El los siglos V y VI tiene lugar una profunda crisis política y económica en Arabia. Es entonces cuando surge la figura de Mahoma, que comienza a predicar una nueva doctrina monoteísta entre los años 610-614 con una idea básica: la constitución de una comunidad de creyentes con criterios de igualdad y solidaridad entre los hombres. Esta idea impulsa la unidad de las diferentes tribus de la Península Arábiga. Esta se implanta en primer lugar en las clases sociales más bajas, en contraposición al politeismo de los sectores dominantes.
El año 622, perseguido, Mahoma huye de la Meca a Medina, donde funda una coalición de tribus árabes que se habían adherido al Islam. Comienza entonces lo que se ha llamado la era de la Hégira. El propio Mahoma es reconocido com profeta de Alá y el año 622 queda declarado como año 1 del nuevo calendario musulmán.
El año 630 Mahoma entra vencedor en la Meca y allí fallece dos años más tarde.
Los sucesores del profeta se convierten en Califas y emprenden la llamada Guerra Santa.