez y el Indio Solari. Los recitales multitudinarios suelen celebrarse en estadios, siendo el de mayor capacidad el Estadio Monumental Antonio Vespucio Liberti. Los festivales más exitosos de la actualidad son el Cosquín Rock y el Quilmes Rock, celebrados anualmente.
La balada romántica, con cantantes de fama sudamericana como Sandro de América. Por otra parte han de ser considerados los ritmos y letras simples de la cumbia, también llamada «movida tropical» o «bailanta», con un ritmo más simple que el modelo original colombiano, destacándose en este género, artistas como Karina La Princesita, Gladys La bomba tucumana, Rocío Quiroz y Miriam Alejandra Bianchi y el cuarteto (este ritmo especialmente en la provincia de Córdoba).
Buenos Aires es la principal elegida para los conciertos de artistas extranjeros al realizar sus giras, y suele ser escenario de la música electrónica en América Latina, con importantes fiestas como la South American Music Conference, la Creamfields que con su convocatoria de más de 60 000 personas, se convirtió en una de las más importantes del mundo y el Ultra Music Festival Buenos Aires. La ciudad, junto con Mar del Plata y Bariloche, tienen también su propio estilo de música electrónica.
Con base en el Conservatorio Nacional de Música y el Teatro Colón, se ha desarrollado una sólida escuela de música y danza clásicas. En la música clásica, destacan compositores como Alberto Ginastera y Pía Sebastiani intérpretes como Martha Argerich y directores como Daniel Barenboim. En danza clásica, destacan Jorge Donn, Maximiliano Guerra, Paloma Herrera, Marianela Núñez, Iñaki Urlezaga y Julio Bocca; este último, director también del Ballet Argentino.
Julio Cortázar, Victoria Ocampo, Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares, respectivamente. Importantes figuras de la literatura argentina.
Vista satelital nocturna del Gran Buenos Aires, la principal zona metropolitana del país.
El cine argentino es uno de los más desarrollados del cine latinoamericano. Cuenta con el promedio de salas por persona más alto de Latinoamérica.521 A lo largo del siglo XX la producción cinematográfica argentina, apoyada por el Estado y avalada por el trabajo de una larga lista de directores y artistas, se convirtió en una de las principales del mundo en idioma castellano. Los primeros largometrajes animados, mudos y sonoros, fueron realizados por Quirino Cristiani. Dos películas fueron galardonadas con el premio Óscar a la mejor película de habla no inglesa como La historia oficial (1985), dirigida por Luis Puenzo y el El secreto de sus ojos (2009) de Juan José Campanella. Además el cine argentino ha cosechado numerosos premios internacionales, entre ellos los del festival de Goya, los del Festival Internacional de Cine de Berlín y regionalmente los del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, entre otros.
Según estadísticas del INCAA las películas más vistas de la historia del cine argentino son Relatos salvajes (2014) de Damián Szifron (3,9 millones), El Clan (2015) dirigida por Pablo Trapero (2,6 millones), El secreto de sus ojos (2009) de Juan José Campanella (2,4 millones), Metegol (2013) de Juan José Campanella (2,1 millones), El robo del siglo (2020) dirigida por Ariel Winograd (2 millones). Asimismo, merecen la mención Nazareno Cruz y el lobo (1975) de Leonardo Favio (3,3 millones), El santo de la espada (1970) de Leopoldo Torre Nilsson y Juan Moreira (1973) de Leonardo Favio, (2,41 millones).
De la época del cine clásico argentino, en las décadas de 1930 y 1940 se destaca La guerra gaucha (1942) de Lucas Demare y las películas cómicas protagonizadas por Niní Marshall. En el cine erótico se destacaron por su popularidad en toda América Latina, las películas del Armando Bo protagonizadas por Isabel Sarli.
Carlos Gardel, cantante y compositor de origen francés (nacionalizado argentino), considerado el tanguero más importante de la primera mitad del siglo XX.
El teatro argentino, aunque con aislados antecedentes en ritos indígenas, manifestaciones africanas y representaciones coloniales y poscoloniales de origen español-americano, tiene su origen como tal del circo criollo en las últimas décadas del siglo XIX, con un carácter eminentemente popular, combinando elementos provenientes de diversas disciplinas dramáticas, como la pantomima, la farsa y el monólogo crítico. El teatro argentino tomó identidad a través de expresiones particulares como el sainete —principalmente—, la pieza cómica, el grotesco, y la revista criolla. Una variedad dramática de gran importancia para la cultura popular han sido el radioteatro y el teleteatro.
