Comenzamos la clase revisando una presentación interactiva en Genially sobre las metodologías activas, a través de este recurso conocimos de manera dinámica cuáles son las principales estrategias pedagógicas que buscan poner al estudiante en el centro del aprendizaje, fomentando la participación, la colaboración y la resolución de problemas.
Después de la presentación en Genially, realizamos una actividad grupal para elaborar una infografía sobre el Aula Invertida, la dinámica consistía en dividirnos en grupos y elegir entre un texto o un video como base para construir la infografía.
En mi caso, participé en el Grupo 3, y nosotros elegimos trabajar a partir del video. Con esa información diseñamos una infografía que resumía de manera clara y visual las ideas principales: qué es el aula invertida, sus pasos de aplicación y sus beneficios en el proceso de enseñanza–aprendizaje.
Me pareció una actividad muy útil porque no solo reforzamos el concepto, sino que además aprendimos a comunicarlo de manera creativa y atractiva.
Luego trabajamos en un curso sobre Aula Invertida en la plataforma Edpuzzle. Este curso era gratuito y nos permitió comprender mejor cómo funciona esta metodología, al mismo tiempo que íbamos interactuando con el contenido.
Lo interesante de Edpuzzle es que no solo presentaba la información en video, sino que también nos hacía preguntas interactivas durante la reproducción, lo que mantenía la atención y ayudaba a reflexionar sobre lo aprendido en el momento, al finalizar recibimos un certificado, lo cual fue una motivación extra y un reconocimiento al trabajo realizado.
En esta parte de la clase elaboramos una planificación de Aula Invertida aplicada a la materia de Taller III – Viviendas Multifamiliares. La actividad consistió en estructurar una clase completa considerando lo que el estudiante haría antes, durante y después del aula, integrando recursos digitales y estrategias activas de aprendizaje.