Martín Sanz es un artista multifacético que se dedica a la música, el arte escultórico y digital, y ocasionalmente a los tatuajes. Desde su infancia, Martín mostró un gran interés por el dibujo, lo que eventualmente lo llevó a estudiar en un secundario técnico orientado en construcciones, donde se graduó como maestro mayor de obras. Posteriormente, incursionó en la carrera de Arquitectura, mientras participaba en un taller de escultura con Marta Di Palma, su primer acercamiento formal al arte visual. Este taller fue su puente para ingresar a la Universidad Nacional de las Artes (UNA), siguiendo la recomendación de continuar la escultura con Betina Sor, ex-estudiante de su primera maestra.
La evolución artística de Martín es un proceso en constante desarrollo. Considera que todavía se encuentra en un estado embrionario, aunque destaca como un hito importante la creación de lo que él considera su primera obra el año pasado. Esta obra, un conjunto de máscaras en cartapesta interconectadas, abordó el concepto de identidad y sirvió como un medio para explorar más profundamente su propia naturaleza. Para Martín, su práctica artística es una herramienta de introspección y exploración personal. Martín describe su estilo como onírico, inspirado en sucesos y eventos que podrían existir en los sueños o la imaginación activa. Disfruta modelando en arcilla y trabajando con cartapesta en formatos más grandes, además de utilizar programas de diseño digital para crear imágenes. Se siente influenciado por el movimiento simbolista, el surrealismo de Giorgio de Chirico, las esculturas de Stanisław Szukalski y el estilo de Erik Zetterstrand. La introspección, el misticismo y las ideas filosóficas y psicológicas de Carl Jung son temas recurrentes en su trabajo. Antes de comenzar una obra, Martín reflexiona y escribe extensamente en su cuaderno.
Su proceso creativo puede ser caótico, a veces alternando entre varias ideas a la vez, pero cree que la expresión artística requiere de cierto entrenamiento y dedicación. Aunque ha participado en exposiciones en centros culturales y eventos, principalmente mostrando su trabajo digital, Martín aún no ha tenido una exposición propia. Sin embargo, le gustaría organizar una este año. Su objetivo a corto plazo es adentrarse en el mundo de la escultura digital y continuar explorando y creando esculturas de formato medio a grande.