Debido al fenómeno de concentración urbana conocido como macrocefalia que afecta a la Argentina, gran parte de la actividad teatral del país se concentra en la ciudad de Buenos Aires.525 El eje de la actividad teatral es la avenida Corrientes, en cuya zona de influencia se ubican muchos de los teatros y salas más importantes, como el Teatro Colón, el Teatro General San Martín, el Teatro Presidente Alvear, el Teatro Nacional Cervantes, el Teatro Gran Rex y el Teatro Maipo. La ciudad en total cuenta con más de 300 teatros.
En otras ciudades del país existen importantes teatros, como el Teatro Argentino en La Plata, el Teatro El Círculo en Rosario, el Teatro del Libertador General San Martín (ex Rivera Indarte) de Córdoba, el Teatro 3 de Febrero en Paraná y el Teatro Vera en la ciudad de Corrientes, el Teatro San Martín y el Teatro Mercedes Sosa de San Miguel de Tucumán, el Auditorio Juan Victoria de la ciudad de San Juan, entre otros.
La cantante tucumana Mercedes Sosa, una de las máximas exponentes del llamado «folclore argentino».
La pintura de Argentina es toda la producción pictórica realizada en territorio de la Argentina durante todos los siglos. Al igual que su escultura, la pintura de Argentina se nutre de estilos novedosos con influencias europeas e indoamericanas.
La tercera década del siglo XX representó una etapa fundamental para el desarrollo de la pintura, realizándose grandes acontecimientos relacionados con nuevas orientaciones estéticas. Es por este motivo que el lapso comprendido entre 1920 y 1930 es considerado como el de formación de la pintura moderna argentina, teniendo exponentes como Antonio Berni, Gyula Kosice ―fundador del Movimiento Madí, el movimiento de la Nueva Figuración Argentina―, Raúl Soldi y León Ferrari; y exponentes de pintura popular como Florencio Molina Campos y Benito Quinquela Martín.
Véase también: Artes precolombinas en la Argentina
También es de destacar la importante tradición de publicaciones de revistas de historietas que han sido muy importantes dentro del mundo de la historieta en español, como es el caso de Fierro.
La historieta en Argentina es una de las tradiciones de historieta más importantes a nivel mundial y la más importante a nivel latinoamericano, viviendo su «época dorada» entre las décadas de 1940 y 1960. Poco después, en 1970, el teórico Oscar Masotta sintetizaba sus aportaciones en el desarrollo de modelos propios de historieta de acción (Oesterheld, Hugo Pratt), cómica (Roberto BattagliaDivito, Quino) y folclórica (Walter Ciocca) y la presencia de cuatro grandes dibujantes (José Luis Salinas, Arturo del Castillo, Hugo Pratt y Alberto Breccia).
La historieta argentina también tiene importantes representantes de fama internacional; al menos durante todo el siglo XX, el humor gráfico argentino ha ocupado un lugar preeminente en el género, gracias a artistas como Quino, con su famoso personaje de Mafalda, Guillermo Mordillo y Roberto Fontanarrosa. En la historieta de ficción se destacan Héctor Germán Oesterheld y Francisco Solano López con la obra El eternauta. En la historieta infantil es relevante la obra de Manuel García Ferré, con personajes como Hijitus y Anteojito, así como revistas y películas de dibujos animados.
Icónicas actrices argentinas en el Festival Internacional de Cine de Berlín de 1961: Isabel Sarli, Olga Zubarry, Tita Merello y Mirtha Legrand.
El secreto de sus ojos ganadora de los Premios Óscar 2010.
El uso del idioma español es predominante, entendido y hablado como primera o segunda lengua por casi toda la población de la Argentina, que según las últimas estimaciones supera los 40 millones de habitantes Es el único idioma de uso en la administración pública a nivel nacional, sin que ninguna norma legal lo haya declarado como oficial. De todos los países del mundo donde el español o castellano tiene estatus predominante, la Argentina es el de mayor extensión territorial. La amplitud del país, la existencia de distintos sustratos lingüísticos producidos por la variedad de lenguas amerindias y las diferentes aportaciones de las lenguas vernáculas de los inmigrantes europeos de finales del siglo XIX y comienzos del XX, han dado lugar a varias modalidades dialectales diferentes.
