Orfismo: la leyenda de Orfeo derivó en orfismo. El orfismo es una doctrina religiosa de la Grecia arcaica (VII-V a.C) que proviene de Oriente. Es una doctrina de salvación sobre el hombre, su alma, y su destino tras la muerte. Su credo está constituido por tres tesis fundamentales:
- El ser humano está compuesto de un cuerpo y un alma, un alma indestructible que sobrevive y recibe premios o castigos más allá de la muerte. Un precedente puede encontrarse en Homero, pero en él era el cuerpo el verdadero yo del hombre, mientras que para los órficos es el alma lo esencial, lo que el iniciado debe cuidar siempre y esforzarse en mantener pura para su salvación. El cuerpo es un mero vestido, un habitáculo temporal, una prisión o incluso una tumba para el alma, que en la muerte se desprende de esa envoltura terrena y va al más allá a recibir sus premios o sus castigos.
- La metempsicosis o reencarnación. Tras la muerte y separación del cuerpo, el alma se reencarna en diferentes cuerpos, humanos o de otros animales.
- La catharsis o purificación. Hay que maltratar al cuerpo mediante dietas alimenticias encaminadas a que el alma se libere de su cárcel corporal y pueda volver a su ámbito divino.
El orfismo influyó decisivamente en el pitagorismo o secta pitagórica, secta filosófico-religiosa fundada por Pitágoras. Los pitagóricos aceptan la concepción órfica del ser humano, añadiendo nuevas formas de catharsis: el cultivo o estudio de las matemáticas y la música. Una y otra enseñan la armonía y puede ayudarnos a entender y contemplar el universo armónico.
El pitagorismo influyó posteriormente en el pensamiento de Platón, y éste a su vez fue un pensador clave para el cristianismo, si bien los pensadores cristianos no aceptaron la reencarnación. De este modo, a través del cristianismo el dualismo antropológico impregnó toda la cultura occidental.
La civilización griega se desarrolló aproximadamente desde el siglo VI a.C. hasta el siglo VI d.C.
La cultura griega suele dividirse en dos periodos (separados por la muerte casi simultánea de Alejandro y Aristóteles):
Clásico o Helénico: desde el siglo VI a.C. hasta el siglo III a.C. Se desarrolla en las costas jónicas de Asia Menor, en la propia Hélade y en las colonias del sur de Italia y Sicilia (la llamada Magna Grecia).
Alejandrino o Helenístico: tras la conquista de Alejandro el foco cultural griego se desplaza hacia Alejandría.
Los griegos llegaron a Grecia en tres olas sucesivas:
Jonios
Aqueos
Dorios
Jonia es el nombre con el que se conocía en tiempos de la Antigua Grecia a la costa centro-occidental de Anatolia, llamada actualmente Grecia asiática, y que incluía además las islas adyacentes.
Aunque las ciudades jonias llegaron a formar una alianza socio religiosa conocida como la Liga Jónica, nunca formaron un Estado unificado. Su nombre proviene de las tribus jonias que en torno al año 1000 a. C. emigraron, según la tradición, desde el Ática y se establecieron en las costas e islas del mar Egeo. Los griegos de las polis jonias hablaban el dialecto griego llamado jónico.
La escuela jónica surge en el siglo VII a.c., como consecuencia de ciertos factores geográficos, culturales, económicos y políticos que favorecieron el surgimiento de la filosofía justo en esta región. Fue un momento de grandes cambios, y los intercambios culturales, provocaron una apertura de mente, el fomento del pensamiento libre y racional, frente al pensamiento mitológico.
Sus miembros fueron THALES (agua), ANAXIMANDRO (lo ilimitado) y ANAXÍMENES (aire), los tres, ciudadanos de Mileto. En esta escuela debió aprender tal vez Pitágoras, que más tarde fundaría su propia Escuela Pitagórica en Crotona (al sur de Italia). Anaxágoras se convirtió en alumno de Anaxímenes.
