El 25 de mayo de 1998, los ministros de educación de Francia, Alemania, Italia y Reino Unido firmaron en Sorbona una declaración instando al desarrollo de un "Espacio Europeo de Educación Superior".
Ya durante este encuentro se previó la posibilidad de una reunión de seguimiento en 1999, teniendo en cuenta que la Declaración de la Sorbona era concebida como un primer paso de un proceso político de cambio a largo plazo de la enseñanza superior en Europa.
Se llega así a la celebración de una nueva Conferencia que dará lugar a la Declaración de Bolonia el 19 de junio de 1999. Esta reunión cuenta con una mayor participación que la anterior, siendo suscrita por 29 estados europeos: no sólo los países de la Unión Europea , sino también por los países del Espacio Europeo de Libre Comercio y países del Este y Centro de Europa.
La Declaración de Bolonia sienta las bases para la creación de un "Espacio Europeo de Enseñanza Superior", organizado conforme a ciertos principios (calidad, movilidad, diversidad y competitividad) y orientado hacia la consecución, entre otros, de dos objetivos estratégicos:el incremento del empleo en la Unión Europea y la conversión del Sistema Europeo de Formación Superior en un polo de atracción para estudiantes y profesores de otras partes del mundo.
Son 6 los objetivos recogidos en la Declaración de Bolonia:
La adopción de un sistema fácilmente legible y comparable de titulaciones mediante la implantación, entre otras cuestiones, de un suplemento al Diploma.
La adopción de un sistema basado fundamentalmente, en dos ciclos principales.
El establecimiento de un sistema de créditos, el sistema ECTS (European Credits Transfer System)
La promoción de la cooperación europea para asegurar un nivel de calidad para el desarrollo de criterios y metodologías comparables
La promoción de una necesaria dimensión europea en la Educación Superior con particular énfasis en el desarrollo curricular
La promoción de la movilidad y superación de obstáculos para el ejercicio libre de la misma por los estudiante, profesores y personal administrativo de las universidades y otras instituciones de Enseñanza Superior Europea.
La Declaración de Bolonia marca los objetivos de adoptar un sistema fácilmente legible y comparable de titulaciones basado en dos ciclos principales, establecer un sistema internacional de créditos, promover la movilidad de estudiantes, profesores e investigadores, promover la cooperación europea para garantizar la calidad de la educación superior y, en definitiva, promover una dimensión europea de la educación superior. Los mismos, esta vez 32, se volvieron a reunir en Praga en 2001, en Berlín en 2003 y en Bergen (Noruega) en 2005. Posteriormente, la siguiente conferencia tuvo lugar en 2007 en Londres.
Todos los países firmantes de la Declaración de Bolonia han emprendido las reformas legislativas pertinentes para adaptarse al Espacio Europeo de Educación Superior.
Paralelamente a las reuniones de los ministros, la Comisión Europea se implicó en el proceso de convergencia de la educación superior europea. Así, la Comisión ha publicado varios documentos apoyando la iniciativa, entre los que destaca la Comunicación de Mayo de 2003: el papel de las universidades en la Europa del Conocimiento.
Las organizaciones de universidades europeas han acogido muy positivamente la iniciativa ministerial. Así, la Asociación de la Universidad Europea, se implicó en el proceso y ha desarrollado varios estudios (Trends in Learning Structures) sobre la Educación Superior Europea. Además en las conferencias de Salamanca (2001), Graz (2003) y Glasgow (2005) hizo explícito su apoyo y sugerencias a la iniciativa del EEES. La Conferencia de Rectores de Universidades Españolas (CRUE) también ha generado varios documentos de análisis y apoyo al EEES.