El inglés es la segunda lengua más conocida en el país, y su enseñanza es obligatoria desde la escuela primaria en varias provincias. Argentina es el único país latinoamericano calificado como país de «alta aptitud» en el inglés, ubicándose en el puesto 15 a nivel mundial en el año 2015, según un informe del Índice de Aptitud en Inglés (EF EPI). En el 2017, Argentina descendió diez puestos con respecto a su mejor posición y se ubicó en el puesto 25, aunque aún continúa siendo el país con mejor dominio del inglés en Iberoamérica.
El guaraní y el quechua tienen más de un millón de hablantes en todo el Nordeste y, especialmente, en el interior de la provincia de Corrientes, que en 2004 declaró la cooficialidad del idioma guaraní para la enseñanza y los actos de gobierno, aunque no se encuentra reglamentada. El quechua cuenta con un llamativo número de hablantes en la provincia de Santiago del Estero, donde se habla un dialecto muy diferenciado denominado quichua y también en zonas de la provincia de Jujuy donde se usa una variedad de este idioma más similar a la que se habla en el suroeste de Bolivia. En la periferia de las grandes aglomeraciones urbanas, producto de constantes migraciones del noreste argentino, de Paraguay, Bolivia y Perú, hay hablantes del guaraní, quechua y aimara.
Las lenguas indoamericanas vernáculas vivas son el mocoví, pilagá, mataco (o wichí) y toba (qom), del grupo mataco guaycurú, el guaraní que llegó al actual territorio argentino hacia los siglos XIV y XV y luego fue propagado por los misioneros europeos jesuitas como lengua vehicular entre diversas etnias del Noreste y el Litoral y el quechua (junto con el aimara) que llegaron con la expansión de los estados andinos, en especial tras la conquista inca en el siglo XV y fueron usados como lengua vehicular para la catequesis en Cuyo y el Noroeste a partir de la Conquista española en el siglo XVI. La provincia del Chaco estableció por ley 6.604 de 2010 (reglamentada por Decreto 257/2010) la cooficialidad de los idiomas qom, wichí y mocoví.
El mapudungun, lengua de los mapuches, también se considera vernácula pues hay testimonios etnohistóricos de su presencia al este de la Cordillera de los Andes desde el siglo XV. Hoy cuenta con hablantes en las provincias de la Patagonia, reflejando la larga y fuerte influencia de los mapuches, o araucanización, sobre los nativos argentinos de las áreas patagónicas y la llanura pampeana.
Otra lengua nativa es la lengua de señas argentina (LSA), lengua señalada por las comunidades sordas que surge claramente a partir de 1885 e influencia a muchas otras lenguas de señas de países limítrofes.
Murales en las Galerías Pacífico de Buenos Aires: Lino Enea Spilimbergo, Demetrio Urruchúa, Antonio Berni, Juan Carlos Castagnino y Manuel Colmeiro Guimaraes.
El Teatro Colón de Buenos Aires es uno de los cinco teatros de ópera más importantes del mundo.
Mafalda, uno de los personajes homenajeados en el Paseo de la historieta del barrio de San Telmo, Buenos Aires.
Dialectos del idioma español hablados en Argentina según Berta Elena Vidal de Battini.529
La Torre de Babel de Libros, una obra de Marta Minujín
Diversas comunidades de inmigrantes e hijos de inmigrantes todavía mantienen las lenguas de su región de origen, aunque este uso se pierde a medida que avanzan las generaciones. Entre las lenguas no vernáculas están el italiano (incluyendo las lenguas regionales de Italia y los dialectos del italiano), alemán (incluyendo el dialecto alemán del Volga y el plautdietsch), árabe, el francés, el portugués, el ruso, euskera, gallego, catalán, asturiano, yidis en las comunidades judías argentinas, galés en Chubut, polaco, chino mandarín (principalmente de los dialectos de Fujian y de Taiwán), coreano, japonés (en su mayoría hablantes de okinawense),[cita requerida] rumano, occitano, lituano, letón, estonio, ucraniano, bielorruso, croata, esloveno, checo, eslovaco, finés, sueco, danés, noruego, islandés, irlandés, neerlandés, polaco, húngaro, serbio, bosnio, albanés, griego, macedonio, búlgaro, hebreo, turco, armenio y romaní vlax. Muchas de ellas son utilizadas cotidianamente en el ámbito comunitario y familiar, en algunos casos como lengua materna, y suelen ser utilizados en obras literarias y dramáticas, en los medios de comunicación y a veces también en la enseñanza escolar. En el caso de la colonia galesa del Chubut, llamada Y Wladfa, la población desarrolló una variedad propia del idioma llamada galés patagónico, que se habla comunitariamente y se enseña en escuelas bilingües, con apoyo oficial del gobierno provincial.
