Cada cuba tiene una ficha de maceración que reúne todos los datos importantes sobre la uva, las operaciones antes y durante el encubado y la evolución de la temperatura y la densidad. Es necesario una observación humana asidua. Estos datos deben completarse con degustaciones sencillas pero regulares y ciertos análisis hacia el final de la fermentación (azúcares reductores, acidez volátil, ácido málico) y del encubado (índice de polifenoles, antocianos)