Crónica Falaz

El Gobierno suma otro escándalo a la gestión: víctima de su propia arrogancia y cómplice de la impunidad del poder, la Presidenta de la Nación habría puesto en evidencia una vez más sus incontenibles aires de grandeza. Se trata de un nuevo capricho de Cristina Fernández, que habría dado la orden de grabar sus iniciales en toda la grifería de la Casa Rosada.

Así, la plomería de todas las dependencias de Casa de Gobierno habría quedado decorada con una C mayúscula labrada sobre las canillas del lado izquierdo, y una F mayúscula labrada sobre las canillas de la derecha. De este modo, los empleados no pueden lavarse las manos tranquilamente, o lo que deban lavarse, sin rendirle pleitesía a Cristina Fernández.

Indignante.

Y no hace falta agregar que estas extravagancias las pagamos todos.