La religión en Argentina se practica en el marco de la libertad de culto garantizada por el artículo 14 de la Constitución Nacional, aunque el Estado reconoce un carácter preeminente a la Iglesia católica que cuenta con un estatus jurídico diferenciado respecto al del resto de iglesias y confesiones. Según la Constitución argentina (artículo 2), el Estado Nacional debe sostenerla y según el Código Civil y Comercial, es jurídicamente asimilable a un ente de derecho público no estatal. Este régimen diferenciado, sin embargo, no eleva al catolicismo al estatus de religión oficial de la República. La Santa Sede y la Argentina tienen firmado un concordato que regula las relaciones entre el Estado y la Iglesia católica. El Arzobispo de Buenos Aires, actualmente el cardenal Mario Aurelio Poli, es el Primado de la Iglesia católica en Argentina. El anterior Arzobispo de Buenos Aires fue Jorge Mario Bergoglio que desde el 13 de marzo de 2013 es el actual Papa Francisco.
Asimismo, además del catolicismo, en la Argentina se encuentran adherentes de diversas religiones y creencias, entre las más destacadas pertenecientes al cristianismo se encuentran las distintas iglesias protestantes (presbiterianismo, metodismo, iglesia bautista, pentecostalismo, etc.) y otras denominaciones cristianas como La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, Iglesia Adventista del Séptimo Día y los Testigos de Jehová. Otras religiones de gran importancia en el país son el judaísmo, el islam, las religiones afroamericanas y el budismo, entre otras.
Por otra parte, la Argentina es uno de los países de la región que cuenta con una gran población irreligiosa, es decir, que no adhiere a ninguna religión o creencia en particular. De acuerdo con una encuesta hecha por Gallup, Argentina tiene la tercera población que declara una menor importancia a la religión en su vida en Latinoamérica, después de Cuba y Uruguay. Solo el 63% de los argentinos estuvo de acuerdo que la religión es algo importante diariamente en su vida.
Según la encuesta del Latinobarómetro (2017), el 66% de la población se declara católica, el 21% no practica ninguna religión, el 10% es evangélica y 3% es creyente en otras religiones. La Primera Encuesta Nacional sobre Creencias y Actitudes Religiosas en Argentina realizada en 2008 había establecido que el 91,1% de la población creía en Dios en ese año, reduciéndose ese porcentaje al 85% en la franja de personas de 18 a 29 años de edad. La Segunda Encuesta Nacional sobre Creencias y Actitudes Religiosas en Argentina llevada a cabo en 2019 mostró que la creencia en Dios se redujo hasta el 81,9% en 11 años.
Religión en Argentina (2019)
Catolicismo 62.9%
Sin religión 18.9%
Protestantismo 15.3%
Testigos de Jehová / Mormones 1.4%
Otras religiones 1.2%
NC/NR 0.3%
El argentino Jorge Bergoglio, que adoptó el nombre de Francisco, es el primer papa de la Iglesia católica nacido en América.
A pesar de su larga tradición católica, la Argentina tiene solo dos santos reconocidos: el mártir Héctor Valdivielso Sáez (1910-1934) y el sacerdote diocesano José Gabriel Brochero (1840-1914). Existen, asimismo, creencias populares de carácter religioso muy difundidas, como el culto a la Difunta Correa, a la Madre María, a Pancho Sierra,al Gauchito Gil o a Ceferino Namuncurá. Este último fue beatificado por la Iglesia católica en 2007. La Pachamama, una deidad femenina relacionada con la «Madre Tierra» común a varios pueblos originarios, también tiene una presencia importante en las creencias de la población argentina.
