El 9/12/21 el dato de exceso de fallecidos era 158.432. Los notificados 97.297.
El 11/11/21 el dato de exceso de fallecidos era 156.464. Los notificados 96.112.
El 7/10/21 el dato de exceso de fallecidos era 155.411. Los notificados 95.492.
El 28/7/21 el dato de exceso de fallecidos era 130.746. Los notificados 89.547.
Las muertes notificadas son el número de muertes oficialmente reconocidas como debidas a COVID-19. El número de muertes totales (exceso de fallecidos) es el estimado de muertes atribuibles a COVID-19, incluidas las muertes no notificadas. El exceso de fallecidos es la diferencia entre los habidos hasta la fecha indicada desde el inicio de la pandemia y los habidos en años anteriores durante el mismo periodo de tiempo. Es decir, los debidos directa o indirectamente al COVID. Este número incluye (sumando) a los directamente fallecidos por el COVID, fueran o no diagnosticados, a los que por culpa del COVID fallecieron de más por otras enfermedades debido a la falta de atención sanitaria o de medios o se salvaron (restando) al disminuir el tráfico, los accidentes laborales, los contagios de otras enfermedades (gripe, por ejemplo) debido al mayor uso de las mascarillas, la adopción de otras medidas para evitar contagios, etc. Conclusión: el exceso de fallecidos es la mejor medida para conocer la letalidad del COVID.
Si sigue las noticias por televisión, particularmente si son de TVE, se habrá sorprendido de que EEUU y R. Unido encabecen la lista de fallecidos. Verá; los datos de las televisiones se refieren al número neto de fallecidos y no al relativo. Obviamente, en un país con más habitantes debe haber, en igualdad de tratamientos, más fallecidos que en un pequeño país. Por ello, los datos deben referirse a los fallecidos por millón de habitantes para todos los países. Claro que así, se pierde la ocasión de comentar lo nefastos que son Trump y Johnson y lo buenos (o no tan nefastos) que son los demás. Incluyendo a los nuestros.
13/12/20. El INE ha publicado los datos de los certificados de defunción de enero a mayo. El 95% del exceso de muertes observado en comparación con 2019 se registraron con el COVID como causa.
2/12/20. El INE sitúa un exceso de mortalidad desde marzo en 74.738 personas. El exceso de mortalidad mide el número de fallecidos que hay en España por encima de lo previsto, a partir de la media de años anteriores. Las cifras oficiales solo están recogiendo los decesos de aquellas personas que se hicieron una prueba antes de morir y dieron positivo en Covid. Esa cifra poco o nada tiene que ver con la que reconoce de forma oficial el Gobierno, que se sitúa en este momento en 45.511 fallecidos.
25/10/20. Desde el inicio de la pandemia, los fallecidos superan los 61.800, según el exceso de mortalidad que reflejan los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). El Gobierno solo reconoce un total de 34.752. En la evolución de ese exceso de mortalidad, que recoge el número de fallecidos por encima de los estimados en función de la media de años anteriores, se observa cómo en julio empezó la segunda ola de la pandemia, con un pico muy claro al final del mes. Desde el inicio de esa segunda ola, el número de fallecidos es de 14.357, según el exceso de mortalidad, calculado a partir de los datos aportados por los registros civiles de toda España. El índice de mortalidad (fallecidos por cien mil habitantes) es claramente inferior en la segunda ola, aunque haya más contagiados diagnosticados. En la primera parte de la pandemia, ese índice fue de 102,92, mientras que en la segunda ola ha caído a 30,33. Desde julio, el índice más alto corresponde a Aragón, con 66,37, más del doble que la media nacional. Le sigue Castilla y León, con un índice de mortalidad de 63,51. La Rioja y Extremadura también se sitúan muy por encima de la media en ese dato de mortalidad. La Comunidad de Madrid, pese a estar siempre en el foco de la polémica, orquestada por el Gobierno, tiene un índice de 24,93. Cataluña también registra un índice de mortalidad por debajo de la media nacional: 28,95.
Hoy 20/10/20 se publica que la cifra de fallecidos, directa o indirectamente por el COVID-19 desde el 9/3 hasta el 13/9, se sitúa en 58.453 muertos, con los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística. La evolución de esta cifra, de hecho, apunta a que en escasas semanas se habrá cruzado la frontera de los 60.000 muertos por coronavirus. Los reconocidos por el Gobierno hasta el 19/10 son 33.775.
Según se publica en la prensa del 13/9/20 el exceso de mortalidad desde el inicio de la pandemia supera ya las 53.700 personas. ¡Y nadie dimite! Desde la segunda semana de julio hasta la última de agosto, el número total de fallecimientos es de 6.363, a falta de la actualización de los datos que llegan ralentizados por el verano, y que muy probablemente elevarán aún más la cifra. El Gobierno, sin embargo, solo reconoce de forma oficial 1.359 muertos desde esa segunda semana de julio hasta este momento.
Versión ampliada el 23/6/20
Lo que El País publica sobre exceso de muertes por la COVIC-19 con el título "La crisis del coronavirus. España es el país con el segundo mayor exceso de muertes durante la crisis del coronavirus. El aumento de fallecidos medido por EL PAÍS con cifras de registros civiles de 20 países sitúa a Perú en cabeza y coloca a siete países europeos entre los 10 primeros" es una confirmación de que muchos países disfrazan la información sobre los fallecidos por la COVID-19.
