Hoy me despierto pensando en algo...empezamos a celebrar el día del padre con mis hijos...tienen 5 y 6 años y ya no recuerdo el día que dijeron papá...fue algo normal, natural y seguro que lo dijeron un día, así, de repente y luego casi sin darnos cuenta, le sucedieron cientos de palabras más.
Pero terminé el viernes mi jornada de trabajo con estos dos niños, trabajando cada uno de los fonemas que forman la palabra papá...tienen la misma edad que mis hijos, y no sé si hoy sin la ayuda de mi cuerpo, de mi modelo, de los cascos, del vibrador del aparato Suvag...habrán llamado a su padre /papá/.
Me he despertado hoy Domingo pensando en ellos...en cuanto les cuesta cada pequeña cosa de la vida que a nosotros se nos regala.
Algo tan sencillo como unir la /p/ y la /a/ para llamar a su papá!
Primero tenemos que desmutizar, empezando a producir sonidos sencillos para ellos que poco a poco nos irán dando pie a la producción de las vocales. Hoy no sabría hacerlo sin el apoyo de la Metodología Verbotonal, que me ha ido enseñando a lo largo de los años que si partimos del niño y de su percepción somatosensorial, podremos permitirle un acceso a la comunicación, el aprendizaje y el crecimiento.
La mayor ventaja del Verbotonal es su versatilidad: su capacidad para adaptarse a TODOS. La posibilidad de usar estrategias diferentes para las diferentes necesidades.
Para que un niño sea capaz de producir las vocales, le enseñaremos primero a sentir cada una de sus cualidades en sí mismo, en su cuerpo, con macromovimientos y con la ayuda del aparato Suvag (o de un globo) que nos ayude a transmitirle la intensidad, tiempo, dinámica...que tiene cada una de las vocales, porque aprender /a,u/ es sencillo, ¿¿pero cuando se trata de /i,e/??, por eso es importante trabajar con los antagonismos fonéticos, para saber con qué fonemas tenemos que comparar cada uno y que así podamos conseguir que el niño lo sienta, lo integre y lo reproduzca.
¿Cuántos padres o profesionales tienen que pensar todo esto para que su hijo, su alumno diga /papá/?
¿Cuánto esfuerzo cuesta a cada niño llamar a sus padres?, ¿cómo es nuestro día a día como profesionales en aula?
Que difícil, o que imposible es para ellos escuchar a su padre decirles te quiero al oído en medio de un susurro... ¿cuántos esfuerzos nos cuesta poner a tope esos audífonos e implantes cocleares para que produzca el milagro de la escucha?
Y que poco lo agradezco a la vida cuando lo veo en Bruno y Diego...en mis hijos...
Hoy ante todas estas preguntas, me respondo que no quiero correr tanto...quiero disfrutar de las cosas que de verdad merecen la pena en la vida.
Y me quedo una vez más con ese lenguaje del ❤️en el que mis niños del cole hoy les dirán a sus padres, aún sin lenguaje, todo lo que les quieren, y sus padres entenderán desde el 💚todo lo que supone cuando si no es hoy, será mñn, les digan papá!
Y yo me quedo con el ánimo de mañana volver a decirles sin palabras, que juntos, lo vamos a conseguir!os lo prometo chicos!os lo prometo papás!😌