Los museos más sobresalientes son el Museo Histórico Nacional de Argentina y el MALBA, donde se hacen exposiciones de pintura y escultura. Son muy importantes también los museos paleontológicos de la Patagonia (Trelew, Plaza Huincul, etc.); las ruinas jesuíticas de San Ignacio, en Misiones o el Palacio San José en Entre Ríos.
También son importantes los espacios de memoria creados donde funcionaron centros de detención clandestina durante la dictadura de Videla, como la ESMA en Buenos Aires y La Perla en Córdoba.
Por otro lado, se destaca la actividad cultural veraniega en Mar del Plata y Villa Carlos Paz; y las fiestas y festivales populares como el Festival de Cosquín o el de Jesús María en la provincia de Córdoba. El Carnaval de Gualeguaychú es el espectáculo teatral a cielo abierto más grande de la Argentina y considerado el tercer carnaval más importante del mundo.570Cientos de fiestas nacionales se desarrollan en el país durante todo el año.
En Buenos Aires existen alrededor de 100 cines y 90 teatros, con una abundante cartelera de espectáculos. La capital de Argentina también se distingue en la presentación de espectáculos o artistas de renombre internacional. Se encuentran, entre otros, los centros culturales como el Borges, el Recoleta o el San Martín.
En Argentina existen 55 universidades públicas nacionales en todo el territorio y 49 privadas. La Universidad de Buenos Aires es la más grande del país y una de las 10 más prestigiosas de América Latina con más 250 000 alumnos en 2011
Esta sección es un extracto de Sistema educativo de Argentina
El sistema educativo de Argentina se encuentra entre los más enciclopedistas de América Latina. En determinado momento se lo consideró muy avanzado. Con algo más de un 5% de su PBI destinado a la educación, es un índice acorde con otros países de la región. El temprano desarrollo de la educación popular colocó al país junto a las naciones de mayor alfabetización del mundo. Según el Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2010 del INDEC, el porcentaje de alfabetización asciende al 98,1% de la población, siendo relativamente alto.5
Argentina fue el segundo país de América Latina (luego de Uruguay) en establecer la educación primaria, secundaria y universitaria pública y de calidad.552 La histórica lucha por tener una población alfabetizada, llevó al país a tener algunos científicos e intelectuales reconocidos mundialmente. El uso del delantal blanco como uniforme escolar, como un paradigma de un ideal de igualdad o unidad, ha caracterizado siempre a la escuela pública, laica y gratuita, cuyo impulsor fue Domingo Faustino Sarmiento y se concretó con la Ley N.º 1420 de Educación Común.
El sistema educativo nacional está integrado por los servicios educativos de gestión estatal y privada, gestión cooperativa y gestión social, de todas las jurisdicciones del país, en todos los niveles, ciclos y modalidades de la educación. La educación estatal es gratuita en los niveles inicial, primario, secundario y superior (en las carreras de pregrado y grado de nivel superior, no así para los postítulos y posgrados). La educación privada es paga, aunque en algunos casos (especialmente en establecimientos primarios y secundarios) cuentan con finaciamiento por parte del Estado para solventar sus costos. Según estudios de la Unesco, la educación en Argentina garantiza igualdad al poseer características institucionales que impiden la mercantilización de la educación, así como la de Finlandia tiene características que favorecen la educación en población multiétnica y en la modalidad de enseñanza especial, la educación de la Argentina favorece la equidad. Finalizada la secundaria —cuya graduación es en el mes de diciembre— los alumnos pueden continuar su formación ya sea en una institución de educación superior universitaria o terciaria Según datos del último censo (de 2010), la tasa de analfabetismo es del 1,9%, siendo la segunda más baja de Latinoamérica. Entre 2003 y 2015 se crearon 15 nuevas universidades, mientras que el egreso de estudiantes universitarios aumentó un 68% respecto a datos previos.
La Ley de Educación Nacional 26.206 , que organiza el sistema educativo nacional, establece que la educación es un bien público, un derecho personal y social de las personas, del cual el Estado debe hacerse cargo. Establece 4 niveles de educación y determina que es obligatoria entre los 5 y los 18 años de edad. En los años noventa se implementaron distintos modelos educativos, como la Educación General Básica y Educación Polimodal en todo el país a través de la Ley Federal de Educación. La nueva ley marca el retorno al sistema tradicional de primaria, secundaria y colegios técnicos.
