La escuela primaria Lic. Alfredo V. Bonfil Pinto una escuela inclusiva. desde hace más de 49 años, basado en las innovaciones y adecuaciones que las épocas han marcado, siempre manteniendo actualizado nuestras políticas abriendo un espacio para todos adecuando procesos pedagógicos, técnicos y administrativos en nuestro sistema educativo, en beneficio de la población con necesidades educativas especiales.
La escuela inclusiva implica que todos los niños/as de una comunidad aprendan juntos en un mismo entorno, independientemente de sus características personales, socio-económicas o culturales. Esta es la base para educar personas tolerantes, respetuosas y empáticas donde unas aprenden de otras.
Todas las prácticas docentes que quieran dirigir su mirada hacia la inclusión, deben en primer lugar partir de las necesidades de las familias y las necesidades del niño/a, y en segundo lugar , tener en cuenta las tres dimensiones que definen la escuela inclusiva; la presencia, la participación y el aprendizaje.
La escuela se basa en la visión del niño/a capaz.
En la escuela no existen requisitos de acceso ni mecanismos de selección para la entrada de sus alumnos/as, se asegura el acceso a la educación.
La escuela persigue la mejora de la calidad de vida de los niños/as y sus familias.
Se establece una relación positiva de colaboración con las familias; regida por el respeto, actitudes reflexivas, empáticas, de escucha activa y proactivas.
Los maestros/as se convierten en un recurso y apoyo que guía a los alumnos/as en su proceso de aprendizaje.
Se tiene como objetivo formar a personas con sentido democrático, desarrollar un espíritu crítico y de cooperación.
En la escuela se parte del respeto al alumno/a, planteando el proceso de enseñanza-aprendizaje desde sus motivaciones.
Los aprendizajes tienen un carácter comprensivo, crítico y multidisciplinar.
La escuela evalúa el progreso de los alumnos/as de forma global, teniendo en cuenta sus capacidades de forma individualizada.
En ésta escuela se tiene sitio para TODOS los alumnos/as.
La UDEEI, como servicio educativo especializado que garantiza, en colaboración con la escuela, una educación de calidad con equidad, centra su atención en la población en situación educativa de mayor riesgo de exclusión de o en la escuela, por lo que en el marco del Plan de Estudios vigente para la Educación Básica.
Orienta sus esfuerzos y dispone sus recursos para lograr la pertinencia y significación de los aprendizajes, revalorando la diversidad, la interculturalidad, el plurilingüismo y las ventajas pedagógicas que deriva la inclusión para atender a esta población, en un marco de colaboración y corresponsabilidad con el colectivo escolar.
La escuela cuenta con un personal capacitado para atender a la población y asegurar un ambiente de inclusión en cada una de las aulas, asegurando ambientes de trabajo adecuados para los pequeños, contando con una atención de más de 5% de la población estudiantil que es atendida por los especialistas, asegurando a integración y generación de estrategias que propicien el desarrollo de aprendizajes
Muchas veces se oye hablar de inclusión escolar, pero no siempre se tiene en mente qué implica concretamente. En pocas palabras, valdría decir que incluir, en este caso, supone identificar y respetar lo diverso dentro del aula. Pero ¿cómo se hace en la práctica? Satisfaciendo todas las necesidades educativas y reduciendo la exclusión. En este sentido, es preciso responder a las necesidades educativas especiales (NEE) de los alumnos. Las mismas también son llamadas necesidades específicas de apoyo educativo (NEAE).
Se trata de niños que demandan atenciones educativas específicas derivadas de una discapacidad y/o de trastornos graves de conducta. Estos estudiantes requieren de una atención especial que les permita participar de su proceso de aprendizaje. Todos los niños deben ser los protagonistas de su educación.
Existen diferentes tipos de necesidades educativas especiales a nivel físico, psíquico, cognitivo y sensorial. Cada necesidad variará en función de las dificultades que presente el pequeño, como pueden ser las siguientes:
Dificultades en la gestión de emociones. La falta de inteligencia emocional puede ser un problema en los niños que le influya en sus relaciones con los demás.
Necesidades sensoriales o físicas. Aquí entraría la discapacidad auditiva y visual, así como otras discapacidades físicas que pueden dificultar el desarrollo del niño.
Dificultades de aprendizaje. En este caso el niño puede presentar discapacidad intelectual y darse problemas a la hora de aprender a leer, escribir o retener información, por ejemplo.
Problemas en la adquisición de habilidades básicas en el ámbito escolar.
Dificultades de los pequeños a la hora de expresar sus emociones y de comprender y empatizar con los demás.
Alteraciones de la conducta. Ejemplo de ello son los trastornos del espectro autista, el trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad y otros trastornos graves relacionados con la salud mental, que dificultan el desarrollo del menor.
Otros condicionantes médicos y se salud como son las enfermedades raras y crónicas.
El objetivo de clasificar las necesidades educativas especiales es que se detecten precozmente y se actúe al instante. Es decir, en cuanto una NEE aparece en el aula, se responde acorde con la demanda de ese alumno.
También hay que tener en cuenta que, el progreso de cada niño variará en cada caso. Por tanto, cuando un niño presenta necesidades educativas especiales, se requiere que el profesional se adapte a él y le ofrezca una atención lo más personalizada posible. Es decir, los educadores deben tener en cuenta si un niño presente algún tipo de necesidad especial para organizar sus clases y enseñarle de manera adecuado, así como ayudarle a superar sus dificultades para que ello no suponga una barrera en su crecimiento y aprendizaje.
Procurar que los alumnos con NEE permanezcan en el aula con su clase el mayor tiempo posible. La idea es que trabajen la mayor cantidad de contenidos comunes.
Eliminar todas las barreras físicas que supongan un obstáculo para alguien con alguna discapacidad física. Para ello, el uso de rampas ha sido el recurso más popular. A esto se suma la instalación de ascensores o cambios en la disposición de las aulas.
Normalizar lo diverso. En el pasado, la diversidad dentro del aula generaba incertidumbre e inseguridad, tanto a los alumnos como a sus familias. Hoy la diversidad es percibida como una ventaja y no como un menoscabo.
Proveer a los niños con NEE de tutores, maestros especiales o acompañantes terapéuticos, de acuerdo con el caso. Ellos son mediadores entre la clase y el pequeño con capacidades especiales. Ellos serán los encargados de promover la participación de todos y disuadir la exclusión.
La educación inclusiva y la satisfacción de las necesidades educativas especiales (NEE) es un gran desafío de cara al futuro. La tendencia en educación es integrar y, para ello, es preciso estar preparado. ¿Estás preparado para la escuela que viene?