Ptolomeo I Sóter (367 a. C.-283 a. C.), el Salvador, fue un general grecomacedonio al servicio de Alejandro Magno y uno de los tres diádocos que se disputaron el control de su extenso imperio. Ptolomeo se convirtió en gobernante de Egipto en el 323 a. C. y allí inició la Dinastía ptolemaica, también conocida como Lágida, que controló el país del Nilo en los siguientes tres siglos (desde el 321 a.C. hasta el 30 a.C. ). Egipto se convirtió así en un reino helenístico y la ciudad de Alejandría en uno de los centros de la cultura griega. Asimiló algunos aspectos de la cultura egipcia y se coronó como faraón en 305 a. C., aunque este título tan solo lo usaba ante los ciudadanos egipcios, mientras que para los extranjeros se presentaba como basileus, tal y como se puede comprobar en las monedas que se acuñaron bajo su mandato.
Ptolomeo I era hijo de Arsínoe de Macedonia, mientras que su padre pudo ser el marido de esta, Lagos, o el rey Filipo II de Macedonia, padre de Alejandro magno. Ptolomeo fue uno de los generales de mayor confianza de Alejandro y estaba entre los siete Somatophylakes, guardaespaldas, que lo protegían. Era algunos años mayor que Alejandro y fue su amigo íntimo desde la infancia.