En 2001, sobre un total de 36,2 millones de habitantes, 11,1 millones (31%) cursaban estudios formales:
9 551 728 personas (entre 3 y 18 años) concurrían a jardines de infantes, escuelas primarias o secundarias
494 461 personas concurrían a establecimientos superiores no universitarios
1 125 257 personas concurrían a establecimientos universitarios
La Universidad Nacional de Córdoba, primera universidad argentina y una de las primeras universidades de toda América, fue fundada en 1613, donde se inició en 1918 el movimiento latinoamericano de Reforma Universitaria.
Imagen del Gauchito Gil y San La Muerte.
También se realizan competencias internacionales anuales tales como el Torneo de Buenos Aires de tenis de la ATP, el Campeonato Argentino Abierto de Polo, el Tour de San Luis en ciclismo, el Gran Premio de Argentina, el Gran Premio de Argentina de Motociclismo y el Rally de Argentina.
La gastronomía de Argentina combina influjos de la comida criolla (debido a los colonizadores españoles), la nativa ―con su aporte crucial del maíz, la papa, la batata, la mandioca, el tomate, el mate―, la africana subsahariana (como el consumo de achura y mondongo) —como consecuencia de las personas llevadas como esclavas desde África al territorio que actualmente es Argentina—, la española y la italiana (como consecuencia de las masivas inmigraciones de ese origen a la Argentina a fines del siglo XIX y principios del XX).
Un factor determinante para su gastronomía es que Argentina resulta ser uno de los mayores productores agrícolas del planeta, con una amplia disposición de alimentos de todo tipo a precios relativamente bajos.576 Es un gran productor de trigo, poroto, choclo o maíz, carne (en especial vacuna), leche y, desde los años 70, también gran productor de soja, aunque esta leguminosa no ha logrado la aceptación popular.
La gran producción de carne vacuna determina que sea esta la de mayor consumo en el país. Desde principios de siglo hasta recientemente, Argentina lideró el ranking mundial de consumo per cápita de carne vacuna. Una comida típica argentina es el asado o parrillada (carne y entrañas de vaca cocinadas a las brasas), además de las empanadas (especie de pasteles rellenos de carne y otros gustos), los tamales, la humita, el locro, la patasca y el la calapurca. Como en los países vecinos, es muy habitual el consumo de un sándwich de chorizo, denominado choripán.
De modo semejante, las enormes producciones trigueras hacen que el pan más común sea el pan blanco de harina de trigo y explican en gran medida el éxito de ciertas comidas difundidas por la gran inmigración italiana, entre ellas la pizza argentina, extremadamente popular, caracterizada por tener mayor grosor de masa que las italianas.
La producción y consumo de leche es muy importante, consumiéndose alrededor de 240 litros por persona por año. De la existencia de grandes disponibilidades de leche se ha derivado un alto consumo de alimentos derivados como quesos (el país cuenta con 8 quesos propios) y dulce de leche, entre otros.
Entre los dulces, el alfajor es un producto ampliamente consumido y producido con múltiples variables regionales. Lo mismo sucede con los helados, en especial con los de tipo italiano, aunque ya desde el tiempo de la colonia española existía alguna afición a los helados de tipo sorbete. Hoy en día se mantiene el consumo del alfeñiques, típicos del Noroeste Argentino.
La bebida característica que Argentina comparte con otros países vecinos es una infusión precolombina de origen guaraní preparada con hojas de yerba mate (planta originaria de América del Sur) llamada mate. El mate también puede ser preparado como un té, siendo denominado en este caso mate cocido. La colonización española introdujo el consumo del café, que se ha hecho masivo, generalizándose desde los tiempos coloniales los «cafés» como lugares de encuentro. Existe también un amplio consumo de té, ya sea de su variedad clásica introducida por influencia de la inmigración británica, como de hierbas digestivas de provenientes de antiguas tradiciones precolombinas como el boldo y la peperina. En menor medida, existe la costumbre de consumir infusiones de chocolate, también por influencia colonial.
