Los fenicios fueron una antigua civilización de navegantes y comerciantes originaria de Canaán (actuales Líbano, Siria e Israel). Florecieron entre el 1200 a.C. y el 539 a.C.. Organizados en ciudades-estado independientes (como Tiro, Biblos y Sidón), crearon la primera gran red comercial del Mediterráneo y su legado principal es el alfabeto fonético.
El territorio fenicio era estrecho y montañoso, con poca tierra cultivable pero excelentes bosques de cedro. Esto obligó a sus habitantes a mirar hacia el mar.
Las ciudades clave: Tiro y Sidón fueron motores económicos y navales.
Las colonias: Se expandieron por el norte de África, el sur de Italia, la Península Ibérica y las costas atlánticas. Su colonia más famosa y poderosa fue Cartago.
La Península Ibérica: Fueron pioneros en la colonización del extremo occidente, fundando asentamientos históricos como Gadir (la actual Cádiz) y Malaka (Málaga).
La religión fenicia era politeísta y estaba profundamente conectada a las fuerzas de la naturaleza. Cada ciudad-estado tenía su propia deidad tutelar, aunque compartían un panteón común que influyó notablemente en otras culturas mediterráneas.