En la viña, las aportaciones de nitrógeno deben ser moderadas, ya que alta cantidad de nitrógeno puede provocar un crecimiento vegetativo excesivo, lo cual afectaría la calidad de la vendimia debido a maduraciones incompletas, aparición de hongos de la podredumbre, etc. Se establece como máximo anual una aportación de 40 unidades fertilizantes (UF) de nitrógeno por hectárea, pero la cantidad anterior podrá llegar hasta 60 UF de N/ha por año en caso de que la fertilización se efectúe con fertilizantes orgánicos, ya que la asimilación del nitrógeno por parte de la planta es más lenta.