Entre las bebidas alcohólicas se destaca el vino, del cual la Argentina es el quinto productor mundial y que es producido principalmente en Mendoza y San Juan y en otras provincias cordilleranas. Entre los vinos característicos del país se destaca el malbec. Otras bebidas alcohólicas, mayormente conocidas en las zonas rurales del norte, como lo son la caña y algunas de origen precolombino, como la aloja, la chicha y el guarapo (una variedad de hidromiel).
El desayuno clásico es pan con manteca y dulce, acompañado de café, leche y, eventualmente, mate; este último suele reemplazar totalmente al desayuno. La cena se suele realizar después de las 21:00 h. Existe la tradición de dedicar el almuerzo del domingo al asado o las pastas, en reuniones familiares o con amigos.
Además de las distinciones regionales, existe una distinción muy importante entre la gastronomía netamente urbana, la de zonas menos urbanas y la de zonas rurales, más tradicionales. Otro conjunto de diferenciaciones está dado por los estratos socioeconómicos. Aunque existen comidas argentinas comunes en toda la extensión del país (asados y el chimichurri, los churrascos y milanesas, el dulce de leche, los alfajores, las empanadas de carne, el locro, el puchero, el guiso carrero (con fideos),580 el guiso de arroz y el mate —especialmente el amargo—, se pueden distinguir cuatro regiones gastronómicas principales, las cuales se describen a continuación tomando como criterio la cantidad de habitantes de cada una de ellas en 2005 y 2010.
El deporte en Argentina se caracteriza por una relevancia extraordinaria del fútbol masculino. El primer ídolo popular deportivo fue Jorge Newbery (1875-1914), quien se destacó como esgrimista, boxeador y aviador. La difusión masiva del deporte se produjo en las tres primeras décadas del siglo XX sobre la base de la pasión popular por tres actividades: el fútbol, el boxeo y el automovilismo. Aparte de los mencionados, en el país se han desarrollado deportes que alcanzaron la primera línea mundial como el básquetbol, el pádel, el polo, el hockey sobre césped, el hockey sobre patines, el tenis, fútbol para ciegos, el cestoball, el ciclismo, el golf, la pelota paleta (una variante de la pelota vasca), el remo, el rugby, el voleibol y el yachting.
Otros deportes de desarrollo considerable son el fútbol sala, el sóftbol, el handball, la natación, el patín, el taekwondo, el judo y el turf. En la zona andina del sur del país se practican de forma muy extendida los deportes de invierno, en especial esquí y snowboard. El deporte nacional es el pato.
Argentina fue uno de los doce países —el único iberoamericano— que fundó el Comité Olímpico Internacional (COI) en 1894, estando representada en el primer Consejo Ejecutivo por José Benjamín Zubiaur, quien se desempeñó en ese cargo hasta 1907. Ha albergado los Juegos Panamericanos de 1951 y 1995, los Juegos Suramericanos 1982 y 2006, la Copa Mundial de Fútbol de 1978, el Campeonato Mundial de básquetbol de 1950 y 1990, el Campeonato Mundial de hockey sobre césped masculino 1978, los Campeonatos Mundiales de hockey sobre césped femenino 1981 y 2010, el Campeonato Mundial de Polo de 1987 y 2011, el Campeonato Mundial de Voleibol Masculino de 1982 y 2002, el Rally Dakar entre 2009 y 2018 y los Juegos Olímpicos de la Juventud en 2018.
Gastronomía de Argentina
De izquierda a derecha:
El locro, guiso típico de herencia andinael asado, tanto un método de cocción como un evento sociallas empanadas, populares en todo el país y con variantes provincialesel mate, infusión nacional preparada con yerba mateun alfajor, golosina rellena de dulce de lechela pizza argentina característica de Buenos Aires, ciudad de marcada herencia italianatradicionales tamales de maíz, típicos del noroeste argentinouna picada cordobesa —bandeja de snacks, embutidos, quesos y fiambres— acompañada con vino, la bebida nacional.
Estadio Único de La Plata por dentro.
Fachada del Museo Arqueológico de Alta Montaña. MAAM. Ciudad de Salta.
