En los últimos días, durante las conferencias de prensa gubernamentales, notas periodísticas, entrevistas radiofónicas y redes sociales, ha crecido la discusión sobre los datos de la epidemia del COVID-19 en México.
En particular, dos aspectos han centrado la discusión. Primero, como estimar la magnitud de la epidemia en la población; y segundo, las curvas epidémicas que establecen las fechas probables del pico de la infección (número de casos máximo por día) y el correspondiente descenso de la incidencia. La tarea de estimar y modelar es intrínseca de una rama de la salud pública, la epidemiología.
El 8 de abril de 2020, el gobierno federal, mostró el llamado “modelo centinela” y comunicó que el factor multiplicador de casos registrados para obtener los casos estimados era de 8, es decir, que por cada caso confirmado se estima que podrían existir 8 casos no registrados. A partir de ello, diversos actores sociales solicitaron la base de datos oficial, y la Secretaría de Salud en una acción de mucha transparencia la hizo pública a partir del 12 de abril de 2020. Con esta base de datos ya pública cada vez veremos más trabajos estudiando lo que está pasando. Semanas más tarde, el 3 de mayo de 2020, mostró una nueva estimación de 25 casos por cada caso registrado.
Otros actores, como el Dr. Julio Frenk o el Dr. Alejandro Macías, entre otros, han sostenido que el factor multiplicador para obtener una estimación debe ser de 30 o incluso 50 veces más de lo que se detecta. Las estimaciones de ellos se basan en probabilidades comparando lo que está sucediendo en otros países.
Para la Ciudad de México junto con el conurbado del estado de México, epicentro en este momento de la epidemia, los modelos mostrados por el Gobierno Federal, han estimado que para la Ciudad de México el pico de la primera ola de la epidemia se producirá entre el 6-8 de mayo de 2020. Sin embargo, otro grupos de expertos de la Secretaría de Salud de Ciudad de México, estimaron que el pico será a finales de mayo. El Gobierno de la Ciudad de México ha difundido la información sobre el modelo utilizado en su sitio Web del COVID-19.
Desde luego, todo modelo en epidemiología es una herramienta de aproximación a la realidad, y toda predicción se realiza en términos probabilísticos, con un margen de error que debe hacerse explícito. Sin embargo, la existencia de diversas cifras es un reflejo de la atención que esta epidemia tiene en diversos grupos académicos y puede generar confusión e incertidumbre entre la población en general, así como una discusión poco productiva entre los distintos actores interesados y la instancias gubernamentales. Por último todos los modelos llegan a las mismas conclusiones, lo que importa en este momento es la distancia física para mitigar la aparición de casos graves y la urgente atención de estos últimos.
Dr. Carlos Magis Rodríguez (twitter: carlos.magis)
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