Hace unos días vi una noticia en redes que no sabía si era un bulo o, quizás, una quimera. La noticia comentaba que se estaba creando un colectivo de policías antifascistas y lo bueno es que es totalmente cierta y hay incluso un manifiesto del colectivo. Y, entonces, sí, pensé en la posibilidad de crear también un colectivo de docentes antifascistas (CAD o Colectivo Antifascista de Docentes)(1).
Aunque no sé si existe algo parecido, desde aquí lanzo la idea por si alguien la quiere recoger y apoyar para ir creando ese colectivo. Creo que hay motivos y justificaciones más que suficientes para hacerlo y que estamos en un momento en el que todas(2) arrimemos el hombro para evitar tanto el blanqueamiento constante del fascismo galopante, como la llegada del fascismo al poder.
Hacerlo desde el ámbito educativo es algo que es fundamental porque la Escuela ha sido, y debería seguir siendo, un lugar donde se difunden valores democráticos que podemos identificar de manera muy simple y clara con la Declaración Universal de los Derechos Humanos. También ha sido, y debería seguir siendo, un lugar donde se comprenda el mundo que nos rodea para poder mejorarlo abordando inexorablemete la emergencia climática, la cultura de la paz y la justicia social.
Además, la Escuela, aunque así lo piensen muchas, no es apolítica, no es neutral y bien que lo estamos pagando con la aparente mística franquista de cierta juventud, por ejemplo. Porque toda postura ante temas políticos es POLÍTICA (de la peor política posible diría yo). Podemos poner algunos ejemplos:
Si no nos posicionamos a favor de los derechos del colectivo LGTBIQ+ estamos favoreciendo su persecución y la pérdida de esos derechos.
Si no nos definimos de manera contundente como feministas, estaremos justificando posturas machistas y patriarcales.
Si no nos pronunciamos claramente en defensa de los servicios públicos estamos dándole carnaza a quienes los están privatizando.
Y, finalmente, si no defendemos la condición humana de los migrantes estamos abrazando su deshumanización y el racismo puro y duro.
Por consiguiente, por esa misma regla de tres, si no eres antifascista, es decir, clara e inequívocamente demócrata, estás blanqueando y aceptando el fascismo. Y creo que el colectivo docente debe dar un paso adelante en esa dirección para desenmascarar, en la Escuela y en la Sociedad, las estrategias fascistas denunciando tanto todo intento de eliminación de derechos como las campañas de odio deshumanizadoras y trabajar en esos dos ámbitos, Escuela y Sociedad, para fomentar los Derechos Humanos, la lucha contra la emergencia climática y la defensa de la paz, la tolerancia y la justicia social. Creo que se lo debemos a la Comunidad Educativa y a la sociedad en general. A la gente.
Aunque sé que montar todo esto cuesta, creo que el esfuerzo merece la pena. si no empezamos no sabremos dónde llegaremos porque recordad que sólo es imposible lo que no se intenta.
Os espero.
Si te animas a crear el colectivo y a coordinar acciones antifascistas puedes rellenar este formulario.
Salud!!!
(1) También pensé en Asociación en vez de Colectivo, pero esto último me sonaba mejor teniendo en cuenta la idea planteada.
(2) Desde hace tiempo utilizo el femenino genérico. Por lo que sea.