Cuando tienes un embarazo deseado la decisión de abortar a un bebé, porque crees o sabes que si nace va a estar malito y sufrir, tiene que ser horrible. Nunca me atreveré a juzgar a unos padres que toman esa decisión porque seguramente lo hacen pensando que es lo mejor para su bebé. Aunque yo no lo comparta y crea que la vida siempre es lo mejor y más si va a estar llena del amor de sus padres.
Hace muchos años estaba teniendo una conversación sobre esto con alguien que no estaba de acuerdo conmigo. Eso me hizo callarme y en pensamientos decirle Dios: “Si hay un bebé enfermo que, si se lo das a esta o a otra persona, no va a nacer porque van a decidir no tenerlo, mejor dámelo a mí, yo lo quiero” y ÉL me escuchó y me regaló a María. ¡Qué suerte tengo de haber abierto así mi corazón y poder tener a nuestro REGALO en mi vida!