La diferencia entre el número de fallecidos desde principios de marzo a finales de mayo de 2020 (F20) y los ocurridos en el mismo periodo de 2019 (F19), son las muertes por encima de lo normal (o Fallecidos de Verdad por el virus), serán FV=F20-F19. En España, FV=47.123. A día de hoy (23/6/20) uno de cada diez fallecidos en el mundo es español. Llamamos FM al número de fallecidos reconocidos oficialmente (los Fallecidos de Mentira; en España, FM=27.892) y al exceso de muertes FD=FV-FM (los Fallecidos Desaparecidos; en España, FD=19.231). El Porcentaje de FV sobre los FM será PDM=((FV/FM)-1)*100 (en España, ((47.123/27.892)-1)*100=69. Ranking de países por PDM (de más a menos mentirosos): Perú, 326; Chile, 245; Austria, 119; Portugal, 76; Países Bajos, 73; España, 69; R. Unido, 66; Italia, 66; EE. UU., 26; Alemania, 24; Suecia, 10; Bélgica, 0; Suiza, -14; Francia, -26. Con estos valores podemos decir que, por ejemplo, España tiene un 69% de más de FV que de FM en el periodo estudiado lo que lo sitúa en una posición intermedia del ranking. En el artículo de El País se define un parámetro diferente a éste que llama porcentaje de exceso de muertes PEM=[(FM/FD)-1]*100 que representa el porcentaje de los FM sobre los FD. Para España, [(27.892/19.231)-1]*100=45. Nuestro parámetro PDM mide cuánto se separa el número de FV de los FM (cómo de falso es FM frente a FV) mientras que el PEM de El País mide cuánto se separa el número de FM de los FD (cómo de falso es FM frente a FD). Nonsense.
El ranking de los fallecidos de verdad FV por millón de habitantes (FV/M) es el siguiente: España, 1.007; R. Unido, 910; Italia, 768; Bélgica, 758; Países Bajos, 561; Suecia, 404; Perú, 403; Francia, 307; EEUU, 256; Portugal, 230; Suiza, 190; Austria, 156; Chile, 155; Alemania, 90; Islandia, 45; Dinamarca, 15. Hoy (1/7/20) el director regional para Europa de la OMS, Hans Kluge, ha felicitado a España, Alemania, Polonia e Israel por haber controlado "rápidamente" a brotes "peligrosos" de COVID-19, la enfermedad que provoca el nuevo coronavirus, originado en las últimas semanas. Claro que ha aclarado, durante una rueda de prensa, que en muchos países europeos las personas están cumpliendo con las medidas de distanciamiento físico y el uso de mascarillas. Vale; queda claro que la felicitación es para los ciudadanos porque el papel de España (su Gobierno) ha sido pésimo.
España está en cabeza de los países que tienen más fallecidos de verdad/millón de habitantes (1.007) pero ocupa una posición media en el ranking de los que "esconden" sus fallecidos por la COVID-19, en contra de lo que deduce el parámetro de El País. Aunque no consta la razón de la muerte de los FV es evidente que la COVID-19 fue responsable directa o indirectamente de todos los FV. Los FV que murieron por enfermedades distintas a la COBID-19 lo fueron también en exceso sobre los que fallecieron en 2019 por la misma enfermedad de modo que el virus, indirectamente, fue culpable también de estos fallecimientos. Entre ellos, los que no se pudieron atender por el colapso hospitalario producido por la COVID-19. Claro que hay que considerar que la pandemia ha reducido, respecto de 2019, el número de fallecidos por accidentes de tráfico, terrestre, marítimo o aéreo, laborales y por otras razones asociadas al confinamiento y, por tanto, su número reduce el valor de F20 lo que, por la misma razón anterior, fue consecuencia del virus. La conclusión es que el valor de FV es realmente el verdadero valor de los fallecidos por la COVID-19
De los valores de PDM que recogenos arriba destacan los de Francia y Suiza por ser negativos. Que los FM sean en Francia 7.536 (-FD) personas más que los FV en el trimestre estudiado no parece que deba atribuirse a que se hayan declarado oficialmente más fallecidos de la cuenta, en contra de lo que es casi general. Que los FV sean menos que los FM puede deberse a las circunstancias señaladas en el párrafo anterior. En Francia murieron en un trimestre de 2018 por accidente de tráfico 840 personas así es que, aún en el supuesto de que en el trimestre estudiado de 2020 no hubiera habido ningún accidente de tráfico, este valor está demasiado alejado del valor de -FD. En mi opinión se trata de un error en el valor de FV tal vez motivado por un retraso en la actualización de los registros de fallecidos.
De acuerdo con lo anterior, el número de FV/M es el que debe usarse para contar los muertos de verdad por millón de habitantes en un país. El número de FM se establecen en unos países incluyendo casos sospechosos junto a confirmados con pruebas de laboratorio. Es lo que ocurre en Bélgica o Suecia, cuyos datos de FM se acercan mucho más al de FV; de aquí los bajos valores de PDM. En otros como Italia o el Reino Unido, solo suman a la estadística oficial de fallecidos por coronavirus a personas que han dado positivo en un test PCR o similar lo que eleva el PDM. España sólo ha estado reflejando en sus estadísticas las muertes confirmadas por test, analítica hospitalaria o autopsia. Y eso ha supuesto que, en plena escasez de tests, con los hospitales saturados, e infinidad de muertes producidas en los domicilios o residencias de mayores, muchos de los fallecimientos no hayan quedado registrados oficialmente como muertes confirmadas por COVID-19
Cuando el Gobierno tenga interés en que se aprecie el valor real de fallecidos usará el valor de FV.