En este caso, empezarían las bolas rosas (A), después juegan las bolas amarillas (B) y finalmente las azules (C)
Vemos que A coloca una bola rosa, después B una bola amarilla y finalmente C una bola azul.
Las siguientes figuras sirven para ilustrar algunos aspectos de este juego.
Esta es una posición imaginaria, en la que todos colocaron sus bolas sobre el tablero, excepto C.
Esta es una jugada muy mala por parte de B, pues pretende bloquear una posible raya de A sin darse cuenta de la regla de intercambio.
Ahora C completa sus tres bolas. Ahora es C el que juega mal, pues debería haber intercambiado una de sus bolas azules por alguna rosa para deshacer la posibilidad de que A realice una raya.
Después de que tanto B como C hayan jugado mal, es la oportunidad para A de usar la regla del intercambio para hacer una raya y ganar la partida.
Se puede intercambiar también una de nuestras bolas por otra de la persona siguiente (NUNCA por una de la jugadora anterior a nosotros).
En este caso el análisis estratégico para cada jugada se hace mucho más profundo.