Tú eres como la flor de loto, capaz de dar el mejor perfume y belleza, capaz de crecer a pesar de las dificultades.
Tú eres capaz de dar lo mejor de ti, a pesar de tener todo en contra. ¡TÚ DECIDES!
La flor de loto se abre camino, subiendo hasta la superficie, buscando la luz.
Va creciendo, atravesando piedras y fango, hasta abrirse hermosa encima del agua, bajo los rayos del sol (de la oscuridad del fondo del estanque, a la luz del cielo).