19. La oración ‘Colecta’
En la oración Colecta podemos presentar la intención concreta por la que ofrecemos la Santa Misa. El sacerdote ‘recoge’ todas las oraciones de los asistentes, y las presenta a Dios Padre.
Después del Acto Penitencial, el sacerdote dice: ‘Oremos’; y guarda unos segundos de silencio. A continuación, recita la oración Colecta.
Una ‘colecta’ es una recaudación de dinero, comida u otras cosas, por medio de una ayuda voluntaria, casi siempre para una buena causa o para una ayuda social.
Este momento de silencio antes de la Oración Colecta es un momento crucial en nuestra Misa: ahí podemos presentar a Dios nuestras peticiones, la intención principal de nuestra misa…
Al finalizar ese silencio, el sacerdote ‘recoge todas nuestras intenciones’ y las presenta él -sacerdote, mediador entre Dios y los hombres- a Dios, en nuestro nombre. Y lo hace con toda la solemnidad sacerdotal: extiende sus brazos al cielo, levanta su mirada, presenta las oraciones de los hombres a Dios padre, por medio de su propio Hijo Jesucristo, en unión con el Espíritu Santo… tú que eres Dios por los siglos de los siglos. Amén. El sacerdote utiliza en esta petición toda la ‘artillería pesada’ del poder de intercesión sacerdotal, para que nuestras intenciones lleguen indefectiblemente a nuestro Padre Dios.
Las oraciones Colecta son distintas en cada Misa y son, cada una de ellas, una obra de arte de la oración litúrgica de la Iglesia.
Ir a Misa y no presentar en ella nuestras peticiones a Dios…, es como desperdiciar un premio de diez millones de euros porque se nos olvida ir a solicitarlo. Ante los problemas de nuestra vida, o de las personas que queremos, hemos de ‘contar con el poder intercesor de cada Misa’: y decir a nuestros seres queridos: ‘No te preocupes, que mañana rezaré por ti en la Misa. Y ya verás como se arregla lo tuyo’.