La clave de la potencia y la velocidad en la punta de la katana reside en la relación directa entre la velocidad angular (qué tan rápido gira la espada alrededor de un eje) y la velocidad lineal (la velocidad real de un punto específico de la hoja a través del espacio).
Fórmula clave: La velocidad lineal (υ) es igual a la velocidad angular (ω) multiplicada por el radio (r). Siendo el radio la distancia desde el eje de rotación hasta la punta de la hoja: υ = ω × r
Aplicación a la katana: El eje de rotación está cerca de las manos del espadachín (muñecas/codos). La punta de la katana es el punto más alejado de este eje. Por lo tanto, para una velocidad angular constante, la punta de la hoja se mueve mucho más rápido que las partes más cercanas a la empuñadura.
Diseño y técnica: La longitud de la hoja de la katana (entre 60 y 90 cm) está optimizada para maximizar este efecto. Una hoja más larga, en manos de un experto con la técnica adecuada, puede alcanzar velocidades lineales ligeramente superiores en la punta.
El diseño de la katana y la técnica de corte están intrínsecamente ligados a la gestión del momento de inercia, que es la resistencia de un objeto a cambiar su estado de movimiento rotacional.
Momento de inercia: La masa de la hoja que está más lejos del eje de rotación contribuye mucho más al momento de inercia que la masa cercana al eje.
El punto dulce (Centro de Percusión): Una técnica de corte eficiente busca golpear el objetivo con el "punto dulce" de la hoja. Este punto (también conocido como centro de percusión) es donde el impacto transfiere la máxima energía al objetivo con una vibración mínima o nula en la empuñadura. Golpear en este punto asegura que la mayor parte del momento angular se convierta eficazmente en fuerza de corte sobre el objetivo.
Equilibrio de la espada: Las katanas están perfectamente equilibradas para asegurar una maniobrabilidad óptima sin sacrificar la potencia de corte. El equilibrio permite al espadachín acelerar la hoja con movimientos eficientes de las caderas y el núcleo (core) en lugar de solo con los brazos.
La maestría en el manejo de la katana implica convertir el movimiento del cuerpo (principalmente la rotación de caderas y torso) en un movimiento angular eficiente de la hoja.
Rotación corporal: La potencia de un corte no proviene solo de la fuerza bruta del brazo, sino de la rotación coordinada de todo el cuerpo, lo que genera una alta velocidad angular.
Ángulo y curvatura: La curvatura de la hoja, llamada sori, ayuda ligeramente a enfocar el corte en un área más pequeña y a realizar un "corte de sierra" o deslizamiento a través del objetivo, aumentando la eficiencia del corte sin requerir una fuerza de impacto masiva.
Velocidad vs. Fuerza: Aunque la velocidad es crucial, la efectividad del corte depende de una combinación de velocidad, un filo extremadamente afilado y una técnica que mantenga el ángulo correcto de la hoja (la dirección del filo) durante todo el movimiento.