Estricto control del tráfico en la carretera.
El Jefe de la División controló en todo momento la maniobra dirigiendo la ruptura principal.
El Jefe de la División y se EM actuaron con precisión total con un planeamiento que coincidió exactamente con la Ejecución.
Considerablemente intacta, la División salió de la bolsa de Klin, llevando consigo sus heridos y casi todo su equipamiento.
Veinticuatro horas después, en un sector diferente del frente, estaba de nuevo en acción contra el enemigo.
Sin duda alguna, la división debió mucho de su éxito al correcto empleo de sus elementos de combate, ya que fue ante todo, el mantenimiento de un estricto control de tráfico lo que permitió la evacuación de una extraordinariamente gran cantidad de vehículos y de ese modo decidió el resultado final de la operación al completo.
Carro soviético T-34
Rendición de la 11Panzer Division al Ejército EEUU
La Batalla de Kursk. La mayor batalla de carros de la historia.