OTRAS COSAS:
1. Respiración:
Aprender a controlar la respiración es esencial para nadar de forma eficiente.
Exhala por la boca y nariz bajo el agua y toma aire rápidamente al sacar la cabeza.
Practica la sincronización de la respiración con los movimientos de brazada.
2. Posición del cuerpo:
Mantén el cuerpo alineado y la cabeza en posición neutral para evitar la resistencia al agua.
Mira hacia el fondo de la piscina y no levantes la cabeza demasiado.
Concéntrate en mantener la espalda recta y el abdomen contraído.
3. Movimientos de las piernas:
Patea de forma fluida y coordinada con los movimientos de los brazos.
Mantén las piernas juntas y evita flexionar las rodillas demasiado.
Practica diferentes tipos de patadas para mejorar tu técnica.
4. Movimientos de los brazos:
Brazea de forma simétrica y con movimientos amplios.
Entra al agua con los dedos extendidos y gira el antebrazo para empujar el agua hacia atrás.
Practica diferentes estilos de brazada para aumentar tu versatilidad.
5. Práctica y perseverancia:
La natación es un deporte que requiere práctica regular para mejorar la técnica y la resistencia.
Sé paciente y constante en tu entrenamiento, y verás resultados a corto plazo.
Disfruta del proceso de aprendizaje y de los beneficios que la natación aporta a tu salud.