3 Duelos (Fragmentos de una vida)
Por Ana Sampaolesi
Por Ana Sampaolesi
SERGIO FALLETI
Desde el inicio de ARS uno de los objetivos que nos planteamos fue incluir en la revista a artistas que no pertenecieran exclusivamente al departamento de Artes Visuales. Sergio es uno de ellos, quien además nos sorprendió con la potencia de su obra. Su trabajo nos atraviesa, nos conmueve, despierta nuestra sensibilidad ante una historia que, aunque es ajena, nos hace sentir identificados.
Desde el título 3 Duelos se nos presenta la temática sin rodeos. Sin embargo, todo el material expuesto mantiene un halo de calidez y cotidianeidad que imaginamos (y luego confirmamos) era la intención del artista. Nuestra entrevista fue igual de cálida, como si nos conociéramos. Es que, en realidad, a Sergio lo conocimos a través de este cortometraje. Se trata de una compilación de tres piezas audiovisuales en las que relata la pérdida de personas muy queridas, que delinearon y dieron forma a su vida. Su material de producción es su propia vida y la huella que sus afectos han dejado en él.
El cortometraje nace a partir de la necesidad de materializar en una obra momentos importantes y dolorosos, entendiendo la fragilidad de una memoria que se diluye con el tiempo. Primero perdemos el registro de las voces, luego los rostros, pero Sergio sale al rescate de aquellos instantes que nos acercan a la versión real de las personas. Según sus propias palabras, las decisiones técnicas y estéticas pierden importancia ante la necesidad de compartir la imagen añorada de su amigo, su novia y su madre. La obra se compone de material de archivo (fotos, videos, grabaciones) y también incluye una serie de dibujos en formato de historieta y fanzine. Visualmente cada fragmento está construido como un gran collage, en el que intenta reflejar su historia. En la narración las historias se entrecruzan y los tres duelos que nos relata se comprimen en una sola pieza audiovisual que resume su sentir. El resultado es una serie de bocetos resueltos con mucha rapidez que muestran el impulso de alguien que pareciera querer agarrar el agua con las manos. En sus cuadernos de dibujos pintados con acuarela intenta registrar aquello que tiene miedo de perder, y que necesita luego ir a buscar a algún lado en el que reconstruirse.
Estos duelos han cobrado forma material, sonora y visual y, a partir de allí, se han convertido en algo superador. Su obra es catalizadora de su dolor, pero no sólo es eso y allí está su riqueza. Es un rescate y una invitación a reconocer la alegría de compartir nuestra vida con otros...