Teresa Liberia Vayá, tiene 34 años y es de Xella, un pueblo de la Comunidad Valenciana. Trabaja como investigadora postdoctoral en la Universidad de Yale en Estados Unidos. Su campo STEM son las ciencias.
Estudió en la Universidad de Valencia biología, después estudió un máster de biología molecular, celular y genética y finalmente, se doctoró en neurociencias en la Universidad de Valencia.
Estudió biología porque siempre le gustaron las ciencias, le gustaban las matemáticas, la química y la biología. No tuvo muy claro qué estudiar hasta que, en primero de bachillerato, conoció a la profesora de biología. Ella hizo que le apasionara la asignatura porque en sus clases entendió la biología y, sobre todo, aprendió a pensar sobre biología.
Personalmente no ha encontrado dificultades a la hora de encontrar trabajo por ser mujer. Cuando estaba haciendo la tesis consiguió una beca de formación de profesorado universitario (FPU) que concede el gobierno de España y con esa beca pudo realizar una estancia corta en Estados Unidos, en el mismo laboratorio en el que trabaja ahora.
Pero sí que conoce a muchas mujeres que que han encontrado dificultades, entre ellas algunas de sus amigas, que después de hacer la tesis se quedaron embarazadas y tuvieron que ocultarlo en las entrevistas de trabajo para no perder la oportunidad de conseguir el trabajo.
Sí que ha sido discriminada en los estudios y sigue siéndolo. Un caso muy evidente es por ejemplo, en las reuniones de trabajo, más de una vez cuando da una idea o hace una crítica constructiva sobre algún trabajo o proyecto parece que no se le escucha, al igual que a muchas de sus compañeras de laboratorio o de departamento. A continuación cuando algún otro investigador da exactamente la misma opinión, idea o crítica que ellas han hecho resulta que todo el mundo le aplaude.
En cuanto al techo de cristal, cree que es una realidad, continúa existiendo. En esta sociedad parece que la gente piensa que estamos en igualdad, pero esta falsa igualdad a la que hemos llegado es muy peligrosa porque no deja ver lo que realmente están viviendo. Un ejemplo muy claro, cuando ella estaba haciendo la tesis en el departamento de biología celular de la Universidad de Valencia, habían 7 u 8 investigadores principales, de las cuales solo 3 eran mujeres y solamente una estaba financiada para poder hacer la investigación. Y lo mismo pasa en Estados Unidos, en su pasillo hay 5 laboratorios importantes y de esos 5 solamente uno está liderado por una mujer.
Ha participado en diferentes proyectos de investigación, ahora mismo está en un laboratorio donde el principal interés es el estudio del desarrollo del sistema nervioso, concretamente del sistema olfativo. Trabajan en ratones como animal modelo.
El último proyecto en el que trabajó se centraba en el estudio de las neuronas sensoriales olfativas, que están localizadas en el epitelio olfativo que reviste la cavidad nasal. Estas neuronas sensoriales se regeneran durante toda la vida y extienden axones que conectan directamente con una región muy concreta del cerebro, llamado bulbo olfatorio.
Su trabajo fue estudiar las propiedades neuroquímicas de esas neuronas a lo largo su proceso de maduración hasta convertirse en neuronas maduras.
Recibió el premio extraordinario del doctorado en neurociencia concedido por la Universitat de València.
1. Podries fer-nos una petita presentació sobre tu? (Nom, edat, procedència, treball).
2.Quin és el teu camp estem? Per què vas decidir estudiar-lo?
3.Has trobat alguna dificultat a l’hora de trobar treball pel fet de ser dona?
4.Has sigut discriminada en els estudis per ser dona?
5.Que opines del sostre de vidre?
6. Has participat en algun projecte?
7. Has rebut algun premi degut al teu treball?