El crol es el estilo de natación más rápido y popular, caracterizado por un movimiento alternado de brazos y un batido de piernas constante, manteniendo el cuerpo boca abajo. La técnica correcta implica extender un brazo sobre el agua mientras el otro impulsa bajo el agua, junto con una patada ondulatoria y una respiración lateral sincronizada. Este estilo trabaja principalmente los músculos de la espalda, hombros, pecho y brazos, y es excelente para el entrenamiento cardiovascular y la mejora de la flexibilidad.
1. Posición del cuerpo:
Mantén el cuerpo lo más horizontal y alineado posible, mirando hacia el fondo de la piscina.
Salida en punta de flecha
2. Brazada:
Un brazo se estira hacia adelante por encima del agua hasta que la mano entra en el agua cerca del hombro.
El brazo se desplaza bajo el agua en una fase de tracción, empujando el agua hacia atrás para generar propulsión.
El movimiento es alterno: mientras un brazo está en recuperación (por el aire), el otro está en la fase de tracción (bajo el agua).
3. Patada de piernas:
Las piernas realizan un movimiento ondulatorio constante, pateando hacia abajo y arriba para mantener el cuerpo a flote y en equilibrio.
Esta patada debe ser continua y no muy exagerada para mantener la eficiencia energética.
4. Respiración:
Gira la cabeza lateralmente y saca la boca para respirar mientras el brazo correspondiente está en su punto más alto o comenzando el recobro.
Para principiantes, se recomienda respirar cada dos brazadas (cada vez del mismo lado), pero se puede pasar a cuatro u otro ritmo con la práctica.
5. Coordinación:
Es fundamental sincronizar el movimiento de los brazos, las piernas y la respiración para lograr un avance fluido y eficiente.
Rapidez: Es el estilo de natación más rápido, lo que lo hace ideal para competiciones.
Cardiovascular: Es un entrenamiento cardiovascular muy eficaz, que mejora la circulación sanguínea.
Fortaleza muscular: Trabaja una gran cantidad de músculos, incluyendo el dorsal ancho, pectoral, tríceps y cuádriceps.
Salud ósea y flexibilidad: Fortalece el sistema óseo y mejora la flexibilidad y la elasticidad de las articulaciones.
Control del estrés: Promueve la actividad del cuerpo y la mente, siendo una buena opción para reducir el estrés.
Hay que procurar:
Cuidarse de devolver el brazo al agua de una forma limpia —casi suavemente— para evitar hacer ruido, salpicar y producir burbujas; el agua en calma permite un agarre más firme.
Extender su cuerpo por completo, como si se estirara para coger algo que está fuera de su alcance.
Atrapar pacientemente tanta agua como pueda, tan firmemente como pueda, detrás de la mano.
No dar la brazada hasta que la mano esté estable y el agarre sea firme.
Ejercicios de base:
Respiración
Longitud brazada
Coordinación inicio
Posición cuerpo
Ejecución brazada
Coordinación brazos y pies