Las ciudades de Ceuta y Melilla, como ya dijimos, tienen la particularidad de constar de varias comunidades culturales o religiosas : cristianos[1], musulmanes, judíos e hindúes viven juntos y de modo pacífico desde principios del siglo 20. Puede uno preguntarse con derecho si aquella convivencia utilizada con frecuencia para definir las dos ciudades, corresponde a una realidad o a un sueño todavía no realizado.
Sources : affiche de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Ceuta (2001) sur le thème de la convivencia
Según si forma parte de uno u otro grupo citado la persona interrogada, las respuestas pueden ser muy diferentes. Judíos e hindúes, poco numerosos y económicamente bien integrados, ponen de relieve el buen nivel de convivencia que está reinando en Ceuta y Melilla. Los"cristianos" mayoritarios consiran que la convivencia es ejemplar en ellas y subrayan los progresos realizados desde 1987 con las nacionalizaciones masivas de los musulmanes. Como era de esperar, son los musulmanes que sufrieron la mayor discriminación política y económica quienes insisten más sobre el camino que queda por recorrer todavía hasta una verdadera igualdad de oportunidades para alcanzar una verdadera convivencia. La vivienda, el paro y el fracaso escolar son los temas principales por los que los musulmanes de Ceuta y Melilla luchan hoy, sin olvidar la integración de su idioma materno –árabe o tamazigh- en la enseñanza para valorizar su cultura de origen. Sin embargo los musulmanes aprecian los progresos realizados :
Hoy se está empezando a convivir de verdad porque antes no se fíaban de nosotros[2].
Todos los actores sociales están convencidos sin embargo de que la convivencia queda todavía imperfecta y que hace falta favorecerla y fortalecer sus bases porque no puede aparecer de modo espontáneo.
Dos experiencias se encaminan hacia este objetivo : en Ceuta, la Ciudad Autónoma creó en 1999 el Premio Convivencia Ciudad Autónoma de Ceuta para dar un carácter oficial a este tema que pronto podría volverse el eslogán de la ciudad. En Melilla, la Ciudada Autónoma intenta también promover una imagen más positiva mientras avanza el diálogo intercomunitario. En julio de 2001 se creó con este objeto, la Mesa de Diálogo Interconfesional que reúne los diferentes responsables de las cuatro comunidades religiosas ; pronto vinieron a completar esta Mesa personalidades no religiosas abiertas a este diálogo. Incluso ciertas personas imaginan una etapa siguiente en la que aparecería una cultura común que conste de elementos de las diversas culturas consideradas en un pie de igualdad :
En Melilla existe hoy una sociedad multicultural, pero todavía no se trata de interculturalidad[3]
Se trataría quizás de conceder, primero, un estatuto de idioma oficial al árabe y al tamazight como lo piden los partidos políticos musulmanes apoyados por Izquierda Unida. Hay que reconocer que todavía ni siquiera está de actualidad enseñarlos en las escuelas de Ceuta y Melilla. Sin embargo el contenido de los libros de texto ha evolucionado bastante estos últimos años para dar una visón más próxima a la realidad cultural de ambas ciudades[4]
Por fin, última baza de las que gozan las dos ciudades para cambiar su imagen, las nuevas opciones económicas que se vislumbran. Se trata de una voluntad decidida de desarrollar sus posibilidades turísticas y, antes de todo, de dar a conocer ambas ciudades al exterior, promoviendo una imagen más atractiva. Las dos Ciudades Autónomas ya tomaron ciertas iniciativas serias en este sentido pero, ¿ serán suficientes ? La segunda opción de un futuro desarrollo económico podría ser la explotación más categórica de las ventajas económicas y financieras concedidas hace poco a Ceuta y Melilla por la Unión Europea en el marco de las Nuevas Reglas de Origen[5] : beneficiándose todavía de las exenciones de las tasas a la importación de productos procedentes de países terceros (son puertos francos) Ceuta y Melilla pueden ahora exportar libremente hacia los países comunitarios, productos elaborados parcialmente sobre su territorio.
Son una pistas interesantes para fomentar el desarrollo de las dos ciudades españolas pero hay que esperar los próximos años para comprobar su éxito.
[1] En Ceuta y Melilla no se usa el término de "cristianos" con un sentido estrictamente religioso sino más bien como una distinción "étnico.cultural".
[2] Entrevista realizada por el autor con Abdessalam Hamadi, presidente de la Asociación musulmana de Ceuta Al Bujari, el 28 de junio de 2001.
[3] Entrevista realizada por el autor el 5 de julio de 2001 con Abderramán Benyaya, presidente de la Asociación Islámica de Melilla.
[4] Ver en particular : Conocimiento del Medio, Ceutay Melilla, Madrid, editorial Santillana, 1994.
[5] Reglamento 82/2001 del Consejo de 5 de diciembre 2000.