El Palacio Sarmiento, sede del Ministerio de Educación de la Nación
Esta sección es un extracto de Anexo:Días festivos en Argentina
Los días festivos en la Argentina se clasifican en días feriados y días no laborables. Estos pueden ser nacionales, provinciales o municipales, o ser exclusivos de una rama laboral o educativa. Los feriados nacionales son de observancia obligatoria para todos los empleadores, mientras que un día no laborable es facultativo del empleador si quiere otorgárselo a sus empleados. Además pueden ser fijos, trasladables por motivos turísticos, o caer en distintos días de año a año debido a que se establecen por otros calendarios. Los feriados se rigen por el Decreto 1584/2010 y su modificatoria Decreto 923/2017. Asimismo, existen diversos aniversarios no tipificados como feriados, en los cuales se recuerdan acontecimientos generalmente de tipo contemporáneo y que pueden incluir actividad social o cobertura mediática, pero que permanecen como días laborables.
Los feriados nacionales incluyen festividades de la Iglesia católica, fiestas cívicas, conmemoraciones y feriados turísticos. Existen feriados que caen siempre en el mismo día de cada año y otros que son móviles. Algunos feriados son trasladables a un día lunes por motivos de promoción turística. Los días no laborables nacionales incluyen al Jueves Santo y días específicos para los habitantes judíos y musulmanes. Así mismo se han implementado desde 2011 mediante el Decreto 1585/2010 los denominados feriados puente con fines turísticos.
Los feriados trasladables cuyas fechas coincidan con los días martes y miércoles serán trasladados al día lunes anterior. Los que coincidan con los días jueves y viernes serán trasladados al día lunes siguiente.
En este artículo se tratará sólo de los feriados y días no laborables correspondientes al ámbito federal (es decir, a todo el país), pero existen también feriados provinciales, municipales y días no laborables según distintas instancias administrativas o institucionales.
Los símbolos nacionales de Argentina son los símbolos utilizados para representar a esta nación y a sus habitantes dentro y fuera de su territorio.
El país cuenta con diecinueve emblemas oficiales, todos acreditados por el Congreso de la Nación Argentina, salvo por la santa patrona, que fue designada por una bula papal. Los símbolos más antiguos son la escarapela, adoptada en 1812, el escudo, el himno y el lema, incorporados en 1813, la bandera, adoptada en 1816 y el Sol de Mayo, incorporado en 1818. Estos permanecieron como únicos distintivos durante ciento diez años hasta la adopción del hornero (Furnarius rufus) en 1928. Luego fueron adoptados la Virgen de Luján en 1930, la flor del ceibo (Erythrina crista-galli) en 1942, el juego del pato en 1953, el quebracho colorado chaqueño (Schinopsis balansae) en 1956, el pericón en 2007, el logo en 2008 y el vino y el mate en 2013.
Las provincias también tienen sus símbolos oficiales; en estos casos los emblemas son aprobados por la legislatura de cada jurisdicción y no es necesaria su aprobación por parte del Congreso. La mayoría de los símbolos son exclusivos del país, mientras que otros son utilizados en algunos de los Estados vecinos; como el Sol de Mayo, el hornero y la flor del ceibo, que también son emblemas de Uruguay y la Virgen de Luján que asimismo es la santa patrona de Uruguay y Paraguay
El país también se caracteriza por su riqueza arquitectónica y natural estos monumentos también forman parte del patrimonio del Estado. Entre estos elementos identificativos se encuentra la Plaza de Mayo, que fue el escenario de la revolución homónima, la cual inició el proceso de surgimiento del Estado Argentino; y la Catedral de La Plata, que es la iglesia neogótica más grande de América del Sur y que posee el cuarto campanario más alto de Latinoamérica.599 Otro monumento emblemático es el Edificio Kavanagh, que en sus inicios fue el edificio de hormigón armado de mayor altura de Sudamérica y que tiene la categoría de «patrimonio mundial de la arquitectura de la modernidad», otorgado por la UNESCO en 1999. Entre los patrimonios naturales, se destacan el Parque Nacional Los Glaciares, declarado patrimonio de la humanidad en 1981, las Cataratas del Iguazú, que fueron elegidas en una votación como una de las siete maravillas naturales del mundo, y el Monte Aconcagua, que es el pico más alto de la Tierra fuera del Himalaya. Sin embargo, estos emblemas, aunque son populares y reconocidos, aún no son considerados «oficiales» por el Congreso.
Vista de la Pirámide de Mayo, ubicada en la plaza homónima, con la Casa Rosada en el fondo.
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Las Cataratas del Iguazú durante un atardecer.