Basándonos en Los versos del libro tonto, de Beatriz Giménez de Ory y su poema El espejo del mar:
Cuando Flora se mira
al espejo del mar,
se convierte en arolf,
una aneris genial.
La mano de una aneris
tiene forma de onam,
pero el ojo es un ojo,
eso se queda igual.
Y aunque su largo pelo
se vuelva olep ogral,
es de oro, y el oro
tampoco cambiará.