Nuestro protagonista vivió en una época muy convulsa y apasionante, una época de grandes cambios en Europa: entre los siglos XII y XIII. Era la época de las Cruzadas a Tierra Santa, de grandes conflictos políticos entre el Emperador Federico II de Alemania y el Papado. También fue la época del fervor religiosos de San Francisco de Asís.
Era una época de comercio y expansión económica, de crecimiento de la población y de auge de las ciudades, de tensiones políticas y religiosas, de viajes y encuentros con otras culturas especialmente las civilizaciones islámica y bizantina.
Al amparo de esto cambios, nace una nueva clase social (la burguesía) y con ella, un nuevo interés por la cultura, por el arte y la ciencia.
Leonardo de Pisa, también llamado Leonardo Pisano ha pasado a la Historia de las Matemáticas como el inventor de la serie de Fibonacci, surgida del estudio del crecimiento de las poblaciones de conejos y, no menos importante, por la introducción definitiva del sistema de numeración posicional en Europa.
Debe este apodo tan curioso al hecho su padre era llamado cariñosamente “Bonacci” por los habitantes de Pisa, que quiere decir “buena persona, tontorrón”. Así su hijo Leonardo, fue apodado “filius Bonacci” – de ahí “Fibonacci”.
Leonardo nació en Pisa alrededor del año 1170, hijo de un comerciante que tenía sus posesiones en el norte de África en la ciudad argelina de Bejaia, cuidad en la que también fue cónsul durante un tiempo. Al estar su padre afincado en Argelia, Leonardo pasó gran parte de su infancia allí, donde tuvo contacto con el sistema de numeración árabe.
Leonardo quedó fascinado por el sistema árabe de numeración y por superioridad que les otorgaba en los cálculos, así que viajó por distintos países mediterráneos para estudiar con los grandes matemáticos árabes de la época su sistema de numeración más de cerca.
Así, en el año 1202, llega su primera gran obra: el Liber Abaci.
Este libro, dedicado a la teoría de números aplicado al comercio y la contabilidad, tuvo una repercusión enorme en la Europa medieval. A Leonardo le valió ser contratado como asesor por el Emperador Federico UU. Años más tarde, en 1240, la propia república de Pisa le otorga un salario permanente por su contribución al conocimiento.
Leonardo Pisano escribió más libros además de su Liber Abaci. Encontramos los siguientes:
Liber abaci (1202)
Practica geometriae (1220)
Flos (1225)
Liber quadratorum.
Cabría pensar que en una Europa medieval tan poco preocupada por problemas científicos, la obra de Fibonacci habría pasado desapercibida. Sin embargo, esto no fue así y Fibonacci gozó de gran prestigio durante su vida.
El prestigio de Fibonacci es debido en gran parte a que, a pesar de ser un matemático muy dado a la teoría y sistematización, Fibonacci supo explicar sus ideas de forma práctica y cercana a las personas que habían de utilizar sus métodos.
Leonardo daba consejos prácticos sobre cómo resolver problemas del comercio, sobre las compras, ventas, jornales, etc. Esto le convierte no sólo en un gran matemático sino en un gran educador y difusor de la cultura.
Ya hemos comentado que el libro que recoge el saber matemático acumulado por Fibonacci en sus viajes está recogido en su Liber abaci publicado en Pisa en 1202.
Aun sin contar con la ayuda de la imprenta, el Liber abaci fue copiado y difundido por toda Europa y supuso la introducción del sistema de numeración posicional árabe y de las cifras en Europa. Este libro está dividido en secciones. La segunda sección recoge una gran colección de problemas relacionados con el mundo del comercio: cálculo de compras y ventas, conversión entre las distintas monedas europeas, cálculo de jornales, etc.
La tercera sección está dedicada a los números y en ella se recogen las investigaciones de Fibonacci sobre la cría de conejos, dando lugar a la importantísima seria de Fibonacci.
Otro de los libros escritos por Leonardo Pisano es el Practica geometriae que fue escrito alrededor de 1220. Este libro, como un título nos indica, está dedicado al estudio de la geometría.
Está dividido en ocho capítulos y contiene teoremas basados en los Elementos de Euclides. Pero, como ya hiciera en su libro anterior – el Liber abaci – Leonardo Pisano sabe dar información práctica y concreta sobre cómo utilizar sus enseñanzas matemáticas en la vida diaria. Así explica cómo calcular de altura de un edificio utilizando triángulos semejantes.