Una propiedad profundamente aritmetológica en su esencia inspiraba a los pitagóricos un entusiasmo místico, relacionando el pentagrama con la palabra salud (ugieia = higieia, de donde deriva higiene). Aunque la palabra ugieia tiene seis letras, a veces se producía una contracción que hacía desaparecer la primera i (como atestiguan algunas inscripciones), quedando entonces con cinco letras ugeia, que se situaban sobre cada uno de los vértices del Pentagrama, que de esta forma se convertía en el anagrama supremo de la salud. Al ser el Pentagrama, a su vez, el símbolo de reconocimiento de los pitagóricos, de aquí podría provenir el término ¡Salud! como saludo ante el encuentro de dos per
Así van der Waerden distingue cinco generaciones en el pitagorismo entre los años 530-360.
1ª Generación (530-500): PITÁGORAS.
2ª Generación (520-480): Hipaso de Metaponto, Alcmeon.
3ª Generación (480-430): Matemáticos anónimos.
4ª Generación (440-400): Filolao, Teodoro.
5ª Generación (400-360): Arquitas de Tarento.
Academia antigua, integrada por los discípulos más cercanos a Platón y los subsiguientes hasta 260 a. C. aproximadamente. La formaban, entre otros discípulos: Espeusipo (sobrino de Platón), Xenócrates de Calcedonia, Polemón, Crates de Triasio, Crantor de Soli, Filipo de Opunte, Heráclides Póntico, Eudoxo de Cnido o Arquitas de Tarento (pitagórico también), cuya obra no se ha perpetuado, pero que seguían la doctrina de su maestro: que el conocimiento está basado en creencias verdaderas justificadas.
Academia media, fundada y representada por Arcesilao de Pitana en 244 a. C. Se caracteriza por la vuelta al método socrático, mediante el empleo de la ironía, la interrogación y la duda en las controversias filosóficas. También predomina una inclinación escéptica en ella. Sobresale también Carnéades.
Academia nueva, a partir de 160 a. C. y representada por Carnéades y/o Filón de Larisa, según los diferentes historiadores de la filosofía. Sin caer en un escepticismo absoluto, enseñaba que no se puede alcanzar más que lo probable, es decir, que es imposible tanto la certeza total como la incertidumbre completa. Con Antíoco de Ascalón toma un giro ecléctico.
Fundada durante la segunda mitad del siglo IV a.C. El griego ANTÍSTENES fue su fundador y DIÓGENES de Sinope uno de sus filósofos más reconocidos y representativos de su época.
Reinterpretaron la doctrina socrática, el hombre lleva ya en sí mismo los elementos para ser feliz y conquistar su autonomía; era de hecho el verdadero bien. De ahí el desprecio a las riquezas y a cualquier forma de preocupación material. El hombre con menos necesidades es más libre y más feliz. Figuran en esta escuela, además de los ya citados, Crates de Tebas, discípulo de Diógenes, Hiparquía, una de las primeras filósofas, y Menipo de Gadara.
El cinismo es un movimiento que se desarrolló en Grecia, durante los siglos IV y III a. C. y siguió en las grandes ciudades del Imperio Romano: Roma, Alejandría y Constantinopla hasta el siglo V. Uno de los orígenes del nombre está asociado a uno de sus fundadores, el primero fue Antístenes, que le puso este nombre por el lugar donde solía enseñar, que era un gimnasio llamado Cinosarges, lo que, traducido, vendría a ser perro blanco o perro veloz.
Se desarrolla entre los siglos VI y V a.C. en Elea, una colonia al sur de Italia y de ahí su nombre. Pertenecieron a esta corriente, Parménides y Zenón de Elea, Jenófanes de Colofón y Meliso de Samos.
Escuela Megárica
Cuadratura del círculo.
Duplicación del cubo.
Trisección del ángulo.
Aristófanes:
Los acarnienses, 425 a. C.
Los caballeros, 424 a. C.
Las nubes, 423 a. C. Una sátira contra los nuevos filósofos, como Sócrates.
Las avispas, 422 a. C.
La paz, 421 a. C.
Las aves, 414 a. C. Una sátira del imperialismo ateniense.
Lisístrata, 411 a. C.
Las Tesmoforias, 411 a. C.
Las ranas, 405 a. C. Una sátira contra Eurípides.
Las asambleístas, 392 a. C.
Pluto, 388 a. C.
Esquilo (524 – 456 a. C)
Prometeo encadenado
Sófocles (495- 406 a. C.)
Antígona
Eurípides (406- 480 A. C.)
Geogriega (Apolonio - Diofanto - Euclides)